Zona friki
Harry Potter pierde la magia con "Victor Frankenstein"
A Daniel Radcliffe le está costando más de lo que se esperaba encontrar su sitio fuera de Hogwarts. Esto explica que el ex niño mago haya interpretado a un tipo al que le salen cuernos en la cabeza en la infame Horns, y a un cadáver flatulento en Swiss Army Man, cuyo pase en Sundance provocó un abandono masivo de la sala por parte de los críticos. Ahora, se anima a convertirse en el jorobado de Victor Frankenstein, que se estrena en España este viernes, 15 de abril, vendiéndose como la historia de Mary Shelley desde el punto de vista de Igor.
¿Igor?
Si preguntas por la calle, a cualquier persona, jurará por lo más sagrado que el doctor Frankenstein tenía un ayudante jorobado que se llamaba Igor.
Victor Frankenstein empieza con cierta fuerza, pero luego el doctor consigue en dos minutos operar a Igor (perdón Eye Gore) en medio de un pasillo, y quitarle la joroba, que resulta ser en realidad es un montón de pus (sic). Juntos crean un monstruo enorme, al que además de insuflarle vida le confieren la capacidad de saber kung-fu, por lo que cuando se rebela, no hay quien pueda con él. En fin, lo siento mucho, pero puestos a quedarse con un film de humor me quedo con un par de aldabas con mi apreciado Fronkenstin.
Tan bueno era el ambiente, que al terminar de rodar todo, Mel Brooks empezó a improvisar escenas que jamás se utilizaron, para retrasar el fin de fiesta. Cuando ya había que recoger los bártulos, se encontró a Wilder llorando en una esquina. “Ya no se me ocurren más cosas que inventar, tendrás que recurrir a Mary Shelley, fallecida en 1851”, le dijo el realizador.
En suma, que aquélla sí que era una cinta memorable. Lo siento, Daniel Radcliffe, pero podía ser peor… ¡podía estar lloviendo!
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