Como está la cosa tan chunga, muchos son los que firmarían un contrato de trabajo sin leerlo. Recuerdo un gag del tronchante programa
Como está la cosa tan chunga, muchos son los que firmarían un contrato de trabajo sin leerlo. Recuerdo un gag del tronchante programa "Vaya semanita" en el que un tipo descubre que no puede morirse porque renunció a ese derecho cuando fichó por su empresa.
Sí, ya sabemos que el banco está a punto de ejecutar tu hipoteca y que no te llaman ni para una miserable entrevista de trabajo, pero ten cuidado ahora que nos quieren imponer desde Europa el contrato único, aunque este paso más bien lo que hará falta será un único contrato, o como mucho dos o tres, que el paro avanza a pasos agigantados.
Lo que no se entiende es que vaya por el mundo sin leer lo que firma un actor en la cresta de la ola como Jeremy Renner. Resulta que el hombre ha descubierto ahora que por interpretar a Ojo de halcón en Marvel Los Vengadores, personaje que tenía previsto repetir en la secuela, le pagan una miseria en comparación con el sueldo de Robert Downey Jr., que se está volviendo tan millonario como su personaje, Tony Stark. Renner, sin embargo, ha tenido poco ojo, así que ahora se está pensando abandonar los films de Marvel.
Pero lo que realmente no se entiende es que el actor ande ahora justificando su participación en la lamentable Hansel y Gretel: Cazadores de brujas, porque según dice ahora no se leyó el guión antes de firmar. ¿Y si llega a ser una snuff movie en la que él tenía que ser la víctima?
Ya durante la promoción de la cinta, no se le veía al hombre muy convencido con el espantoso resultado final. Tenía que conceder entrevistas por contrato pero daba a entender que había metido la pata hasta el fondo. Ahora, resulta que ha tenido que comparecer otra vez ante la prensa para hablar del lanzamiento en DVD, y dice que le enseñaron un póster muy bonito del film, lo que le llevó a la (insensata) conclusión de que podía ser buena idea participar el proyecto.
Si este tío funciona así, la próxima vez que venga (entrevisté a Renner este verano por El legado de Bourne), le pediré un autógrafo, pero le daré a firmar un cheque.
En cualquier caso, que conste que me siento identificado con el actor, pues cuantas películas me han colado en el videoclub con una carátula genial que prometía espantapájaros demoníacos que producían auténticas pesadillas. Luego la película era tremenda...
