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Blog de Hildy

Mulan, Offward y el experimento Disney

Me he pronunciado ya muchas veces acerca de cómo la actual pandemia del coronavirus ha cambiado el negocio del cine de modo sustancial. Un ejemplo cristalino lo ofrece la decisión de Disney de estrenar su nueva gran superproducción en streaming premium.

La gran fecha del experimento Disney es 4 de septiembre de 2020. Ese viernes se estrena en Disney+ su esperada película Mulan, que debía haber llegado antes a las salas de cine. La pandemia ha trastocado todos los planes y la compañía del ratón ha decidido jugar al “aprendiz de brujo” aplicando un Acceso Premium. Es decir, el suscriptor de Disney+ deberá pagar una cantidad adicional –29.99$ en Estados Unidos, 21,99€ en España– si quiere disfrutarla el día 4. Como explica la compañía, “una vez que se adquiera el Acceso Premium, los usuarios podrán ver la película cuantas veces quieran en cualquier plataforma que incluya Disney+ y el acceso continuará disponible mientras el usuario sea suscriptor activo de Disney+”. Pero desde luego, no deja de ser una cantidad notable, pues la tarifa mensual plana es de 6,99€. Por supuesto el precio se justifica por ser un estreno destinado a cines, y se supone que está destinado a la familia, de modo que con 4 espectadores el coste es incluso inferior al de las entradas. Por supuesto, se quejará el espectador, no es lo mismo un pantallón que la tele de mi casa, aunque tenga equis pulgadas.

En Disney saben perfectamente lo que vengo diciendo, pero la conjunción planetaria del Covid-19 justifica el experimento, aunque los exhibidores se quejen –muchos habían proyectado el tráiler promocional y tenían tótems de cartón en sus vestíbulos–, pueden aducir sin miedo, porque es verdad, que nos encontramos ante una situación excepcional, y que ellos han decidido jugar una carta nueva.

El último gran estreno Disney, cuando asomaba la crisis sanitaria, Onward, casi podríamos llamarlo “Offward”, pues esta historia animada del elfos de Pixar puede haber logrado las peores cifras de la historia de la compañía, por el casi inmediato cierre de los cines. A finales de agosto la taquilla española de la película arrojaba unos irrisorios 2,2 millones de euros. Si se piensa que Santiago Segura, con su Padre no hay más que uno 2 ha logrado la hazaña de llegar a los 10 millones y sigue sumando, se constatan las dimensiones de la tragedia disneyana.

Mulan ha costado mucho dinero. ¿Acierta Disney con su nueva estrategia de probar si las familias están dispuestas a pagar 21,99€ por verla? Si se trata de probar, asumiendo el riesgo de un posible batacazo –que las familias se digan, me espero a que venga con la tarifa plana de Disney+–, pues bueno, se trata de sondear por dónde van los tiros del streaming, si se puede ir más allá de la estrategia Netflix con complementos premium que supongan ingresos extra. Pero si la compañía lo ve como la panacea para afrontar pérdidas como la del cierre de sus parques y el fiasco inesperado de Onward, puede estar equivocándose.

Personalmente, y vista la buena acogida de Tenet de Christopher Nolan –el director y Warner han lanzado un órdago que se ha saldado de maravilla en taquilla, 2,35 millones de euros en España en los primeros 5 días de exhibición, más allá de las polémicas de los que se quejan diciendo que se sienten perdidos todo el tiempo mientras ven la película–, pienso que Disney debía haber estrenado Mulan en salas, donde habría logrado buenas cifras, las familias habrían ido a ver el film al igual que han hecho con el de Segura. La película es un entretenimiento de primer orden, con imágenes espectaculares, que merece ser vista en una pantalla grande. Si el hecho de esta realidad ayuda a que las suscripciones de Disney+ y el Acceso Premium se disparen es una duda que quedará resuelta en breve. De todos modos, piensan en Disney, siempre nos quedará la recaudación de China, porque en ese país sí que llegará la película a las salas. El 11-S.

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