Dar un buen discurso de agradecimiento por un premio no es tarea fácil. Pero… ¿qué pasa cuando te toca recibir en el plazo de un par de meses un
Dar un buen discurso de agradecimiento por un premio no es tarea fácil. Pero… ¿qué pasa cuando te toca recibir en el plazo de un par de meses un montón de premios por el mismo trabajo? Aunque sean ‘reyes’ (Helen Mirren, Isabel I y II, colecciona dobletes este año; y a Forest Whitaker, ‘rey de Escocia’, tampoco le va mal) o estrellas musicales (Eddie Murphy y Jennifer Hudson), y sigan un paseíllo triunfal que raro sería que sufriera algún cambio en los Oscar del próximo 25 de febrero, el momento de subir a un escenario y decir algo, siempre tiene su emoción. Lo difícil es que ese algo sea original, aporte algo. Los mentores, los personajes retratados, la familia, ya han recibido el agradecimiento con anterioridad… ¿Qué cabe? ¿Aprovechar el minuto de gloria y decir algo con sustancia a una audiencia mundial? No estaría mal apelar a la cordura del planeta, o acordarse un poquito de Dios, últimamente bastante olvidado a la hora de dar gracias por los triunfos personales.
