Banderas de nuestros padres , la primera parte del díptico sobre la Guerra del Pacífico que ha entregado Clint Eastwood , y que se completa con
Banderas de nuestros padres, la primera parte del díptico sobre la Guerra del Pacífico que ha entregado Clint Eastwood, y que se completa con Cartas desde Iwo Jima, no ha tenido todo el éxito que cabía esperar, más con el precedente spielbergiano de Salvar al soldado Ryan. Algunos lo explican diciendo que, estando EE.UU. en guerra en Irak, no apetece mucho ir a ver un film bélico.
Pero si las cosas son así, ¿cómo se explica la pegada que tienen tantos títulos que incluyen escenas de tortura? En principio el público mundial está horrorizado por las imágenes reales de tortura de las cárceles de Abu Ghraib en Irak. Pero lo cierto es muchos, muchos filmes de este año, entre los que se cuentan Saw III, 007 Casino Royale, Apocalypto, Hard Candy y Misión imposible III incluyen escenas en que los personajes son torturados sin piedad. Y los espectadores no han tenido especiales problemas para acudir a verlos. Ya se ve que no hay explicaciones sencillas a los hechos, aunque a posteriori uno siempre encuentra alguna a su gusto.
