Por un lado, el Instituto de la Cinematografía y Artes Audiovisuales (ICAA) ha puesto en vigor desde el pasado 20 de febrero el nuevo sistema de calificación de películas, publicado en el BOE. Ignasi Guardans, director del ICAA, ha asegurado que pretende mejorar la información sobre los contenidos de cada film, y no endurecer el control. Por otra parte, CONCAPA se queja de que no se ha tenido en cuenta a los padres al nombrar una nueva Comisión de Calificación de películas.
Además, Guardans ha comentado que pretende actualizar las sanciones a las salas que incumplan la obligación de informar de esta calificación que realiza el ICAA. Considera que en el actual marco legal existe un salto muy grande entre las películas calificadas para “mayores de 13 años” y las que son para “mayores de 18 años”. Al final, han decidido introducir una nueva calificación que sirve de puente entre ambas, “mayores de 16 años”, y también otra nueva, “no recomendada para menores de 12 años”; y desaparece la mención a los 13 años.
Esta reforma va unida a una reciente polémica en torno a la calificación por edades. La Confederación Católica de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA) se lamenta de la “parcialidad y falta de transparencia” de Guardans, en la designación de la nueva Comisión de Calificación de películas cinematográficas, que se creó el 10 de diciembre de 2010. Según CONCAPA, Guardans les invitó a una reunión para explicar la creación de esta nueva comisión, y les aseguró que iba a contar con personas procedentes de “instituciones y entidades vinculadas a la educación, a la infancia y a la juventud”. Pues bien, después de esta reunión, Guardans nombró a los miembros del comité sin contar con ellos “privando a las Confederaciones de padres de representación en un tema esencial para la formación de nuestros hijos como es el mundo audiovisual”.
“Nos sentimos utilizados. Es inaceptable en una sociedad democrática moderna que una entidad que representa a tres millones de familias no esté presente en un tema como éste”, explica Luis Carbonell, presidente de CONCAPA.
El propio Guardans se ha defendido de estas acusaciones, alegando que “no es una Comisión de representantes de asociaciones, pues de ser así tendrían que estar los colectivos de gays y lesbianas, los de los amantes de los animales o los de la escuela laica”. Al parecer, habría aceptado que CONCAPA sugiriese algún candidato, pero según su versión, no le dijeron ningún nombre.
“En este órgano hay vocales de distintas sensibilidades, edades y perfiles y todos vinculados al ámbito educativo y social, de diferentes orientaciones personales e ideológicas. Por eso rechazo de plano cualquier acusación de este estilo. Ni CONCAPA ni ninguna asociación puede tener un vocal en esa Comisión. Lo que CONCAPA representa está también perfectamente representado en la misma”, explica Guardans.
