Una verdad, y gorda, es que la película española más taquillera del año no es Los abrazos rotos , de Pedro Almodóvar , sino Mentiras y gordas , del
Una verdad, y gorda, es que la película española más taquillera del año no es Los abrazos rotos, de Pedro Almodóvar, sino Mentiras y gordas, del dúo David Albacete y Alfonso Menkes, al que se suma como guionista la recién nombrada ministra de cultura Ángeles González Sinde. Este segundo film, con 3 semanas en cartel ha recaudado 3,79 millones de euros, frente a las 4 de Los abrazos, que se queda en 3,42 millones. Alcohol, sexo y droga juveniles, ¡aúpa la cultura!, atraen a un público adolescente y joven, lo que resulta preocupante. Por lo visto ver despelotadas a Ana de Armas (El internado) o a Ana María Polvorosa (Aída) tiene tirón. Curiosa cosa, increíble, pero cierta, querido Peeeeeedro.
Verdad de la buena también es que Mentiras y gordas se convierte en la película de la ministra con más recaudación hasta la fecha. Piénsese que Una palabra tuya ingresó 1,13 millones, Todos estamos invitados 0,84, Heroína 0,41, Entre vivir y soñar 0,35 y La suerte dormida 0,24. La buena estrella, que le dio el Goya por el guión, recaudó 2,4 millones de euros. Sobre la rentabilidad de estos filmes, es también verdad de la buena que el ministerio no da datos del presupuesto de las películas, sólo de la recaudación, por lo que sólo cabe conjeturar, con buena base, que ninguno dio beneficios.
Otra verdad bastante gorda es que pocos nombramientos gubernamentales han concitado tantas críticas como el González Sinde para la cartera de cultura. Muchos comentaristas han sido crueles con la directora de cine, pero quizá las palabras que mejor resumen las críticas son las de Jesús Cacho en El Confidencial, donde dice que “ni el productor de cine más alocado elegiría nunca a la aludida para desempeñar un cargo de mediana importancia en un negocio de su propiedad”.
Finalmente, parece una verdad bastante gorda y sorprendente que Ignasi Guardans, actualmente eurodiputado por Convergencia i Unió (CiU), será el director del Instituto de las Ciencias y las Artes Audiovisuales (ICAA), en sustitución de Fernando Lara. Ha pesado en su elección su experiencia en impulsar la Directiva de Medios Audiovisuales y el programa Media, más que su signo político, aunque sus compañeros de partido parece que andan algo moscas.
¿No habría sido más lógico que este señor, aunque no sea socialista, fuera el ministro, y González Sinde, sin experiencia alguna de gestión, la directora del ICAA? Mentira, mentira, debe pensar alguien, había que dar el ministerio a la directora –ya aprenderá lo que son los museos en los fines de semana–, y entregar armas a los internautas y a los que consideran que los cineastas españoles viven como unos privilegiados, para cargar contra ella.
