Ni obamanía, ni gaitas. Ni siquiera el tan mitificado JFK o el popularísimo Reagan tienen tanta presencia en las pantallas como el muy denostado
Ni obamanía, ni gaitas. Ni siquiera el tan mitificado JFK o el popularísimo Reagan tienen tanta presencia en las pantallas como el muy denostado presidente Richard Nixon. A pesar de los puntos oscuros de su mandato, y de que es el únido presidente estadounidense que se ha visto obligado a dimitir, lo cierto es que Nixon fascina, y si alguien lo duda, no hay más que echar un vistazo a las muchas películas en que el mandatario tiene presencia. Eso sí, que quede claro que el pobre no suele salir demasiado bien parado en pantalla.
Si vamos a lo recién hecho, en Watchmen, basada en el cómic de Alan Moore, se especula con un Nixon que habría logrado un tercer mandato presidencial, y que estaría a punto de colocar al mundo en una Tercera Guerra Mundial. Y en El desafío. Frost contra Nixon, se describen los preparativos de una histórica entrevista televisiva siendo ya ex presidente.
Estos son los ejemplos recientes, pero además tenemos 24 (5ª temporada), donde cobraba especial protagonismo el maquiavélico y débil presidente Charles Logan, perfilado a imagen y semejanza de Nixon. En El asesinato de Richard Nixon el personaje de Sean Penn materializaba sus frustraciones en el deseo de matar al presidente. Anthony Hopkins protagonizó el biopic Nixon, de Oliver Stone. Y la comedia juvenil Aventuras en la Casa Blanca presentaba también a Dick, el tramposo, o sea Nixon, recibiendo a dos adolescentes que acaban ayudando a destapar el Watergate. Y a propósito de Watergate, obligado es citar Todos los hombres del presidente, sobre la investigación periodística de Carl Bernstein y Bob Woodward que tumbó a Nixón.
