No he visto Scary Movie 5 , publicitada como "De los tíos que vieron Mama y no entendieron ni papa". Me diréis que cómo tengo el
No he visto Scary Movie 5, publicitada como "De los tíos que vieron Mama y no entendieron ni papa". Me diréis que cómo tengo el morro de escribir sobre ella sin haber pasado por el cine, pero es que el médico me la ha prohibido tajantemente, lo siento. Os aseguro que fui el otro día a la consulta específicamente para consultar este tema. Y no es broma.
—Verá usted, doctor, es que me encargo de un blog de cine de terror, y debería ir al cine a ver Scary Movie 5, para poder valorarla. Aunque ya sé cuál va a ser mi opinión, claro, pero tengo que ser profesional...
—Ya.
—¿Cree usted que podría ir?
—Pero, ¿cómo me preguntas eso? ¿Te has dado cuenta de que ya no eres un veinteañero?
—Sí, bueno, eso creo...
—¿Te acuerdas de cuando tenías esa edad y te daban gato por liebre en los bares de copas, o sea que te servían garrafón? ¿Qué pasaba?
—Nada, la verdad es que estaba hecho un toro y casi ni me inmutaba.
—Bien. ¿Y qué pasa cuando te sirven garrafón ahora?
—Buf, un desastre. Sólo un trago y se me desintegra el estómago. Me quedo dos días fuera de combate, vomitando todo el tiempo.
—Pues eso no es nada. Como vayas a ver este film-garrafón, ni se te ocurra venir luego a verme para que intente recomponer los pedazos. Yo ya te he advertido. Deja de hacer el idiota. Quédate en casa. En lugar de ir a pedir nada a locales de mala muerte, sírvete un Chivas, siéntate en su sillón, y ponte Aterriza como puedas.
Es que vaya estrenos que hay en los cines últimamente... Escogí un mal día para dejar de esnifar pegamento.
Alguien puede pensar que me he tomado a chirigota esta entrada del blog. Pero no. Yo soy un tío muy serio. Y por favor, no me llaméis Shirley.
Las mejores frases de Aterriza como puedas
—No hay ninguna razón para alarmarse, y esperamos que disfruten del vuelo. Por cierto, ¿Hay alguien a bordo que sepa pilotar un avión?
—Azafata tenemos que llevarlos a un hospital. —¿Qué es, doctor? —Es un edificio grande lleno de enfermos y casi nunca hay camas.
—Paterson, ¿puede mirar lo que se cuece en el radar? —Pues es pollo, pero aún le quedan un par de minutos.
—¿Qué clase de avión es? —Es un avión grande, largo, blanco con rayas rojas, con cortinas en las ventanas, con ruedas... Parece un supositorio gigante.
(Cuando el avión va a despegar, una anciana contempla a un joven que se abrocha el cinturón tembloroso) —¿Nervioso? —Sí, un poco. —¿Es la primera vez? —No, ya había estado nervioso antes.
(Al ir a aterrizar) —Comandante, ¿no deberíamos encender ya los reflectores? —No, eso es lo que esperan que hagamos.
