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Zona friki

El Juez Dredd contra Juan Manuel Sánchez Gordillo

Hablaba en la entrada anterior de música heavy. Recuerdo que uno de los grandes hits de este estilo musical fue “I Am the Law”, de

Hablaba en la entrada anterior de música heavy. Recuerdo que uno de los grandes hits de este estilo musical fue “I Am the Law”, de Anthrax, dedicado a un famoso personaje del cómic, el Juez Dredd, un tipo que combinaba las figuras de policía, magistrado y verdugo, todo en uno. Me encantaba leerlo porque daba que pensar sobre diferentes temas, sobre todo era una crítica hacia los totalitarismos y una reflexión sobre la perversión del concepto de justicia. Recuerdo un juez que se volvía loco, el Juez Muerte, que llegaba a la conclusión de que puesto que los seres vivos son los que cometen delitos, había que prohibir y perseguir la vida.

Sin embargo, cuando adaptaron sus peripecias al cine en la olvidable Juez Dredd, de Danny Cannon, despojaron la historia de cualquier contenido y se quedaron en una sucesión de acción y porrazos de bajos vuelos. Tenía grandes esperanzas puestas en la nueva versión a punto de estrenarse, pues dirige Pete Travis, responsable de la interesante Omagh, o sea que es un tío que hace pensar. Pero acabo de verla en un pase para los medios, y ha resultado ser más de lo mismo: violencia, tiros y poco más. No es culpa del todo del tal Travis, pues me he enterado de que le echaron nada más terminar el rodaje, y de que no le han dejado que la montara él, posiblemente por si cometía la falacia de meter algo que hiciera funcionar la sesera.

Me viene a la mente que se dice que una película “es un cómic” cuando resulta ser una aventurilla demasiado ligera, sin contenido. De hecho te lo suelen decir así:

“¿La película? Bah, es un cómic”.

Se entiende que por lo general los tebeos son tontadas, pues salvo los apasionados del medio, pocos han leído joyitas como “Mauss”, de una profundidad sólo comparable a las grandes novelas. Paradójicamente en el caso de Dredd es justamente al revés, son las viñetas las que tienen más chicha que las tremendas adaptaciones a la pantalla.

Y aún a riesgo de hablar demasiado de política en lugar de ceñirme al fantaterror, confieso que escribir en este post sobre la justicia, la perversión de la ley y todo eso, me ha recordado al 'pesao' de Juan Manuel Sánchez Gordillo, que me tiene últimamente encrespado, sobre todo después de constatar que le apoyan públicamente en televisión destacados comentaristas de programas del corazón de los que triunfan entre la audiencia. Así que yo me pregunto, ¿qué haría el Juez Dredd ante un caso de robo en un supermercado?

Caso 1. El juez Dredd detiene a un pobre hombre, que ha ocultado en su chaqueta un cartón de leche y un bote de potitos para niños.

Dredd: Bueno, hombre, está mal eso que hay hecho, hay comedores sociales, pero haré la vista gorda, yo le pago lo que ha cogido... En fin, no lo vuelva a hacer, hombre de Dios.

¿No lo creéis verídico? Pues yo he sido testigo de un hecho similar. No, no estaba el Juez Dredd (una pena), fue con el vigilante de seguridad del lugar.

Caso 2. El juez Dredd detiene a un político sobrepagado saqueando en un súper para adquirir notoriedad y salir en los medios ocultando la realidad de que no está haciendo nada para solucionar los problemas de los ciudadanos y la crisis económica.

Dredd: Le condeno a que le saqueen a usted todos los meses uno de sus dos sueldos, elija, el de alcalde o el de diputado autonómico.

Sánchez Gordillo: Pero no me puede usted condenar. ¡Si soy aforado! Yo he intentado que se me pueda detener, pero para eso, ¡tendría que renunciar a mi escaño! Y claro, no pensará usted que voy a hacer eso, jajajajajaja.

Dredd: Tiene razón. No había tenido todo eso en cuenta. En ese caso le condeno a ser fusilado en una plaza pública para que sirva como ejemplo.

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