El martes, 24, y coincidiendo curiosamente con el anuncio de las candidaturas a los Oscar, el Congreso de los Estados Unidos habría votado la polémica ley Stop Online Piracy Act (SOPA). Pero por el momento, la tramitación del texto legal ha quedado detenida.
Tras el rechazo de empresas e internautas, y la huelga de Wikipedia, Google y otras webs, la aprobación de la SOPA se ha parado momentáneamente, aunque los 'lobbies' que la han promovido aseguran que volverán a la carga en febrero. La estrategia del congresista republicano Lamar Smith, que encabeza la defensa de la ley, va a consistir en modificar los puntos más conflictivos del texto, de cara a ganarse al presidente Obama, que anunció que no la iba a apoyar, y también volver a convencer a diversos congresistas, que cambiaron su postura a favor de la ley, tras las protestas de las webs.
Así, para ganar adeptos se podría eliminar la posibilidad de bloquear la dirección DNS de cada página acusada de albergar o enlazar archivos de contenidos de cuyos derechos carezcan.
Por su parte, el Senado también ha retrasado la votación de la ley PIPA (Protection IP Act), que iba a tener lugar igualmente el martes, 24. "No se votará hasta que haya un acuerdo más amplio para una solución", explica Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado. Se muestra optimista con relación a llegar a un consenso. "Hemos hecho grandes avances en las negociaciones en los últimos días y creo que podremos alcanzar un acuerdo en las próximas semanas. La ley está retirada pero la negociación continuará entre la industria cinematográfica y la comunidad tecnológica de Estados Unidos", explica Reid.
Reacciones tras el cierre de Megaupload
El debate sobre la aprobación de estas leyes ha dado un giro tras el cierre de Megaupload por el FBI. La clave reside en que diversos sectores, hasta ahora neutrales, se preguntan si son necesarias nuevas leyes, ya que se ha podido intervenir en el caso de Kim 'Dotcom', que sin duda es el mayor pirata del siglo XXI, con la legislación actual.
Además, algunas webs de enlaces a descargas han reaccionado al cierre de Megaupload. Series Yonkis –empresa española citada en el informe del FBI, por sus masivos enlaces a Megaupload–, ha negado que tenga ningún tipo de relación contractual con Megaupload. Otras webs similares han cerrado el tráfico a los internautas estadounidenses
Por su parte, Fileserve, muy similar a Megaupload, pero con sede en Hong Kong, ha anulado su política de recompensar a los internautas que suban más archivos, como hacía la web clausurada. Rapidshare, también parecida, ha comunicado oficialmente que no recompensaba de ninguna forma a quienes subían archivos. Y Filesonic, otra web de almacenamiento de archivos, anuncia en su página principal que se ha deshabilitado la opción de descargar lo que guarden otras personas, por lo que sólo puede ser utilizada para guardar archivos personales.
Europa reacciona
Sobre las leyes SOPA y PIPA ha hablado en representación de la Unión Europea Viviane Reding, comisaria de Libertad, Seguridad y Justicia de la Unión Europea. Descarta por completo que se vayan a bloquear webs en internet. "Para Europa, el bloqueo de internet no es una opción. La protección de los derechos de autor no puede ser utilizada como pretexto frente a la libertad en internet". Sin embargo, ha dejado claro que la UE va a poner de su parte por proteger los derechos de autor. "La libertad de expresión e información son derechos fundamentales de los ciudadanos europeos directamente vinculados con un internet libre. El derecho de los creadores de proteger el contenido y los frutos de su creación es igualmente importante y también tiene que ser protegido".
A Neelie Kroes, vicepresidente de la Comisión Europea, y responsable de la Agenda Digital, ha sido muy crítica con la iniciativa estadounidense. "Estoy feliz porque haya un cambio de tendencia sobre la SOPA. No necesitamos una mala legislación cuando deberíamos estar salvaguardando los beneficios de una red abierta", ha comentado Kroes.
