No lo puede evitar. A Oliver Stone le encanta hacer cine político, y vuelve a estar en la brecha tras cuatro años sin rodar un largometraje de ficción. En “Snowden” aborda nada menos que el espionaje masivo de ciudadnos corrientes, y por lo que nos cuenta en esta entrevista, se encuentra en este film como pez en el agua.
Los medios han publicado mucho acerca de Edward Snowden, y también existe el oscarizado documental Citizenfour. ¿Qué tiene que aportar su película Snowden en dicho contexto?
Decidí que quería explorar lo que estaba pasando en la mente de Ed. ¿Qué le hizo hacerlo público? ¿Conocía las respercusiones personales que tendría? No estaba seguro al principio si íbamos a hacer una versión ficticia de su vida o no. Todavía estábamos buscando la estructura. Al hablar con él y aprender un poco más, empecé a ver un patrón y una forma de hacerlo.
Él no estaba buscando cómo hacer negocio. Era más su abogado, que estaba buscando una película para apoyar esta causa y sentía que iba a ser la persona adecuada. Fue un proceso largo, interminable. Fue tenso porque Glenn Greenwald [periodista de The Guardian], a quien admiramos mucho, también había escrito un libro, pero era más una extensión legal. Estábamos interesados en un drama.
Se trata además de una historia todavía sin final...
Esta era una noticia fresca sobre una persona real. Hubo toda esa controversia, algunas personas diciendo que debería ser ahorcado, mientras que otros querían darle el Premio Nobel. Buscaba una historia que reflejara la realidad de la situación actual.
Decidimos que el núcleo duro tendría sus secuencias en Hong Kong, donde se reunió con Laura Poitras, Glenn Greenwald y Ewan MacAskill durante junio de 2013. Podríamos haber contado toda la película con esa escena. La dividimos en seis o siete escenas, la construcción de la liberación de la información.
Concede además mucha importancia a la relación con su novia Lindsay Mills...
Los medios de comunicación siempre la han retratado un poco como una rubia tonta. Ella era muy joven y quería ver el mundo. Era buena fotógrafa y estaba trabajando en su carrera. Mientras todo esto sucedía, ella siempre estaba en las redes sociales. Ed le hace consciente de que ser tan pública, está haciéndoles vulnerables.
Hay que entender esta relación básica para comprender realmente a Ed. La prensa pasa por alto lo mucho que le importa. Ella le mantiene con los pies en la tierra.
Shailene [Woodley] fue una sorpresa. Su conexión con la historia fue realmente emocionante. Su calendario puso las cosas difíciles porque tuvo que interrumpir el rodaje para trabajar en otra película, pero valió la pena el esfuerzo extra. Otorga una tremenda humanidad al papel. Joe, como Ed, es un hombre trabajador y concienzudo. Ella era el alma de la fiesta y él el hombre más torpe en la sala.
Pero al final se trata sobre todo de perfilar la evolución personal y política de Edward Snowden...
Hay un parecido con Nacido el cuatro de julio, en ese Ron Kovic, un chico de Long Island que creía en la guerra de Vietnam y fue allí a luchar. Totalmente desilusionado regresó a los Estados Unidos como uno de los manifestantes contra la guerra. Finalmente, fue alabado como un héroe. No sé si habrá un resultado similar para el Sr. Snowden. Es mucho más difícil debido a la ley de espionaje y la gravedad de los cargos presentados contra él.
Quería ser de las fuerzas especiales, pero se rompió las dos piernas. Luego se unió a la CIA y comenzó a progresar. Era un patriota que creía completamente en la guerra de Irak. Él, como muchos estadounidenses en ese momento, creía que estábamos haciendo lo correcto.
¿Se han tomado Oliver Stone alguna licencia creativa con los acontecimientos?
No puedo decir exactamente lo que Ed nos contó, tiene que seguir siendo, por desgracia, un misterio. Creo que la solución será que algún día Ed escriba un libro.
¿Cree que su película o el cine en general pueden contribuir a cambiar las cosas?
No vamos a reformar nada. Lo que se puede lograr con una película es necesariamente limitado y no estoy persiguiendo ser activista. Sólo estoy tratando de hacer lo que le guste a mi conciencia y me apasione.
Mi objetivo aquí era simplemente contar una historia sólida, dramática. Tal vez algunas personas no van a pillarlo. Somos un país al que le gustan las películas de acción y violencia. No hay disparos o persecuciones, pero llama la atención sobre el verdadero Edward Snowden, que es aún joven y sigue luchando. Los EE.UU. tienen derecho a la defensa, pero la diferencia entre el uso de ese derecho y abusar de él es enorme. Y estoy de acuerdo con eso totalmente. La pregunta es, ¿hasta qué punto vas a aceptar ciertas cosas cuando las consideras un abuso?
¿Le costó describir a Snowden? ¿Cómo fue la elección de Joseph Gordon-Levitt para el papel?
Él no es un macho alfa y eso es diferente para mí. Así que hice de la chica el eslabón fuerte. Me gusta leer algunos de los blogs de Joe y pensaba que era muy fuerte políticamente. Él expresó un interés genuino y me lo llevé a Moscu para conocer al Sr. Snowden. Joe, Kieran y Ed son todos de la misma generación y los tres encajaron rapidamente. Joe admira profundamente a Ed y eso se nota en su actuación. Incluso se parece un poco a él. Da la impresión de ser tranquilo y brillante, como un tipo que podría pasar horas escribiendo códigos. No ha forzado su expresión demasiado. Creo que funciona
En cuanto a Snowden, era mucho más respetado que de la forma en que los medios lo retratan. La impresión que se ha creado de que él era apenas un recopilador de inteligencia en un departamento gigantesco es irreal. Tenía accesos y privilegios especiales porque era muy bueno en lo que hacía. Él construyó programas que fueron altamente valorados en el interior de la NSA.
¿Creen que la CIA ha vigilado la producción de la película?
Hemos tomado medidas extraordinarias. Cerramos el sistema. Nunca fuimos en línea con nada. Tuvimos entregas en mano. Y tuvimos una cierta cantidad de cifrado. Si un actor necesiatba leer el guión, era en una pantalla en un momento determinado en un lugar determinado.
Espero que la NSA no venga ahora a por mí. Realmente creo que nos dejarán en paz. Creo que se hace de una manera que es humana y no demasiado ofensiva.
Pero la historia de Edward Snowden está lejos de terminar. Él está trabajando en un programa de reforma constitucional que se ocupa de temas de internet. Tiene una cuenta de Twitter y habla continuamente. ¿Se le puede dar un juicio justo en Estados Unidos? Lo dudo, dados los cargos que Obama y el Departamento de Justicia han formulado contra él bajo la Ley de Espionaje. Pero es peligroso para nuestro país.
