Las empresas de internet son un continuo foco de noticias, de tal modo que La red social , película sobre el creador de Facebook, casi podría
Las empresas de internet son un continuo foco de noticias, de tal modo que La red social, película sobre el creador de Facebook, casi podría considerarse obsoleta. En vez de ponerse a hacer remakes como Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres, que vuelve a llevar al cine la novela de Stieg Larsson, tal vez David Fincher debería hablar con Aaron Sorkin para plantearse una secuela sobre su acercamiento a Mark Zuckerberg. Porque este geniecillo archimillonario no deja de generar noticias, cada una de las cuales podía dar casi por sí sola para una película. No sé, a lo mejor lo que debe plantearse es una serie de televisión, algo de lo que Sorkin sabe, y mucho.
Por ejemplo, es sabido que los gemelos Winklevoss siguen pleitando con Zuckerberg, pues aseguran que su antiguo socio no les ha proporcionado determinada documentación. Aunque cuenta con más de 700 millones de usuarios, recientemente se publicó que en un solo mes había perdido 9 millones de usuarios, hasta el mismísimo Bill Gates –del que se reían con estilo en la peli– ha cancelado su cuenta, y eso que es amigo de Zuckerberg e inversor, según parece porque le saturaban a mensajes. Problemas como ése o las políticas de privacidad podrían hacer disminuir la popularidad de Facebook.
Rivalidades Facebook-Twitter, o Facebook-Google, jugadas que Zuckerberg prepara para que los usuarios compartan música, el nuevo consejero de la compañía Reed Hastings, conocido por el auge de su empresa de alquiler de películas on line Netflix, darían pie sin duda a subtramas la mar de interesantes.
Encima leo que Zuckerberg ha contratado a George Hotz, el hacker que atacó la PlayStation 3 y que también se las apaña bien para desbloquear el iPhone de Apple, y pienso que ni el guionista más creativo habría pensado algo así. Para acabar de rematar la jugada, me entero de que Justin Timberlake, uno de los actores de La red social, se ha convertido en pequeño accionista de MySpace. Y en un comunicado asegura que “hace falta un lugar donde los fans puedan ir a interactuar con sus artistas favoritos, y escuchar música, ver vídeos, compartir y descubrir material chulo y simplemente conectar. Myspace tiene el potencial de ser ese lugar.” Curioso, porque en el film su personaje pensaba que ese lugar era... Facebook.
