Decine21

Zona friki

Harry Potter pierde la magia con "Victor Frankenstein"

Harry Potter pierde la magia con "Victor Frankenstein"

A Daniel Radcliffe le está costando más de lo que se esperaba encontrar su sitio fuera de Hogwarts. Esto explica que el ex niño mago haya interpretado a un tipo al que le salen cuernos en la cabeza en la infame Horns, y a un cadáver flatulento en Swiss Army Man, cuyo pase en Sundance provocó un abandono masivo de la sala por parte de los críticos. Ahora, se anima a convertirse en el jorobado de Victor Frankenstein, que se estrena en España este viernes, 15 de abril, vendiéndose como la historia de Mary Shelley desde el punto de vista de Igor.

¿Igor?

Si preguntas por la calle, a cualquier persona, jurará por lo más sagrado que el doctor Frankenstein tenía un ayudante jorobado que se llamaba Igor.

igor jovencito FrankensteinPero Igor no sale en el libro por ninguna parte. La mejor versión cinematográfica, El doctor Frankenstein, de James Whale, contaba con un jorobado, que allí se llamaba Fritz, pero éste no asoma en la de la Hammer, con Christopher Lee y Peter Cushing, ni en la de Kenneth Branagh. Entonces, ¿por qué el imaginario colectivo no concibe a Frankenstein sin Igor? Lo habéis adivinado, procede en realidad de El jovencito Frankenstein, la mejor parodia del cine de terror de la historia (aunque no da tanto miedo como cualquier comedia de Hollywood de hoy en día, de ésas con Adam Sandler y similares). Le interpretaba Marty Feldman, reconocible por los ojos saltones más estrambóticos de Hollywood. “Soy el único actor que puede rodar cine de terror sin maquillaje”, declaró. Su personaje por cierto, no quería ser conocido como Igor, sino como “Eye Gore”. “¡Malditos sean tus ojos!”. “Llega usted tarde”.

Victor Frankenstein empieza con cierta fuerza, pero luego el doctor consigue en dos minutos operar a Igor (perdón Eye Gore) en medio de un pasillo, y quitarle la joroba, que resulta ser en realidad es un montón de pus (sic). Juntos crean un monstruo enorme, al que además de insuflarle vida le confieren la capacidad de saber kung-fu, por lo que cuando se rebela, no hay quien pueda con él. En fin, lo siento mucho, pero puestos a quedarse con un film de humor me quedo con un par de aldabas con mi apreciado Fronkenstin. 

El jovencito FrankensteinCuentan que sólo podía permanecer en el rodaje el personal imprescindible, ¡como cuando se ruedan escenas de sexo! Y que todos los técnicos debían sujetar un pañuelo y metérselo en la boca en caso de carcajadas, pero que resultaba imposible contenerse cada vez que aparecía Feldman (yo imagino que con las pintas que saca en la película y las cosas que dice resultaba muy difícil estar ahí sin tirarse por los suelos de la risa). A Peter Boyle, que interpretaba al monstruo, para que resultara más imponente le habían puesto unos zapatos plataforma de quince centímetros. “Si te fijas bien, en algunas escenas Gene Wilder tiene que sujetar al monstruo para que no se caiga”, declaró Mel Brooks.

Tan bueno era el ambiente, que al terminar de rodar todo, Mel Brooks empezó a improvisar escenas que jamás se utilizaron, para retrasar el fin de fiesta. Cuando ya había que recoger los bártulos, se encontró a Wilder llorando en una esquina. “Ya no se me ocurren más cosas que inventar, tendrás que recurrir a Mary Shelley, fallecida en 1851”, le dijo el realizador.

En suma, que aquélla sí que era una cinta memorable. Lo siento, Daniel Radcliffe, pero podía ser peor… ¡podía estar lloviendo!

Lo último del mundo del cine

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot