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Vuelve la comedia italiana

Riccardo Milani cree que "Como pez fuera del agua" trata los problemas en clave irónica

Hay quien tiene la idea de que el cine no puede tratar temas importantes, pues sólo debe entretener. “Como pez fuera del agua” viene a desmentir tal perspectiva por partida doble, pues recurre a la comedia para hablar de convivencia y entendimiento entre personas diferentes, y ello sin frivolizar. Tengo el placer de hablar con Riccardo Milani, director y coguionista de esta divertida película.

Riccardo Milani cree que "Como pez fuera del agua" trata los problemas en clave irónica

 

A la hora de tratar temas sociales en el cine, parece que la opción más razonable sea la de rodar un drama. ¿Por qué el riesgo de recurrir en Como pez fuera del agua a la comedia, con el riesgo de trivializar cuestiones importantes?

No se trata de un riesgo para mí. Es una forma de contar y hablar a las personas. Quería que este tema, el muro de la división social en mi país, y no no sólo mi país, se alzara de modo que pudiera llegar al mayor número posible de personas. Con la risa, a través de la comedia. En Italia siempre ha jugado ese papel. La comedia ha tratado de abordar los problemas, la desesperación, las contradicciones, las rupturas. A lo largo de décadas, la comedia italiana ha jugado este papel en clave irónica.

Los temas de fondo son muy profundos. Quizá los trata incluso con más hondura que las películas de autor o puramente dramáticas. A mí personalmente ese tipo de comedias me permitió conocer mejor a mi país. Porque iba a ver una película divertida, como espectador, siendo adolescente. Y el placer de ver una película divertida te permitía también pensar, a lo largo de varios días, en que descubría que había algo más que se me quería comunicar. Y me ha pasado con todo tipo de películas, también con algunas que presentaban un planteamiento ideológico no coincidente con el mío.

Yo soy un profesional que me muevo en esta dirección. Empecé a trabajar como ayudante de Mario Monicelli. Fue un magnífico período de formación, y quise estar junto a él porque pensaba que sus películas contaban muy bien cómo era mi país.

Esto no ocurre siempre, pero mi película logra hablar a dos tipos de público diferentes: el de las periferias, y el más sofisticado que acude a salas de cine exclusivas.

milani riccardo 2La tradición de la comedia a que ha aludido se produce en un período muy concreto, el de la postguerra, con unos rasgos determinados. ¿Cree Riccardo Milani que ahora existe una situación de desánimo y cansancio, también de impotencia, que también pide un tipo de comedia amable, menos desgarrado, que ayude a evadirse?

Ha cambiado la realidad. La comedia de la postguerra hablaba de una Italia desesperada, analfabeta, en la que no había trabajo. Era una situación de emergencia. El país se estaba reconstruyendo.

Ahora, en Italia vivimos un momento de tensión social, de conflicto. Estos días, en mi país se viven conflictos cotidianos. Y ha brotado la rabia social contra los inmigrantes, como si ellos fueran los responsables de la situación que se vive en las periferias. Hemos de ser lo bastante honestos para reconocer que las desigualdades de esos barrios no las producen los emigrantes. Depende de unas condiciones estructurales que se han ido afianzando a lo largo de décadas, en que se ha producido un alejamiento del mundo real, se ha descuidado la creación de infraestructuras, y han arraigado los problemas económicos y las situaciones de dificultad.

Y las personas que padecen estas situaciones, logran desahogarse echando la culpa a los que vienen de fuera, como antaño lo hacían descargando la responsabilidad sobre la clase política. Hay un problema objetivo económico, cultural y social.

Con frecuencia se habla, en efecto de problemas estructurales, pero la película también arremete contra la burocracia de Europa. Al final, parece que las soluciones sólo pueden venir a través del entendimiento concreto entre las personas…

El personaje de Giovanni tiene valores éticos, demuestra una responsabilidad con su trabajo. Existen unos fondos de ayuda en Europa. Pero no conoce personal y directamente los temas a los que se dedica. Desconoce las distancias entre las periferias y las instituciones. Existen en efecto las ayudas que se destinan a las periferias, pero las personas que podrían beneficiarse de ellas, como Monica, no las conocen y no las utilizan. Falta comunicación.

Monica tiene la responsabilidad de echar las culpas a la política. Dice que todo es corrupción, y eso no es así. Con facilidad, ante aquello que no va, echamos balones fuera, pero cada uno tenemos nuestra responsabilidad. Estamos acostumbrados a esto. Cada uno ha de asumir la responsabilidad de su propia existencia.

La película quiere terminar con una nota de esperanza, en lo relativo a la relación entre Giovanni y Monica. No sabemos lo que va a durar ese entendimiento, pero ellos sobreviven a la historia de sus hijos. Hay un punto de encuentro, la capacidad de escuchar al otro.

La película muestra no sólo una fractura social, sino también otra generacional. Y me parece que el film no es muy optimista en lo relativo a los jóvenes, que quizá acaban resultan muy ingenuos e inmaduros…

En principio los jóvenes tienen ante sí menos barreras que los adultos, son más abiertos. Pero también han percibido la hostilidad latente y sutil de sus padres, Agnese con Giovanni, y Alessio con Monica. Y ha podido influir en su relación. Al principio no tienen problemas de estar con alguien de una franja social distinta. Pero de alguna forma acaba pesando el ambiente en que se mueve cada uno. Los padres influyen.

A la hora de dibujar la periferia, se apunta el multiculturalismo de los inmigrantes, pero quizá no acaba de tratarse a fondo, y parece que no existe una auténtica integración. Monica, de un modo muy italiano, se comunica a voces con los vecinos, quejándose, pero da la sensación de que se mueven en mundos diversos. ¿Es un problema esta integración, que no está logrando afrontar con éxito?

La clave es que las ciudades ya son así, más allá de la voluntad de aceptarlo, existe esta multiculturalidad. Basta moverse por Roma, y hay barrios multiétnicos, y pienso que ya están integrados, van a las escuelas. En realidad, la rebelión social de ahora, que comentaba antes, la considero como un desahogo por las desigualdades económicas, pero que no tienen que ver con la inmigración. Es la rabia de ver que alguien que ha llegado a Italia ha encontrado posibilidades para resolver esas desigualdad, que uno en cambio aún no ha superado. Y este paralelismo con la desigualdad acrecienta la rabia, pero no tiene la culpa el inmigrante.

La película se estrena en vísperas de las elecciones al Parlamento Europeo. ¿Cree que existe una verdadera unidad europea? A veces parece que se niegan esas raíces comunes, y se reduce todo a una cuestión puramente económica, que genera frustración.

Se constata que es así, pero no sólo en Europa. Lo que gobierna el mundo es el mercado. No podemos negarlo, es una realidad. El mundo se ha desarrollado así. Está mal. Pero las grandes decisiones vienen determinadas por el mercado. La religión, la etnia, parecen cobrar menos importancias. Al final los conflictos son sobre todo económicos, por encima de otros intereses. Mi experiencia me dice que el mercado mueve al mundo.

¿Y qué significa esto para Europa? No lo sé. Probablemente falta una conciencia colectiva., de la convivencia civil. Pero lo que está en discusión en Italia al final es lo relativo a la propia existencia, cómo se desarrolla, y se acaba acusando a la política de todos los males, de tu propio destino. Se culpabiliza al contexto macroeconómico.

milani riccardo paolaEn la comedia se suele decir que hay que tener todo muy medido. ¿Has dejado espacio a la improvisación de los actores, Antonio Albanese, o a tu mujer y coguionista Paola Cortellesi?

Cuando escribo una comedia, la escribo conociendo a la gente y los lugares donde se desarrolla la historia. Pero luego, cuando te pones a preparar la producción, la historia te ofrece más. Más situaciones, más aportaciones de personas. Cuando la palabra escrita se traduce en imagen, en un lugar, con unas personas, inevitablemente cuantas con el apoyo de todo eso. Hay así aportaciones positivas y creativas.

Por ejemplo, las gemelas de la película, hermanas de Paola, no existían en el guión. Las conocimos en la periferia, cuando visitamos localizaciones, y escuchamos sus historias, y nos pareció que se podían incorporar estos dos nuevos personajes, que aportaban comicidad. Su historia era muy cercana a la de la película, y los insertamos en la estructura del guión.

Hay que estar siempre despiertos, para captar cualquier cosa que pueda enriquecer humanamente una película.

En tiempos de poca imaginación o en que se teme arriesgar, el cine acude con frecuencia a franquicias y secuelas. El final abierto y el éxito de la película en Italia podía invitar a una secuela. ¿Lo ha considerado?

No, no. El trabajo está hecho. Una cosa es un remake, que compren los derechos para otro país. Pero lo importante era tratar un tema. Y creo que lo que pretendía contar, ya se ha contado.

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