Algunas de las mejores series televisivas se acaban, y a otras les ponen fecha de caducidad. Terminó El ala oeste de la Casa Blanca , con el
Algunas de las mejores series televisivas se acaban, y a otras les ponen fecha de caducidad. Terminó El ala oeste de la Casa Blanca, con el presidente Bartlet acabando su segundo mandato, y el duelo entre el candidato demócrata (Jimmy Smits) y republicano (Alan Alda) en las presidenciales. Y están dando sus últimos coletazos Los Soprano, esa inteligente puesta al día del mundo gangsteril, mezclando sus negocios con los problemas domésticos del nuevo milenio.
También se acaba de anunciar que la actual será la última temporada de Las chicas Gilmore. Se hablaba de otro año más con la femenina serie, que cuenta la singular amistad entre una madre y su hija. Pero para desolación de sus seguidores, el 15 de mayo se emitirá el último episodio de la serie.
Más singular es lo que pasa con Perdidos, que anuncia su final para… ¡dentro de tres años! Lo típico en las series es decidir sobre su continuidad de un año para otro. Muchos factores influyen para tomar esa decisión a un año vista, desde el decaimiento de los fans, al deseo de buscar otro “lugar bajo el sol” de los principales actores. Por eso llama la atención el caso Perdidos, anunciado con tanta antelación. Parece que la causa de este modo de proceder reside en el deseo de conceder a los creadores de los nuevos episodios el margen exacto con el que cuentan para resolver la embrollada trama de la serie; y para efectivamente, resolverla, y no terminar enredados al más puro estilo David Lynch de Twin Peaks. J.J. Abrams, creador original de la serie, aunque ahora fuera de los nuevos episodios, aseguró a Variety que ABC y Touchstone “han demostrado tener auténtica visión de futuro y coraje para hacer un anuncio de este tipo”.
