Como hemos llegado a la mitad del Festival, quizá es preciso hacer un balance provisional del certamen. Una primera impresión es la abundancia de películas con temas negativos, o sobre realidades incómodas, que coexisten con comedias, como el film de Woody Allen, The Artist y Hearat Shulayim. Algunas mezclan el tono ligero con la seriedad del tema, como Habemus Papam de Nani Moretti o la comentada película de Kaurismaki.
Queda, en fin, a medio camino del Festival, saber qué películas figurarán en el Palmarés. Tres nombres parecen destacarse: la película de Nanni Moretti ya citada, pero también la de los hermanos Dardene, El chico de la bicicleta –aunque parece difícil para ellos obtener una tercera Palma de Oro); y en cabeza, a pesar de una acogida no entusiasta, se encuentra El árbol de la vida de Terrence Malick. Es preciso, sin embargo no apresurarse demasiado, todavía quedan diez películas para ver, exactamente la mitad de la selección.
