Ya en otras ocasiones he hablado del juicio que se celebra en Hollywood por la debacle económica que supuso el film Sahara (2005) , donde se acusa al
Ya en otras ocasiones he hablado del juicio que se celebra en Hollywood por la debacle económica que supuso el film Sahara (2005), donde se acusa al escritor Clive Cussler de haber inflado el valor de su novela, base de la película. La cosa va camino de convertirse en un culebrón de dimensiones considerables.
Botón de muestra. La semana pasada fue llamado a declarar el experto en guiones Robert McKee, autor de manuales sobre el tema, que imparte carísimos cursos, y entre cuyos alumnos se cuentan Peter Jackson, Akiva Goldman y Charlie Kaufman, quien por cierto le rindió un original homenaje en Adaptation. El ladrón de orquídeas. McKee se refirió a un guión temprano, escrito por el propio Cussler, del que llegó a decir “no resulta posible exagerar lo mal escrito que estaba, con todos los agujeros que pueden darse en la escritura”. Parece que por su peritaje, McKee ha cobrado 45.000 euros, lo que no es moco de pavo. Lo divertido fue el contraataque del abogado de Cussler, Bertram Fields, quien para mostrar que el testimonio del ‘experto’ no era de fiar, recordó que McKee había declarado que Titanic está “pobremente escrita”, y que Ciudadano Kane es “fría”, “sin corazón” y “emocionalmente vacía”.
El que Sahara (2005) esté en el candelero ha llevado a que su presupuesto sea uno de los más aireados en su detalle de todos los tiempos. Glenn F. Bunting en Los Angeles Times da cuenta por ejemplo de cómo una escena que debía mostrar un avión estrellado, que tuvo un coste de 1.500.000 euros, se cayó del montaje. Otra curiosa partida es la de detalles de cortesía y ‘mordidas’ –el film se rodó en Marruecos, y había que tener contenta a la gente con poder del entorno–, que se eleva a 175.000 euros. Otros chascarrillos que se pueden extraer de los papeles del presupuesto se refieren a que Penélope Cruz consiguió el papel por la inversión española en el proyecto a través de Kanzaman, pues inicialmente estaba prevista la participación de Salma Hayek; y que la actriz contó con 6 guardaespaldas de seguridad durante su estancia en Marruecos, y que su sueldo, 1,2 millones de euros, fue bastante inferior al de su compañero y entonces novio Matthew McConaughey, más de 6 millones de euros.
