Quentin Tarantino ha vuelto a arremeter contra el estado actual de la industria cinematográfica. En un artículo publicado en la revista Sight and Sound, el director de “Pulp Fiction” asegura que desde la pandemia le resulta "casi imposible" encontrar una película nueva que no termine "destripando" por sus defectos.
"Fallos, situaciones inverosímiles, complacencia con el público, actores mal elegidos o simples estupideces suelen hundir cada nueva película que sale de la insípida fábrica de salchichas que antes se llamaba Hollywood", escribe Quentin Tarantino. El realizador sostiene que el propio concepto de cine comercial contemporáneo le inspira más "desprecio que generosidad" y llega a afirmar que, comparadas con las producciones de los últimos seis años, "los años 80 parecen los años 30".
Aunque reconoce haber disfrutado de algunos títulos recientes, como West Side Story de Steven Spielberg o las dos entregas de Horizon: An American Saga dirigidas por Kevin Costner, asegura que ninguna consiguió transportarle a esa sensación de fascinación que le hizo enamorarse del cine. "Hoy en día prefiero leer un libro", admite.
La gran excepción, según Quentin Tarantino, es El botín, el thriller policial dirigido por Joe Carnahan para Netflix y protagonizado por Matt Damon y Ben Affleck. El director afirma que la película lo mantuvo atrapado "durante toda su duración" gracias a una premisa original y una ejecución especialmente sólida.
Quentin Tarantino elogia la dirección de Joe Carnahan, el reparto y la fotografía de Juan Miguel Azpiroz, pero reserva sus mayores elogios para el guion firmado por Joe Carnahan y Michael McGrale, al que describe como el verdadero motor de la película.
Mientras tanto, el cineasta trabaja en un nuevo proyecto alejado de las cámaras: su primera obra teatral, "The Popinjay Cavalier", una comedia de enredos y disfraces inspirada en las aventuras clásicas de capa y espada, cuyo estreno está previsto en el West End londinense en 2027.
