La fiebre que ha dado últimamente a los estudios con el 3D es alta, muy alta. Lógico, si pensamos las cifras millonarias de recaudación de Avatar . A
La fiebre que ha dado últimamente a los estudios con el 3D es alta, muy alta. Lógico, si pensamos las cifras millonarias de recaudación de Avatar. A favor de James Cameron hay que decir que ha desarrollado las herramientas adecuadas para hacer de la experiencia tridimensional una gozada, y que sabe usar dichas herramientas. La duda es si otros también manejarán bien el 3D, o si sólo están pensando en darle a la máquina registradora, las entradas son más caras y hay más margen de ganancias, ya se sabe.
De momento, el anuncio del rodaje de cualquier gran superproducción va acompañada de la coletilla, “se rodará en 3D”, como es el caso de la nueva entrega de la franquicia Spider-Man, el remake de Gremlins, o las nuevas andazas de Saw. Y algunas que ya estaban filmadas se han reconvertido para ofrecer su versión en 3D con alguna escena rodada para la ocasión, como es el caso de Iron Man 2, Furia de titanes, y Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte) y Harry Potter y las reliquias de la muerte (2ª parte).
¿Irá la cosa más lejos? Por supuesto, ya se habla de televisiones preparadas para 3D, y por tanto se buscará explotar las películas en ese formato. Y como la divisa parece ser “hagamos pasta como sea”, me pregunto si, igual que películas clásicas se han ido ofreciendo en VHS, DVD, DVD edición especial, DVD coleccionista, Blu-ray, Blu-ray la repanocha, si no tendremos pronto también un Casablanca 3D, "toque casi a Humphrey Bogart e Ingrid Bergman, invítelos a vivir su amor imposible en su sala de estar".
¿Exagero? Ya veremos. Apuesto pincho de tortilla y caña a que veremos los clásicos en 3D, de un modo parecido a como antaño nos ofrecieron clásicos en blanco y negro en su versión coloreada. Tiempo al tiempo. Si la gente paga, tendremos eso y más.
