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Biografía

Santiago Segura

Santiago Segura

55 años

Santiago Segura

Nació el 17 de Julio de 1965 en Madrid, España

Premios: 3 Goya

El 'crack' de Carabanchel

08 Marzo 2011

Nadie diría que es un director de primera, pero conecta con el público. Se trata quizás de un actor limitado, pero tiene una gran facilidad para hacer reír. La principal virtud de Santiago Segura es que consigue caer bien, aunque interprete a personajes groseros o policías zafíos. Algo tiene que tener para que le hayan dado tres Goyas.

Nacido el 17 de julio de 1965, Santiago Segura Silva es –como uno de sus personajes más célebres– "de Carabanchel", el famoso barrio madrileño. Estudiante del popular instituto San Isidro, de la capital de España, cuando tenía 12 años se compró en el Rastro una cámara de Súper 8 que le daba la posibilidad de rodar cortos de tres minutos. Rodó varios trabajos así, entre ellos Relatos de la medianoche, premiado en el certamen Cinema Jove de Valencia, y que gustó mucho a Fernando Trueba, miembro del jurado.

Tras finalizar la carrera de Bellas Artes, Santiago Segura trabajó escribiendo para publicaciones eróticas de nombres tan ilustrativos como "Supertetas", y fue actor de doblaje porno. Participó en numerosos concursos de la tele para poder financiar sus cortos en 35 milímetros: Evilio, Evilio vuelve (El purificador) y Perturbado, que obtuvo el Goya al mejor corto. Además, con ellos concursaba en diversos festivales de cine, en los que conoció a otros jóvenes aspirantes a cineastas con los que hizo buenas migas, como Óscar Aibar, Pablo Berger, Daniel Monzón o Álex de la Iglesia.

Este último, le dio un pequeño papel en Acción mutante, su debut en el largometraje. Segura le pidió al realizador que le contratara también para su siguiente trabajo, El día de la bestia, pero éste en principio se negó. Cuando le falló por otros compromisos el actor Gabino Diego, que iba a encarnar al dependiente de una tienda de death metal obsesionado con el satanismo, De la Iglesia –a sugerencia del productor Andrés Vicente Gómez– decidió llamar a Segura. Puesto que el papel le iba al pelo, y por su gracia natural, Segura se convirtió en una celebridad tras el éxito de la película. Incluso obtuvo un segundo Goya, al actor revelación.

El mayor éxito de Segura le llega con su primer largometraje como director, Torrente, el brazo tonto de la ley, que gracias a sus dotes para la promoción y el marketing se convierte en la película más taquillera hasta ese momento del cine español. Interpreta a un policía cutre, sucio e intolerante, mientras que su padre, inválido, estaba interpretado por Tony Leblanc, icono de la comedia española que llevaba años retirado de la interpretación. Por si quedaba alguna duda de que sus compañeros de profesión le adoran, le dieron un tercer Goya, esta vez en la categoría de director novel.

Escribió Torrente 2. Misión en Marbella en la misma habitación en la que su amigo Guillermo del Toro escribía una revisión del guión del El espinazo del diablo. El mexicano suele reclutarle para hacer cameos en títulos como Blade II y Hellboy.

Además de convertir su saga del casposo Torrente en una tetralogía, Segura repitió a las órdenes de De la Iglesia en Perdita Durango, Muertos de risa y Balada triste de trompeta. Tuvo tiempo además de intervenir en títulos como Isi & Disi, El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo, La máquina de bailar, Beyond Re-Animator, Astérix en los Juegos Olímpicos y El gran Vázquez, donde interpreta al dibujante que creó a personajes como Anacleto, agente secreto y Las hermanas Gilda.

Además, ha presentado shows televisivos, como "Sabías a lo que venías", y protagonizó con José Mota el musical "Los productores", en el teatro. Celoso de su vida privada, se sabe poco de sus intimidades. Emparejado con María, una maquilladora televisiva, Santiago Segura es padre de una niña. Vive en pleno centro madrileño y es habitual encontrárselo paseando por esa zona.

Goya
1999

Ganador de 1 premio

Goya
1996

Ganador de 1 premio

Goya
1994

Ganador de 1 premio

Filmografía
La suite nupcial

2020 | La suite nupcial

El maduro madrileño Fidel lleva una vida de casado normal. Pero una jovencísima compañera de la oficina le ha propuesto un encuentro sexual, para el que deberá reservar en un hotel de Toledo la carísima suite nupcial por dos noches. Así que parte a la ciudad de las tres culturas, donde mientras le corroen los remordimientos. Y se llevará más de una sorpresa, como encontrarse con un conocido amiguete ligón, o convertirse en el paño de lágrimas de la gobernanta del establecimiento en el que se va a hospedar. Cuarto trabajo como realizador de Carlos Iglesias –popular por series y programas televisivos– que debutó tras las cámaras con muy buen pie con la autobiográfica Un franco, 14 pesetas, pero que después no ha llegado a la misma altura con Ispansi (Españoles) y 2 francos, 40 pesetas. Tampoco en esta ocasión acaba de funcionar esta adaptación de su propia obra teatral, pese a sus buenas intenciones, pretende denunciar una sociedad hedonista, donde no sólo se le ríe la gracia al marido infiel, parece que se anima a los ciudadanos a ello, pobre de aquel ‘primo’ que pretenda ser honesto con su esposa. Pese a todo, sus diálogos supuestamente humorísticos se alargan demasiado; en su duda sobre el camino a tomar, el protagonista acaba resultando insoportable, no logra salvarlo pese a su talento el propio Iglesias, que se encarga de darle vida. El guión tiene algún hallazgo humorístico, como que el protagonista desconozca algunos textos del teatro clásico español, pero se les trata de sacar demasiado jugo y no dan tanto de sí. Cae en saco roto el trabajo de actores brillantes, como Eloísa Vargas (la gobernanta), Ana Arias, conocida por su rol de Paquita, en Cuéntame cómo pasó, que aquí da vida a la amante, o Ana Fernández, que protagonizó Solas, como salerosa esposa andaluza. Cabe salvar de la quema a José Mota, o a Santiago Segura, este último en una aparición brevísima, más por la gracia natural de ambas figuras que por otra cosa.

4/10
Padre no hay más que uno 2: La llegada de la suegra

2020 | Padre no hay más que uno 2: La llegada de la suegra

Tras el triunfo de su app para organizar la agenda de padres, Javier puede ocuparse más que nunca de sus retoños, y parece tener bajo control asuntos como la diplomacia con las otras madres, la organización de asuntos como hacer regalos a las profesoras, etc., mientras su esposa, Marisa, trabaja fuera de casa. Pero ésta le desvela una noticia inesperada, van a tener un sexto hijo. Durante el período de gestación requiere reposo absoluto por una pequeña complicación médica, y les abandona la asistenta, Rosaura, por lo que la situación se desborda. Marisa toma la decisión de llamar a la abuela, Milagros, para que le preste ayuda, ante la desesperación de Javier que no puede soportarla porque le hace la vida imposible. Puesto que la simpática comedia Padre no hay más que uno tuvo éxito, Santiago Segura dirige la secuela, donde de nuevo ejerce también como protagonista y coautor del guión, otra vez junto a Marta González de la Vega, con la que colaboró en la anterior. Y aunque aquélla se basaba en una comedia argentina, Mamá se fue de viaje, esta vez se han inventado de cero todo el material. Si bien se mantiene la misma ligereza, se ha perdido el efecto sorpresa salvo en algún detalle, y todo transcurre por cauces más o menos rutinarios, aunque se debe reconocer que tienen las suficientes ideas para mantener el interés durante todo el metraje. También se asume algún riesgo, sobre todo con la Primera Comunión de una de las niñas, donde se ha guardado muy bien el equilibrio para agradar tanto a los espectadores creyentes como a quienes no sean religiosos, manteniendo la corrección política, pero al final la situación se aprovecha para criticar con acierto los excesos actuales en estas celebraciones. Al final logra su objetivo principal, hacer reír, con alguna secuencia lograda, como las apariciones del árbitro de fútbol infantil (un hilarante José Mota, que no es el único rostro ‘amiguetil’ que se pasa brevemente por la pantalla), y la de una folklórica que resulta no ser la esperada. Cumple de nuevo en su faceta interpretativa Santiago Segura, que explota su gracia natural, y está bien secundado por los actores ya vistos, como Toni Acosta, Silvia Abril, Leo Harlem, y el reparto infantil, que cuenta con Calma Segura y Sirena Segura, dos hijas reales del protagonista. La principal recién llegada, Loles León, anima bastante la función; aunque sobre el papel su personaje se podría haber aprovechado más, la actriz cautiva con su trabajo.

5/10
¿Qué te juegas?

2019 | ¿Qué te juegas?

Roberto y Daniela Allende-Salazar son hermanos, propietarios de una importante empresa naviera, y sus caracteres no pueden ser más diferentes. Él es un guaperas portada de todas las revistas, ligón al que le gusta la buena vida, y es muy creativo; precisamente ha bosquejado los planos de una turbina que podrían revolucionar la industria, o eso piensa él. Mientras que ella es fría y calculadora, distante con las personas, y le gusta pisar tierra, hasta el punto de que piensa que la única manera de reflotar la compañía es una traumática reestructuración con cierre de fábricas y despidos, y no invertir en las fantasías turbineras de Roberto. Pero hay un tercer hermano en discordia, almirante de la Armada, cuyo voto es esencial para la decisión final. Y él y Roberto se juegan ese voto decisivo en una singular apuesta: lograr que alguien toque el corazoncito de hielo de la hermana, y la seduzca. Y tras mucho cavilar y mucho fracaso, Roberto deduce que su hermana es lesbiana y que la mujer ideal para conquistarla es Isabel, una aspirante a actriz y monologuista, que ha hecho reír a Daniela en una fiesta de empresa. Comedia de enredo con la que debuta en la dirección de largos Inés de León, que hasta ahora sólo había hecho cortos, spots publicitarios y episodios de series televisivas de escaso tirón. Colabora en la producción Santiago Segura, que se reserva un pequeño papel. Aunque hay sinceros esfuerzos por resultar divertida y no muy zafia –las bromas de contenido sexual son verbales, y muy acordes con los tiempos superficiales y políticamente correctos de nuestros días, donde el compromiso brilla por su ausencia–, la película tiene decididamente muy escaso recorrido, con una partitura musical que se empeña en subrayar lo supuestamente gracioso que es todo. Una vez planteada la trama, y dibujados los personajes principales con unas pocas pinceladas, todo se reduce a dar vueltas a lo mismo, con abundantes monólogos humorísticos, incluso con pildoritas feministas muy suyas, que consiguen hacer a Leticia Dolera bastante cargante. Mientras que Amaia Salamanca no cambia mucho de registro de mujer estirada e insoportable, y el “soñador” Javier Rey resulta bastante soso; los dos secundarios camareros del bar donde trabaja Isabel, no son mucho mejores en su afán de provocar, al menos, una sonrisa, con Brays Efe en su línea, y Mariam Hernández como la típica buena amiga que se acuesta con el tipo del que está enamorada Isabel, y no pasa nada. Por supuesto, hay algún gag surrealista que funciona, como todo lo que hay en torno a un disparatado chamán, pero en líneas generales, ¿Qué te juegas? es una película decepcionante y tal vez sintomática de que hacer comedias como churros, la última fórmula secreta del cine español, no siempre funciona.

3/10
Padre no hay más que uno

2019 | Padre no hay más que uno

Javier es padre de familia numerosa, cinco hijos pequeños, la mayor preadolescente, muy dedicado a su trabajo de informático, el peso de educar a los niños recae sobre todo en su esposa. No ha sido capaz de conseguir los días de permiso para irse con su mujer a celebrar los 15 años de matrimonio, pero le anima a ella a que se vaya con su cuñada, él lo tendrá todo bajo control, y no le faltará la ayuda de la asistenta Rosaura, y en caso de necesidad puede acudir a su hermano. Pero llevar el día a día familiar va a resultar una tarea más absorbente y difícil de lo que imaginaba. Comedia familiar dirigida y protagonizada por Santiago Segura, quien asegura haber tenido como referente al clásico La gran familia de Fernando Palacios, aunque le falta algo de su peso específico, son otros tiempos en que la mirada es más leve, prima la superficialidad. El guión es del propio Segura y de Marta González de la Vega, con quien ya escribió otra comedia “blanca”, Sin rodeos. Y como en ese caso, se basa en una película previa de cierta repercusión en Argentina, Mamá se fue de viaje, que protagonizaba Diego Peretti. El film resulta simpático, y pone en valor el auténtico heroísmo cotidiano de algunos padres de familia, que se desviven día a día por sacar adelante a su prole, en vez de satisfacer sus metas narcisistas; pero la verdad es que podía haber dado más de sí. Es evidente que Santiago Segura tiene una gracia natural, y maneja bien a los correctos niños protagonistas, dos de ellos hijas suyas en la vida real. Algunos gags, por ejemplo los propiciados por las nuevas tecnologías, los chats, las apps y la moda de los youtubers, tienen su gracia. Y hay riesgo en un par de ocasiones en que se juega con calculada ambigüedad a ser políticamente incorrecto, rompiendo el saque con los estereotipos sobre las familias numerosas, o las preguntas incómodas de los niños. De todos modos, puede llegar a ser reiterativa la acumulación de pequeñas catástrofes propiciadas por los pequeños, y no se saca partido ni al viaje caribeño de las cuñadas ni a Leo Harlem. A veces uno duda si el director no ha temido que el otro cómico le robara la función, desde luego su charla con un pequeño acerca de los zombies chinos es tronchante, y se echan en falta más momentos como ése.

5/10
Las grietas de Jara

2018 | Las grietas de Jara

Leonor, enigmática fotógrafa, visita el estudio de arquitectura Borla y Asociados, para preguntar si saben algo de Nelson Jara, un tipo al que anda buscando. Aunque le aseguran que ignoran de quién se trata, en realidad el jefe de la compañía, Mario Borla, su socia, Marta Horvath, y el arquitecto Pablo Simó, no se han olvidado de lo que ocurrió tiempo atrás, cuando el desaparecido acudió a ellos, quejándose porque una de sus obras había provocado una grieta en su casa… Pero éste no se conformaba con la reparación, empezó a comportarse como un psicópata en busca de una compensación económica. Las novelas de Claudia Piñeiro han dado juego al cine argentino, en adaptaciones como Las viudas de los jueves y Betibú. También parte de uno de sus libros esta coproducción con España, de Nicolás Gil Lavedra, que dirige su segundo trabajo tras Verdades verdaderas: La vida de Estela, y que también coescribe el guión. La grieta que aparece en la trama sirve como metáfora de una sociedad con problemas de degradación moral, que se desgarra. Quedan a los lados dos bandos, el de quienes recurren a la delincuencia (como Jara), y el de quienes están teóricamente al lado de la ley, representados por Borla, pero que en realidad carecen igualmente de principios. Tarda en arrancar, quizás por alguna situación un tanto forzada y diálogos resueltos no del todo bien, pero enseguida se logra una agobiante atmósfera de thriller. Impecable plantel de actores argentinos, con trabajos a su nivel habitual de Óscar Martínez y Soledad Villamil, aunque resulta llamativo sobre todo la labor de Joaquín Furriel (Simó), que encarna a un tipo de ciudadano corriente que trata de salir adelante pese a la falta de escrúpulos de quienes tiene alrededor, y a que tiene una esposa que no le ama. Sobresalen las secuencias con su hija, que por el contrario le manifiesta un enorme cariño. En el lado español, cumple Sara Sálamo (Leonor), pero desentona bastante un forzado Santiago Segura. Por norma general, el ‘amiguete’ suele resolver sus papeles mejor, aunque esta vez se ve que le ha podido el miedo escénico a la hora de interpretar a un personaje serio, con la dificultad añadida de que se expresa con vocablos y expresiones argentinas.

6/10
Los Rodríguez y el más allá

2018 | Los Rodríguez y el más allá

Con sus padres y sus dos hermanas, Nicolás acude a visitar a su abuela, interna en una residencia, aquejada de Alzheimer. En un momento dado, la anciana se las ingenia para quedarse a solas con el niño, con el fin de entregarle antes de perder por completo la cabeza un paquete que sólo puede abrir cuando tenga quince años. El chico no puede resistirse a la tentación, por lo que descubre que contiene una extraña moneda y un enigmático mensaje, grabado en una antigua cinta de vídeo VHS por el abuelo, fallecido años atrás. Tercer largometraje como director y guionista de Paco Arango, que tras dos gratas comedias dramáticas, Maktub y Lo que de verdad importa, retoma el tono infantil, el humor surrealista, los elementos fantásticos y la abundancia de efectos especiales de ¡Ala…Dina!, la serie televisiva con la que inició su singladura audiovisual, tras una larga carrera como cantante. Parece un producto concebido sobre todo para el público infantil, con un tono amable y un guión sin muchas pretensiones, al quizás se pueda reprochar que con una reescritura podría haber interesado más al público adulto. Esto no quiere decir que quien mantenga su niño interior no disfrute con una sonrisa, también porque parte de la recaudación va destinada a la labor solidaria para ayudar a los jóvenes enfermos de cáncer, como ocurría con los anteriores trabajos de su autor. Gracias a este encomiable objetivo, se ha conseguido atraer para los papeles secundarios al tenor Plácido Domingo (el abuelo) y a conocidos actores como Macarena Gómez o Santiago Segura. De cara a lograr tirón internacional, el reparto principal combina a estrellas de diversas nacionalidades, como la británica Geraldine Chaplin, la mexicana Mariana Treviño, y el español Edu Soto, que triunfó como El Neng de Castefa, en un popular show televisivo. Todos ellos ofrecen actuaciones acorde con el disparatado argumento, así como los niños, que tienen más presencia que los adultos, sobre todo el debutante Rodrigo Simón Prida o María Blanco (finalista en Masterchef Junior). Encierra un mensaje para los más jóvenes que advierte del valor de los familiares pese a que puedan tener sus rarezas, como todo hijo de vecino.

5/10
Sólo se vive una vez

2017 | Sólo se vive una vez

Leo (Peter Lanzani) lleva a cabo pequeñas estafas con ayuda de una amiga, quien seduce a tipos desprevenidos, mientras Leo graba los encuentros. Pero ambos se meterán en un buen lío cuando en plena faena unos gángsters aparecen en escena y exigen al “cliente” que firme la patente de un invento que les hará millonarios. Sin embargo, Leo se las apaña para escapar con el documento en su poder, por lo que será perseguido a muerte. Comedia de acción coproducida por Argentina y España que ofrece una disparatada aventura gansteril tan ligera como medianamente entretenida. Tras algunos trabajos para la televisión Federico Cueva debuta en el cine gracias al estrambótico guión de Sergio Esquenazi, que retrata a un grupo de personajes de lo más variopinto, para dar lugar a una historia que tiene mucho de esperpéntica. La mezcla entre judíos y cristianos da lugar, claro, a algunos gags que tienen su gracia, pero lamentablemente se acaba abandonando esa confusión inicial en pro de la acción. Además, lo inverosímil de muchas situaciones resta empaque al conjunto. Junto al buen ritmo de la historia, hay en Sólo se vive una vez un esfuerzo por entregar efectos especiales eficaces, aunque el exceso (esa querencia por las explosiones) tiene como consecuencia el remarcar que estamos muy cerca de la pura parodia. Esta sensación queda bien apuntalada por el caricaturesco retrato de los criminales, comenzando por un Gérard Depardieu de lo más rectilíneo, seguido por el graciosete Santiago Segura y subrayado sobre todo por un Hugo Silva totalmente desfasado, aunque siga demostrando que tiene talento innato para la comedia.

4/10
Casi leyendas

2017 | Casi leyendas

El cineasta argentino Gabriel Nesci sorprendió gratamente en 2012 con Días de vinilo, una amable comedia muy humana de la que era guionista y director, con protagonistas masculinos obligados a madurar, nostalgia por el pasado y amor hacia la música. Ahora repite esquema con trama diferente, y de nuevo logra un film de agradable visionado, cuyo título parece bromear con el Casi famosos de Cameron Crowe. La película ganó el premio del público de la sección Cinema amb Gràzia en la primera edición del Festival de Cine de Barcelona-Sant Jordi. El punto de partida es la reunión de tres amigos, los argentinos Javier y Lucas, y el español Axel, que veinticinco años atrás formaron una banda. Todo apuntaba a que el éxito llamaba a sus puertas, pero una noche Axel, que padece el síndrome de Asperger, lo que dificultad su comunicación con la gente, tomo un avión y regresó a España. Ahora, una luz se ha encendido en el interior de Axel, que regresa a Argentina con la intención de recomponer el grupo musical y participar en un certamen para nostálgicos. Puede ser la ocasión no sólo de desarrollar su talento artístico, sino de crecer como personas: Axel volverá a ver a la mujer a la que siempre amó, Javier debería sobreponerse a su viudez y cuidar de su hijo adolescente, Lucas debería rebajar su ego y su tendencia a los chanchullos, y admitir que su matrimonio se fue al traste y ya no tiene arreglo. Santiago Segura debuta en el cine argentino, y lo hace con su gracia natural, pero asumiendo un papel que supone un cambio de registro, y su composición va en la línea de ilustres actores que parecen haber sido referentes, como Bill Murray en ¿Qué pasa con Bob? o Dustin Hoffman en Rain Man. El español se siente cómodo con sus ilustres colegas comediantes argentinos, Diego Peretti y Diego Torres, y comparten momentos muy divertidos. Por supuesto, la idea de fondo, entre bromas y vericuetos sentimentales, es subrayar la amistad y el amor como pilares para navegar por las aguas de la vida, lo que supone la necesidad de poder compartir lo que uno lleva por dentro, entender al otro y hacerse entender por el otro, una dificultad que no es exclusiva de Axel por su enfermedad.

6/10
Supermax

2017 | Supermax | Serie TV

Una gran cadena de televisión plantea para su próxima temporada el más difícil todavía: un juego de escape y supervivencia dentro de una antigua prisión federal de máxima seguridad, comúnmente conocidas como ‘Supermax’, abandonada hace años tras un sangriento motín y aislada en mitad de un desierto.  La cadena reclutará como participantes a un variado grupo de personas en apariencia inofensivas, pero que esconden peligrosos secretos que convertirán su encierro televisado en una experiencia extrema. La tensión del reality rebasará todos los límites cuando, a pocas horas después de arrancar la emisión, un incidente deje a los concursantes y al presentador aislados en un entorno hostil y sin contacto con el exterior. Será entonces cuando comience la verdadera competición por sobrevivir y donde cada jugador muestre la verdadera motivación por la que aceptó el reto de ‘Supermax’, un lugar que esconde un secreto por el que merece la pena vivir… o matar.

El hombre de tu vida

2016 | El hombre de tu vida | Serie TV

Hugo es viudo de mediana edad y tiene un hijo adolescente. Despedido de su empresa por ser honrado, accede a la idea de su cuñada Gloria para trabajar en una agencia de citas amorosas, donde él representa el papel de hombre idea: la idea es que Hugo debe simular ser un tipo encantador para enamorar a las cándidas clientas, y luego precipitar la ruptura para poder seguir ejerciendo tan singular trabajo. Pero Hugo tiene conciencia, y lo que hace no acaba de parecerle bien, por lo que se confía en confidencia a un cura al que acaba de conocer, el Padre Francisco. Adaptación española de la serie argentina homónima de 2011 creada por Juan José Campanella y Marcela Guerty, y que contó con dos temporadas, donde el sentido del humor del actor protagonista, José Mota, transpira por todos los poros. Divertida y en general con un tono elegante a la hora de abordar las tramas de seducción –aunque es discutible que se venda como "serie familiar"–, se nota que está rodada deprisa y con presupuesto ajustado, al más puro estilo de los programas de humor de Mota. Junto a los personajes recurrentes, se ha acudido a actores de tirón como personajes invitadas en cada episodio. Quizá con un metraje menor, de sitcom, y con un mejor acabado, funcionaría mejor. Aquí a veces hay una sensación de pasajes demasiado prolongados, algunos saltos abruptos... Transmite buenas vibraciones, pero la idea de TVE de emitir dos episodios seguidos se nos antoja poco inteligente, aunque es la misma fórmula que usaba cuando programa los programas humorísticos, donde encadenaba uno nuevo y una reposición.

5/10
La reina de España

2016 | La reina de España

Dieciocho años después, cabía esperar que La niña de tus ojos hubiera alcanzado la mayoría de edad, que una cinta ocurrente aunque discreta, hubiera crecido en risas y sana memoria histórica con La reina de España. Pero no, esta secuela nuevamente dirigida por Fernando Trueba, con gran parte del reparto del film original, cine dentro del cine donde los rodajes en la Alemania nazi dan paso a las superproducciones americanas en la España de Franco, resulta decididamente fallida, un querer y no poder. En parte puede haberle pesado a Trueba firmar el guión en solitario, no contar con el apoyo de su entonces coguionista Rafael Azcona. Macarena Granada se ha convertido en una gran actriz de Hollywood, con Oscar incluido y la adjudicación de numerosos romances además de un matrimonio de un año de duración que remeda el de Sara Montiel con Anthony Mann. Y la España de Franco, en los años 50, quiere estrechar lazos con Estados Unidos, lo que propicia facilidades financieras para filmar una gran superproducción en inglés, pero patriótica, pues se trata nada menos que de contar la historia de Isabel la Católica, un papel ideal para Macarena, que estará a las órdenes de un legendario director. Al mismo tiempo regresa del extranjero Blas Fontiveros, director de cine y antiguo amor de Macarena, al que todo el mundo daba por muerto. Hasta el punto de que su esposa, supuesta viuda, se ha casado con un pez gordo del régimen. Éste quiere que todo siga igual, así que con nocturnidad y alevosía, la policía franquista lo detiene y le lleva a realizar trabajos forzados en el Valle de los Caídos, donde la idea es que tenga "un accidente". Por supuesto, sus viejos compañeros de fatigas fílmicas intentarán el rescate. La idea podía tener gracia, con amable mirada nostálgica a un tiempo irrepetible, pero no la tiene. El director y guionista no da con el timing alocado que exigiría una comedia de estas características, además de que los mimbres de la trama son muy, muy endebles, con bromas hetero y homosexuales sonrojantes, más el cansinismo del director borrachín y senil, o el maquinista macizo del que se enamora la diva. La idea de planear la fuga de Fontiveros tampoco resulta convincente. Y malgastar los veinte primeros minutos de la cinta en la sorpresa que se llevan unos y otros de que su amigo Fontiveros está vivo resulta un error colosal. Algunas ideas –Macarena sorprendida por lo nefasta que era la reina Isabel, o su penita porque su padre murió en las cárceles del Caudillo– están metidas de clavo, no fluyen con naturalidad, les pesa su pequeña carga ideológica, en la que por fortuna no se insiste demasiado. Hasta algunos cabos quedan demasiado sueltos. De modo que sólo una mirada indulgente ayuda a ver la película, seguir a un plantel de buenos actores, aunque demasiado numeroso, lo que lleva a la dispersión. Resulta curioso decirlo, pero el mejor momento del film, casi mágico, asoma al final, cuando ya es demasiado tarde, con un Francisco Franco interpretado de maravilla por Carlos Areces.

4/10
Como reinas

2016 | Wild Oats

Tras la muerte repentina de su marido, Eva teme la soledad. Tiene una hija con la que no congenia y su único consuelo es el cariño de su mejor amiga, Maddie, que recientemente ha sido engañada por su esposo. Ambas se hacen compañía, se ríen y le quitan hierro a los problemas. Cuando por un error Eva recibe 5 millones de dólares del seguro de vida de su marido, ambas deciden hacerse juntas un viajecito de placer para gastar dinero y pasarlo “como reinas”. El destino elegido será España, más exactamente Gran Canaria. Pero un trabajador de la compañía de seguros irá en su búsqueda para enmendar el error. Comedia ligerita e intrascendente, cuya anodina dirección por parte de Andy Tennant (Exposados) deja al descubierto el único punto fuerte: disfrutar del trabajo de dos leyendas de la interpretación, la octogenaria Shirley MacLaine y la septuagenaria Jessica Lange, aquí convertidas en colegas y cómplices de aventuras. Se lo pasan bien y son divertidas, la verdad, aunque sus peripecias sean de lo más inverosímiles y tontorronas. El planteamiento de Como reinas es, como puede apreciarse, bastante simplón, una versión más del tópico último viaje–desfase–diversión antes de que la vida se esfume. Lo malo es que el desarrollo tampoco es que resulte demasiado original y eso que el guión introduce un significativo giro de la trama (que de todas maneras se ve venir de lejos). Funciona el inicio, con la reunión en casa tras el funeral, algunos gags aislados, y la subtrama del detective de la aseguradora que va en busca de las protagonistas. Por lo demás, sorprende la presencia de Demi Moore en un papel secundario de hija superficial e infeliz, claramente desaprovechada, mientras que tiene gracia la aparición de algunos actores españoles, como Julián Villagrán o Santiago Segura, este último en un papelito caricaturesco de mafioso de tres al cuarto.

4/10
Mi gran noche

2015 | Mi gran noche

El cine de de Álex de la Iglesia podría describirse como una larga broma gamberra que no cesa, al menos en lo que se refiere a sus películas más claramente adscritas al género de la comedia. Y en este terreno alcanzó su cota más alta hace ya veinte años, con El día de la bestia. Luego ha entregado títulos con destellos, buenas ideas no perfectamente resueltas. Mi gran noche hace pensar en Muertos de risa, aquella película sobre dos cómicos televisivos que se llevan fatal. Aquí tenemos un programa para la pequeña pantalla, un canal está grabando en octubre su programa especial de fin de año, para el que cuenta con un divo de la vieja escuela, Alphonso –el cantante Raphael que ha aceptado el envite de De la Iglesia de ofrecer una versión pasada de rosca de sí mismo–, y con una estrella juvenil emergente, Adanne. Además seguimos las andanzas de múltiples personajes, algunos ligados a los dos citados por cuestiones de paternidad, otros son los figurantes del programa, en especial el parado José, que ha encandilado a una joven guapísima por misteriosas razones, y que está pendiente de su algo extravagante madre. En las proximidades del programa, en clave de crisis, protestan trabajadores despedidos, mientras el sinvergüenza productor televisivo piensa sólo en llenar su bolsillo. El director da muestras de una gran pericia técnica en su manejo de un reparto coral y en el endiablado ritmo de la narración, aunque de vez en cuando uno tiene la sensación de estar en medio de un confuso barullo. En cualquier caso los chistes orquestados con su coguionista habitual Jorge Guerricaechevarría no son la repanocha en lo que a gracia se refiere, quizá por su diverso tono, algunos de física brutalidad, otros de tipo sexual, o de guerra de sexos. Hay muchas referencias cinematográficas, la más clara es la espuma de jabón que remite a El guateque de Peter Sellers, una cinta bastante más lograda, o las menciones no nuevas a La guerra de las galaxias y a Darth Vader. Sólo ver a Mario Casas con su pelucón, a Raphael estando, o Terele Pávez con su cruz de Caravaca produce hilaridad, pero esto no basta para armar una buena película.

4/10
Rey gitano

2015 | Rey gitano

Cuando muere su madre, el gitano Gaje se entera de que en realidad es hijo ilegítimo del rey. Contrata a dos desastrosos detectives poco activos, Jose Mari y Primitivo, para seguir a la familia real, de cara a conseguir algún resto que posibilite un análisis de ADN, antes de la coronación de Felipe VI. Juanma Bajo Ulloa no sabe por dónde tirar. Once años después del fracaso de la interesante Frágil, ha decidido recuperar el espíritu de Airbag, comedieta poco inspirada que se convirtió en el film más taquillero del cine español hasta que le tomó el relevo Torrente, el brazo tonto de la ley. Incluso repiten muchos de los actores, como Karra Elejalde, Manuel Manquiña, Rosa María Sardá, Albert Plá, Santiago Segura y Pilar Bardem, a los que se unen María León y Arturo Valls. De nuevo el cineasta demuestra su talento visual, pues algunas imágenes como los viajes en moto del personaje de León, al ritmo de la música logran gran fuerza. Rey gitano cuenta también a su favor con la gracia natural de alguno de los actores, sobre todo Elejalde y Manquiña. Pero Bajo Ulloa se ha empeñado en escribir un guión poco inspirado, agotador en su sucesión de disparates surrealistas sin demasiada gracia, mientras que sus supuestas críticas a la monarquía pierden fuelle por falta de sutilidad. En algunos momentos se echa mano de la escatología, en otros intenta recordar a los investigadores de tebeo de Francisco Ibáñez, o se incluyen referencias a títulos como Aterriza como puedas, pero ni aún copiando se consigue que el film funcione. Para colmo de males, Rey Gitano se alarga hasta la extenuación, llegando a las dos horas de metraje, excesivas incluso en el caso de que consiguiera hacer reír.

3/10
Torrente 5, Operación Eurovegas

2014 | Torrente 5, Operación Eurovegas

Año 2018. El cutre ex policía Torrente sale de la cárcel para encontrarse con una Cataluña independiente y una España expulsada de la Unión Europea que ha vuelto a la peseta. Ya no se respeta ni a El Fari, e incluso su amado Atleti sufre los efectos de la crisis. Harto de la situación, con ayuda de sus compinches y gracias a un contacto que estableció entre rejas con el tipo que diseñó el sistema de seguridad de Eurovegas, ha decidido ponerse definitivamente al otro lado de la ley y asaltar un casino al más puro estilo Ocean's Eleven. La película es lo que es, ni más ni menos que sus predecesoras de la saga Torrente. O sea, el protagonista concebido por Santiago Segura sigue siendo un guarro facha racista redomado, tan sinvergüenza como siempre, y rodeado de personajes frikis. Continúan, por supuesto, el humor zafio, y los cameos de muchos amiguetes. En tal tesitura las novedades provienen de imaginar el futuro inmediato de España, donde hay alguna ocurrencia graciosa, aunque se podía haber explotado mucho mejor esta veta; y de fichar para la función a un actor yanqui, Alec Baldwin, que ha hecho cierto esfuerzo para aprender algunas palabras en español, aunque no da la sensación de que entienda mucho lo que dice, ni de que le importe excesivamente. El esquema narrativo sigue el canónico de las películas de golpes perfectos, aquí con la variante de que lo planeado dista mucho de parecerse luego a lo finalmente ejecutado. Es de prever que el tirón mediático de Segura y un, por así decir, prestigio consolidado, aseguren el inevitable éxito en taquilla, aunque como cine, la película es poca cosa. Eso sí, se maneja un presupuesto desahogado, que permite vistosas secuencias de acción, especialmente en el clímax del aeropuerto, e incluir un par de nuevas canciones donde se escuchan las voces de Joaquín Sabina y Mónica Naranjo. Por supuesto, no podía faltar un homenaje al fallecido Tony Leblanc.

3/10
Pacific Rim

2013 | Pacific Rim

Futuro imperfecto. A través de una brecha en el interior de la Tierra han hecho su aparición desde otra dimensión unos monstruos terribles, los Kaijus. Para combatir a estos alienígenas letales los terrícolas usan los Jaegers, unos robots descomunales, que necesitan ser manejados por dos pilotos, usando las habilidades de sus hemisferios cerebrales derecho e izquierdo, lo que les obliga a compartir sus recuerdos mediante un procedimiento conocido como la Deriva. Raleigh Becket es un piloto retirado tras la muerte de su hermano, con el que conducía un Jaeger, que se reincorpora al servicio para hacer tándem, tal vez, con Mako Mori, una joven nipona que arrastra un trauma de su niñez relacionado con los Kaijus, pero con grandes habilidades. Pacific Rim podría definirse como una película apocalíptica de Godzillas contra Transformers, o mejor aún, contra Mazingers Z, ya que los robots de esos dibujos animados eran manejados por un piloto. Hay mucho ruido y mucha chatarrería, para demolir edificios los Kaijus y los Jaegers se las pintan solos. La historia original (!?) la firma un tal Travis Beacham, que ya hizo otra película con muchos destrozos, Furia de titanes, al que se suma el propio director, Guillermo del Toro, quien contribuye seguramente a humanizar un poco la cosa, lo que es de agradecer. Ello además de contar con sus amiguetes para pequeños papeles –Ron Perlman e incluso el amiguete Santiago Segura–, e introducir sus personales diseños y su particular sentido del humor, que se nota sobre todo en los científicos friquis y en los contrabandistas de restos orgánicos de Kaijus. También hay espacio para elementos propios de cuento, tan gusto de Del Toro, sobre todo en los recuerdos infantiles de Mako, que pueden hacer pensar, remotamente, en El laberinto del fauno. El diseño de producción de Pacific Rim puede ser impresionante, pero al final todo son fuegos de artificio que aturden en exceso, con presencia de criaturas y robots de distinta generación, seguramente para vender los correspondientes juguetes y hacer un poco más de caja. Probablemente no es casual la idea de emparentar los Kaijus con los dinosaurios, si a los chavales les encantan las criaturas prehistóricas, ahora se trataría de encandilarles con los letales bichos de nueva generación. Cita Del Toro a Alexander Korda como referente de su película, aunque nos da la impresión que el cine de aventuras de antaño del británico era otra cosa. Resulta curioso ver cómo los actores se esfuerzan en Pacific Rim. Hay lógica en la elección de intérpretes “baratos”, o sea, no estrellas que exijan cifras millonarias. Guaperas como Charlie Hunnam simplemente cumplen, y otros como Perlman y Segura, o los científicos Charlie Day y Burn Gorman simplemente siguen la corriente a Del Toro para provocar risas entre los fans. Se toman en serio, quizá demasiado para lo que de sí dan sus personajes, Idris Elba y Rinko Kikuchi, con su muy especial relación paternofilial.

5/10
Gente en sitios

2013 | Gente en sitios

Juan Cavestany, director de las comedias El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo y Gente de mala calidad, dio un giro surrealista a su carrera con Dispongo de barcos, de carácter experimental, y un tono críptico. El cineasta ha continuado en la misma línea en su trabajo posterior, El señor, concebida para su descarga en internet por un precio simbólico, y en Gente en sitios, que bien podría ser uno de los vértices de una peculiar trilogía. Gente en sitios parece desafiar lo que se entiende generalmente como pelicula. Encadena pequeños sketches, sin ningún nexo aparente de unión, con múltiples personajes. Una pareja acude a visitar un piso en venta, pero el empleado de la inmobiliaria les juega una mala pasada, un tipo le ha dicho a un desempleado que le ayudaría pero no sabe cómo, un marido que contempla aburrido la televisión recibe una reprimenda por parte de su esposa porque se le ha pasado por alto que ésta se ha cambiado de cara... En los diversos fragmentos de Gente en sitios predominan las risas, pero también hay espacio para el drama (una mujer se golpea brutalmente al caerse cuando intenta devolverle su bufanda a una desconocida) y el surrealismo más absoluto (un tipo enseña a caminar a un hombre parado en la calle). Algunos destilan cierta frescura, aunque otros resultan interminables a pesar de su brevedad, y ofrecen la sensación de que el director se ha limitado a encadenar material diverso, sin ningún sentido planificado de antemano. Aunque el espectador medio de las salas de cine que acuda a ver este film sin estructura aparente pensará con toda probabilidad que le han tomado el pelo, Gente en sitios no resulta del todo desdeñable, pues aunque sólo están esbozadas se pueden entresacar pequeñas reflexiones sobre la incomunicación ciudadana, y la falta de miras y el desconcierto del hombre actual. A Juan Cavestany se le debe reconocer una enorme valentía a la hora de arriesgarse, y su capacidad para sacar adelante Gente en sitios con un presupuesto nimio, y aún así haber podido convocar a destacados actores del cine español más interesados por el proyecto en sí que por cobrar sus cachés habituales. Muchos de ellos sostienen por sí mismos con talento momentos aislados del metraje, como Eduard Fernández (un excelente padre al que convencen para rodar un vídeo televisivo cuando acude a buscar a su hijo a su centro escolar). También cumplen Raúl Arévalo, Carlos Areces, Luis Bermejo, Antonio de la Torre, José Ángel Egido, Tristán Ulloa, Maribel Verdú, y hasta Ernesto Sevilla, Santiago Segura y Adriana Ugarte, que incluso saben a poco.

4/10
Las brujas de Zugarramurdi

2013 | Las brujas de Zugarramurdi

La madrileña Puerta del Sol. Un grupo de hombres desesperados ejecuta un audaz robo en una tienda de “Compro Oro”, entre los que se cuenta un niño, hijo de uno de ellos. Con su botín de 25.000 anillos de oro allí empeñados emprenden la fuga en un taxi rumbo a Francia. Les pisan los talones una pareja de policías y la madre del chico, divorciada. La casualidad quiere que hagan parada nocturna en Zugarramurdi, tierra de brujas y aquelarres, donde mujeres de tres generaciones de magia y hechizos les consideran clave, sobre todo al chaval, para sus siniestros planes. Desmadrada cinta de Álex de la Iglesia, ambiciosa de producción, que tiene un magnífico arranque, el atraco está muy bien contado e impacta. Pero tras los fuegos de artificio –abundantísimos en las escenas de aquelarre y con las brujas dando brincos y andando por el techo– y algún chiste ocurrente, queda la sensación de broma estirada como un chicle que no da más de sí, de gamberrada bestia y hueca, aun en su pretendida crítica social de los matrimonios rotos, algo que por otra parte caracteriza a la mayor parte de la filmografía del cineasta, desde su debut con Acción mutante. El problema es que salvo en El día de la bestia, y en menor medida en La comunidad, las cosas se le suelen ir de las manos en lo relativo a coherencia y equilibrio, como es el caso de Las brujas de Zugarramurdi. Fácilmente se le puede así afear su mirada superficial a las mujeres, o el recurso a un niño para las gracietas, como ya hiciera con 800 balas. La película está rodada con profesionalidad, sí. El envoltorio es perfecto, sí. Los actores cumplen con sus papeles, incluida la todoterreno Carmen Maura. Pero estas muestras de oficio no bastan para hacer de Las brujas de Zugarramurdi una sólida película.

4/10
El chef

2012 | Comme un chef

La gastronomía ha dado mucho juego en el cine, con títulos como El festín de Babette, Comer, beber, amar, Deliciosa Martha o Ratatouille. Se suma El chef, comedia francesa de pocas pretensiones escrita y dirigida por el poco conocido Daniel Cohen, autor de dos largometrajes. A punto de ser padre, Jacky no consigue permanecer contratado como cocinero en ningún sitio por su desmedida afición a la alta cocina. Fiel seguidor del chef estrella Alexandre Vauclair, insiste en preparar platos sofisticados para clientes que buscan platos 'de batalla' y que no se toman demasiado bien sus exquisiteces. Acaba trabajando como pintor en una residencia de ancianos donde finalmente ayuda a preparar las comidas y se gana la admiración de los internos. Allí le descubre el propio Vauclair, que le ofrecerá hacer una prueba, necesitado urgentemente de un ayudante en un momento en el que se juega su negocio. El chef combina ingredientes de primera calidad, como una eficaz partitura de Nicola Piovani que suele sacar buenos resultados cuando compone para películas de encuentros culinarios (Cena de amigos), alimentos varios (Huevos de oro, Jamón, jamón) o donde tiene importancia algún restaurante (La vida es bella). El plato principal consiste en una correcta interpretación de Jean Reno, muy desaprovechado últimamente, que lleva como guarnición un esforzado trabajo de Michaël Youn, superior a su trabajo como protagonista en Iznogoud el infame. El conjunto está aderezado por una aparición del español Santiago Segura, como experto en cocina molecular, que tiene gracia. Totalmente predecible, algún fragmento disparado no acaba de funcionar, como aquél en el que los protagonistas se disfrazan de japoneses para espiar a la competencia. Sin embargo, El chef se gana al público por su tono amable, numerosos hallazgos hilarantes, y porque habla de la necesidad de afecto y de la importancia de cuidar las relaciones familiares como apoyo para triunfar profesionalmente y mantener la inspiración.

6/10
El pacto (2012)

2012 | The Pact

Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis letal)

2011 | Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis letal)

Cuarta entrega de las andanzas del cutrepolicía José Luis Torrente. Desconsolado por la muerte de El Fary, y tras pifiarla en una boda de alto copete como vigilante de seguridad, Torrente es requerido para cometer un asesinato a sangre fría. Le ayudará en la tarea el más bien retrasado Rin Rin, pero algo no sale como debía, y Torrente acaba con sus huesos en la cárcel. Allí tendrá que hacerse respetar, mientras piensa un plan de fuga inspirado en la peli de Stallone Evasión o victoria. La verdad es que contar la trama de una película de Torrente es lo de menos. La nueva entrega sigue la estela de los filmes anteriores, o sea, Santiago Segura ofrece más humor zafio y chabacano, buscando la complicidad del espectador, cultivando su marca de fábrica de “amiguete” que te puede hacer pasar un buen rato. De nuevo se trae a “famosetes” donde lo más sorprendente es el hecho de que lo sean –los fichajes estelares son sin duda Kiko Rivera “Paquirrín”, Belén Esteban y David Fernández “Chiquiliquatre”–, más el cantante David Bisbal, y la ristra de cómicos presentadores que puedan ayudar a la promoción, o sea, El Gran Wyoming, Florentino Fernández, Andreu Buenafuente y Pablo Motos, más otros que andan un poquillo perdidos, Fernando Esteso y Andrés Pajares. Es curioso ver de nuevo a Tony Leblanc, un actor que contribuye a dignificar la película, tarea que se diría imposible, cuando aparece en escena. Por supuesto, Segura tiene una gracia natural, pero eso da para unos cuantos chistes que bien podían formar parte de un espectáculo en directo de club nocturno, y punto. Como en los otros filmes, abusa de las escenas de sexo, y de las bromas guarras. En cuanto a su pretensión de ser políticamente incorrecto, podría debatirse mucho sobre el tema. Por supuesto, Segura se permite bromas racistas en la medida que se perdonan –Torrente es así, ya se sabe–, pero no hay demasiada audacia transgresora contra el “establisment”, no nos engañemos. Reservemos unas palabras finales para el 3D, técnica cuyo uso en el film sólo puede calificarse de tomadura de pelo, mera excusa para incrementar el precio de la entrada y hacer caja. La “genialidad” del guionista, director y protagonista se limita a que en un par de ocasiones Torrente vomita hacia la pantalla, y a aprovechar burdamente el efecto tridimensional, por ejemplo para tener a un fiero perro un poquito más cerca. ¿Oportunismo? Sí, no hay más que ver otra muestra del mismo, el absurdo título de la película. Pero lo cierto es que Segura no engaña a nadie, es el público el que responde al tirón del marketing, y le ríe (medianamente) sus ocurrencias.

1/10
La chispa de la vida

2011 | La chispa de la vida

Roberto es un publicista felizmente casado, con dos hijos, y el creativo que inventó el lema “La chispa de la vida” para Coca-Cola. Pero está en paro, y a pesar de su valía nadie se fija en él. Tiene la esperanza de que su antiguo jefe en la agencia que le dio su momento de gloria le acoja, pero nada. Desesperado, toma el coche medio zombie hasta Cartagena, y se cuela en el Teatro Romano donde antaño estuvo el hotel donde celebró su luna de miel. Terminará accidentado en una situación en que su vida pende de un hilo, y donde las televisiones de todo el mundo están pendientes de su suerte. Álex de la Iglesia parece haberse inspirado en dos fuentes absolutamente reconocibles: El gran carnaval, grandísima película de Billy Wilder, y la aventura real de los mineros chilenos acontecida en 2010, seguida por personas de todo el mundo del planeta, y citada expresamente en el film. La actual situación de crisis económica, más el fichaje de un cómico con la gracia natural de José Mota y una actriz glamourosa como la mexicana Salma Hayek son otros sabrosos ingredientes para una película que prometía mucho más que lo que da. La sensación que transmite es la de un rodaje apresurado, con cierta escasez de medios, aunque justo es reconocer que el cineasta se esfuerza en sacar partido a los vistosos escenarios de las Torres de Madrid y el Teatro Romano. Es obvio que el punto de partida de esta tragicomedia tiene gancho, aunque no sea original. Y que la crítica a la deshumanización de la empresa y los medios de comunicación es acertada y necesaria en los tiempos que corren. Además hay momentos con chispa, si se nos permite la expresión del título, que despiertan la sonrisa. Pero dicho esto no se puede dejar de señalar que la narración resulta algo tosca, todo es muy obvio y repetitivo. Ver por ejemplo a Fernando Tejero repetir al menos tres veces un gesto de OK como agente despiadado, o a Juan Luis Galiardo excusándose una y otra vez como alcalde tratando de salvar su trasero cansa. Y el prólogo hogareño de Mota y Hayek es larguísimo y ralentiza que entremos rápidamente en harina.

5/10
Jack y su gemela

2011 | Jack and Jill

Director de publicidad de éxito, felizmente casado, Jack llevaría una vida feliz de no ser porque todos los años va a verle por Acción de Gracias su hermana gemela Jill, empeñada en hacerle la vida imposible, y que vive en el otro extremo de los Estados Unidos. En su última visita Jill –que se siente sola tras la muerte de su madre– parece tener la intención de instalarse definitivamente con Jack. Como éste no la puede soportar, utilizará todas las artimañas que se le ocurran para espantarla. En busca de la risa a cualquier precio de sus incondicionales, Adam Sandler interpreta a los dos personajes principales de esta comedia, el protagonista y su gemela. Sigue así la tradición de otros cómicos que han hecho de mujer en el cine, como Paco Martínez Soria en La tía de Carlos, aunque el film de Sandler se parece mucho más a Norbit, donde Eddie Murphy –experto en travestismos y toda clase de conversiones– era el protagonista y también una monstruosa mujer con la que se casa. El propio Sandler es coguionista de esta cinta concebida para que dé rienda suelta a su histrionismo, y que está dirigida por su amigo Dennis Dugan, responsable de algunos de sus peores títulos, como Niños grandes y Os declaro marido y marido. Apenas tiene interés, salvo en último caso por los cameos de deportistas como Shaquille O'Neal y John McEnroe, y los actores Al Pacino, Johnny Depp y nada menos que el amiguete Santiago Segura.

3/10
Tensión sexual no resuelta

2010 | Tensión sexual no resuelta

Miguel Ángel Lamata, rueda su tercera película, tras las prescindibles Isi & Disi, alto voltaje y Una de zombies. Ésta podría haberse llamado “Una de tópicos sobre sexo”. Produce e interpreta un pequeño papel su “amiguete” Santiago Segura, que también ha estado presente en sus trabajos anteriores. Proclama el director y guionista que es su película más personal, inspirada en los años en los que trabajó como profesor en Zaragoza. Por eso, posiblemente no es casualidad que el protagonista sea otro profesor, Juanjo, abandonado por su novia, Celeste, que se ha enamorado de un roquero. Nico, un alumno caradura de Juanjo, le ayuda a recuperarla, poniendo en marcha una serie de acciones, como adivinar quién es el objeto de deseo de la chica, y mandarle un matón para que le dé una paliza. Por su parte, Celeste está aconsejada por Jazz, una escritora de éxito movida por el rencor, pues mantuvo un idilio con Juanjo en el pasado. Priman los intereses comerciales en esta producción de Andrés Vicente Gómez, hasta el punto de que en un plano general inusualmente largo han colocado un destacado cartel de la película Ni en sueños, cuyo tráiler también se puede ver antes de la proyección. También han pensado en la caja registradora, a la hora de escoger el reparto, formado por rostros populares de la televisión, con tirón en taquilla: Amaia Salamanca (Sin tetas no hay paraíso), Adam Jezierski (Física y química), Norma Ruiz (Yo soy Bea), Pilar Rubio (Sé lo que hicisteis), Joaquín Reyes (Muchachada Nui) y un actor con bastante talento, Miguel Ángel Muñoz (Un paso adelante), que normalmente está muy por encima de estos subproductos en los que trabaja. Muñoz es el único que cumple a pesar de que tiene un personaje esquemático (el roquero macarra), pues los demás andan bastante desubicados. El reparto se completa con el mediocre Fele Martínez y una actriz cuya ineficacia extrema llama poderosamente la atención, Salomé Jiménez (Celeste), aragonesa como el director, y actriz de algunos de sus cortos y su ópera prima. Se queda la cinta en una sucesión de chistes zafios sobre el sexo, y la trama se limita a ir emparejando en la cama a los personajes en relaciones heterosexuales u homosexuales. Los diálogos parecen inspirados en el cine gamberro de Judd Apatow, pero no tienen ninguna gracia. En resumen, se diría que sólo tiene dos defectos: la historia que cuenta no tiene ningún interés, y está mal rodada con interpretaciones de juzgado de guardia.   

1/10
El gran Vázquez

2010 | El gran Vázquez

Manuel Vázquez fue uno de los muchos dibujantes que semanalmente debían llenar las páginas de la docena de tebeos que la editorial Bruguera publicaba en los años 50 y sucesivos. Suyas son creaciones como las hermanas Gilda, Anacleto agente secreto, la familia Cebolleta, Angelito, la familia Churumbel, la abuelita Paz, e incluso el tío Vázquez, personaje que era el propio dibujante.Este film de Óscar Aibar recrea la vida de Vázquez con tono nostálgico, y trazos que beben de la tradición de la picaresca española, el Lazarillo de Tormes y compañía. Porque el protagonista es un artista sin ínfulas de tal, a quien persiguen de continuo los acreedores, y que mantiene relaciones simultáneas con varias mujeres, de las que nacen familias que no se conocen entre ellas, y que ignoran la existencia de la otras. El film acumula gags de las triquiñuelas de Vázquez para vivir a cuerpo de rey en un hotel de lujo, o para engatusar a su jefe de Bruguera para conseguir un poco más de dinero. No faltan las situaciones que hipotéticamente habrían dado pie al nacimiento de uno u otro personaje de su producción comiquera, ni el encuentro con colegas como Francisco Ibáñez, el creador de Mortadelo. O alguna breve animación, las hermanas Gilda o Anacleto hablarían con su autor. De entrada el film despierta simpatía, y en su sencillo discurrir narrativo, con el envoltorio visual y musical, parece querer emular al cine de Jacques Tati. Pero no es lo mismo. Le falta garra a Óscar Aibar -que ya abordó el mundo del cómic, en este caso 'underground' en Atolladero-, se queda en simple y correcto cine comercial, que deja fuera cualquier intención moralizante, el personaje simpático y canalla es como es, no se le juzga, “genio y figura hasta la sepultura” podríamos decir con el refrán. Y aunque Santiago Segura parezca un acierto de casting, por su imagen de amiguete pícaro, se trata de un actor de registros limitados, que lo confía todo a su innegable espontaneidad, y se revela incapaz de transmitir patetismo cuando el guión lo exige.

4/10
Balada triste de trompeta

2010 | Balada triste de trompeta

Tras cambiar completamente de aires con Los crímenes de Oxford, rodada en inglés, Álex de la Iglesia vuelve a filmar en su lengua materna, en una cinta más en su estilo habitual, marcado por el humor negro. La principal novedad es que De La Iglesia firma el guión en solitario, pues hasta ahora coescribía junto con Jorge Guerricaechevarría, que por su parte se fue a escribir Celda 211. El título hace referencia a la celebérrima canción de Raphael, aludida en la cinta. Javier vio morir cuando era pequeño a su padre, payaso de un circo que combatió del lado republicano en la Guerra Civil y posteriormente fue condenado a trabajos forzados en las obras del Valle de los Caidos. En los 70, Javier seguirá la estela de su padre, pues busca trabajo como payaso en un circo en el que formará pareja profesional con Sergio, capaz de arrancar muchas risas a los niños, pero de muy mal carácter cuando se quita la pintura, sobre todo cuando bebe. Quien paga los platos rotos es sobre todo Natalia, su novia, una bella trapecista. El recién llegado Javier se enamora hasta la médula de Natalia, a la que tiene que ver a espaldas de Sergio, que puede reaccionar de forma muy violenta si se entera... El film ha recibido dos premios de primera categoría en el Festival de Venecia, mejor director y guión, decisión que fue criticada pues se acusó al presidente del Jurado, Quentin Tarantino, de haber dado los premios a De la Iglesia por puro amiguismo. El relativo a la realización podría estar justificado, pues el cineasta se luce en la planificación de sus secuencias y rueda con un ritmo dinámico. Pero no se entiende de ninguna forma que se haya premiado el guión. En primer lugar, resulta repetitivo, pues De la Iglesia narró una historia muy parecida en Muertos de risa, donde dos cómicos mantenían una rivalidad a lo largo de los años –aunque el desencadenante no era una mujer–. Pero es que además se trata de un film vacío, con personajes extremos, pero poco creíbles, que acaba limitándose a narrar la persecución entre los dos protagonistas, enmarcada en la historia de España, y poco más. Los actores principales, Antonio de la Torre y Carlos Areces (conocido por el programa televisivo Muchachada Nui), se esfuerzan por componer unos personajes muy cambiantes, pero no consiguen que se empatice con ellos. Quizás se lucen más los numerosos secundarios, muchos de ellos habituales del cine de De la Iglesia: Terele Pávez, Santiago Segura, Sancho Gracia, Enrique Villén o Luis Varela.

4/10
Astérix en los Juegos Olímpicos

2008 | Astérix aux jeux olympiques

Tercera entrega cinematográfica en imagen real de Astérix, el irreductible galo creado por Uderzo y Goscinny. Aunque repite Gérard Depardieu en el papel de Obélix, el film no cuenta con la presencia del cómico Christian Clavier, que interpretó a Astérix en las dos partes anteriores. Ha sido sustituido por Clovis Cornillac (Héroes del cielo), al que hasta ahora prácticamente sólo conocen en Francia y que no recuerda ni por asomo al héroe de las viñetas. El ‘notición’ es el regreso al cine de Alain Delon, que aunque ha rodado alguna producción televisiva, está ausente de la gran pantalla desde Los actores (2000). Al veteranísimo actor le ha correspondido encarnar a Julio César. El argumento toma algunas cosas del cómic homónimo, pero en general la adaptación es bastante libre. Aquí, Alafólix, un joven de la aldea de Astérix, se ha enamorado de la princesa griega Irina, pero el padre de ésta pretende que se case con Bruto, que en esta película, para desesperación de historiadores, es hijo de Julio César. Por una serie de circunstancias, Irina convence a su padre de que debe casarse con alguien valeroso, por lo que le propone que entregue su mano al ganador de los Juegos Olímpicos, a punto de celebrarse. A la competición se presenta Bruto y también Alafólix. A éste le acompañan sus convencinos Astérix, Obélix, el druida Panorámix y el bardo Asurancéturix. Aunque sólo pueden participar los griegos, y de forma excepcional los romanos, Astérix argumenta (curiosamente, esto sí estaba en el cómic) que ellos son teóricamente romanos, pues la Galia ha sido conquistada por Roma, salvo su aldea, claro, que resiste ahora y siempre al invasor. El amplísimo presupuesto deviene en lujosa ambientación y depara la suficiente espectacularidad en los decorados, así como unos efectos especiales convincentes. De hecho, a nivel visual, recuerda mucho a los cómics, es decir, que han conseguido hacer lo más difícil. También es positivo que se puede interpretar como denuncia de la corrupción en el deporte y apología del juego limpio. Por desgracia, el humor sutil del guionista Goscinny ha sido sustituido por chistes facilones. Especialmente prescindibles son las frases de Alain Delon tomándose a broma a sí mismo (estilo “soy emperador por mis propios méritos y no le debo nada ni a Rocco, ni a sus hermanos” o “me han dado el César al mejor emperador”). Su autosaludo imperial ‘Ave, moi’ (Ave, yo mismo) está calcado de Ser o no ser, de Lubitsch. Los cameos llegan a resultar agotadores al final, pues cuando todo ha acabado aparecen por allí casualmente Zinedine Zidane, Jamel Debbouze, de nuevo repitiendo su papel de Numérobis, que interpretó en Astérix y Obélix: Misión Cleopatra, y otros personajes que montan una especie de show que no viene a cuento.

4/10
Manolete

2008 | Manolete

Bienvenido a casa

2006 | Bienvenido a casa

Samuel, un veinteañero inmaduro, ha vivido siempre sobreprotegido por Concha, su madre. Pero ahora le ha llegado el momento de dejar su pueblo natal para probar fortuna en Madrid. Allí vive Eva, su novia, que le acoge en su piso. Poco después de conseguir trabajo como fotógrafo en una revista de actualidad, Samuel recibe la noticia inesperada e que Eva se ha quedado embarazada. Esta novedad, sumada a las dificultades de la vida en pareja, trae consigo que a Samuel le entren las dudas. ¿Será lo suficientemente responsable para ser padre? Mientras se plantea incluso abandonar a Eva, pasa noches de juerga con sus compañeros. Mientras toma unas copas con el redactor de deportes, se reencuentra con Nieves, una amiga de la infancia. Autor de La buena vida y Obra maestra, el guionista y director David Trueba probó fortuna en el drama por una vez con Soldados de Salamina, paradójicamente su mejor trabajo hasta la fecha. Ahora vuelve a su género habitual, la comedia, combinando secuencias hilarantes y alocadas, con otras más reflexivas, con fondo dramático. El film está lleno de elementos autobiográficos, sobre todo cuando Trueba critica con saña el mundillo de los medios de comunicación, en los que trabajó antes de hacerse cineasta. Algunos secundarios son memorables, como el crítico de cine ciego, bordado por el actor Juan Echanove, que da a entender cierto resentimiento del director con estos profesionales. Aunque todos son personajes cínicos, bastante desencantados, Trueba sabe sacarles el lado humano. Destaca la interpretación de Pilar López de Ayala, que siempre muestra un altísimo nivel en todos sus trabajos. Obtuvo el premio al mejor director en el Festival de Cine de Málaga.

5/10
Isi & Disi, alto voltaje

2006 | Isi & Disi, alto voltaje

Durante el entierro del padre de Isi, un amigo dispara salvas en su honor con un cañón. Como desconoce que este tipo de prácticas se hace sin munición, carga una bala de cañón que destruye un mausoleo. Condenados a una multa espectacular, Isi y Disi sólo tienen una forma de conseguir el dinero: presentarse a un concurso televisivo, donde buscan a la banda de rock más dura, brutal y salvaje. La banda de Isi y Disi deberá superar a unos complicados competidores, “El escuadrón psicópata”. Mientras se celebra el certamen, Disi se enamora de Angie, la presentadora del concurso, aunque ésta es la novia de un maquiavélico ejecutivo del mundo de la música. Innecesaria secuela de Isi & Disi, empalagosa sucesión de gags ordinarios que dirigió Chema de la Peña. Éste ha sido sustituido por Miguel Ángel Lamata, que ya colaboró con Santiago Segura en Una de zombis. Se nota que Lamata es mejor director que de la Peña, pues imprime un ritmo más ágil. Además, la película tiene a su favor la gracia natural de Segura y del cómico televisivo Florentino Fernández, que retratan a personajes muy reconocibles. Incluye además algunas críticas a las prácticas de algunas discográficas. Pero todo esto queda deslucido, sobre todo porque algunos actores son bastante mediocres como Kira Miró o Miguel Ángel Rodríguez "El Sevilla". Además, acusa la falta de ideas del guión, y supera holgadamente en zafiedad a su predecesora, con secuencias que no desentonarían en una película pornográfica.

2/10
La máquina de bailar

2006 | La máquina de bailar

Dani, un adolescente de Fuenlabrada, se queda al cargo de una boa albina durante un mes, pues el dueño del animal, un guardia de seguridad psicópata, pasa un mes en el extranjero. Pero el incauto animal se traga una bombona de butano, y cae por una terraza, desafortunado accidente que lo manda directamente al otro barrio. Para obtener el pastón que cuesta comprar una boa de repuesto, Dani y sus amigos se presentan al concurso de “La máquina de bailar”. Así se llama el singular videojuego de baile, que la pandilla practica a todas horas en un salón de videojuegos. El encargado del local, un pobre fracasado, les ayudará a perfeccionar sus coreografías de cara al certamen. Santiago Segura produce y coprotagoniza una comedieta a su medida, que supone un retroceso en la carrera del director Óscar Aibar, joven director de la prometedora Platillos volantes. Aibar no debe haber dirigido a los actores, pues parece que éstos están leyendo el texto por primera vez. El reparto fracasa por completo, incluso en el caso de actores otras veces efectivos, como Jordi Vilches. Sólo sale del paso el veterano secundario Enrique Villén, el único que se ha tomado en serio su breve papel de guardia de seguridad. Aibar se ha encargado también de la escritura del guión, una mala copia de las películas estadounidenses de concursos o deportivas, donde los protagonistas se van superando a sí mismos hasta llegar a la gran final. Por lo demás, acumula situaciones y bromitas groseras o escatológicas, y supera ampliamente los límites del patetismo, en su recurso a unos efectos digitales tan cutres que más valdría no haberlos incluido.

1/10
Torrente 3: el protector

2005 | Torrente 3: el protector

Cuando en 1998 Santiago Segura creó a José Luis Torrente nadie imaginaba que iba a convertirse –para regocijo de algunos y horror de otros– en la encarnación del antihéroe más chabacano y despreciable de toda la historia del cine español. Segura, que de tonto no tiene un pelo, logró plasmar en ese personaje un cúmulo de tópicos sobre el hispano de pro, machista, guarro, caradura, ruin, traidor, cobarde, mentiroso y otras cualidades no demasiado ejemplares. El caso es que, con su talento nato de comediante, el entonces famoso protagonista de El día de la bestia, logró que dentro de esa caricatura grasienta, el público encontrara algo, sí, del más genuino humor español, un tipo de gag, primario y simple, absolutamente ajeno a cualquier otro país del mundo. Quizá tengamos una glándula especial para captar la gracia de este tipo de comedias, llamadas comúnmente “españoladas” y de la que Torrente es el ejemplo más genuino y logrado. Y ése fue el gran hallazgo de Segura: a pesar de que en ocasiones Torrente llegaba a ser realmente vomitivo, también nos arrancaba carcajadas como pocas veces lo había hecho nadie. Visto el éxito, la segunda y la tercera parte eran cuestión de tiempo. En este caso, el patético poli es designado para proteger a una eurodiputada italiana de un probable atentado. Para llevar a cabo su misión Torrente echa mano de un equipo de completos cafres. Y esto es todo... Entre medias, un retahíla de zafiedades, casposidades (y “audacias” de mal gusto como la del accidente aéreo con que da comienzo el film), que pueden dejar en la boca del espectador una mueca a medias, entre la risa y el rechazo. Por otro lado, en esta tercera parte Segura ha cargado la mano en una grosería sexual bastante incisiva, lo cual podría significar que el formato se agota peligrosamente. Y hay dos o tres momentos inspirados, de carcajada máxima, como el reclutamiento de los ninjas o el sueño futbolístico, y una escena, la de la persecución, donde Segura demuestra la pericia técnica que ha logrado con los años. En definitiva, esta tercera parte de Torrente es más de lo mismo, para bien y para mal. Y es que, chavalotes, esto no es Bambi.

3/10
El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo

2004 | El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo

En los 80, Pocholo y Borjamari son los reyezuelos de la discoteca Aguacates, donde bromean con las chicas, y hacen el gamberro con su primo Pelayo. Veinte años después, siguen yendo al mismo local, aún no han terminado sus estudios de derecho, y todavía viven en casa de sus padres. Para vengarse de ellos, Pelayo les convence de que va a tener lugar un concierto de Mecano, su grupo favorito, en un lugar apartado. Santiago Segura produce y protagoniza esta comedia cortada a su medida, en la que parodia a los niños pijos más exagerados, tras haber hecho lo propio con los “heavis” más macarras, en Isi & Disi. Supone el debut como directores del productor Enrique López Lavigne y el guionista Juan Cavestany, quienes a pesar del tono alocado, los personajes estereotipados y el exceso de risas facilonas, aprovechan para criticar el síndrome de Peter Pan que afecta a tantos jóvenes actuales, reacios a madurar.

2/10
Superagente Cody Banks 2

2004 | Agent Cody Banks 2: Destination London

El agente James Bond ha dado lugar a muchas imitaciones e ingeniosas parodias, como la primera parte de Cody Banks, versión adolescente del famoso héroe, un chaval que a diferencia de 007 era extremadamente tímido con las chicas. Ahora, Cody Banks pasa el verano en un campo de entrenamiento, que a las horas de visita de los padres se convierte en el típico campamento de verano juvenil. Pero el instructor de los entrenamientos resulta ser un traidor que roba un sofisticado dispositivo de control mental. El encargado de recuperarlo es Cody Banks, que tiene que viajar a Londres donde el ladrón va a vender la pieza. La cinta combina secuencias de acción, con imaginativos gags humorísticos. El director Kevin Allen (Twin Town) imprime a la cinta un tono familiar al del primer film, y aprovecha las estupendas localizaciones londinenses. Por cierto, atención a la curiosa aparición de nuestro compatriota Santiago Segura, como dentista malvado.

3/10
Isi & Disi

2004 | Isi & Disi

Isi y Disi son dos amiguetes de Leganés, que así se autodenominan como homenaje a su grupo favorito, AC & DC (pronúnciese Isi & Disi en inglés). Mientras reparten berberechos en la universidad, Isi descubre al amor de su vida, una guapa estudiante de teleco. Retomando el personaje de “heavy” brutote que tanta gloria le dio en El día de la bestia, Santiago Segura protagoniza una comedia descerebrada basada en el humor cutre y casposo, al estilo Torrente. Por si acaso, le acompaña Florentino Fernández, cómico televisivo de moda, con tirón de público asegurado a pesar de que aún no se había asomado por el cine. El director Chema de la Peña, que trató el submundo del rock en Shacky Carmine, parte de un guión basado en una sucesión de gags que parecen sacados de Colega, ¿dónde está mi coche? y similares.

3/10
Promedio rojo

2004 | Promedio rojo

Gran éxito comercial en Chile en 2004, Santiago Segura ha decidido distribuir esta película en España, seguramente porque conecta con su universo personal, del cutrepolicía Torrente y compañía. El protagonista es un friki adolescente, amante de los cómics, y cuyas hormonas están muy disparadas. Asegura el director, Nicolás López, que el film contiene elementos autobiográficos. Y, ferviente defensor de los frikis, afirma que “las personas que han estado al margen siempre han sido capaces de contar mejores historias. Nosotros somos los que hemos tenido problemas con mujeres, hemos usado lentes y hemos sido gordos.”

3/10
Di que sí (2004)

2004 | Di que sí

Víctor es un treintañero frustrado que vive con su madre y trabaja como acomodador en un cine que sólo proyecta películas clásicas. Un día acude a concursar a Sí al amor, un programa televisivo donde le emparejan con una aspirante a actriz. Ambos se caen bastante mal, pero deciden fingir que están enamorados, para conseguir el jugoso premio en metálico del concurso. Pero antes tendrán que convivir durante una semana como si fueran novios en un hotel de la playa, seguidos por un equipo de cámaras. Primera producción de la división española de Columbia y debut de Juan Calvo en la dirección. Se trata de una alocada comedia que parte de un esquema bastante clásico, pues el guión une a dos personajes totalmente diferentes, un chico tímido y una muchacha extrovertida dispuesta a todo por triunfar. Les interpretan respectivamente el televisivo Santi Millán, y Paz Vega en el papel inmediatamente anterior a Spanglish, su debut en Hollywood.

2/10
Una de zombis

2003 | Una de zombis

Aijón: un veinteañero cuyos padres se cansan de su falta de perspectivas vitales hasta el punto de ponerle de patitas en la calle. El Caspas: un locutor radiofónico despedido de su trabajo en una cutre emisora local. Ambos deciden sacar adelante un proyecto cinematográfico para el que carecen de ideas, y por supuesto de presupuesto. Una enigmática mujer, Carla, se ofrece a ayudarles a encontrar productor, pero resulta que la persiguen “los anticristos”, una secta dirigida por un siniestro individuo, que en sus ansias de dominar el mundo convierte a sus víctimas en zombis descerebrados. El Duende, joven pistolero solitario, intentará frustrar los planes de “los anticristos”. Ejerciendo como productor y secundario, Santiago Segura arropa el debut de su amiguete Miguel Ángel Lamata, responsable de cortos tan esclarecedores como Rencor Visceral y el guionista televisivo. Ambos se conocieron en el Festival de Sitges, al compartir la afición incondicional por el cine fantástico, y se prometieron trabajar junto. Finalmente, han mezclado el humor cutre y grosero propio de Torrente, con la violencia gratuita del terror gore y homenajes cinéfilos a mansalva. Cualquier aficionado al cine reconocerá la influencia de Tarantino, y de Adaptation, que estaba protagonizada por Charlie Kaufman, guionista de la cinta. Aquí hace exactamente lo mismo el guionista debutante Miguel Ángel Aijón, que se coloca como uno de los dos personajes centrales. A excepción de Segura, los actores son nuevos rostros procedentes de los montajes teatrales que Latama realizó en Zaragoza. También se incluyen cameos de reputados personajes televisivos para los que Lamata había ejercido de guionista, como Pepe Navarro, Juan Ramón Lucas y Florentino Fernández.

2/10
Beyond Re-Animator

2003 | Beyond Re-Animator

Entre rejas, el doctor West ensaya de nuevo su pócima para resucitar cadáveres. Convertido en ejecutivo de la compañía española Fantastic Factory, Brian Yuzna retoma la saga que le dio a conocer entre los incondicionales del cine fantástico. Tanto Re-Animator, producida por él, como La novia de Re-animator, que dirigió, se basaban libremente en 'Herbert West, el reanimador', un relato de Lovecraft. El mínimo argumento es una excusa para los excesos sangrientos, aligerados por el humor de Santiago Segura.

3/10
El oro de Moscú

2003 | El oro de Moscú

El celador de un hospital recibe la confidencia de un anciano agonizante, que le revela dónde está el oro que el gobierno republicano planeaba enviar a Moscú cuando estalló la guera civil. Con ayuda de un amiguete, tratará de hacerse con el dorado metal, pero la cosa no va a resultar tan sencilla. Comedia en la más pura tradición de disparatada “españolada”, con reparto de campanillas, y donde el más gracioso resulta ser Gabino Diego.

3/10
Asesino en serio

2002 | Asesino en serio

Al aparecer varias prostitutas asesinadas, un meticuloso comandante de policía se encarga de la investigación. Según el forense, la causa de la muerte es un intenso orgasmo sexual. Todas las pistas conducen a un estrafalario sacerdote español. Tras rodar juntos Blade II, el director de la misma Guillermo del Toro y su amiguete Santiago Segura, que interpretaba un papel secundario, decidieron producir e impulsar el debut del mexicano Antonio Urrutia, candidato al Oscar por su corto De tripas corazón. Segura es también uno de los protagonistas junto a Jesús Ochoa, muy conocido en el país azteca y su compatriota Daniel Giménez Cacho (Celos). Aunque el arranque promete humor descerebrado y grosero soez, también resulta ser una parodia del género negro.

2/10
Blade II

2002 | Blade II

Al igual que Sherlock y Moriarty, o Superman y Lex Luthor, Blade y los vampiros son enemigos eternos. Pero el vampirismo hace extraños compañeros de ataúd, y el famoso cazavampiros, mestizo entre hombre y Nosferatu, debe unirse a sus rivales cuando entran en escena unas extrañas criaturas, los Reaper, que como el que roba a un ladrón, chupan sangre a los humanos, pero también a los otros chupasangres. Para liquidar esta amenaza que puede acabar en poco tiempo con todos los sufridos habitantes de la Tierra, Blade se une al grupo que se ha formado para combatirlos, compuesto por Nyssa, una atractiva vampiresa guerrera y varios soldados de élite. Antes de que los X-Men y Spider-Man arrasaran en la taquilla, Blade se convirtió en el primer superhéroe de la factoría Marvel con éxito en los cines. La secuela no podía tardar, y los productores encargaron un guión al artífice de la primera parte, David S. Goyer, que ahora se lo ha trabajado muchísimo más. La realización le fue encargada al mexicano Guillermo del Toro, que encadenó este rodaje en Hollywood con el de El espinazo del diablo en nuestro país. El cineasta aportó una cuidada ambientación que bebe de fuentes tan dispares como el cómic japonés, las películas de acción de Hong Kong y el expresionismo alemán (los malos son primos del legendario Nosferatu de Murnau). Por supuesto no habría habido secuela de Blade sin el actor que parece haber nacido para darle vida, Wesley Snipes, que sigue demostrando su entrenamiento en artes marciales como el kung fu y la técnica brasileña conocida como capoeira. El reparto incluye además una sorpresa para los aficionados al cine españoles: la presencia del amiguete Santiago Segura.

5/10
Torrente 2. Misión en Marbella

2001 | Torrente 2. Misión en Marbella

Amantes del buen gusto, temblad. Torrente apatrulla de nuevo las calles, esta vez en Marbella nada menos. Con su particular sentido de la justicia, se enfrenta a Spinelli (José Luis Moreno), un traficante de armas que amenaza con la destrucción de la ciudad, si no recibe cuanto antes 2.000 milloncejos de pesetas. Le ayuda un nuevo compañero, Cuco (Gabino Diego), mozalbete de pocas luces. Nueva vuelta de tuerca a las aventuras del cutrepolicía, que han arrasado en las salas de cine. Santiago Segura orquesta nuevas situaciones de un delirante humor, políticamente muy poco correcto. Además recupera a Tony Leblanc en el papel de dueño de un club de medio pelo, y hace desfilar a un montón de famosos, encantados de hacer su pequeño cameo en la peli del amiguete Segura.

2/10
Sabotage!

2000 | Sabotage!

Los hermanos Ibarretxe escriben y dirigen esta alocada película sobre la batalla de Waterloo. Una de las contiendas más definitorias del destino de Europa es parodiada hasta la exageración. Y es que, por lo visto, Napoleón y Wellington no sólo luchaban por la hegemonía del continente. No. Andaba de por medio un agente doble que les traía locos. Por supuesto, era una bella mujer. No cabe dudar de la originalidad de esta comedia. Cuenta con recursos impresionantes y bellas escenas a campo abierto. El guión regala algunos diálogos con de chispa y el reparto es impresionante. Aunque siempre queda la duda de si no habría sido posible hacer algo mejor con el mismo presupuesto.

5/10
El corazón del guerrero

2000 | El corazón del guerrero

Una época indefinible, a lo Conan el Bárbaro. Beldar es un valiente guerrero, y Sonja su bella novia o así. Los dos están a punto de robar una valiosa joya en la Cripta de la Orden de los Mil Ojos. Pero algo no sale bien, Beldar pierde el conocimiento y se despierta en la actualidad con los rasgos del adolescente Ramón, un pirado de los juegos de rol. A partir de ese momento, entre partidita y partidita con sus amigos, Ramón empieza a no tener muy claro qué es la realidad y qué ficción. No sabe si está en Madrid o el fantástico país de Zaphiria. Película de aventuras pasada por el filtro de un humor tirando a cutre, estilo ‘Torrente’. No en vano, el amiguete Santiago Segura tiene un papel en la peli como el mago Netheril. La historia encierra una trama romántica, en que el quijotesco Ramón trata de sacar de la prostitución a una chica que tiene los rasgos físicos de Sonja. Dirige la peli Daniel Monzón, que fue crítico antes que guionista y director; sus colegas le han dejado salir bastante bien parado de esta su primera película.

4/10
Obra maestra

2000 | Obra maestra

Benito es un cinéfilo empedernido, que sueña con rodar su opera prima. Cuenta para ello con Carlos, carnicero a quien también le encantaría triunfar en la pantalla. Benito tiene una cámara de super-8, y con eso y un par de decorados cree que podría hacer una "obra maestra". A condición de convencer a una estrella como Amanda, para que participe en el film. Como ella no está muy dispuesta, la secuestran. Sólo la liberarán una vez concluido el rodaje. Comedia negra en torno a la cinefilia, firmada por David Trueba (La buena vida). La peli empieza con una estupenda y divertida escena de musical, protagonizada por Pablo Carbonell (el de 'Caiga quien caiga'). Luego la historia se hace más previsible, con Santiago Segura en plan "desmadre total".

4/10
París Tombuctú

1999 | París Tombuctú

Michel, un anciano cirujano plástico en crisis con problemas de impotencia, emprende un viaje desde París rumbo a Tombuctú. Cuando recala en Calabuch, un pueblo levantino, se topa con un grupo de pintorescos personajes. Luis G. Berlanga no llega a la altura de sus grandes títulos (Bienvenido, Mr. Marshall, El verdugo), pero es fiel al esperpento algo exagerado de su última etapa como director.

2/10
Petra Delicado

1999 | Petra Delicado | Serie TV

Adaptación televisiva de los casos de la singular mujer policía Petra Delicado, creada por Alicia Giménez Bartlett. Desde luego, y aunque sólo hubo una temporada, convertir en pareja a Ana Belén y Santiago Segura supuso un audaz riesgo.

2/10
Muertos de risa

1999 | Muertos de risa

Nino y Bruno. La pareja cómica que ha hecho las delicias de los espectadores españoles a lo largo de 20 años. Lo que ignora el público es que, detrás de sus gags y bromas se oculta una historia de celos, rencor y paranoia. Sólo lo sabrá cuando contemple, en directo, su última actuación para televisión. Santiago Segura siga la estela de su exitazo Torrente, el brazo tonto de la ley, aunque esta vez en compañía de El Gran Wyoming, y con la cámara dirigida por Álex de la Iglesia (Acción mutante, El día de la bestia). El resultado, una comedia de humor negrísimo y gamberro, que sigue la pista a dos humoristas cutres que sólo piensan en la fama y el dinero.

4/10
La niña de tus ojos

1998 | La niña de tus ojos

Estamos en plena Guerra Civil Española. Como una forma más de estrechar lazos entre la España de Franco y la Alemania de Hitler, un equipo de cine español es invitado a los célebres estudios de la UFA en Berlín para rodar la versión alemana e hispana de un film folclórico que se titulará La niña de tus ojos. Fernando Trueba, tras sus éxitos con Belle epoque y Two Much, aborda un film que combina la comedia y drama. Con abundantes situaciones humorísticas, sigue las aventuras amorosas de los distintos componentes del grupo: el director, Blas Fontiveros (Antonio Resines), casado, mantiene un romance con su actriz principal, la encantadora Macarena Granada (una Penélope Cruz que se llevó un Goya). Julián Torralba (Jorge Sanz) es el prototipo de machito ibérico (se lía con la esposa del embajador español), que madurará cuando, al ser confundido con un gitano, sepa cómo se las gastan los nazis. Y así, cada personaje (los divertidos Jesús Bonilla, Neus Asensi, Santiago Segura, Loles León, Rosa Maria Sardá...) tiene su historia: y es que La niña de tus ojos es una película intensamente coral. Trueba caricaturiza al ministro de la propaganda nazi Joseph Goebbels (un tipo mujeriego, que pretende acostarse con Macarena), con la referencia de ese maravilloso film de Ernst Lubitsch titulado Ser o no ser. El gag del baile de Goebbels y Macarena, junto al intérprete (Miroslav Táborský, ganador del Goya al actor revelación), es, quizá, el más divertido de la película. El film triunfó la noche de entrega de los Goya, al llevarse 7 estatuillas. Curiosamente, ganó el más importante (el de mejor película), pero no los de director y guión, que los recogió un sorprendido Fernando León de Aranoa, por Barrio. El director y guionista Gonzalo Suárez, encantado con La niña de tus ojos, dijo sobre Fernando Trueba que es "un director en estado de gracia".

5/10
Torrente, el brazo tonto de la ley

1998 | Torrente, el brazo tonto de la ley

Santiago Segura se ha convertido en icono de cierta cultura española. Su presencia en televisión, sus cortos, su papel en El día de la bestia, junto a una gracia natural, provocan empatía en el espectador, hasta el punto de que se le perdona ser políticamente muy incorrecto. Para su debut en el largo escoge una sucesión de gags en un Madrid castizo y cutre, usando como hilo conductor a Torrente, un impresentable ex policía, ‘facha’, racista y pícaro, que con ayuda de su vecino, mozo en la pescadería de su madre, investiga (es un decir) un caso de narcotráfico. El film carece de pretensiones. Si alguna tiene, es la de hacer reír. No es mala meta, y en muchos casos se consigue. Pero el precio que se paga –apabullamiento con la procacidad, la irreverencia o la blasfemia– es demasiado alto. Eso sí, está muy cuidado el envoltorio visual, con guiños al cinéfilo; y hay muchos rostros conocidos en pequeños papeles, incluida la presencia del gran Tony Leblanc. Se puede decir que Segura trabaja tanto su film como el artesano Álvaro Sáenz de Heredia los del inefable Chiquito de la Calzada, tan vapuleados por la crítica. Que el esfuerzo merezca la pena, en uno u otro caso, es otro cantar.

4/10
Perdita Durango

1997 | Perdita Durango

Perdita Durango (Rosie Perez) es una mujer sin escrúpulos que vive al límite y busca sensaciones fuertes. A menudo, una animal felino se le aparece en sueños. Ese animal es el atractivo asesino Romeo Dolorosa (Javier Bardem), un santero que disfruta como nadie con los sacrificios y la sangre. Ambos inician una peligrosa relación, salpicada de violencia. Secuestran a dos adolescentes, un chico y una chica de buena familia, a los que pretenden pervertir y de paso cobrar algún dinero. Así inician un viaje en coche, para cumplir el encargo de un mafioso, que consiste en transportar un camión lleno de fetos desde la frontera mexicana hasta Las Vegas. La película más ambiciosa en su día de uno de los directores más peculiares del nuevo cine español. Se trata de una historia controvertida, en la que los instintos humanos se exageran hasta la barbaridad. Una mezcla de cine gore y road movie fronterizo, con la que Álex de la Iglesia ofrece su particular visión del sueño americano. La interpretación de Javier Bardem es espeluznante.

4/10
Airbag

1997 | Airbag

Una de las películas españolas de mayor éxito popular en los últimos años. Juantxo es un joven perteneciente a la alta sociedad y lo tiene todo: dinero de sobra, una carrera universitaria, un magnífico trabajo y una novia guapa y bastante rica. Sin embargo, Juantxo es a todas luces un perfecto pardillo. Durante su despedida de soltero en un local de mala reputación pierde su anillo de compromiso. Tras la desaparición, él y sus amigos, Paco y Konradin, se lanzan a la búsqueda desesperada de la joya en un viaje trepidante y alocado lleno de corrupción, vicio y delirio. Juanma Bajo Ulloa, uno de los directores españoles más personales, juega en esta película con temas serios y logra obtener algunas secuencias llenas de negra comicidad dentro de esta película extraña y desconcertante. Los actores están perfectos, en especial la fantástica actriz portuguesa María de Medeiros.

6/10
Sólo se muere dos veces

1997 | Sólo se muere dos veces

Teté Moran es un actor vocacional que cuando ve llegar su momento de suerte, ésta se le presenta acompañada de su propia muerte física. Pero no importa, porque vivo o muerto, Moran no acepta su muerte sin ocupar un sitio en el estrellato entre los famosos a los que adora. De esta manera, se convertirá en el mejor intérprete de zombies de la historia del cine. A esta comedia fantástica y de aventuras se une la acción y el humor, con el fin de hablar con "humor negro" sobre la amistad, el amor y la muerte. Un buen ejemplo de que la regeneración del cine español se extiende hacia cualquier género. En el dilatado plantel de actores destacan las interpretaciones de Álex Angulo, Rosana Pastor o Santiago Segura.

4/10
Killer Barbys

1996 | Killer Barbys

Tras varios años de inactividad, el realizador Jesús Franco, que firma como Jess Franco, especialista en el género de terror, volvió a la dirección para uno de sus típicos productos. En esta ocasión los protagonistas son los miembros de un grupo musical que alcanzó un fugaz éxito en su época, los Killer Barbys. El filme presenta al conjunto musical adentrándose en un viejo caserón habitado por la condesa von Fledermaus, una siniestra anciana que necesita sangre de jóvenes para sus macabros planes.

2/10
El día de la bestia

1995 | El día de la bestia

Angel Berriatúa (Álex Angulo) es un sacerdote que ha pasado los últimos veinticinco años de su vida estudiando y descifrando el significado del Apocalipsis. Su conclusión es que el Anticristo nacerá en Madrid el día de Navidad de 1995, antes del amanecer. Su único pensamiento es evitar la llegada del Maligno a toda costa, y en su locura emprende una disparatada carrera delictiva, en la que conoce a un heavy de Carabanchel, interpretado por Santiago Segura, que le ayudará en su desesperada misión. Se trata de una de las películas que revolucionó el cine español a mediados de los 90. Una mezcla de comedia y película de terror, que combina el costumbrismo español con el género fantástico. La dirección de Álex de la Iglesia le da un ritmo vertiginoso e intenso. La estética que plantea es muy atractiva y envolvente, convirtiendo Madrid en una verdadera ciudad rodeada de misterio y malévola oscuridad. Tiene momentos hilarantes, en los que sobresale Santiago Segura, y otros dignos de una gran película de suspense. Una película importante en el llamado Nuevo Cine Español de los 90.

6/10
Todo es mentira

1994 | Todo es mentira

Film centrado en los problemas y relaciones de un conjunto de jóvenes de los años noventa. La historia gira en torno a cuatro parejas, de las que destaca la formada por Pablo (Coque Malla) y Lucía (Penélope Cruz). Pablo es un chico inestable, a punto de estallar. Cuando comienza a salir con Lucía, piensa que sus problemas han quedado solucionados. Pero lo cierto es que no han hecho más que comenzar. Álvaro Fernández Armero está al frente de la dirección de este film. Se trata del primer largometraje del autor del superpremiado "corto" "El columpio". La película está dotada de un buen ritmo narrativo, que plantea un velado debate acerca de cuestiones como el compromiso, la vigencia de valores tradicionales, etc. Destacar la banda sonora que corre a cargo uno de los propios intérpretes de la película, el inefable Coque Malla, antiguo miembro del Grupo "Los Ronaldos".

3/10
Canguros

1994 | Canguros | Serie TV

Serie protagonizada por Maribel Verdú, donde da vida a una chica de provincias, que llegada a la gran ciudad comparte piso con otras tres chicas, y se gana la vida como canguro de niños. En realidad, todo era una excusa para reunir actores y actrices de buen ver, porque los guiones eran de una gran pobreza, con los chicos traviesos realmente insoportables. Fue emitida por Antena 3 en España durante dos temporadas.

3/10
Acción mutante

1993 | Acción mutante

Ramón es el jefe de una banda conocida como 'Acción mutante', compuesta por unos tipejos feos y deformes que se dedican a sembrar el pánico entre la gente adinerada y a matar a todo pijo que se ponga a su alcance. Su próxima víctima es Patricia, la hija de un importante empresario, el cual hará lo que sea por recuperarla. Mientras, la banda sigue haciendo de las suyas, y la chica se enamora de Ramón. Ópera prima de Álex de la Iglesia y film de culto que le auguraba a su director un exitoso futuro en el cine. Fue un punto de inflexión dentro del cine español, tan acostumbrado a las dichosas películas de la guerra civil. Después vendrían El día de la bestia, Perdita Durango o La comunidad, filmes de De la Iglesia, en donde se mezcla thriller, acción y unos ácidos toques de humor negro. En Acción mutante, destaca especialmente el reparto, con rostros de actores tan conocidos como Antonio Resines, Karra Elejalde, Álex Angulo o Saturnino García.

4/10
Todos a la cárcel

1993 | Todos a la cárcel

En la cárcel modelo de Valencia se celebra el Día Internacional del Preso de Conciencia. Al acto van a asistir representantes del mundo de la política, la cultura y el espectáculo. Durante los preparativos, comienzan a ocurrir una serie de desastres. Entre ellos, el número de asistentes es muy reducido, ya que el evento coincide con la final de la copa de fútbol. Poco a poco, en medio de disparatadas situaciones, se va descubriendo que todos los que se encuentran en la cárcel y que no son presos, persiguen algún interés. Se trata de una divertida historia que bajo una situación absurda, esconde una crítica social. Berlanga consiguió el reconocimiento en nuestro país y en el extranjero con Bienvenido Mister Marshall (1952) y posteriormente con Plácido (1961) y El verdugo (1963). La exposición de unos peculiares personajes se acerca a lo pintoresco, y de esta manera Berlanga traza un cuadro sociológico de España. No es ni mucho menos su mejor película, pero gracias a la efectiva interpretación de algunos actores como Agustín González o José Luis López Vázquez, la historia sale adelante.

4/10
Padre no hay más que uno 2: La llegada de la suegra

2020 | Padre no hay más que uno 2: La llegada de la suegra

Tras el triunfo de su app para organizar la agenda de padres, Javier puede ocuparse más que nunca de sus retoños, y parece tener bajo control asuntos como la diplomacia con las otras madres, la organización de asuntos como hacer regalos a las profesoras, etc., mientras su esposa, Marisa, trabaja fuera de casa. Pero ésta le desvela una noticia inesperada, van a tener un sexto hijo. Durante el período de gestación requiere reposo absoluto por una pequeña complicación médica, y les abandona la asistenta, Rosaura, por lo que la situación se desborda. Marisa toma la decisión de llamar a la abuela, Milagros, para que le preste ayuda, ante la desesperación de Javier que no puede soportarla porque le hace la vida imposible. Puesto que la simpática comedia Padre no hay más que uno tuvo éxito, Santiago Segura dirige la secuela, donde de nuevo ejerce también como protagonista y coautor del guión, otra vez junto a Marta González de la Vega, con la que colaboró en la anterior. Y aunque aquélla se basaba en una comedia argentina, Mamá se fue de viaje, esta vez se han inventado de cero todo el material. Si bien se mantiene la misma ligereza, se ha perdido el efecto sorpresa salvo en algún detalle, y todo transcurre por cauces más o menos rutinarios, aunque se debe reconocer que tienen las suficientes ideas para mantener el interés durante todo el metraje. También se asume algún riesgo, sobre todo con la Primera Comunión de una de las niñas, donde se ha guardado muy bien el equilibrio para agradar tanto a los espectadores creyentes como a quienes no sean religiosos, manteniendo la corrección política, pero al final la situación se aprovecha para criticar con acierto los excesos actuales en estas celebraciones. Al final logra su objetivo principal, hacer reír, con alguna secuencia lograda, como las apariciones del árbitro de fútbol infantil (un hilarante José Mota, que no es el único rostro ‘amiguetil’ que se pasa brevemente por la pantalla), y la de una folklórica que resulta no ser la esperada. Cumple de nuevo en su faceta interpretativa Santiago Segura, que explota su gracia natural, y está bien secundado por los actores ya vistos, como Toni Acosta, Silvia Abril, Leo Harlem, y el reparto infantil, que cuenta con Calma Segura y Sirena Segura, dos hijas reales del protagonista. La principal recién llegada, Loles León, anima bastante la función; aunque sobre el papel su personaje se podría haber aprovechado más, la actriz cautiva con su trabajo.

5/10
Padre no hay más que uno

2019 | Padre no hay más que uno

Javier es padre de familia numerosa, cinco hijos pequeños, la mayor preadolescente, muy dedicado a su trabajo de informático, el peso de educar a los niños recae sobre todo en su esposa. No ha sido capaz de conseguir los días de permiso para irse con su mujer a celebrar los 15 años de matrimonio, pero le anima a ella a que se vaya con su cuñada, él lo tendrá todo bajo control, y no le faltará la ayuda de la asistenta Rosaura, y en caso de necesidad puede acudir a su hermano. Pero llevar el día a día familiar va a resultar una tarea más absorbente y difícil de lo que imaginaba. Comedia familiar dirigida y protagonizada por Santiago Segura, quien asegura haber tenido como referente al clásico La gran familia de Fernando Palacios, aunque le falta algo de su peso específico, son otros tiempos en que la mirada es más leve, prima la superficialidad. El guión es del propio Segura y de Marta González de la Vega, con quien ya escribió otra comedia “blanca”, Sin rodeos. Y como en ese caso, se basa en una película previa de cierta repercusión en Argentina, Mamá se fue de viaje, que protagonizaba Diego Peretti. El film resulta simpático, y pone en valor el auténtico heroísmo cotidiano de algunos padres de familia, que se desviven día a día por sacar adelante a su prole, en vez de satisfacer sus metas narcisistas; pero la verdad es que podía haber dado más de sí. Es evidente que Santiago Segura tiene una gracia natural, y maneja bien a los correctos niños protagonistas, dos de ellos hijas suyas en la vida real. Algunos gags, por ejemplo los propiciados por las nuevas tecnologías, los chats, las apps y la moda de los youtubers, tienen su gracia. Y hay riesgo en un par de ocasiones en que se juega con calculada ambigüedad a ser políticamente incorrecto, rompiendo el saque con los estereotipos sobre las familias numerosas, o las preguntas incómodas de los niños. De todos modos, puede llegar a ser reiterativa la acumulación de pequeñas catástrofes propiciadas por los pequeños, y no se saca partido ni al viaje caribeño de las cuñadas ni a Leo Harlem. A veces uno duda si el director no ha temido que el otro cómico le robara la función, desde luego su charla con un pequeño acerca de los zombies chinos es tronchante, y se echan en falta más momentos como ése.

5/10
Sin rodeos

2018 | Sin rodeos

A punto de cumplir los 40 años, en la vida de Paz hay de todo menos paz. Divorciada y sin hijos propios, vive con su nueva pareja, Dante, un argentino con ínfulas de artista, que no pega golpe, y que aporta al hogar, por llamarlo de algún modo, a un adolescente no menos gandul. Aunque es buena en su trabajo, creativa publicitaria, se encuentra alienada por un jefe hijo de papá, que ha heredado su empresa, y que sólo piensa en contratar mujeres espectaculares por motivos poco profesionales; la última que le ha hecho, es colocarle por encima a una jovencita que sólo piensa en redes sociales. Al borde de un ataque de nervios, decide acudir a la consulta de un chamán indio muy publicitado, que le prescribe una pócima que va a cambiar del todo su personalidad. Primer largometraje de Santiago Segura como director sin su emblemático cutrepolicía Torrente. Su propuesta es una comedia más comedida y de enredo, aunque ha tenido la mala pata de coincidir con otra reciente y con la misma protagonista, Maribel Verdú, de temática comparable, Abracadabra. Curiosamente el guión original pertenece a un film mexicano-chileno también de este año, Una mujer sin filtro, y la jugada corre paralela a la de un amiguete de Segura, Álex de la Iglesia, quien recientemente entregó la versión hispana de una comedia italiana en Perfectos desconocidos. La cinta es entretenida, con algunos gags divertidos, pero desde luego no es memorable. De desarrollo poco elaborado, se podría decir que tiene dos posiciones, off y on. En off, la primera parte, Paz es una mujer que se traga todo tipo de desplantes y comportamientos impresentables de las personas que la rodean; la trama pasa al on tras la visita al chamán, personaje secundario que Segura interpreta con gracia, y entonces ella es capaz de soltar cuatro frescas y decir todo lo que se le antoja, al fin ha tomado las riendas de su vida. Como le gusta al director, abundan en el film los famosetes amigos haciendo cameos, como la absurdamente célebre Cristina Pedroche, que debuta en el cine. Si se pretende hacer una lectura de fábula contemporánea, hay poco que rascar. Su visión antropológica resulta bastante paupérrima, porque de la alienación inicial de Paz, se pasa a una posición de autorrealización individualista que tampoco da para mucho; ni siquiera parecen muy sinceras las pretensiones feministas. En cualquier caso queda la ligera diversión, mientras se reparten críticas suaves a la cultura del postureo en internet, el culto al aspecto físico y a la eterna juventud, y a los excesos en el cariño a los animales, aquí mininos.

5/10
Torrente 5, Operación Eurovegas

2014 | Torrente 5, Operación Eurovegas

Año 2018. El cutre ex policía Torrente sale de la cárcel para encontrarse con una Cataluña independiente y una España expulsada de la Unión Europea que ha vuelto a la peseta. Ya no se respeta ni a El Fari, e incluso su amado Atleti sufre los efectos de la crisis. Harto de la situación, con ayuda de sus compinches y gracias a un contacto que estableció entre rejas con el tipo que diseñó el sistema de seguridad de Eurovegas, ha decidido ponerse definitivamente al otro lado de la ley y asaltar un casino al más puro estilo Ocean's Eleven. La película es lo que es, ni más ni menos que sus predecesoras de la saga Torrente. O sea, el protagonista concebido por Santiago Segura sigue siendo un guarro facha racista redomado, tan sinvergüenza como siempre, y rodeado de personajes frikis. Continúan, por supuesto, el humor zafio, y los cameos de muchos amiguetes. En tal tesitura las novedades provienen de imaginar el futuro inmediato de España, donde hay alguna ocurrencia graciosa, aunque se podía haber explotado mucho mejor esta veta; y de fichar para la función a un actor yanqui, Alec Baldwin, que ha hecho cierto esfuerzo para aprender algunas palabras en español, aunque no da la sensación de que entienda mucho lo que dice, ni de que le importe excesivamente. El esquema narrativo sigue el canónico de las películas de golpes perfectos, aquí con la variante de que lo planeado dista mucho de parecerse luego a lo finalmente ejecutado. Es de prever que el tirón mediático de Segura y un, por así decir, prestigio consolidado, aseguren el inevitable éxito en taquilla, aunque como cine, la película es poca cosa. Eso sí, se maneja un presupuesto desahogado, que permite vistosas secuencias de acción, especialmente en el clímax del aeropuerto, e incluir un par de nuevas canciones donde se escuchan las voces de Joaquín Sabina y Mónica Naranjo. Por supuesto, no podía faltar un homenaje al fallecido Tony Leblanc.

3/10
Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis letal)

2011 | Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis letal)

Cuarta entrega de las andanzas del cutrepolicía José Luis Torrente. Desconsolado por la muerte de El Fary, y tras pifiarla en una boda de alto copete como vigilante de seguridad, Torrente es requerido para cometer un asesinato a sangre fría. Le ayudará en la tarea el más bien retrasado Rin Rin, pero algo no sale como debía, y Torrente acaba con sus huesos en la cárcel. Allí tendrá que hacerse respetar, mientras piensa un plan de fuga inspirado en la peli de Stallone Evasión o victoria. La verdad es que contar la trama de una película de Torrente es lo de menos. La nueva entrega sigue la estela de los filmes anteriores, o sea, Santiago Segura ofrece más humor zafio y chabacano, buscando la complicidad del espectador, cultivando su marca de fábrica de “amiguete” que te puede hacer pasar un buen rato. De nuevo se trae a “famosetes” donde lo más sorprendente es el hecho de que lo sean –los fichajes estelares son sin duda Kiko Rivera “Paquirrín”, Belén Esteban y David Fernández “Chiquiliquatre”–, más el cantante David Bisbal, y la ristra de cómicos presentadores que puedan ayudar a la promoción, o sea, El Gran Wyoming, Florentino Fernández, Andreu Buenafuente y Pablo Motos, más otros que andan un poquillo perdidos, Fernando Esteso y Andrés Pajares. Es curioso ver de nuevo a Tony Leblanc, un actor que contribuye a dignificar la película, tarea que se diría imposible, cuando aparece en escena. Por supuesto, Segura tiene una gracia natural, pero eso da para unos cuantos chistes que bien podían formar parte de un espectáculo en directo de club nocturno, y punto. Como en los otros filmes, abusa de las escenas de sexo, y de las bromas guarras. En cuanto a su pretensión de ser políticamente incorrecto, podría debatirse mucho sobre el tema. Por supuesto, Segura se permite bromas racistas en la medida que se perdonan –Torrente es así, ya se sabe–, pero no hay demasiada audacia transgresora contra el “establisment”, no nos engañemos. Reservemos unas palabras finales para el 3D, técnica cuyo uso en el film sólo puede calificarse de tomadura de pelo, mera excusa para incrementar el precio de la entrada y hacer caja. La “genialidad” del guionista, director y protagonista se limita a que en un par de ocasiones Torrente vomita hacia la pantalla, y a aprovechar burdamente el efecto tridimensional, por ejemplo para tener a un fiero perro un poquito más cerca. ¿Oportunismo? Sí, no hay más que ver otra muestra del mismo, el absurdo título de la película. Pero lo cierto es que Segura no engaña a nadie, es el público el que responde al tirón del marketing, y le ríe (medianamente) sus ocurrencias.

1/10
Torrente 3: el protector

2005 | Torrente 3: el protector

Cuando en 1998 Santiago Segura creó a José Luis Torrente nadie imaginaba que iba a convertirse –para regocijo de algunos y horror de otros– en la encarnación del antihéroe más chabacano y despreciable de toda la historia del cine español. Segura, que de tonto no tiene un pelo, logró plasmar en ese personaje un cúmulo de tópicos sobre el hispano de pro, machista, guarro, caradura, ruin, traidor, cobarde, mentiroso y otras cualidades no demasiado ejemplares. El caso es que, con su talento nato de comediante, el entonces famoso protagonista de El día de la bestia, logró que dentro de esa caricatura grasienta, el público encontrara algo, sí, del más genuino humor español, un tipo de gag, primario y simple, absolutamente ajeno a cualquier otro país del mundo. Quizá tengamos una glándula especial para captar la gracia de este tipo de comedias, llamadas comúnmente “españoladas” y de la que Torrente es el ejemplo más genuino y logrado. Y ése fue el gran hallazgo de Segura: a pesar de que en ocasiones Torrente llegaba a ser realmente vomitivo, también nos arrancaba carcajadas como pocas veces lo había hecho nadie. Visto el éxito, la segunda y la tercera parte eran cuestión de tiempo. En este caso, el patético poli es designado para proteger a una eurodiputada italiana de un probable atentado. Para llevar a cabo su misión Torrente echa mano de un equipo de completos cafres. Y esto es todo... Entre medias, un retahíla de zafiedades, casposidades (y “audacias” de mal gusto como la del accidente aéreo con que da comienzo el film), que pueden dejar en la boca del espectador una mueca a medias, entre la risa y el rechazo. Por otro lado, en esta tercera parte Segura ha cargado la mano en una grosería sexual bastante incisiva, lo cual podría significar que el formato se agota peligrosamente. Y hay dos o tres momentos inspirados, de carcajada máxima, como el reclutamiento de los ninjas o el sueño futbolístico, y una escena, la de la persecución, donde Segura demuestra la pericia técnica que ha logrado con los años. En definitiva, esta tercera parte de Torrente es más de lo mismo, para bien y para mal. Y es que, chavalotes, esto no es Bambi.

3/10
Torrente 2. Misión en Marbella

2001 | Torrente 2. Misión en Marbella

Amantes del buen gusto, temblad. Torrente apatrulla de nuevo las calles, esta vez en Marbella nada menos. Con su particular sentido de la justicia, se enfrenta a Spinelli (José Luis Moreno), un traficante de armas que amenaza con la destrucción de la ciudad, si no recibe cuanto antes 2.000 milloncejos de pesetas. Le ayuda un nuevo compañero, Cuco (Gabino Diego), mozalbete de pocas luces. Nueva vuelta de tuerca a las aventuras del cutrepolicía, que han arrasado en las salas de cine. Santiago Segura orquesta nuevas situaciones de un delirante humor, políticamente muy poco correcto. Además recupera a Tony Leblanc en el papel de dueño de un club de medio pelo, y hace desfilar a un montón de famosos, encantados de hacer su pequeño cameo en la peli del amiguete Segura.

2/10
Torrente, el brazo tonto de la ley

1998 | Torrente, el brazo tonto de la ley

Santiago Segura se ha convertido en icono de cierta cultura española. Su presencia en televisión, sus cortos, su papel en El día de la bestia, junto a una gracia natural, provocan empatía en el espectador, hasta el punto de que se le perdona ser políticamente muy incorrecto. Para su debut en el largo escoge una sucesión de gags en un Madrid castizo y cutre, usando como hilo conductor a Torrente, un impresentable ex policía, ‘facha’, racista y pícaro, que con ayuda de su vecino, mozo en la pescadería de su madre, investiga (es un decir) un caso de narcotráfico. El film carece de pretensiones. Si alguna tiene, es la de hacer reír. No es mala meta, y en muchos casos se consigue. Pero el precio que se paga –apabullamiento con la procacidad, la irreverencia o la blasfemia– es demasiado alto. Eso sí, está muy cuidado el envoltorio visual, con guiños al cinéfilo; y hay muchos rostros conocidos en pequeños papeles, incluida la presencia del gran Tony Leblanc. Se puede decir que Segura trabaja tanto su film como el artesano Álvaro Sáenz de Heredia los del inefable Chiquito de la Calzada, tan vapuleados por la crítica. Que el esfuerzo merezca la pena, en uno u otro caso, es otro cantar.

4/10
Padre no hay más que uno 2: La llegada de la suegra

2020 | Padre no hay más que uno 2: La llegada de la suegra

Tras el triunfo de su app para organizar la agenda de padres, Javier puede ocuparse más que nunca de sus retoños, y parece tener bajo control asuntos como la diplomacia con las otras madres, la organización de asuntos como hacer regalos a las profesoras, etc., mientras su esposa, Marisa, trabaja fuera de casa. Pero ésta le desvela una noticia inesperada, van a tener un sexto hijo. Durante el período de gestación requiere reposo absoluto por una pequeña complicación médica, y les abandona la asistenta, Rosaura, por lo que la situación se desborda. Marisa toma la decisión de llamar a la abuela, Milagros, para que le preste ayuda, ante la desesperación de Javier que no puede soportarla porque le hace la vida imposible. Puesto que la simpática comedia Padre no hay más que uno tuvo éxito, Santiago Segura dirige la secuela, donde de nuevo ejerce también como protagonista y coautor del guión, otra vez junto a Marta González de la Vega, con la que colaboró en la anterior. Y aunque aquélla se basaba en una comedia argentina, Mamá se fue de viaje, esta vez se han inventado de cero todo el material. Si bien se mantiene la misma ligereza, se ha perdido el efecto sorpresa salvo en algún detalle, y todo transcurre por cauces más o menos rutinarios, aunque se debe reconocer que tienen las suficientes ideas para mantener el interés durante todo el metraje. También se asume algún riesgo, sobre todo con la Primera Comunión de una de las niñas, donde se ha guardado muy bien el equilibrio para agradar tanto a los espectadores creyentes como a quienes no sean religiosos, manteniendo la corrección política, pero al final la situación se aprovecha para criticar con acierto los excesos actuales en estas celebraciones. Al final logra su objetivo principal, hacer reír, con alguna secuencia lograda, como las apariciones del árbitro de fútbol infantil (un hilarante José Mota, que no es el único rostro ‘amiguetil’ que se pasa brevemente por la pantalla), y la de una folklórica que resulta no ser la esperada. Cumple de nuevo en su faceta interpretativa Santiago Segura, que explota su gracia natural, y está bien secundado por los actores ya vistos, como Toni Acosta, Silvia Abril, Leo Harlem, y el reparto infantil, que cuenta con Calma Segura y Sirena Segura, dos hijas reales del protagonista. La principal recién llegada, Loles León, anima bastante la función; aunque sobre el papel su personaje se podría haber aprovechado más, la actriz cautiva con su trabajo.

5/10
Padre no hay más que uno

2019 | Padre no hay más que uno

Javier es padre de familia numerosa, cinco hijos pequeños, la mayor preadolescente, muy dedicado a su trabajo de informático, el peso de educar a los niños recae sobre todo en su esposa. No ha sido capaz de conseguir los días de permiso para irse con su mujer a celebrar los 15 años de matrimonio, pero le anima a ella a que se vaya con su cuñada, él lo tendrá todo bajo control, y no le faltará la ayuda de la asistenta Rosaura, y en caso de necesidad puede acudir a su hermano. Pero llevar el día a día familiar va a resultar una tarea más absorbente y difícil de lo que imaginaba. Comedia familiar dirigida y protagonizada por Santiago Segura, quien asegura haber tenido como referente al clásico La gran familia de Fernando Palacios, aunque le falta algo de su peso específico, son otros tiempos en que la mirada es más leve, prima la superficialidad. El guión es del propio Segura y de Marta González de la Vega, con quien ya escribió otra comedia “blanca”, Sin rodeos. Y como en ese caso, se basa en una película previa de cierta repercusión en Argentina, Mamá se fue de viaje, que protagonizaba Diego Peretti. El film resulta simpático, y pone en valor el auténtico heroísmo cotidiano de algunos padres de familia, que se desviven día a día por sacar adelante a su prole, en vez de satisfacer sus metas narcisistas; pero la verdad es que podía haber dado más de sí. Es evidente que Santiago Segura tiene una gracia natural, y maneja bien a los correctos niños protagonistas, dos de ellos hijas suyas en la vida real. Algunos gags, por ejemplo los propiciados por las nuevas tecnologías, los chats, las apps y la moda de los youtubers, tienen su gracia. Y hay riesgo en un par de ocasiones en que se juega con calculada ambigüedad a ser políticamente incorrecto, rompiendo el saque con los estereotipos sobre las familias numerosas, o las preguntas incómodas de los niños. De todos modos, puede llegar a ser reiterativa la acumulación de pequeñas catástrofes propiciadas por los pequeños, y no se saca partido ni al viaje caribeño de las cuñadas ni a Leo Harlem. A veces uno duda si el director no ha temido que el otro cómico le robara la función, desde luego su charla con un pequeño acerca de los zombies chinos es tronchante, y se echan en falta más momentos como ése.

5/10
Sin rodeos

2018 | Sin rodeos

A punto de cumplir los 40 años, en la vida de Paz hay de todo menos paz. Divorciada y sin hijos propios, vive con su nueva pareja, Dante, un argentino con ínfulas de artista, que no pega golpe, y que aporta al hogar, por llamarlo de algún modo, a un adolescente no menos gandul. Aunque es buena en su trabajo, creativa publicitaria, se encuentra alienada por un jefe hijo de papá, que ha heredado su empresa, y que sólo piensa en contratar mujeres espectaculares por motivos poco profesionales; la última que le ha hecho, es colocarle por encima a una jovencita que sólo piensa en redes sociales. Al borde de un ataque de nervios, decide acudir a la consulta de un chamán indio muy publicitado, que le prescribe una pócima que va a cambiar del todo su personalidad. Primer largometraje de Santiago Segura como director sin su emblemático cutrepolicía Torrente. Su propuesta es una comedia más comedida y de enredo, aunque ha tenido la mala pata de coincidir con otra reciente y con la misma protagonista, Maribel Verdú, de temática comparable, Abracadabra. Curiosamente el guión original pertenece a un film mexicano-chileno también de este año, Una mujer sin filtro, y la jugada corre paralela a la de un amiguete de Segura, Álex de la Iglesia, quien recientemente entregó la versión hispana de una comedia italiana en Perfectos desconocidos. La cinta es entretenida, con algunos gags divertidos, pero desde luego no es memorable. De desarrollo poco elaborado, se podría decir que tiene dos posiciones, off y on. En off, la primera parte, Paz es una mujer que se traga todo tipo de desplantes y comportamientos impresentables de las personas que la rodean; la trama pasa al on tras la visita al chamán, personaje secundario que Segura interpreta con gracia, y entonces ella es capaz de soltar cuatro frescas y decir todo lo que se le antoja, al fin ha tomado las riendas de su vida. Como le gusta al director, abundan en el film los famosetes amigos haciendo cameos, como la absurdamente célebre Cristina Pedroche, que debuta en el cine. Si se pretende hacer una lectura de fábula contemporánea, hay poco que rascar. Su visión antropológica resulta bastante paupérrima, porque de la alienación inicial de Paz, se pasa a una posición de autorrealización individualista que tampoco da para mucho; ni siquiera parecen muy sinceras las pretensiones feministas. En cualquier caso queda la ligera diversión, mientras se reparten críticas suaves a la cultura del postureo en internet, el culto al aspecto físico y a la eterna juventud, y a los excesos en el cariño a los animales, aquí mininos.

5/10
Torrente 5, Operación Eurovegas

2014 | Torrente 5, Operación Eurovegas

Año 2018. El cutre ex policía Torrente sale de la cárcel para encontrarse con una Cataluña independiente y una España expulsada de la Unión Europea que ha vuelto a la peseta. Ya no se respeta ni a El Fari, e incluso su amado Atleti sufre los efectos de la crisis. Harto de la situación, con ayuda de sus compinches y gracias a un contacto que estableció entre rejas con el tipo que diseñó el sistema de seguridad de Eurovegas, ha decidido ponerse definitivamente al otro lado de la ley y asaltar un casino al más puro estilo Ocean's Eleven. La película es lo que es, ni más ni menos que sus predecesoras de la saga Torrente. O sea, el protagonista concebido por Santiago Segura sigue siendo un guarro facha racista redomado, tan sinvergüenza como siempre, y rodeado de personajes frikis. Continúan, por supuesto, el humor zafio, y los cameos de muchos amiguetes. En tal tesitura las novedades provienen de imaginar el futuro inmediato de España, donde hay alguna ocurrencia graciosa, aunque se podía haber explotado mucho mejor esta veta; y de fichar para la función a un actor yanqui, Alec Baldwin, que ha hecho cierto esfuerzo para aprender algunas palabras en español, aunque no da la sensación de que entienda mucho lo que dice, ni de que le importe excesivamente. El esquema narrativo sigue el canónico de las películas de golpes perfectos, aquí con la variante de que lo planeado dista mucho de parecerse luego a lo finalmente ejecutado. Es de prever que el tirón mediático de Segura y un, por así decir, prestigio consolidado, aseguren el inevitable éxito en taquilla, aunque como cine, la película es poca cosa. Eso sí, se maneja un presupuesto desahogado, que permite vistosas secuencias de acción, especialmente en el clímax del aeropuerto, e incluir un par de nuevas canciones donde se escuchan las voces de Joaquín Sabina y Mónica Naranjo. Por supuesto, no podía faltar un homenaje al fallecido Tony Leblanc.

3/10
Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis letal)

2011 | Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis letal)

Cuarta entrega de las andanzas del cutrepolicía José Luis Torrente. Desconsolado por la muerte de El Fary, y tras pifiarla en una boda de alto copete como vigilante de seguridad, Torrente es requerido para cometer un asesinato a sangre fría. Le ayudará en la tarea el más bien retrasado Rin Rin, pero algo no sale como debía, y Torrente acaba con sus huesos en la cárcel. Allí tendrá que hacerse respetar, mientras piensa un plan de fuga inspirado en la peli de Stallone Evasión o victoria. La verdad es que contar la trama de una película de Torrente es lo de menos. La nueva entrega sigue la estela de los filmes anteriores, o sea, Santiago Segura ofrece más humor zafio y chabacano, buscando la complicidad del espectador, cultivando su marca de fábrica de “amiguete” que te puede hacer pasar un buen rato. De nuevo se trae a “famosetes” donde lo más sorprendente es el hecho de que lo sean –los fichajes estelares son sin duda Kiko Rivera “Paquirrín”, Belén Esteban y David Fernández “Chiquiliquatre”–, más el cantante David Bisbal, y la ristra de cómicos presentadores que puedan ayudar a la promoción, o sea, El Gran Wyoming, Florentino Fernández, Andreu Buenafuente y Pablo Motos, más otros que andan un poquillo perdidos, Fernando Esteso y Andrés Pajares. Es curioso ver de nuevo a Tony Leblanc, un actor que contribuye a dignificar la película, tarea que se diría imposible, cuando aparece en escena. Por supuesto, Segura tiene una gracia natural, pero eso da para unos cuantos chistes que bien podían formar parte de un espectáculo en directo de club nocturno, y punto. Como en los otros filmes, abusa de las escenas de sexo, y de las bromas guarras. En cuanto a su pretensión de ser políticamente incorrecto, podría debatirse mucho sobre el tema. Por supuesto, Segura se permite bromas racistas en la medida que se perdonan –Torrente es así, ya se sabe–, pero no hay demasiada audacia transgresora contra el “establisment”, no nos engañemos. Reservemos unas palabras finales para el 3D, técnica cuyo uso en el film sólo puede calificarse de tomadura de pelo, mera excusa para incrementar el precio de la entrada y hacer caja. La “genialidad” del guionista, director y protagonista se limita a que en un par de ocasiones Torrente vomita hacia la pantalla, y a aprovechar burdamente el efecto tridimensional, por ejemplo para tener a un fiero perro un poquito más cerca. ¿Oportunismo? Sí, no hay más que ver otra muestra del mismo, el absurdo título de la película. Pero lo cierto es que Segura no engaña a nadie, es el público el que responde al tirón del marketing, y le ríe (medianamente) sus ocurrencias.

1/10
Torrente 3: el protector

2005 | Torrente 3: el protector

Cuando en 1998 Santiago Segura creó a José Luis Torrente nadie imaginaba que iba a convertirse –para regocijo de algunos y horror de otros– en la encarnación del antihéroe más chabacano y despreciable de toda la historia del cine español. Segura, que de tonto no tiene un pelo, logró plasmar en ese personaje un cúmulo de tópicos sobre el hispano de pro, machista, guarro, caradura, ruin, traidor, cobarde, mentiroso y otras cualidades no demasiado ejemplares. El caso es que, con su talento nato de comediante, el entonces famoso protagonista de El día de la bestia, logró que dentro de esa caricatura grasienta, el público encontrara algo, sí, del más genuino humor español, un tipo de gag, primario y simple, absolutamente ajeno a cualquier otro país del mundo. Quizá tengamos una glándula especial para captar la gracia de este tipo de comedias, llamadas comúnmente “españoladas” y de la que Torrente es el ejemplo más genuino y logrado. Y ése fue el gran hallazgo de Segura: a pesar de que en ocasiones Torrente llegaba a ser realmente vomitivo, también nos arrancaba carcajadas como pocas veces lo había hecho nadie. Visto el éxito, la segunda y la tercera parte eran cuestión de tiempo. En este caso, el patético poli es designado para proteger a una eurodiputada italiana de un probable atentado. Para llevar a cabo su misión Torrente echa mano de un equipo de completos cafres. Y esto es todo... Entre medias, un retahíla de zafiedades, casposidades (y “audacias” de mal gusto como la del accidente aéreo con que da comienzo el film), que pueden dejar en la boca del espectador una mueca a medias, entre la risa y el rechazo. Por otro lado, en esta tercera parte Segura ha cargado la mano en una grosería sexual bastante incisiva, lo cual podría significar que el formato se agota peligrosamente. Y hay dos o tres momentos inspirados, de carcajada máxima, como el reclutamiento de los ninjas o el sueño futbolístico, y una escena, la de la persecución, donde Segura demuestra la pericia técnica que ha logrado con los años. En definitiva, esta tercera parte de Torrente es más de lo mismo, para bien y para mal. Y es que, chavalotes, esto no es Bambi.

3/10
Torrente 2. Misión en Marbella

2001 | Torrente 2. Misión en Marbella

Amantes del buen gusto, temblad. Torrente apatrulla de nuevo las calles, esta vez en Marbella nada menos. Con su particular sentido de la justicia, se enfrenta a Spinelli (José Luis Moreno), un traficante de armas que amenaza con la destrucción de la ciudad, si no recibe cuanto antes 2.000 milloncejos de pesetas. Le ayuda un nuevo compañero, Cuco (Gabino Diego), mozalbete de pocas luces. Nueva vuelta de tuerca a las aventuras del cutrepolicía, que han arrasado en las salas de cine. Santiago Segura orquesta nuevas situaciones de un delirante humor, políticamente muy poco correcto. Además recupera a Tony Leblanc en el papel de dueño de un club de medio pelo, y hace desfilar a un montón de famosos, encantados de hacer su pequeño cameo en la peli del amiguete Segura.

2/10
Torrente, el brazo tonto de la ley

1998 | Torrente, el brazo tonto de la ley

Santiago Segura se ha convertido en icono de cierta cultura española. Su presencia en televisión, sus cortos, su papel en El día de la bestia, junto a una gracia natural, provocan empatía en el espectador, hasta el punto de que se le perdona ser políticamente muy incorrecto. Para su debut en el largo escoge una sucesión de gags en un Madrid castizo y cutre, usando como hilo conductor a Torrente, un impresentable ex policía, ‘facha’, racista y pícaro, que con ayuda de su vecino, mozo en la pescadería de su madre, investiga (es un decir) un caso de narcotráfico. El film carece de pretensiones. Si alguna tiene, es la de hacer reír. No es mala meta, y en muchos casos se consigue. Pero el precio que se paga –apabullamiento con la procacidad, la irreverencia o la blasfemia– es demasiado alto. Eso sí, está muy cuidado el envoltorio visual, con guiños al cinéfilo; y hay muchos rostros conocidos en pequeños papeles, incluida la presencia del gran Tony Leblanc. Se puede decir que Segura trabaja tanto su film como el artesano Álvaro Sáenz de Heredia los del inefable Chiquito de la Calzada, tan vapuleados por la crítica. Que el esfuerzo merezca la pena, en uno u otro caso, es otro cantar.

4/10

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