IMG-LOGO
Análisis de guión

32) "La Pasión de Cristo", de Mel Gibson y Benedict Fitzgerald

El guion de la “La Pasión de Cristo” de Benedict Fitzgerald y Mel Gibson debe plegarse a unas condiciones de partida poco habituales. Lo normal es escribir un libreto con un amplio margen de maniobra, dentro de aquello que se pretende contar. En este caso, se parte de unos hechos históricos bien conocidos por gran parte de los espectadores, y que además, para muchísimos de ellos, conforman el núcleo de sus convicciones más íntimas, de su fe cristiana.

Y dentro de esa vida de Jesús, que recogen con profusión de detalles los textos de los cuatro evangelistas, Mateo, Marcos, Lucas y Juan, en La Pasión de Cristo hay una apuesta por centrarse única y exclusivamente en la Pasión, lo que supone incluir todos los elementos que integran el relato, y que culminan en la crucifixión y muerte, con el epílogo esperanzador de la resurrección. Aquí vamos a analizar la estructura del guion de la película, de Mel Gibson y Benedict Fitzgerald, remitimos a la crítica para una información de otro tipo, más exhaustiva, también del contexto en que fue realizado el film.crucificado

Con la película empezada

Por supuesto estamos ante un tipo de historia canónica, el viaje del héroe protagonista es aquí modélico, pues se trata del Mesías por antonomasia, un hombre con una misión –nada menos que Dios encarnado, hecho hombre–, la redención del hombre, salvarle del poder del pecado y las tinieblas por amor, a través del dolor. Y la primera audacia de guion consiste en comenzar con el relato ya iniciado, o sea, dando por hecho que el espectador tiene los conocimientos necesarios para seguirlo, aunque al mismo tiempo dando las pistas suficientes para que un hipotético público ignorante, pueda quedar enganchado también.

getsemaniAsí que todo arranca en una noche de luna llena en Getsemaní, el huerto de los olivos, junto a Jerusalén. A ese lugar ha acudido Jesús con sus discípulos más queridos, Pedro, Santiago y Juan, a rezar. Pero los tres hombres se quedan dormidos, dejando a su maestro solo, que ora angustiado a su Padre Dios, mientras el demonio tentador, en forma de mujer con la cabeza rapada, intenta alimentar una posible desesperación, al tiempo que trata de entender quién es ese hombre tan especial e inescrutable para él.

Si pensamos en la película acabada, tenemos claro que se trata de un relato muy visual, que bebe de la tradición pictórica para invitar a la contemplación, y también de consideraciones teológicas, bíblicas y piadosas, que salpican con cantidad de detalles un relato que básicamente sigue la conocida cronología de la Pasión, concediendo espacio a todos los momentos culminantes, que son como puntos que elevan el relato a cada momento a altas cotas dramáticas.

conlacruzacuestasDe modo que la secuencia de los hechos que componen la narración sigue el siguiente hilo, bastante lineal si se considera al desnudo: oración en el huerto, reunión del sanedrín para prender a Jesús, traición de Judas con la captura del Maestro, su traslado ante el sumo sacerdote, las negaciones de Pedro, la desesperación de Judas y su suicidio, la presentación ante Pilato, su envío de Jesús a Herodes y su devolución, las dudas de Pilato que ordena la flagelación, la coronación de espinas, el “ecce homo” y la condena a muerte con el lavatorio de manos, el camino al Calvario con la cruz a cuestas, la crucifixión y muerte, y la resurrección.

Algunos momentos de máxima intensidad

Uno de los aspectos que intenta subrayar el libreto de La Pasión de Cristo es el alto precio pagado por Jesús para salvar a los hombres del pecado y el poder de Satanás. Por redimir al género humano está dispuesto a sufrir lo indecible, y por eso se incluyen momentos muy gráficos en que la angustia de Jesús alcanza extremos difíciles de imaginar. Lo anticipa ya el huerto de los olivos, donde hay una atmósfera de irrealidad, en que se desea subrayar el poder del maligno, que a todos nos puede envolver con sus seducciones.

flagelacionPor supuesto, los padecimientos están presentes durante todo el relato, con los insultos, golpes y salivazos, pero hay un cambio de grado en el momento en que un Pilato contemporizador cede en consentir un duro castigo ejemplar para Jesús, aun sabiendo que es inocente, y ordena su flagelación, aunque evitando la muerte. Los azotes crecen en intensidad, con instrumentos más desgarradores, y los soldados que los manejan parecen verdaderamente poseídos por el diablo, tanta es la saña con que despliegan sus golpes.

A partir de este momento, estamos preparados para el duro pasaje de la carga de la cruz, que le aplasta con su peso en varias ocasiones, y luego los golpes, para atravesar sus manos y clavarlo en la cruz, estirando los brazos y manejándole para izarle como si fuera un objeto y no un ser humano, que además es Dios.

lagrimaPor supuesto, el clímax es la muerte en la cruz, donde la audacia plástica es el punto de vista de Dios, la gota de lluvia que cae sobre el Calvario, lágrima del Padre celestial, un elemento más de la naturaleza, en que tras las tinieblas y los nubarrones, llega el temblor de tierra, las grietas en el suelo, el miedo y el pavor. En todo el relato los elementos cósmicos han estado presentes, con la luna que se oculta, la noche que permite ejecutar deleznables planes, el sol que a veces deslumbra, el agua purificadora, la sangre que puede ser redentora, el pan que da vida y que hay que comer, la podredumbre del cuerpo de un asno corrompido por los gusanos...

María frente a la serpiente infernal

serpienteEn los primeros compases del film se nos presenta a un personaje misterioso y maléfico, el demonio en forma de mujer, lo que se subraya con las serpientes que se mueven a sus pies, y que atosiga a Jesús angustiado en Getsemaní. El demonio asoma con variadas formas, tratando que el hombre desespere de su posibilidad de alcanzar la salvación. Cuando Jesús tras ser prendido es maniatado y conducido por la guardia, una espectacular caída propicia un inesperado encuentro con Judas, torturado por el pecado de la traición del Maestro; y aunque la mirada de éste es compasiva y sin reproches, el demonio no deja de asomar para buscar su desesperación. También le ocurre más tarde a Pedro, tras negar a Jesús, unos niños se le acercan, y parecen asomar en sus rostros y en sus palabras unos aires diabólico. Algo parecido le ocurre a Judas antes de ahorcarse. La imagen de estos niños parece evocar el pasaje evangélico en que los apóstoles impedían a los niños acercarse a Jesús, lo que merece el reproche del Maestro. Después, en la hora mala, unos niños molestos vienen a perturbar aún más el estado agitado del alma de estos apóstoles.

También Pedro encuentra la mirada del Maestro. Y además, se encuentra con María, la Madre de Jesús, que se dispone a acompañar a su Hijo en el momento malo de la Pasión. De este modo el guion sugiere que el encuentro con María ayuda a Pedro a sobreponerse. Y es que el guion de Fitzgerald y Gibson concede una gran importancia a la Madre de Jesús, contraponiéndola al demonio.

virgenEsto se subraya de un modo muy gráfico, primero en la flagelación, y luego en el pasaje de la cruz a cuestas, donde la Virgen y el demonio se mueven de forma paralela, al compás de Jesús que se encuentra en medio, y con imágenes intercaladas del pasado, la entrada triunfada en Jerusalén aclamado entre palmas. Se evocan de este modo las palabras proféticas del Génesis “Pongo perpetua enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y el suyo; éste te aplastará la cabeza”. La unión de María a la misión de Jesús se muestra también plásticamente como una comunión capaz de superar el suelo que separa a la madre de su hijo encerrado abajo en una mazmorra.

Todo tiene sentido

El guion subraya de un modo muy claro la complicidad de Jesús con su Madre, con ella como colaboradora eficaz de la misión del Hijo, aunque ignore cuál es exactamente su contenido, que entenderá paulatinamente. Se advierte de modo especial en dos flash-backs complementarios. El primero muestra a Jesús carpintero, que ha fabricado una mesa novedosa para la época, que permite sentarse ante ella erguidos y no recostados en la silla, como era el uso, lo que sugiere con inteligencia como el Maestro viene a hacer nuevas todas las cosas. La idea se repite más tarde, camino del Calvario, cuando Jesús encuentra a su Madre, y una caída y la angustia son un eco de otro momento de la infancia, una vez más, estamos ante la novedad del amor redentor de Cristo.

virgencarpinteroA lo largo del hilo narrativo lineal que hemos señalado antes, van asomando de vez en cuando flash-backs de las enseñanzas del maestro, que ilustran lo que está ocurriendo en la Pasión dándole sentido. Ese sufrimiento y esos padecimientos tienen un significado, son la forma que Jesús ha elegido para redimir al ser humano. Si en las escenas de sufrimiento Jesús se describe como compasivo y revestido de gran dignidad, manso y defensor de la verdad, en los recuerdos asoma su lado más humano, incluso con bromas, como cuando salpica con agua a a su madre.

Aparte de los flash-backs ya señalados, tenemos la profecía de las negaciones de Pedro, a María Magdalena que junto al suelo recuerda al maestro dibujando en el suelo, y evitando con sus palabras la inminente lapidación por adulterio. También tenemos la evocación de la predicación que anticipaba el padecimiento, el lavatorio de los pies frente al de las manos de Pilatos, las purificaciones que se adelantan a los servicios de la Verónica, o del Cirineo cargando con la Cruz. Y ya en el Calvario con Jesús en la Cruz, las palabras transformadoras del pan y del vino en el cuerpo y la sangre de Jesús en la Última Cena, que adelantaban el sacrificio supremo.

Personajes con peso específico

Ya en las líneas anteriores han asomado muchos de los personajes que asoman en el relato de la Pasión. Uno de los grandes méritos del guion es la perfecta definición de cada uno con unos pocos trazos, y la habilidad para que jueguen, de verdad, un papel importante en el relato. A algunos que aparecen en el Evangelio, incluso se les conceden algunos rasgos que no están ahí, pero que resultan coherentes y que narrativamente funcionan muy bien.

cireneoAsí, se sugiere que en el Sanedrín alguno de sus componentes como Nicodemo tratan de defender a Jesús y denunciar las irregularidades del procedimiento que se siguen contra él, con su rápido acallamiento. Y si Pilato presenta los rasgos de hombre con capacidad de juicio, pero cobarde a la hora de defender al inocente, más novedosa resulta su esposa, con malos sueños por ese hombre justo, y que se nos describe como una mujer que escuchaba al Maestro, y que incluso entrega a María y a Magdalena unos lienzos para limpiar la sangre de Jesús. Se sabe subrayar la tosquedad de algunos soldados y del preso Barrabás, la perplejidad de Malco con su oreja cortada, o la finura de algún oficial. Nunca hay caricatura en el sanedrín, donde los cálculos del sumo sacerdote y compañeros queda bien apuntado. Quizá más grotesco es Herodes, aunque se haga con la intención de subrayar su fatuidad, el interés que tiene por el Maestro es superficial, como el que espera de un mago un juego de manos. Están bien trazados Judas, Pedro y Juan, éste por estar junto a María; y también los dos ladrones, uno obcecado, el otra capaz de admitir su culpa.

Lo último del mundo del cine