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Biografía

Adam Sandler

Adam Sandler

54 años

Adam Sandler

Nació el 09 de Septiembre de 1966 en Brooklyn, Nueva York, EE.UU.

Licencia para hacer reír

23 Febrero 2011

En Estados Unidos, Adam Sandler es un gigante de la industria del entretenimiento. No sólo actúa, sino que también es guionista, director, productor y músico. Aunque es un cómico nato, ha demostrado también su capacidad para papeles con componente dramático.

Nacido en el barrio neoyorquino de Brooklyn, el 9 de septiembre de 1966, en el seno de una familia judía, Adam Richard Sandler se crió en New Hampshire. Desde pequeño destacaba por ser el "graciosete" de la clase, hasta tal punto que su hermano le animó a actuar en un club nocturno. Allí descubrió que sus bromas entusiasmaban al público.

Siguió con sus monólogos cómicos mientras estudiaba arte en la Universidad de Nueva York. En los 90 se mudó a Los Ángeles, e intervino en varios episodios de la serie La hora de Bill Cosby. Mientras se hacía un nombre en los locales de la ciudad, compartía piso con Judd Apatow, posteriormente convertido en productor y realizador que arrasa en el terreno de la comedia.

Gracias al buen recibimiento de sus monólogos, le salió un contrato en el programa televisivo Saturday Night Live, de donde han salido numerosas estrellas estadounidenses. Cuando llegó, el programa atravesaba cierta decadencia, pero él y una nueva hornada de cómicos –Mike Myers, Chris Rock, Rob Schneider, etc.– subieron el listón al nivel de la edad de oro, cuando actuaban en el programa los legendarios Dan Aykroyd, Bill Murray y John Belushi.

Debutó en el cine con la comedia Going Overboard, donde era un cómico muy similar a sí mismo. Tras un pequeño papel en Los Caraconos, fue uno de los protagonistas de Cabezas huecas, sobre una banda de roqueros que asaltan una emisora de radio para que emitan sus canciones. Tanto esta cinta, como Billy Madison, donde era un heredero inmaduro que por exigencia paterna debe volver a los primeros cursos del colegio, tuvieron éxito en Estados Unidos, pero muy poca repercusión fuera.

Tampoco tuvo en Europa la misma repercusión que en su país El chico ideal, hilarante y simpática comedia, con un toque romántico, en la que interpreta a un cantante que se gana la vida actuando en banquetes de boda. Hasta la fecha es uno de sus mejores trabajos. Repitió con el director de aquella cinta, Frank Coraci, en The Waterboy (El aguador), donde era el tipo que se encargaba de llevar agua a los jugadores de un equipo de rugby.

Durante mucho tiempo, Sandler no se salió de las comedias cortadas a su medida, como Un papá genial, Ejecutivo agresivo o las infames Little Nicky y Mr. Deeds (inenarrable remake de El secreto de vivir), o hacía pequeños papeles en las aún peores cintas de su amiguete Rob Schneider, como ¡Este cuerpo no es el mío! o Estoy hecho un animal.

Nada menos que Paul Thomas Anderson (el director de Magnolia) confió en él para darle su primer papel complejo en la surrealista Embriagado de amor, donde era un apocado individuo enamorado de una misteriosa mujer a la que acaba de conocer. También ha confiado en Sandler otro director prestigioso, James L. Brooks, que le dio el papel principal de Spanglish, junto a Paz Vega. "Es una película muy popular en Estados Unidos, sobre todo porque se emite muchísimas veces por televisión. Todos los días me paran por la calle, dos o tres personas, me miran con envidia y me preguntan por Paz Vega", me contaba el cómico en una entrevista.

Y fue protagonista del interesante drama En algún lugar de la memoria, donde un padre de familia se reencuentra con un antiguo compañero, desequilibrado tras haber padecido una tragedia familiar. También tiene cierto interés Hazme reír, donde era un cómico afectado por el cáncer.

Sandler alterna estos títulos "serios", con comedias más alocadas, como Zohan: Licencia para peinar, Os declaro marido y marido, 50 primeras citas o Sígueme el rollo. Ha rodado alguna cinta dirigida al público familiar, como Más allá de los sueños o Niños grandes, en la que ejerció como guionista, ya que suele escribir algunas de sus películas. Es también productor de bastantes de ellas, a través de Happy Madison, su compañía.

Tras mantener sonoros romances con la actriz Alicia Silverstone, y con Margaret Ruden, empresaria de cosméticos, Sandler decidió sentar la cabeza casándose con Jackie Titone. Esta modelo y actriz le había acompañado en las citadas cintas Little Nicky y Un papá genial.

Filmografía
El Halloween de Hubie

2020 | Hubie Halloween

Hubie Dubois pasa cada Halloween asegurándose de que los residentes de su ciudad natal, Salem, celebren de forma segura y sigan las reglas, sin que nadie se lo agradezca. Pero este año, un criminal fugitivo y un misterioso nuevo vecino tienen a Hubie en alerta máxima. Cuando la gente comienza a desaparecer, depende de Hubie convencer a la policíay a la gente del pueblo de que los monstruos son reales y solo él puede detenerlos.

Criminales en el mar

2019 | Murder Mystery

Una amable comedia criminal de enredo, que tiene un pase, le falta algo de chispa. Nick y Audrey Spitz cumplen quince años de matrimonio. Él, sargento de policía en Nueva York, no se atreve a explicar a su esposa que nunca ha alcanzado el puesto de inspector que asegura tener. Ella, peluquera, está harta del escaso romanticismo que muestra su esposo. Cuando está a punto de darle un cutre regalo de aniversario, Nick no tiene más remedio que improvisar y asegurar que le ha preparado un viaje a Europa. En el vuelo conocen a un rico heredero, Charles Cavendish, que les invita al yate de su adinerado tío Malcolm. Pero ya a bordo, y reunidos con un grupo de variopintos personajes, se produce un asesinato, el primero de una lista que crece y crece... Producción de Adam Sandler para su lucimiento y el de la también experta en comedia Jennifer Aniston, ambos demuestran tener buena química. La trama, asumidamente ligera, sigue los parámetros de una intriga a lo Agatha Christie con elementos de humor –sucesivos asesinatos, la posible culpabilidad del “mayordomo”, un policía francés, guiño a Poirot, interpretado por Dany Boon, una reunión para desvelar la identidad del asesino, y hasta el Orient Express–, lo que hace evocar a la divertida Un cadáver a los postres, mientras que el elemento de la pareja protagonista que conforma un equipo detectivesco algo “amateur”, retrotrae a la cinta de Woody Allen Misterioso asesinato en Manhattan. Eso sí, estos referentes son netamente superiores, las bromitas de Sandler no son siempre graciosas, sobre todo cuando quiere jugar con dobles sentidos sexuales, incluso cayendo en la reiteración; más recorrido tiene jugar con el carácter paleto de unos yanquis medios en un entorno sofisticado y lujoso en la vieja Europa. Sorprende una animada persecución automovilística, y en el telón de fondo europeo en que transcurre el film destaca la presencia de Mónaco y... ¡la española Cartagena!

5/10
Diamantes en bruto

2019 | Uncut Gems

Vertiginosa película, auténtico estudio de personaje y reflexión sobre los caprichos del azar y el ejercicio responsable de la libertad, sigue la trayectoria en la ciudad de Nueva York del judío Howard Ratner, egocéntrico comerciante de diamantes y adicto al juego con mucha labia, que trata de hacer compatible la vida familiar –esposa e hijos acostumbrados a que no les falte de nada– con mantener un apartamento para su amante y empleada Julia. Sus negocios algo marrulleros y las apuestas le cargan con frecuencia de deudas, cuyo pago obligatorio le recuerdan con frecuencia peligrosos matones. Se trata de una existencia al límite, pero por un golpe de fortuna llega a sus manos de Etiopía una piedra sin tallar, ópalo con gemas de muchos quilates, con el que podría librarse al fin de la espada de Damocles de los acreedores. Los hermanos Benny y Josh Safdie orquestan una suerte de parábola sobre alguien que lo tiene todo y no tiene nada, al que le gusta el vértigo de moverse en el filo de la navaja, confiando en que la suerte siempre estará de su lado, lo que, puro cálculo estadístico, no resulta probable. Y Adam Sandler agarra a ese personaje, muy bien descrito sobre el papel, y demuestra como ya hiciera en En algún lugar de la memoria, que no sólo es un estupendo actor de comedia, sino que puede componer perfectamente roles dramáticos. Le respalda bien el resto del reparto, incluso con actores debutantes o casi, como el jugador de baloncesto Kevin Garnett y la desconocida Julia Fox, o agradables breves apariciones, como la del veterano Judd Hirsch. Aunque con un metraje tal vez excesivo, la pareja de directores –que entre sus padrinos tienen a Martin Scorsese– sabe dar a la narración un ritmo endiablado, y demuestran ser creativos desde el arranque, en las minas de Etiopía, donde se subraya muy gráficamente que no hay gloria sin dolor, o utilizando la emoción de los resultados de los partidos de baloncesto. Aletea todo el tiempo la idea de la ambición desmesurada, de poseer el mundo entero sin pensar en serio en los demás, lo que nunca es suficiente, porque no sabemos en qué consiste ese “mundo entero” que perseguimos, y que tal vez cabe en las vetas microscópicas de la piedra que justifica el film. Este poderoso planteamiento se muestra muy visualmente al principio de la película –el director de fotografía es el gran Darius Khondji–, y tiene un ingenioso eco en uno de los últimos planos del film, en el que nos introducimos por el orificio de una herida en el cerebro del protagonista.

7/10
The Meyerowitz Stories (New and Selected)

2017 | The Meyerowitz Stories (New and Selected)

  A punto de divorciarse, y de que su hija Eliza se vaya a estudiar a la universidad, el parado Danny se intenta instalar en casa de su padre, Harold Meyerowitz, anciano escultor que disfrutó de cierto éxito en un momento dado, pero ha quedado relegado al olvido. Con su hermana Jean debe debatir si aceptan la propuesta de su medio hermano, el ejecutivo de éxito Matthew, que pretende vender la casa de su progenitor con todas sus obras. Provocó un debate junto a Okja, cuando ambos se convirtieron en los primeros largometrajes seleccionados para la sección oficial del Festival de Cannes concebidos para su estreno directo en una plataforma de ‘streaming’. Pero el gran mérito de Netflix reside en haber conseguido tal hazaña con un film protagonizado por Adam Sandler y Ben Stiller, en personajes típicos de sus comedias más comerciales… Al final ambos sorprenden, contra pronóstico (sobre todo el primero), pues están bien dirigidos, al igual que el resto del reparto, en el que sobresale Dustin Hoffman, padre decepcionado, pero también Emma Thompson, la nueva pareja del patriarca, la joven Grace Van Patten, y Elizabeth Marvel, recordada presidenta de Homeland, tan maravillosa como sugiere su apellido en su trabajo, sobre todo en el desenlace. Incluso se aplaude la pequeña aparición de Sigourney Weaver autointerpretándose. De nuevo el neoyorquino Noah Baumbach rinde tributo a su ciudad, al estilo de Woody Allen, de quien también parece haber heredado sus intelectuales judíos. Pero se trata de un relato muy personal, en el que vuelve a analizar las consecuencias de un divorcio, como en Una historia de Brooklyn, aunque esta vez se vería la desestructuración familiar a largo plazo, cuando los hermanos –uno de los tres de madre diferente– ya han crecido, pero sus relaciones con el padre son difíciles, sobre todo porque éste parece decepcionado porque nadie haya seguido sus pasos en el mundo del arte, hasta que la nieta parece recoger el testigo. Quizás no llegue al nivel de la ópera prima del realizador, o de Frances Ha y Mistress America, pues tiene altibajos, además de que algunos chistes sobre el MOMA y otros localismos no se entienden si no se reside en la Gran Manzana. Pero sus personajes son bastante cercanos, con diálogos y miradas que sugieren mucho que no se cuenta en pantalla. Sí que supera a la mayor parte o a la totalidad de estrenos directos de Netflix.  

6/10
The Do-Over

2016 | The Do-Over

Dos viejos amigos cansados de sus mundanas vidas, se reencuentran en una reunión para celebrar los 25 años de su graduación en el instituto y deciden dar un vuelco a sus vidas y volver a empezar de cero. Tras fingir sus muertes y asumir nuevas identidades, ¿serán capaces de mejorar su vida esta segunda vez?

Pixels

2015 | Pixels

Adaptación de un cortometraje de Patrick Jean, que parte de una idea simpática. En los 80 del pasado siglo fue enviada una sonda al espacio para que la encontraran, tal vez, alienígenas, que incluía imágenes de jóvenes disfrutando de videojuegos arcade típicos de los salones recreativos, el comecocos Pac Man, Donkey Kong y compañía. Pero los extraterrestres han malinterpretado el mensaje, y preparan en la actualidad una invasión con sofisticadas armas pixeladas que imitan dichos videojuegos. Para echar por tierra tan terribles planes el presidente de Estados Unidos, que solía jugar a los videojuegos con una máscara de Chewbacca acompañado de sus amigos friquis, recurre a éstos para salvar al mundo. El que más destacaba era Brenner, que con la ayuda de otros dos pringados, Ludlow y su rival de antaño Eddie, empleará sus mejores trucos para ganar, nunca mejor dicho, la partida. De paso tendrá tiempo para enamorarse de una teniente del Pentágono, madre de un chaval y al que el marido ha dejado plantada por una monitora de aerobic. Da pena ver a Chris Columbus enredado en una patochada, muy lejos de sus mejores trabajos familiares, Solo en casa y Señora Doubtfire. Si supo entenderse con un cómico como Robin Williams en la segunda película citada, no cabe decir lo mismo squí de su dirección del muy improbable presidente Kevin James, de un Adam Sandler en su papel de casi siempre, de una caricatura del Bannister de Juego de tronos de Peter Dinklage; quizá el más gracioso de la función, aunque también excesivo, sea Josh Gad. Está claro que se ha buscado la complicidad del espectador que fue en su día un joven ochentero, pero el humor, a veces zafiete, de los graciosos de turno sólo en ocasiones despierta la risa, o al menos la sonrisa. Tampoco ayudan las trampas de guión, que parecen decir, "¡Todo vale!", estamos pensando por ejemplo en lo relativo al despampanante personaje presuntamente digital de lady Lisa. De modo que queda un film entretenido si no se es demasiado exigente, con algunas escenas de acción con abundante parafernalia visual más o menos vistosas, aunque el pixelado hace pensar en ocasiones que estamos viendo una versión desmejorada de La Lego película, por un efecto que se diría de ladrillos Lego.

4/10
The Ridiculous 6

2015 | The Ridiculous 6

Tommy Stockburn, blanco que vive con los indios, parte en busca de su progenitor, forajido secuestrado por una banda con la que mantiene una deuda. Por el camino, Tommy descubrirá que tiene cinco hermanos, que querrán ayudarle en su cometido. La plataforma de emisión en streaming Netflix suele lograr buenas críticas con sus series (House of Cards), que revalidó con Beast of No Nation, de Cary Fukunaga, su primer largometraje creado especialmente para su estreno online. Pero se estrella del todo con el segundo, The Ridiculous 6, uno de los films más ridículos, valga la redundancia, de la carrera de Adam Sandler, que ha dejado muy atrás la calidad de El chico ideal, aquella cinta que al principio de su carrera hacía presagiar otra cosa. Aquí vuelve a ponerse a las órdenes del realizador de aquélla, Frank Coraci, que sin embargo en estos años ha perdido gas. Quizás por la aparición del veterano Nick Nolte, el único que logra mantener el tipo como padre del protagonista, The Ridiculous 6 empieza con cierta fuerza. Pero enseguida todo se va al traste por el abuso del humor escatológico (un numerito basado en las deposiciones de un burro da vergüenza ajena) y hasta machista (las mujeres de la tribu tienen nombres como Zorra Fumadora o Sin Sostén, ¡en la línea del cine de Antonio Ozores!). La acumulación de gags con poca chispa deriva en una sensación de que el metraje se alarga innecesariamente. En una línea que recuerda a las secuelas de Torrente, el protagonista, también productor y coautor del guión, cuenta con el apoyo de numerosos 'amiguetes', dispuestos a hacer el tonto, pero totalmente desaprovechados. Así, aparecen por la pantalla los conocidísimos Steve Buscemi, Danny Trejo, Steve Zahn, John Turturro, y Vanilla Ice, entre otros. En suma, un cocktail de humor y western más cercano a la desastrosa Mil maneras de morder el polvo que a la brillante Maverick.

3/10
Juntos y revueltos

2014 | Blended

Jim es un viudo con tres hijas. La mayor se está convirtiendo en una mujer y él no se da cuenta; la mediana vive traumatizada con la muerte de su madre y se comporta como si aún viviera; y la más pequeña es una dulzura. Lauren es una mujer separada que sufre constantemente las diabluras de sus dos hijos, uno en plena adolescencia hormonal y el otro hiperactivo desbocado. Jim y Lauren quedan en una cita a ciegas que es un verdadero desastre. Sin embargo, la casualidad quiere que ambas familias coincidan en unas vacaciones en la exótica Suráfrica. Tercera colaboración fílmico-amorosa entre Adam Sandler y Drew Barrymore, diez años después de sus 50 primeras citas y casi veinte años más tarde de uno de sus grandes éxitos, El chico ideal. Precisamente es el director de este último film, Frank Coraci, quien los reúne otra vez para que los dos actores vuelvan a demostrar su química, algo que no han perdido con los años. Coraci entrega una comedia romántica muy en su línea, con tema familiar, personas buenas de gran corazón y mucho amor verdadero, todo un poquito salpicado de aire modernillo, donde los guionistas Ivan Menchell y Clare Sera incluyen también gags cutres y picantes (con esos personajes del hombre maduro y la jovencita rubia ligerita de cascos). Aunque toda la trama se desarrolla por un itinerario muy mascado, el resultado no deja de ser medianamente agradable y aun emotivo por mucho que conozcamos el desenlace. Además de la pareja protagonista, cuya cita a ciegas –homenaje sin duda a su primer film– es realmente divertida, funciona en Juntos y revueltos la idea de fondo de que los niños necesitan un padre y de que las niñas necesitan una madre. Esta claro que la educación sin una de estas patas queda coja y el film ofrece divertidos momentos que ilustran el tema. Por el contrario, llegan a resultar muy cargantes las repetidas apariciones del surrealista grupo musical, con el cachitas graciosete que tiene muy poca gracia.

5/10
Hombres, mujeres & niños

2014 | Men, Women & Children

Mientras el Voyager sale del sistema solar, y manda su última fotografía de la Tierra en 2012, un diminuto punto azul sobre fondo oscuro, un grupo de padres y adolescentes de instituto desamorados trata de sobrellevar su infelicidad en tiempos de internet y mensajes de texto. Y ahí anda Tim, con su padre –la madre les abandonó y se fue a California con un hombre–, que ha dejado el equipo de fútbol americano y anda enganchado a los videojuegos; le hace tilín Brandy, una chica sensible pero a la que controla su sobreprotectora madre Patricia, que la ata corta con el ordenador y el móvil, todo un mundo de podredumbre, a su entender; en lo que algo de razón podría tener si nos atenemos al caso del "teenager" Chris, tan enganchado a las perversiones porno de internet que ya no responde a estímulos sexuales ordinarios, cuyo padre lo sabe en parte porque comparte sus aficiones, lo que le lleva a él y a su esposa a caer en la infidelidad; también está Hannah, que sueña con ser actriz, y su madre soltera comercia con su imagen sexy en internet de modo poco responsable, por decirlo suavemente; y luego está Allison, próxima a la anorexia para gustar a su chico, con el que acabará acostándose mientras sus padres están en la inopia, como puede suponerse. Adaptación de una novela de Chad Kultgen, de entrada se agradece que en esta historia coral se ahonde en los síntomas de una sociedad enferma, que nunca estuvo más conectada gracias a la tecnología, y a la vez, y paradójicamente, más desconectada emocionalmente a la hora de entender al prójimo y cultivar la capacidad de amar desinteresadamente. Se trata de un film que visto por un público maduro, tal vez sirva para desplegar un abanico de temas para el debate entre padres, profesores y adolescentes. El problema estriba en la cortedad de miras, una pobre comprehensión antropológica, al final todo se reduce a saber que somos poco más que polvo de estrellas –la cita de Carl Sagan como pozo de sabiduría–, y una apelación a que deberíamos hacernos la vida lo más amable y llevadera posible. En tal sentido la deprimente película de Jason Reitman no resulta del todo satisfactoria, se mete el dedo en la llaga y poco más, apenas se deja algún resquicio a la esperanza, aunque algo es algo, y al menos no se anda con paños calientes a la hora de señalar el actual deterioro moral. Lo cierto es que el cineasta arrancó su carrera con fuerza, gracias a tres películas muy redondas, Gracias por fumar, Juno y Up in the Air, pero luego, pese a que aborda siempre temas de interés –hay que reconocerle que nunca es frívolo–, su cine se ha desinflado un tanto con Young Adult, Una vida en tres días y el film que nos ocupa. Una lástima porque en general dirige con personalidad, e integra adecuadamente los recursos de internet, videojuegos y mensajes, además de saber escoger y dirigir a los actores, aquí están muy bien los desconocidos jovencitos y unos adultos contenidos y en su sitio, como Adam Sandler.

5/10
Top Five

2014 | Top Five

Con la magia en los zapatos

2014 | The Cobbler

La vida de Max Simkin es una calamidad. Sin alicientes ni planes de futuro, se aburre soberanamente en su zapatería en el Lower East Side de Nueva York, heredada de padres a hijos desde hace generaciones. No tiene novia, ni amigos, ni vida social. Tan sólo se habla de cuando en cuando con el barbero del negocio colindante y por las noches con su anciana madre, con quien vive. Pero el hallazgo de una máquina de coser mágica puede dar un vuelco a su existencia. Y es que gracias a ella, al ponerse los zapatos de sus clientes, su apariencia física se transforma y se convierte en ellos. De la noche a la mañana, Max puede vivir cualquier vida... Thomas McCarthy es uno de esos actores que de cuando en cuando escribe y dirige películas. Tanta calidad tienen estas últimas que ha alcanzado un gran prestigio en ese campo creativo, prenda del cual son títulos excelentes como Vías cruzadas o The Visitor. Ahora, alejándose del tono más dramático de sus trabajos anteriores, por primera vez se adentra en el género de la comedia fantástica, con una fábula urbana, a veces tragicómica, escrita en colaboración con Paul Sado, donde se habla de la importancia de “ponerse en el lugar del otro” si uno quiere que su vida tenga sentido, y se tocan temas como la amistad, los padres y los hijos o la búsqueda de un sentido para vivir. La película es agradable pero no alcanza la calidad de los anteriores trabajos del cineasta. Indudablemente el conjunto bebe de dos fuentes: en primer lugar, el cine de Frank Capra, con esa alusión al ángel en el inicio del film, el optimismo de fondo y el desenlace sorpresivo, con sus referencias acerca de las fuerzas del bien y del mal que luchan en el mundo; y en segundo lugar, los relatos del Woody Allen más neoyorquino, judío y juguetón, con el tono ligero y saltarín de filmes fantasiosos como Alice o Midnight in Paris, y el sempiterno jazz sonando de fondo. Pero no todo funciona igualmente bien en Con la magia en los zapatos –empezando por el título… ¿Qué ridícula necesidad había para cambiar el original “El zapatero”?–, pues aunque la historia comienza con garra, va perdiendo fuelle y se dispersa demasiado deslizándose hacia tramas anecdóticas, narrativamente tramposillas y en general tontorronas, sin la suficiente intensidad. El impacto del film es por eso superficial, liviano, y a la postre deja un tanto indiferente. Falta la magia del título. Por lo demás, funcionan algunos gags especialmente graciosos (como el susto “mortal” en el coche), mientras que la elección de Adam Sandler para dar vida al protagonista es la mar de adecuada.

5/10
Niños grandes 2

2013 | Grown Ups 2

Adam Sandler encabezó en 2010 el reparto de Niños grandes, en torno a un grupo de cinco amigos que pasan un fin de semana en un casa en el lago con sus familias. A pesar de su falta de calidad, obtuvo un inusitado éxito en las carteleras (recaudó más de 260 millones de dólares en todo el mundo), por su llamativo reparto, y también por su tirón entre el público familiar, necesitado de películas en las que estuvieran representados todos los grupos de edad. En Niños grandes 2, Lenny Feder ha optado por mudarse con su esposa y sus tres hijos a su pueblo. El último día de curso escolar, Lenny decide dar una fiesta en su casa para sus amigos y sus respectivas familias, pero la jornada será caótica, por culpa de diversos incidentes, como la llegada de un grupo de jóvenes juerguistas de carácter violento. En la secuela vuelve a sentarse en la silla de director Dennis Dugan, que tiene en su contra un lastre importante, cuenta con un guión mediocre que como ocurría en la primera parte, se limita a encadenar gags aislados. Se supone que Niños grandes 2 va dirigida a un público amplio, pero aún así su humor resulta excesivamente gamberro y disparatado. Adam Sandler sobreactúa, al igual que sus compañeros de reparto, de nuevo Kevin James, Chris Rock, Salma Hayek, Rob Schneider, Maria Bello y Steve Buscemi. Entre las nuevas incorporaciones de Niños grandes 2 destaca la presencia de Taylor Lautner, el hombre lobo de Crepúsculo, en un papel de universitario malintencionado, que apenas tiene gracia.

2/10
Desmadre de padre

2012 | That's My Boy

El joven Dony hace realidad el que se supone es el sueño de todo adolescente: acostarse con su profesora de mates. Pero les pillan y ella va a parar a la cárcel por corrupción de menores, con el añadido de que está esperando un hijo de su alumno. Pasan los años y con su celebridad venida a menos y lleno de deudas, Dony sigue siendo un desastre juerguista, mujeriego y bebedor de cervezas, que podría acabar entre rejas por un problema de impuestos. A no ser que recupere la relación con su hijo –que le dejó sin decir nada y se cambió de nombre en cuanto pudo–, de cuyo matrimonio y condición de broker de Wall Street se entera gracias a una revista. La idea es acudir a la boda, para estrechar lazos. Por empezar por algo positivo, diremos que el título español “Desmadre de padre” está muy logrado, más expresivo que el original “That’s My Boy”. Dicho esto tenemos una nueva comedieta zafia para lucimiento de Adam Sandler, donde bien podríamos decir que los barros de títulos como American Pie y Algo pasa con Mary trajeron estos lodazales. Chistes guarros a cuento del reencuentro entre padre e hijo –éste, el pasmado de Andy Samberg, que ha estado en otras joyas que juegan a banalizar el sexo y el amor, véanse los expresivos títulos de Dime con cuántos y Con derecho a roce–, donde no cabe tomarse en serio supuestas moralejas para mejorar en las relaciones paternofiliales, pues todo es un estúpido canto a la irresponsabilidad y al hedonismo. Por supuesto que Sean Anders, que antes había dirigido otra “joyita”, Sex Drive, logra arrancar alguna sonrisa con el guión del desconocido, por fortuna, David Caspe. Pero no basta para justificar la existencia de Desmadre de padre, un film decididamente “expendable” y mercenario, que juega con las hormonas del potencial espectador adolescente.

2/10
Jack y su gemela

2011 | Jack and Jill

Director de publicidad de éxito, felizmente casado, Jack llevaría una vida feliz de no ser porque todos los años va a verle por Acción de Gracias su hermana gemela Jill, empeñada en hacerle la vida imposible, y que vive en el otro extremo de los Estados Unidos. En su última visita Jill –que se siente sola tras la muerte de su madre– parece tener la intención de instalarse definitivamente con Jack. Como éste no la puede soportar, utilizará todas las artimañas que se le ocurran para espantarla. En busca de la risa a cualquier precio de sus incondicionales, Adam Sandler interpreta a los dos personajes principales de esta comedia, el protagonista y su gemela. Sigue así la tradición de otros cómicos que han hecho de mujer en el cine, como Paco Martínez Soria en La tía de Carlos, aunque el film de Sandler se parece mucho más a Norbit, donde Eddie Murphy –experto en travestismos y toda clase de conversiones– era el protagonista y también una monstruosa mujer con la que se casa. El propio Sandler es coguionista de esta cinta concebida para que dé rienda suelta a su histrionismo, y que está dirigida por su amigo Dennis Dugan, responsable de algunos de sus peores títulos, como Niños grandes y Os declaro marido y marido. Apenas tiene interés, salvo en último caso por los cameos de deportistas como Shaquille O'Neal y John McEnroe, y los actores Al Pacino, Johnny Depp y nada menos que el amiguete Santiago Segura.

3/10
Sígueme el rollo

2011 | Just Go with It

Danny Macabee es un cirujano plástico, ligón empedernido, que utiliza el truco de vivir un matrimonio desgraciado para tener relaciones fugaces con “mujeres cañón”. En una fiesta conoce a Palmer, una maestra guapísima, con la que quiere ir en serio. Pero se ve obligado a prolongar su mentira de que está casado, para lo cual va a contar con el apoyo de su fiel asistente Katherine, divorciada y con dos niños. Contará a Palmer que él se está divorciando, de modo que nada impide que se casen. Pero ella se empeña en conocer a su ex, de modo que las cosas se irán enredando inexorablemente. Remake de Flor de cactus, que a su vez adaptaba una obra de teatro francesa de Pierre Barillet y Jean-Pierre Grédy, donde el dentista original se convierte en cirujano plástico. Cuenta con actores muy dotados para la comedia, pues por este género son conocidos Jennifer Aniston y Adam Sandler, aunque las comparaciones pueden ser duras si se piensa que en el original se contaba con Ingrid Bergman y Walter Matthau. Menos popular, funciona el graciosete Nick Swardson, y Nicole Kidman es de esas actrices que borda cualquier cosa que le pongan por delante, de modo que su composición de arpía tiene gracia. En cambio, aparte de su función de “mujer cañón”, la modelo Brooklyn Decker no promete una gran carrera actoral. Como comedia amable, la peli tiene un pase a cambio de no exigir demasiado. Dennis Dugan, especializado en dirigir a Sandler ­–con él ha hecho, entre otras Niños grandes y Zohan: Licencia para peinar–, no es un director demasiado brillante, y algunos pasajes se prolongan demasiado, a la película le sobra metraje, y falta talento para resolver la madeja demasiado enredada. Hay algunas escenas logradas –las de la niña que quiere ser actriz; el primer encuentro de Danny, Palmer y Katherine; la atención a una oveja enferma; el concurso de hula–, pero también el recurso facilón a lo zafio, o el descaro poco ingenioso para mostrar lo macizas que están Decker y Aniston.

5/10
Niños grandes

2010 | Grown Ups

Han pasado 30 años desde que cinco chavales se convirtieran en campeones con su equipo de baloncesto. Su entrenador les aconsejó entonces que trataran de llevar una vida de la que se sintieran orgullosos, para que cuando el pitido final de su existencia sonara, no se arrepintieran de las decisiones tomadas. Dicho pitido final ha llegado para el entrenador, y los cinco muchachos ya crecidos y con sus respectivas familias, se reúnen en su pueblo natal para darle el último adiós. Nueva colaboración del director Dennis Dugan con Adam Sandler (Zohan: Licencia para peinar), que para el cineasta ha supuesto la consecución de uno de sus mejores trabajos –el listón no es que estuviera muy alto–. La película es una comedia ligera que sigue la línea de otros trabajos de Sandler como Spanglish –de calidad muy superior– en cuanto al carácter de cuento moral, presente durante toda la historia. Lenny (Adam Sandler) es el cabecilla del grupo. Es un exitoso representante en Hollywood pero su familia dista de ser perfecta. Él es un buen tipo y su mujer (Salma Hayek) también, pero se han convertido en unos pijos que han malcriado a sus hijos. Los restantes miembros del grupo también tienen cada uno sus propios defectos familiares. El quid de la película es conseguir que poco a poco se vayan dando cuenta de lo que está mal en sus vidas y sus familias para poder arreglarlo. Las buenas intenciones de la película no quedan diluidas en el tipo de humor empleado. Teniendo en cuenta lo que se lleva en Hollywood en las comedias actuales “Made in Judd Apatow”, ésta resulta más discreta. Aún así, hay bromas escatológicas y sexuales, sin que aparezca ninguna imagen subida de tono. También se utiliza mucho el humor basado en el clásico “slapstick”, que resulta muy eficaz y que tiene su culmen con la aparición del personaje de Steve Buscemi, quien provoca un torrente de carcajadas durante todo el tiempo que está en escena. Niños grandes es ante todo una película para mayores pues el contenido moral va dirigido a ellos. Aún así, los infantes no se irán de vacío ya que en la línea de grandes títulos actuales como Toy Story 3, esta película anima a los chavales a jugar al aire libre, a usar la imaginación y a comunicarse con las personas sin usar máquinas.

4/10
Hazme reír

2009 | Funny People

Sorprendente comedia de Judd Apatow, para empezar por su inusual duración, casi dos horas y media. Sigue a George Simmons, un importante actor de comedia, al que le acaban de diagnosticar una enfermedad terminal. Hecho polvo, y sin nadie a quien contárselo, va a un local donde suelen acudir aspirantes a comediantes a hacer sus monólogos, con el deseo de hacerse un hueco en el difícil mundo de los profesionales de la risa. Allí le caen en gracia Ira y Leo, dos novatos, hasta el punto de que al día siguiente llama a Ira para que le componga gags cara a sus actuaciones en vivo, al tiempo que se convierte en una suerte de secretario y confidente. Primero en saber del grave estado de salud de George, le aconsejará que aproveche el tiempo que le queda para estar con sus seres queridos.Judd Apatow se ha convertido en el comediante de moda en Hollywood, combinando según le da los roles de guionista, director y productor. Aquí aúna los tres, en una trama con buen ritmo y cierta moraleja, como ocurría en Lío embarazoso, aunque el contexto sea conscientemente frívolo, sobre todo en su limitada mirada al sexo, donde no faltan las zafiedades de rigor. A veces da la impresión de que Apatow lleve a cuestas el complejo de que le tachen de moralizante. Porque lo cierto es que dentro del humor bestial que le ha dado fama, plantea la idea de qué cosas son las que hacen que la vida merezca la pena. George ha alcanzado las cotas más altas en su profesión, posee todo lo que el dinero puede comprar, se ha acostado con mujeres hermosas... Pero se ha alejado de su familia, y nunca se casó, dejó escapar a la mujer de su vida, la aventura de tener hijos. Curiosamente es la cercanía de la muerte lo que hace que se replantee las cosas, aunque un inteligente giro de guión invita a reflexionar sobre la sinceridad de ciertas resoluciones.Un grupo de actores cómicos con los que Apatow se siente muy a gusto, representan la función. Adam Sandler es el protagonista al que acecha la muerte, un rol con su lado un poquitín serio, tiene algo de su trabajo en En un lugar de la memoria. A Seth Rogen le toca hacer de “Pepito Grillo”, él es el inesperado amigo con ciertos principios, que asume su obligación de decir las cosas a las claras. Y luego están esos personajes cuya función principal es hacer reír, como Jonah Hill y Jason Schwartzman.De justicia es reconocerlo, aunque el film en parte sea una mirada al propio ombligo -el ombligo cómico de Apatow y compañía, al que se le perdonan todos sus excesos- contiene un buen puñado de gags que funcionan. Está, por supuesto, esa especie de homenaje a los profesionales de la comedia, y el tono es más festivo que el de otro título de estas características, El rey de la comedia de Martin Scorsese. Y una cierta capacidad de reírse de uno mismo, no tomarse demasiado en serio, una receta siempre eficaz, y que tiene un buen botón de muestra en ese intercambio entre Ira y el auténtico cantante James Taylor: “¿No te cansas de cantar siempre las mismas canciones?”, le dice el primero, a lo que el otro repone “¿No te cansas de hacer siempre bromas con la p.....?”.

5/10
Zohan: Licencia para peinar

2008 | You Don't Mess with the Zohan

El cómico Adam Sandler ha protagonizado algún título interesante, como El chico ideal, Spanglish o En algún lugar de la memoria. Sin embargo, parece que se ha propuesto elevar progresivamente los niveles de falta de calidad de sus cintas. Tras la prescindible Yo os declaro marido y marido, Sandler da un paso más en argumentos disparatados con esta ‘tomadura de pelo’. que se pasa de rosca ‘un pelín’. Zohan Dvir es un agente contraterrorista israelí de élite, más eficaz que James Bond; una auténtica máquina de matar, capaz de resolver las misiones más arriesgadas. Pero en realidad, sueña con dejarlo todo y reconvertirse en peluquero, a pesar de que su padre se lo toma a chirigota, pues según sus propias palabras, piensa que es una profesión para afeminados. Tras un enfrentamiento con El Fantasma, un peligroso terrorista palestino, Zohan finge su propia muerte, para poder emigrar a Estados Unidos, donde consigue trabajo en la peluquería de Dalia, una atractiva palestina con problemas económicos. Allí, Zohan se gana a las maduras clientas porque es un estilista estupendo, pero también porque (hay que verlo para creerlo) remata sus servicios ofreciendo también otro tipo de servicios, sexuales. El punto de partida (James Bond se reconvierte en peluquero) es tan surrealista que podría haber dado lugar a una comedieta resultona. Sin embargo, lo que comienza con grandes dosis de zafiedad (Zohan en la playa deteniendo una pelota con el culo) aumenta progresivamente los niveles de grosería hasta extremos vergonzosos, a base de chistes sobre sexo, mujeres obesas, vello púbico, etc. o diálogos vergonzosos en los que Zohan, por ejemplo, elogia los atributos sexuales de las abuelillas que acuden al local. Tan graciosas deben parecerles estas bromas a Judd Apatow (Virgen a los 40) y al resto de guionistas que repiten los mismos clichés una y otra vez. Resultan especialmente de mal gusto sus golpes de humor en torno al conflicto árabe-israelí, lo que ha motivado que no se estrene en algún país árabe. Desafortunados momentos políticamente incorrectos sobre grupos terroristas, como las llamadas telefónicas de Rob Schneider a Hezbolá, dan al traste con las buenas intenciones de una de las subtramas, la historia de amor entre el protagonista israelí y la peluquera palestina, que podría haber derivado en un mensaje positivo sobre la posibilidad de alcanzar la paz. Resulta difícil salvar algo en este despropósito tan ‘casposo’, del que saldrán huyendo todos aquellos que no tengan ‘un pelo de tonto’. Pero salen adelante, por méritos propios, la atractiva actriz canadiense de origen marroquí Emmanuelle Chriqui –todo un descubrimiento, que en el futuro dará que hablar–, y el todoterreno John Turturro, que se merece papeles mejores que el de El Fantasma, pero que aún así logra mantener cierta dignidad contra viento y marea.

1/10
Más allá de los sueños

2008 | Bedtime Stories

Skeeter trabaja como mantenedor de un hotel de lujo, perteneciente a un gran grupo. El dueño prometió al padre de Skeeter que un día éste dirigiría el hotel. Pero el tipo parece haber olvidado su promesa, y cuando anuncia un nuevo complejo hotelero, Skeeter es relegado, y se escoge en cambio a un impresentable como gerente. Mientras Wendy, la hermana de Skeeter, va a quedarse sin trabajo pues el ayuntamiento ha aprobado la demolición del colegio del que es directora. Mientras busca nuevo empleo, Wendy pide a Skeeter que se encargue de sus dos críos Barry y Violet; le ayuda en la tarea Jill, una vecina. Para tener entretenidos a los chicos, Skeeter les cuenta cuentos antes de acostarse, adaptando su situación del hotel a marcos fantásticos de la antigua Roma, la Edad Media, el lejano Oeste y las aún más lejanas galaxias. Para su sorpresa, algunas de las ideas que los chicos aportan a sus tramas se hacen realidad. De modo que pergeña un plan para que Barry y Violet imagen un final feliz para su plan de dirigir el nuevo hotel.Al tratarse de un film Disney, el director Adam Shankman adopta la línea contenida de títulos familiares como Un canguro superduro y Doce fuera de casa, y procura atar en corto al otras veces 'zafiete' Adam Sandler, que aunque apunta algún chiste en el filo de la navaja, se ciñe a lo que se espera de él. Hay que reconocer que hay un gran despliegue de producción, con buenos efectos especiales y algunas bromas divertidas, como el del camarero haciendo de intérprete galáctico de Skeeter. Así que el conjunto puede describirse como 'resultón'. No obstante se habría agradecido un mayor esfuerzo en el guión, donde muchos elementos son caprichosos, y no se explican suficientemente; los guionistas Matt Lopez y Tim Herlihy tal vez se agarrarán a la excusa de que, como en los cuentos de los niños, ellos se apuntan a la arbitrariedad. Pero no parece suficiente, por ejemplo, para relacionar la construcción del nuevo hotel con la demolición de la escuela, o para culpabilizar al protagonista de lo segundo, y resolver luego la cosa con un auténtico 'deus ex machina' sacado de la manga; tampoco la historia de amor es precisamente un prodigio de imaginación.

5/10
En algún lugar de la memoria

2007 | Reign Over Me

Nueva York. Alan es un afroamericano, padre de familia, que regenta una clínica dental, y cuya vida se diría reúne todos los elementos para que sea feliz. Pero… no lo es. Una especie de tristeza inefable le domina. Se encuentra distante de su esposa, la vida doméstica no le satisface. En la consulta, situada en una zona inmejorable, no faltan las ocasiones para echar una cana al aire, a cuento de atractivas pacientes. Pero la infidelidad no le seduce, y de hecho tiene problemas con Donna, una paciente cuyos requerimientos no atiende, y que le acusa justo de lo contrario, de acoso sexual. La vida de Alan da un quiebro cuando se cruza con Charlie, un antiguo compañero de la facultad con quien compartió habitación durante su etapa universitaria, y que perdió a toda su familia en terribles circunstancias. Desde entonces su amigo no tiene empleo y, desequilibrado, no ha sido capaz de pasar página; Alan comenzará a frecuentar su compañía, y de la recobrada amistad mutua puede que surja el fortalecimiento vital que necesitan ambos. Formidable película del actor, guionista y director Mike Binder, autor de Más allá del odio y Diario de un ejecutivo agresivo. Mike Binder había dado hasta ahora muestras de su interés por abordar los problemas corrientes de la condición humana –los relacionados con la vida matrimonial, los hijos, la rutina, la insatisfacción…–, pero nunca con tanto fuerza como en este film, muy medido. La trama juega con la idea, que provoca una recriminación a Alan por parte de su esposa, de que se diría que envidia la posición del amigo en desgracia, que al no tener familia y cobrar una sustanciosa indemnización por parte del estado, tiene una independencia prácticamente total, carece de obligaciones con respecto a otros. Cuando realmente la peor parte la lleva, por supuesto, Charlie, solo en el mundo, frágil emocionalmente, al borde de la desesperación. Sus locuras y excentricidades a bordo de un patinete, no pueden ocultar su pena, su grandísima pena. Gran mérito de Binder es no caer en el enfatismo típico de cierto cine estadounidense, que parece necesitar decir lo mismo cuatro veces, sino cinco, porque no confía, digámoslo abiertamente, en la inteligencia del espectador, capaz de pillar las cosas a la primera. Por ejemplo, el cineasta es sutil al referirse a la desgracia, tragedia nacional e incluso mundial, en que Charlie perdió a sus seres queridos.

8/10
Os declaro marido y marido

2007 | I Now Pronounce You Chuck and Larry

Larry y Chuck son dos bomberos, que además de trabajar juntos, viven cerca el uno del otro y mantienen una gran amistad. Larry es un padre de familia que se quedó viudo, mientras que Chuck es un mujeriego que se resiste a sentar la cabeza. Cuando Chuck cae de una rampa que se desprende por accidente, Larry logra salvarle la vida. A cambio, Larry le pide un pequeño favor: firmar como si fuera su pareja gay en unos formularios, para sortear ciertos obstáculos administrativos en una póliza de seguro. Pero un revisor de la póliza sospecha que hay fraude, e inicia una exhaustiva investigación para comprobar si Chuck y Larry son  pareja. Éstos deciden apuntarse al registro de parejas de hecho en Canadá y fingir que viven juntos y están enamorados. Adam Sandler se pone a las órdenes de Dennis Dugan –que le dirigió en Un papá genial– en una alocada comedia. Le acompaña Kevin James, el patoso cliente de Will Smith, en Hitch: especialista en ligues, popular en Estados Unidos gracias a la televisión. En Salir del armario, una comedia menor del francés Francis Veber, un tipo fingía ser homosexual porque de esta forma su despido será considerado políticamente incorrecto. Tan sencillo planteamiento cumplía sus objetivos, y servía como crítica a la hipocresía social. Esta vez, el libreto ha pasado por cuatro guionistas, entre ellos Alexander Payne, el director de Entre copas, y sin embargo, no ha habido forma de que el punto de partida resulte creíble. ¿Es realmente necesario que los protagonistas se metan en un lío tan grande para que a los hijos de Larry no les falte dinero si éste muere en algún momento? ¿No es más fácil que Chuck cuide a los niños si le pasa algo a su amigo del alma? ¿Una agencia de seguros normal y corriente no le habría solucionado el tema? Como se puede suponer, se trata de una producción premeditadamente ligera, de corto alcance. Para darle un mínimo de fondo, incluye algún que otro apunte superficial sobre las consecuencias de una espiral de mentiras “inocentes”, que acaban generando efectos inesperados, y sobre la amistad. Con un guión un poco coherente y alguna secuencia ingeniosa, podría haber funcionado mínimamente. Pero Dennis Dugan se decanta por un tipo de humor cuartelero que sólo satisfacerá a un público muy poco exigente. Algunos momentos provocan vergüenza ajena, como cuando Adam Sandler aprovecha su supuesta homosexualidad para manosear a Jessica Biel, a años luz de la elegancia con la que Wilder trató secuencias similares en Con faldas y a lo loco.

2/10
Click

2006 | Click

Michael es un arquitecto de gran proyección, que apenas consigue compaginar el trabajo con sus responsabilidades familiares. Un día acude a comprar un mando a distancia universal, y acaba adquiriendo un sofisticado aparato que le permite manejar su propia vida a su antojo: saltando capítulos, deteniéndola, avanzando rápido o rebobinando. El director Frank Coraci y el actor Adam Sandler empezaron con buen pie, colaborando juntos en la inteligente comedia El chico ideal. Pero después han ido bajando el nivel, con la fallida El aguador, y esta nueva comedia. El prometedor arranque va desembocando poco a poco en un desarrollo previsible –Capra lo bordó hace ya más de sesenta años– y, al margen de algunas divertidas excepciones, el film se diluye por culpa de una sucesión de chistes soeces o simplemente “tontarros”, que no llegan a funcionar. Lástima también que se desaproveche el trabajo de Kate Beckinsale, aquí convertida en simple comparsa. Sandler, eso sí, mantiene intactas sus dotes de comediante. Aunque nunca pierde el tono de comedia, a mitad del metraje se añaden elementos con cierta carga dramática, que resaltan la importancia de la familia, a veces relegada a un segundo plano frente a otras cosas que no son tan importantes como parecen. Entre los secundarios destaca la presencia de David Hasselhoff, legendario protagonista de Los vigilantes de la playa, que se ríe de sí mismo y de su imagen de chulito.

4/10
El clan de los rompehuesos

2005 | The Longest Yard

Remake del mítico film carcelario de Robert Aldrich, que en su día protagonizó Burt Reynolds, que tiene un pequeño papel en la nueva película. El actor asegura: “Yo no quería hacer un cameo. Les dije: ‘Si van a ir a la luna, me gustaría estar en la nave.’”. Y así, encarna a un entrenador con más de una frase. En cambio, el papel principal es para un inesperado Adam Sandler, que aunque tiene ocasión de mostrar su lado cómico, se obliga a una mayor contención. Como es de imaginar, lo principal del adrenalítico título son las escenas de acción y violencia, al igual que ocurría en el original. Paul Crewe, jugador profesional de fútbol americano, va a dar con sus huesos en la cárcel por amañar el resultado de un partido de la liga. Una vez en presidio, el alcaide le presiona para que entrene a un equipo de presos, que se enfrentará al potente equipo de los guardianes del penal. A Paul no le apetece el plan, en parte porque sus nuevos ‘compañeros’ no le ven con buenos ojos. Pero en la práctica se ve obligado a aceptar el encarguito, al tiempo que, forzado por el jefe de los guardianes, advierte que no debe esmerarse demasiado en lograr la victoria; simplemente ofrecerá un pretexto para satisfacer el ego de los responsables de la cárcel, que así humillarán una vez más a sus "inquilinos".

3/10
50 primeras citas

2004 | 50 First Dates

¿Es suficiente conquistar una vez a la persona amada? ¿No deberías conquistarla cada día? A esta pregunta trata de dar respuesta 50 primeras citas, un film que parte de una premisa original: el mujeriego Henry, veterinario en un zoo de Hawai, conoce casualmente en una cafetería a Lucy, una chica adorable con la que el flechazo es instantáneo. Pero pronto descubre que ella padece un curioso mal. consecuencia de un accidente de automóvil: una amnesia que hace que, al despertar cada día, haya olvidado todo lo ocurrido en las últimas 24 horas. Cada día cree que es el día del accidente. Comedia romántica al servicio de Adam Sandler y Drew Barrymore, ambos involucrados en su producción: los dos habían trabajado ya juntos en un film del género, El chico ideal. El planteamiento recuerda a Atrapado en el tiempo, donde también se daba una situación que obligaba al protagonista a recapacitar para vivir el amor con generosidad. Con Peter Segal (Ejecutivo agresivo, también protagonizada con Sandler) tras la cámara, se asegura un buen acabado artesanal, aunque quizá el director es demasiado complaciente con sus actores-productores: raciones de romanticismo pelín empalagoso, que chiflan a Drew, y chistes facilones e improvisaciones, la especialidad de Adam. En todo caso se cuidan también los personajes secundarios (el mejor amigo de él, la familia de ella), un eficaz apoyo a la historia con sus consejos y sacrificio.

5/10
Spanglish

2004 | Spanglish

Los Clasky son la típica familia americana. De clase acomodada, la componen el matrimonio de John, un afamado chef, y Deborah, una diseñadora que recientemente se ha quedado sin empleo; los dos hijos, Bernice y Georgie; y Evelyn, la madre de Deborah, que vive con ellos. Bajo una fachada de aparente felicidad, cada uno tiene sus problemas. A Evelyn le gusta tomar un par de copitas de más, y suele estar un poco achispada; Bernice se siente acomplejada por ser algo gruesa, lo que su madre le recuerda sin mucha sutileza; el marido anda agobiado por el prestigio de su restaurante, pero sobre todo por… Deborah, que es la más problemática: mujer guapa pero ya madura, atraviesa una etapa de inseguridad histérica que vuelve locos a todos los que están a su alrededor. A este hogar, dulce hogar, se incorpora como empleada doméstica Flor, una joven mexicana. Aunque no sabe ni papa de inglés, logra hacerse entender. Inicialmente no desea involucrarse en la vida cotidiana de la casa, sólo hacer su trabajo y recoger su sueldo. Pero finalmente, al tener que irse a la residencia de verano de los Clasky, les cuenta que es madre de Cristina, una niña de 10 años (el marido les abandonó), y poco a poco empieza un entendimiento entre dos culturas muy diversas, la hispana y la anglosajona. James L. Brooks ha orquestado una inteligente película. Autor del guión además de director, utiliza como narradora a la pequeña Cristina, y toda su historia es una metáfora de las dificultades de comunicación entre las personas, que pueden deberse a la diferencia de idioma, pero también a la falta de diálogo y comprensión de los problemas de los demás, ya sean una hija, un marido, una madre, una empleada… El cineasta, lejos de convertir la historia en un dramón, o caer en el polo opuesto del pastel empalagoso, logra un prodigioso equilibrio, con sitio para el humor con clase y los buenos sentimientos. El reparto es de quitarse el sombrero. Sorprende lo contenido que está el habitualmente pasado de rosca Adam Sandler, o lo bien que Téa Leoni plasma la inseguridades de una mujer que se está haciendo mayor, y está a punto de fracasar como madre y esposa. Pero requiere especial atención nuestra Paz Vega, sensacional con un papel como caído del cielo, pues tiene la suerte de tener un alto protagonismo en una producción de Hollywood, y que sus dificultades reales con el inglés sean, a la postre, las de su personaje.

7/10
Ejecutivo agresivo

2003 | Anger Management

Dave Buznik es un ejecutivo incapaz de matar a una mosca. Pacífico y más bien tímido, se va a ver inmerso en una situación kafkiana cuando en un viaje en avión, la azafata no le hace ni pito caso. Él se altera un poquitín, lo suficiente para que el sobrecargo le reduzca como si fuera un tipo peligroso; en un juicio posterior, el magistrado le condena a someterse a una terapia para controlar su ira. El encargado de supervisar su tratamiento va a ser el doctor Buddy Rydell, que casualmente viajaba en el mismo avión que Dave. El excéntrico psiquiatra incluso se instalará en su casa para marcarle de cerca, y hasta se atreve a ligar con la chica de la que Dave está enamorado. Como toda comedia disparatada que se precie, ésta se basa en el choque de dos personalidades absolutamente contrapuestas. Dave es un pelín apocado, y todas las desgracias se abaten sobre él; mientras que Buddy parece un completo chiflado, hasta el punto de que si alguien necesita terapia para controlar su furia, ese alguien es él. Si encima los actores, Jack Nicholson y Adam Sandler, han demostrado con creces su vis cómica, el resultado positivo está asegurado. El film avanza gracias a las diferentes pruebas a que Dave es sometido por parte de Buddy (la de ligar en un bar de copas es de las más divertidas), y a las intervenciones de los compañeros de terapia, un grupo de los más pintoresco. Se aprovecha además para poner en solfa el estrés de nuestro mundo moderno, y la confianza ciega que algunos ponen en la consulta del psiquiatra.

5/10
Mr. Deeds

2002 | Mr. Deeds

Longfellow Deeds. Un paleto con corazón de oro, que jamás ha salido de su pueblo. Hasta ahora. Porque resulta que un pariente lejano, ricachón hasta las cachas, le ha dejado en herencia una fortuna. Así que sin comerlo ni beberlo se ve trasladado a la gran ciudad, inmerso en el ajetreado mundo de los negocios, con una enorme mansión a su entera disposición, mayordomo excéntrico incluido. Una aguerrida periodista le tenderá una trampa para conocerle y así preparar el que espera se el reportaje de su vida. Una mezcla explosiva nos sirven los desconocidos Steven Brill (director) y Tim Herlihy (guionista): los ribetes de la comedia más clásica con el humor disparatado y a veces no demasiado sutil de Adam Sandler (El chico ideal, Un papá genial, Little Nicky). Como chica aprovechada que acabará recapacitando sobre su mal modo de actuar se puede ver a Winona Ryder, antes de caer en desgracia por su "affaire" en unos grandes almacenes.

4/10
Embriagado de amor

2002 | Punch-Drunk Love

Un tipo apocado, dominado por sus siete hermanas, a punto de explotar, conoce a una misteriosa mujer. A la vez tiene un encontronazo con unos mafiosos. Empieza así una serie de encuentros y desencuentros de tintes cada vez más surrealistas. Paul Thomas Anderson (Boogie Nights, Magnolia) fue premiado en Cannes como mejor director gracias a este film inclasificable y alocado, que recuerda por momentos al Jo, qué noche de Martin Scorsese. Adam Sandler hace su composición más compleja hasta la fecha (lo habitual en él hasta ahora eran las comedias más o menos facilonas), bien secundado por Emily Watson. El film se inspiró en un personaje auténtico, que había acumulado puntos comprando un determinado producto, con intención de, a partir de cierto momento, poder viajar gratis haciendo uso de ellos.

6/10
Estoy hecho un animal

2001 | The Animal

Un gris funcionario de la policía sueña con convertirse en un intrépido agente. Cuando parece que llega la oportunidad, sufre un accidente; al recobrar la conciencia descubre que su cuerpo ha sido reconstruido con diferentes órganos procedentes de animales. Y el instinto de los diferentes bichos se apodera de él. Disparatada comedia donde el gracioso Rob Schneider puede hacer alarde de su reportorio completo de muecas y carantoñas.

1/10
Little Nicky

2000 | Little Nicky

Satán está a punto de jubilarse, y va a pasar los trastos del infierno a uno de sus tres hijos. El caso es que no acaba de verles preparados... y aplaza su decisión. Lo que enfada a dos de ellos, que se rebelan y viajan a la Tierra para fabricar allí su propio infierno. Sólo Little Nicky, el "hijo tonto" de Satán, puede detenerles. Le ayudará Gordi, ¡un perro parlanchín! Disparatada comedia de humor iconoclasta, concebida para el lucimiento de Adam Sandler (El chico ideal, Un papá genial, The Waterboy (El aguador)). También se puede ver a un actor tan estupendo como Harvey Keitel haciendo de demonio... y hasta a Quentin Tarantino, que hace un breve cameo como predicador iluminado.

6/10
Un papá genial

1999 | Big Daddy

Sonny es el eterno inmaduro. Licenciado en derecho, evita por todos los medios asumir las responsibilidades de un adulto. No quiere saber nada de casarse y se conforma con un trabajo de medio pelo para ir malviviendo. Pero un día su novia le deja plantado por un anciano de buena posición. Él, para demostrar que tampoco es tan irresponsable, adopta a un niño de cinco años simulando ser su padre biológico; la idea es que ella vea que puede criarlo perfectamente. Al no funcionar el plan, trata de 'devolverlo', pero la cosa no es tan sencilla. Adam Sandler (El chico ideal, 50 primeras citas) protagoniza una graciosa comedia, que puede hacer pensar a más de un padre que no se ocupa de sus pequeñines, dejando las tareas pesadas a la mujer. Algunos gags son desternillantes, sobre todo los de la escena del juicio que cierra la película.

6/10
El chico ideal

1998 | The Wedding Singer

Robbie se gana la vida como cantante en banquetes de boda. Pero ahora tiene intención de convertirse en protagonista de una de estas bodas: al fin le ha llegado el momento de casarse. Lo malo es que cuando llega el gran día, su novia le deja plantado. ¡Horror y desolación! Ahora seguir cantando en las bodas es un verdadero infierno, pues se acuerda, sin poder evitarlo, de su propio caso. Y aún se deprime más cuando una joven pareja acude a él para requerir sus servicios con motivo de su enlace. Pues ella –Julia, una camarera­– es un encanto, pero, naturalmente, no está libre. Esta comedia romántica es una verdadera delicia. Amor, humor y melodrama están combinados en las dosis adecuadas, para agradar a los paladares más exigentes. A ello se añade un tono nostálgico por los años 80 –¡sí, han leído bien, a estas alturas ya se puede tener nostalgia por esa década!–, lo que se manifiesta en una magnífica selección de canciones, y en las alusiones a series televisivas y otros motivos de la cultura pop.

6/10
The Waterboy (El aguador)

1998 | The Waterboy

Bobby, no nos engañemos, es un poco tonto. Pero tiene buen corazón. Vamos, que es una especie de Forrest Gump. Él es aguador. O sea, el chico que proporciona agua a los sedientos jugadores de un equipo de rugby. Aunque ya es todo un mocetón, vive con su mamá, una señora hiperposesiva a la que da vida Kathy Bates. Así que, sin que ella se entere, comienza a jugar en el equipo; pues resulta que, cuando suelta toda la rabia que lleva dentro, es capaz de hacer unos jugadones de aúpa.

4/10
Bulletproof (A prueba de balas)

1996 | Bulletproof

Un traficante de drogas descubre que su mejor amigo es un policía infiltrado. Tras una enérgica discusión, acaba disparándole accidentalmente. Archie Moses (Adam Sandler) y Rock Keats (Damon Wayans) se encuentran ahora en los extremos más opuestos de la ley, y cada uno de ellos cree que ha traicionado al otro. Sin embargo, el rey de la droga (James Caan) les odia más de lo que se detestan entre ellos, e intentará asesinarles. Los dos protagonistas se ven obligados a huir juntos. Entretenido producto de acción, un tanto violento, aunque cuenta con grandes intérpretes como Adam Sandler (Un papá genial). Sin embargo, del reparto destaca el polivalente James Caan, uno de los protagonistas de El padrino.

4/10
Terminagolf

1996 | Happy Gilmore

A Happy Gilmore la vida no le está tratando bien. Su madre acaba de echarle por no cumplir con el alquiler, y para colmo, su novia le ha dejado. Para dar un cambio a su situación, decide comenzar a jugar al golf para ganar dinero, y resulta que se le da de miedo. Happy, comienza a jugar de una maner muy particular y en los campos de golf comienza a ser una celebridad por sus gestos, sus extravagancias y sus estrambóticos movimientos. Todo un show. Excelente y algo alocada comedia protagonizada por Adam Sandler, poco antes de hacerse más conocido por El chico ideal o The Waterboy (El aguador). El guión sencillo y sin demasiadas pretensiones, pero muy bien resuelto por Dennis Dugan (Un papá genial), atrae lo suficiente, aunque el mayor acierto es colocar a un Sandler que empezaba a despuntar en comedias de este tipo.

6/10
Cabezas huecas

1994 | Airheads

The Lone Rangers es una banda de rock and roll compuesta por tres amigos que ensayan continuamente en la ciudad de Los Angeles con el objetivo de convertirse algún día en estrellas. Han compuesto una canción que en su opinión les dara la fama, e intentan mostrar su talento en todas las compañías discográficas a las que tienen acceso. Sin embargo, los directivos de estas empresas no coinciden con ellos en su opinión acerca de su calidad musical, por lo que, aun habiendo hecho todo lo posible, no consiguen ser contratados. Será entonces cuando decidan tomar una pequeña emisora local para conseguir que su canción se emita. Esta comedia dirigida a un público juvenil basa su eficacia en los excelentes actores protagonistas, entre los que destaca Steve Buscemi (Reservoir Dogs), actor fetiche de Quentin Tarantino y de directores del cine independiente norteamericano. Junto a él un sólido elenco que incluye a un casi primerizo Brendan Fraser, que después despuntaría con papeles dramáticos en películas como Dioses y monstruos, un jovencísimo Adam Sandler (Un papá genial) y el veterano Joe Mantegna. El resultado es una amena descripción del mundillo que rodea a los grupos de música moderna.

4/10
Los caraconos

1993 | Coneheads

Belder (Dan Aykroyd) y Prymaat (Jane Curtin) son dos habitantes del planeta Remulack, situado a 26 años luz de la Tierra. Su planeta forma parte de un poderoso imperio interestelar, en plena fase de expansión colonizadora. Tienen la misión de conquistar la Tierra y esclavizar a los humanos, pero un error de cálculo les obliga a aterrizar en nuestro planeta antes de lo previsto. Mientras que ultiman los preparativos para la invasión, se acomodan en Paramus, New Jersey, haciéndose pasar por una familia feliz normal y corriente. Pero pronto se sentirán identificados con la vida de la Tierra, y se darán cuenta de que los humanos son unos seres amistosos y entrañables. Una original comedia que tiene como excusa un argumento de ciencia-ficción. Bastante entretenida y divertida por momentos, con algunas situaciones disparatadas que provocan la risa del espectador.

4/10
La hora de Bill Cosby

1984 | The Cosby Show | Serie TV

Los Huxtable son una familia de clase media-alta norteamericana. El matrimonio y sus cinco hijos viven todo tipo de peripecias en su día a día. Exitosa comedia de situación de los años ochenta compuesta por ocho temporadas. El hecho de que todos los protagonistas fueran afroamericanos fue toda una revolución televisiva, sobre todo en países como España, donde una cosa así era inaudita. En Estados Unidos, sin embargo, no era algo tan poco común y de hecho, algunos criticaron el contenido de la serie por considerar que no seguía los patrones habituales de crítica a la discriminación racial. El caso es que Bill Cosby, el alma máter de la serie, era un estupendo cómico y sólo quiso hacer una comedia inspirada en algunos puntos en su propia vida.

6/10
El Halloween de Hubie

2020 | Hubie Halloween

Hubie Dubois pasa cada Halloween asegurándose de que los residentes de su ciudad natal, Salem, celebren de forma segura y sigan las reglas, sin que nadie se lo agradezca. Pero este año, un criminal fugitivo y un misterioso nuevo vecino tienen a Hubie en alerta máxima. Cuando la gente comienza a desaparecer, depende de Hubie convencer a la policíay a la gente del pueblo de que los monstruos son reales y solo él puede detenerlos.

Hotel Transilvania 2

2015 | Hotel Transylvania 2

Pese a sus antiguas reticencias, Drácula se siente tan orgulloso como cualquier otro padre cuando su hija, Mavis, contrae matrimonio en el Hotel Transilvania con Jonathan, el humano que la encandiló. Poco después, el conde es abuelo, pero le entran las preocupaciones, pues el pequeño híbrido Dennis parece más normal que vampiro, así que traza un plan para llevarle en ausencia de sus padres a un campamento donde le enseñarán a comportarse como un monstruo. Muy apreciado en el campo de la animación por series como El laboratorio de Dexter, Genndy Tartakovsky debutó con buen pie en el largometraje con Hotel Transilvania, donde le sacó mucho jugo a su premisa: un chico se enamoraba de la hija de Drácula, convertido en regente de un hotel. Explotada ya la idea se corría peligro de perder fuelle en la secuela. Nada más lejos de la realidad, pues el guión de Hotel Transilvania 2, coescrito por el doblador de Drácula en la versión original, Adam Sandler, acierta al centrarse en las reacciones del personaje central cuando su familia aumenta. Tiene su gracia que a pesar de sus colmillos manifieste las mismas alegrías, pero también le entren las mismas dudas que a cualquier hijo de vecino. Aquí el sencillo mensaje sobre la importancia de la familia a pesar de sus posibles rarezas (o normalidades) está incluido con mucha frescura, así como su alegato a favor de la tolerancia, con unos suegros pro diversidad criaturas-personas, muy divertidos. Consciente de que no cuenta con la potencia de Pixar, Tartakovski se agarra a que su animación es lo suficientemente fluida, a unos diseños de personajes memorables, a una ambientación gótica muy simpática, y a que sabe dar lugar a buenos gags. En cierta forma, el doblaje español se apunta un tanto con el veterano Arturo Fernández prestando su voz al bisabuelo Vlad. Por supuesto llama a la gente "chatín".

6/10
The Ridiculous 6

2015 | The Ridiculous 6

Tommy Stockburn, blanco que vive con los indios, parte en busca de su progenitor, forajido secuestrado por una banda con la que mantiene una deuda. Por el camino, Tommy descubrirá que tiene cinco hermanos, que querrán ayudarle en su cometido. La plataforma de emisión en streaming Netflix suele lograr buenas críticas con sus series (House of Cards), que revalidó con Beast of No Nation, de Cary Fukunaga, su primer largometraje creado especialmente para su estreno online. Pero se estrella del todo con el segundo, The Ridiculous 6, uno de los films más ridículos, valga la redundancia, de la carrera de Adam Sandler, que ha dejado muy atrás la calidad de El chico ideal, aquella cinta que al principio de su carrera hacía presagiar otra cosa. Aquí vuelve a ponerse a las órdenes del realizador de aquélla, Frank Coraci, que sin embargo en estos años ha perdido gas. Quizás por la aparición del veterano Nick Nolte, el único que logra mantener el tipo como padre del protagonista, The Ridiculous 6 empieza con cierta fuerza. Pero enseguida todo se va al traste por el abuso del humor escatológico (un numerito basado en las deposiciones de un burro da vergüenza ajena) y hasta machista (las mujeres de la tribu tienen nombres como Zorra Fumadora o Sin Sostén, ¡en la línea del cine de Antonio Ozores!). La acumulación de gags con poca chispa deriva en una sensación de que el metraje se alarga innecesariamente. En una línea que recuerda a las secuelas de Torrente, el protagonista, también productor y coautor del guión, cuenta con el apoyo de numerosos 'amiguetes', dispuestos a hacer el tonto, pero totalmente desaprovechados. Así, aparecen por la pantalla los conocidísimos Steve Buscemi, Danny Trejo, Steve Zahn, John Turturro, y Vanilla Ice, entre otros. En suma, un cocktail de humor y western más cercano a la desastrosa Mil maneras de morder el polvo que a la brillante Maverick.

3/10
Niños grandes 2

2013 | Grown Ups 2

Adam Sandler encabezó en 2010 el reparto de Niños grandes, en torno a un grupo de cinco amigos que pasan un fin de semana en un casa en el lago con sus familias. A pesar de su falta de calidad, obtuvo un inusitado éxito en las carteleras (recaudó más de 260 millones de dólares en todo el mundo), por su llamativo reparto, y también por su tirón entre el público familiar, necesitado de películas en las que estuvieran representados todos los grupos de edad. En Niños grandes 2, Lenny Feder ha optado por mudarse con su esposa y sus tres hijos a su pueblo. El último día de curso escolar, Lenny decide dar una fiesta en su casa para sus amigos y sus respectivas familias, pero la jornada será caótica, por culpa de diversos incidentes, como la llegada de un grupo de jóvenes juerguistas de carácter violento. En la secuela vuelve a sentarse en la silla de director Dennis Dugan, que tiene en su contra un lastre importante, cuenta con un guión mediocre que como ocurría en la primera parte, se limita a encadenar gags aislados. Se supone que Niños grandes 2 va dirigida a un público amplio, pero aún así su humor resulta excesivamente gamberro y disparatado. Adam Sandler sobreactúa, al igual que sus compañeros de reparto, de nuevo Kevin James, Chris Rock, Salma Hayek, Rob Schneider, Maria Bello y Steve Buscemi. Entre las nuevas incorporaciones de Niños grandes 2 destaca la presencia de Taylor Lautner, el hombre lobo de Crepúsculo, en un papel de universitario malintencionado, que apenas tiene gracia.

2/10
Bucky Larson, nacido para ser una estrella

2011 | Bucky Larson: Born to Be a Star

Bucky (Nick Swardson) trabaja en un supermercado y su vida no va a ningún sitio hasta que descubre que sus conservadores padres, ¡solían hacer películas para adultos!. Convencido de haber descubierto su destino, Bucky hace las maletas y se marcha a Los Angeles, esperando poder seguir los pasos de sus padres.

Sígueme el rollo

2011 | Just Go with It

Danny Macabee es un cirujano plástico, ligón empedernido, que utiliza el truco de vivir un matrimonio desgraciado para tener relaciones fugaces con “mujeres cañón”. En una fiesta conoce a Palmer, una maestra guapísima, con la que quiere ir en serio. Pero se ve obligado a prolongar su mentira de que está casado, para lo cual va a contar con el apoyo de su fiel asistente Katherine, divorciada y con dos niños. Contará a Palmer que él se está divorciando, de modo que nada impide que se casen. Pero ella se empeña en conocer a su ex, de modo que las cosas se irán enredando inexorablemente. Remake de Flor de cactus, que a su vez adaptaba una obra de teatro francesa de Pierre Barillet y Jean-Pierre Grédy, donde el dentista original se convierte en cirujano plástico. Cuenta con actores muy dotados para la comedia, pues por este género son conocidos Jennifer Aniston y Adam Sandler, aunque las comparaciones pueden ser duras si se piensa que en el original se contaba con Ingrid Bergman y Walter Matthau. Menos popular, funciona el graciosete Nick Swardson, y Nicole Kidman es de esas actrices que borda cualquier cosa que le pongan por delante, de modo que su composición de arpía tiene gracia. En cambio, aparte de su función de “mujer cañón”, la modelo Brooklyn Decker no promete una gran carrera actoral. Como comedia amable, la peli tiene un pase a cambio de no exigir demasiado. Dennis Dugan, especializado en dirigir a Sandler ­–con él ha hecho, entre otras Niños grandes y Zohan: Licencia para peinar–, no es un director demasiado brillante, y algunos pasajes se prolongan demasiado, a la película le sobra metraje, y falta talento para resolver la madeja demasiado enredada. Hay algunas escenas logradas –las de la niña que quiere ser actriz; el primer encuentro de Danny, Palmer y Katherine; la atención a una oveja enferma; el concurso de hula–, pero también el recurso facilón a lo zafio, o el descaro poco ingenioso para mostrar lo macizas que están Decker y Aniston.

5/10
Niños grandes

2010 | Grown Ups

Han pasado 30 años desde que cinco chavales se convirtieran en campeones con su equipo de baloncesto. Su entrenador les aconsejó entonces que trataran de llevar una vida de la que se sintieran orgullosos, para que cuando el pitido final de su existencia sonara, no se arrepintieran de las decisiones tomadas. Dicho pitido final ha llegado para el entrenador, y los cinco muchachos ya crecidos y con sus respectivas familias, se reúnen en su pueblo natal para darle el último adiós. Nueva colaboración del director Dennis Dugan con Adam Sandler (Zohan: Licencia para peinar), que para el cineasta ha supuesto la consecución de uno de sus mejores trabajos –el listón no es que estuviera muy alto–. La película es una comedia ligera que sigue la línea de otros trabajos de Sandler como Spanglish –de calidad muy superior– en cuanto al carácter de cuento moral, presente durante toda la historia. Lenny (Adam Sandler) es el cabecilla del grupo. Es un exitoso representante en Hollywood pero su familia dista de ser perfecta. Él es un buen tipo y su mujer (Salma Hayek) también, pero se han convertido en unos pijos que han malcriado a sus hijos. Los restantes miembros del grupo también tienen cada uno sus propios defectos familiares. El quid de la película es conseguir que poco a poco se vayan dando cuenta de lo que está mal en sus vidas y sus familias para poder arreglarlo. Las buenas intenciones de la película no quedan diluidas en el tipo de humor empleado. Teniendo en cuenta lo que se lleva en Hollywood en las comedias actuales “Made in Judd Apatow”, ésta resulta más discreta. Aún así, hay bromas escatológicas y sexuales, sin que aparezca ninguna imagen subida de tono. También se utiliza mucho el humor basado en el clásico “slapstick”, que resulta muy eficaz y que tiene su culmen con la aparición del personaje de Steve Buscemi, quien provoca un torrente de carcajadas durante todo el tiempo que está en escena. Niños grandes es ante todo una película para mayores pues el contenido moral va dirigido a ellos. Aún así, los infantes no se irán de vacío ya que en la línea de grandes títulos actuales como Toy Story 3, esta película anima a los chavales a jugar al aire libre, a usar la imaginación y a comunicarse con las personas sin usar máquinas.

4/10
Zohan: Licencia para peinar

2008 | You Don't Mess with the Zohan

El cómico Adam Sandler ha protagonizado algún título interesante, como El chico ideal, Spanglish o En algún lugar de la memoria. Sin embargo, parece que se ha propuesto elevar progresivamente los niveles de falta de calidad de sus cintas. Tras la prescindible Yo os declaro marido y marido, Sandler da un paso más en argumentos disparatados con esta ‘tomadura de pelo’. que se pasa de rosca ‘un pelín’. Zohan Dvir es un agente contraterrorista israelí de élite, más eficaz que James Bond; una auténtica máquina de matar, capaz de resolver las misiones más arriesgadas. Pero en realidad, sueña con dejarlo todo y reconvertirse en peluquero, a pesar de que su padre se lo toma a chirigota, pues según sus propias palabras, piensa que es una profesión para afeminados. Tras un enfrentamiento con El Fantasma, un peligroso terrorista palestino, Zohan finge su propia muerte, para poder emigrar a Estados Unidos, donde consigue trabajo en la peluquería de Dalia, una atractiva palestina con problemas económicos. Allí, Zohan se gana a las maduras clientas porque es un estilista estupendo, pero también porque (hay que verlo para creerlo) remata sus servicios ofreciendo también otro tipo de servicios, sexuales. El punto de partida (James Bond se reconvierte en peluquero) es tan surrealista que podría haber dado lugar a una comedieta resultona. Sin embargo, lo que comienza con grandes dosis de zafiedad (Zohan en la playa deteniendo una pelota con el culo) aumenta progresivamente los niveles de grosería hasta extremos vergonzosos, a base de chistes sobre sexo, mujeres obesas, vello púbico, etc. o diálogos vergonzosos en los que Zohan, por ejemplo, elogia los atributos sexuales de las abuelillas que acuden al local. Tan graciosas deben parecerles estas bromas a Judd Apatow (Virgen a los 40) y al resto de guionistas que repiten los mismos clichés una y otra vez. Resultan especialmente de mal gusto sus golpes de humor en torno al conflicto árabe-israelí, lo que ha motivado que no se estrene en algún país árabe. Desafortunados momentos políticamente incorrectos sobre grupos terroristas, como las llamadas telefónicas de Rob Schneider a Hezbolá, dan al traste con las buenas intenciones de una de las subtramas, la historia de amor entre el protagonista israelí y la peluquera palestina, que podría haber derivado en un mensaje positivo sobre la posibilidad de alcanzar la paz. Resulta difícil salvar algo en este despropósito tan ‘casposo’, del que saldrán huyendo todos aquellos que no tengan ‘un pelo de tonto’. Pero salen adelante, por méritos propios, la atractiva actriz canadiense de origen marroquí Emmanuelle Chriqui –todo un descubrimiento, que en el futuro dará que hablar–, y el todoterreno John Turturro, que se merece papeles mejores que el de El Fantasma, pero que aún así logra mantener cierta dignidad contra viento y marea.

1/10
Little Nicky

2000 | Little Nicky

Satán está a punto de jubilarse, y va a pasar los trastos del infierno a uno de sus tres hijos. El caso es que no acaba de verles preparados... y aplaza su decisión. Lo que enfada a dos de ellos, que se rebelan y viajan a la Tierra para fabricar allí su propio infierno. Sólo Little Nicky, el "hijo tonto" de Satán, puede detenerles. Le ayudará Gordi, ¡un perro parlanchín! Disparatada comedia de humor iconoclasta, concebida para el lucimiento de Adam Sandler (El chico ideal, Un papá genial, The Waterboy (El aguador)). También se puede ver a un actor tan estupendo como Harvey Keitel haciendo de demonio... y hasta a Quentin Tarantino, que hace un breve cameo como predicador iluminado.

6/10
Un papá genial

1999 | Big Daddy

Sonny es el eterno inmaduro. Licenciado en derecho, evita por todos los medios asumir las responsibilidades de un adulto. No quiere saber nada de casarse y se conforma con un trabajo de medio pelo para ir malviviendo. Pero un día su novia le deja plantado por un anciano de buena posición. Él, para demostrar que tampoco es tan irresponsable, adopta a un niño de cinco años simulando ser su padre biológico; la idea es que ella vea que puede criarlo perfectamente. Al no funcionar el plan, trata de 'devolverlo', pero la cosa no es tan sencilla. Adam Sandler (El chico ideal, 50 primeras citas) protagoniza una graciosa comedia, que puede hacer pensar a más de un padre que no se ocupa de sus pequeñines, dejando las tareas pesadas a la mujer. Algunos gags son desternillantes, sobre todo los de la escena del juicio que cierra la película.

6/10
The Waterboy (El aguador)

1998 | The Waterboy

Bobby, no nos engañemos, es un poco tonto. Pero tiene buen corazón. Vamos, que es una especie de Forrest Gump. Él es aguador. O sea, el chico que proporciona agua a los sedientos jugadores de un equipo de rugby. Aunque ya es todo un mocetón, vive con su mamá, una señora hiperposesiva a la que da vida Kathy Bates. Así que, sin que ella se entere, comienza a jugar en el equipo; pues resulta que, cuando suelta toda la rabia que lleva dentro, es capaz de hacer unos jugadones de aúpa.

4/10
Terminagolf

1996 | Happy Gilmore

A Happy Gilmore la vida no le está tratando bien. Su madre acaba de echarle por no cumplir con el alquiler, y para colmo, su novia le ha dejado. Para dar un cambio a su situación, decide comenzar a jugar al golf para ganar dinero, y resulta que se le da de miedo. Happy, comienza a jugar de una maner muy particular y en los campos de golf comienza a ser una celebridad por sus gestos, sus extravagancias y sus estrambóticos movimientos. Todo un show. Excelente y algo alocada comedia protagonizada por Adam Sandler, poco antes de hacerse más conocido por El chico ideal o The Waterboy (El aguador). El guión sencillo y sin demasiadas pretensiones, pero muy bien resuelto por Dennis Dugan (Un papá genial), atrae lo suficiente, aunque el mayor acierto es colocar a un Sandler que empezaba a despuntar en comedias de este tipo.

6/10

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