Foto: Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España Me acordé mucho de mi hermano, Javier Sánchez ,
Foto: Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España
Me acordé mucho de mi hermano, Javier Sánchez, cuando acudí con Hildy Johnson a la entrega en la sede de la Academia de Cine del premio Alfonso Sánchez de Comunicación a Oti Rodríguez Marchante, el crítico de cine más relevante de este país, al menos para los que no comulgamos con Carlos Boyero. Se da la circunstancia de que aunque yo vine al mundo en Madrid, mi padre, y toda mi familia paterna provienen del mismo pueblo en el que nació Oti, Socuéllamos, en la provincia de Ciudad Real.
–Con todo el jaleo que montan algunos con el nacionalismo y tal, pero la zona más importante de España es La Mancha –me explicaba mi hermano en la comida familiar del domingo–. Y nunca nos ponemos ‘pesaos’, no como otros. Pues ya está bien, nos vamos a tener que poner reivindicativos.
–Cierto , gran tierra La Mancha –acerté a responder.
–Porque vamos a ver, ¿quién es el mejor futbolista de España?
–Andrés Iniesta –exclamé sin dudarlo-. Gracias a él ganamos eurocopas y mundiales.
–Pues es de Fuentealbilla, en Albacete. ¿Y cuál es la obra más importante de la literatura española y por ende universal?
–Don Quijote de La Mancha.
–Ah, ¿lo ves? Dime quién es para ti el mejor humorista que tenemos.
–Joaquín Reyes –le dije. Lo tengo bastante claro.
–Pues también nació en Albacete. Y además hace un humor muy de la tierra. ¿Quién es el director español más importante e internacional?
–Un manchego.
–¡Ajá, otro manchego! –exclamó con seguridad mi hermano, que empezaba a sonar bastante convincente. ¿Cuál te parece el mejor queso del mundo?
–Hombre, eso está claro. El queso manchego.
Por cierto, Oti demostró su característico ingenio cuando salió a recoger el galardón tras la proyección de un vídeo apologético, con declaraciones elogiosas hasta la exageración de gente como José Luis Garci, Carlos Boyero y Enrique González Macho, presidente de la Academia. “Me empiezo a creer que a lo mejor sí que me merezco este premio”, comentó Oti. “He puesto de acuerdo a Garci, a Boyero y a la Academia. A lo mejor deberían haberme dado el Nobel de la paz”. Después estuve hablando con él de Socuéllamos y le queda algún familiar por allí, así que acude en alguna ocasión.
Así que cuando mi hermano Javi me pregunte la próxima vez:
–¿Quién es el crítico de cine más importante de este país?
Le tendré que responder:
–Un manchego.
