“Nos quieren más fuera de España que dentro”, comentaba Pedro Pérez, presidente de Fapae, al mostrar las cifras del
“Nos quieren más fuera de España que dentro”, comentaba Pedro Pérez, presidente de Fapae, al mostrar las cifras del cine patrio en el mercado internacional, donde los ingresos duplican a los obtenidos en el mercado doméstico. Me permito disentir. O por ponerme gallego, al menos diré “depende”.
Porque todo cobra un aspecto distinto según la luz con que se mira. En España vivimos algo más de 47 millones de personas. En el mundo mundial, 7.000 millones. De modo que si el cine español genera dentro de nuestras fronteras 93 millones de euros, la cifra de 185 millones en el exterior tampoco es para tirar cohetes, menos si el grueso lo genera una película de Woody Allen, la estupendísima pero espúreamente española Midnight in Paris.
Lo que sí es un hecho indiscutible es lo que logra Pedro Almodóvar, recién premiado por Fapae-Rentrak. Con La piel que habito ha recaudado en todo el mundo 24,4 millones de euros (datos de Boxofficemojo), de los cuales a España sólo corresponden 4,6. Aquí sí encaja bien la frase “Nos quieren más fuera de España que dentro”.
Pero tomemos el caso Torrente. Es evidente que al cutrepolicía creado por Santiago Segura le queremos más en España que dentro. Aunque sólo sea por el hecho de que Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis letal), salvo error, sólo se ha estrenado en España y en Argentina. En nuestro país amasó 19,34 millones de euros, mientras que en el país de los gauchos la cosa quedó en unos exiguos 0,42 millones.
Un último ejemplo, y lo dejamos. Los ojos de Julia. Cine de género, con Belén Rueda. En España consigue 6,95 millones de euros. Fuera de nuestro país la película ha hecho 2,57 millones en México y 1,3 en Corea del Sur.
Conclusiones: todavía nos queda bastante recorrido en el objetivo de que se quiera mucho y bien al cine español, dentro y fuera de España.
