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Entrevistas

Olivier Nakache, codirector de “Especiales”

Olivier Nakache: “Una sociedad que no se ocupa de los más vulnerables es una sociedad enferma”

Codirector junto a Éric Toledano de la película Especiales, el francés Olivier Nakache se caracteriza por un cine optimista, divertido pero que no pierde realismo en la cuestión social.

 

La película Especiales trata de dos asociaciones que trabajan con jóvenes autistas y con sus cuidadores. Se trata de una película altamente recomendable, llena de humanidad. Hablamos con su codirector, Olivier Nakache, con motivo de su estreno en España.

Olivier NakacheEl cine que hacen ustedes es realista y optimista, y a menudo tratan temas sociales y dramas personales. Cuando se sale de sus películas se quiere ser mejor persona. ¿Cuál es el motivo? ¿Hay demasiada tragedia en el cine actual?

No creo que haya tanta tragedia, pero cada uno lleva consigo su perspectiva. Y es verdad que la nuestra es abierta, optimista. En Especiales resaltamos las pequeñas victorias, que para nosotros son grandes victorias. Una vez tuve la suerte de estar con Woody Allen y me dijo: “He visto Intocable”. Hablamos mucho del humor y de la comedia y me dijo que la diferencia entre él y nosotros era que “él era un judío de la Europa de este, pesimista, que piensa que todos moriremos, y vosotros sois mediterráneos, optimistas. Pero nuestro humor no está tan lejos”. Creo que tiene razón. Nosotros creemos mucho en la humanidad, aunque sin ser ingenuos o naïf. La sociedad no va bien. Todos los presidentes dicen lo mismo a comienzos de enero: “Ha sido un año difícil”. Siempre es lo mismo, pero nosotros procuramos buscar una burbuja de oxígeno. Hay tragedia, pero nosotros sentimos la necesidad de enseñar lo que funciona y resaltar a las personas que lo hacen y gratificarlas.

¿Cómo comenzó el proyecto?

Hace cuatro años realizamos un documental titulado On devrait en faire, que cuenta en 25 minutos la labor de Stephanie Benhamou y Daoud Tatou, que trabajan con jóvenes autistas, y nos dimos cuenta de que teníamos que hacer una película.

Llama mucho la atención la paciencia y dedicación de los cuidadores con los chicos autistas. ¿Piensa que en la actualidad tratamos a algunas personas como ciudadanos de segunda? ¿Más en occidente que en otros lugares?

Sí. Por supuesto que se menosprecia a mucha gente. En nuestra película hay personas de segunda clase que, digamos, se ocupan de los de tercera clase. A los que son distintos la sociedad occidental los clasifica. La cosa tiende a mejorar, pero antes los llamábamos sencillamente locos, como en la película Alguien voló sobre el nido del cuco, de Milos Forman. La psiquiatría ha evolucionado pero ha tardado mucho en etiquetar los diferentes tipos de autismo, de hecho se habla del “espectro autista” porque es muy amplio.

¿Y qué opina usted de una sociedad y un gobierno que convive con este problema?

El gobierno no puede hacerlo todo. A menudo la solución viene de la sociedad civil. Hay muchas asociaciones que se dedican al espectro autista, pero son los mismos padres quienes las crean. Hasta ese punto hay vacío. Y son ellos los que están dispuestos a tratar casos muy complejos. En mi opinión ahí es donde hay que ayudar, no son totalmente invisibles, se les ve, pero no cuentan con los medios necesarios y ésa es la señal de emergencia de la que queríamos hablar en nuestra película. Porque una sociedad que no se ocupa de los más vulnerables es una sociedad enferma. Si nos ocupáramos de ellos como es debido, por efecto dominó podríamos tratar otros muchos casos hasta gestionar eficazmente la sociedad.

Olivier NakacheY además está la cuestión de los inmigrantes. Y Francia es uno de los países más ricos de Europa.

Es paradójico, sí. En el 2014 hicimos Samba, que habla del itinerario de un inmigrante, y hemos notado que las cosas parecen ir cada vez peor en este tema. Los países se cierran, como ahora Reino Unido con el Brexit. Nosotros en este film hemos visto sin embargo a muchas personas dispuestas a comprometerse, a dedicar su tiempo a otras personas. Es un mundo paradójico y nosotros intentamos ser optimistas.

En un momento dado del film se le explica a uno de los jóvenes cuidadores que su dedicación los autistas es una extraordinaria oportunidad para él mismo. ¿Podría explicarnos el sentido de estas palabras?

Es verdad. Esta asociación coge a chicos con una vida accidentada, cuyo trabajo nunca ha sido gratificado. Los forman y se convierten finalmente en referentes. De hecho, sabemos que el cien por cien de los cuidadores que han pasado por esta asociación, ahora trabajan en instituciones del mismo estilo. Si les tiendes la mano, la cosa cambia.

¿Y qué le ha impresionado especialmente de estos chicos cuidadores?

La dulzura. Van con ellos a jugar al fútbol, a patinar, etc. Y llama la atención la dulzura con que tratan a los chicos autistas que están a su cuidado. Conocimos a uno que fue luchador de judo, es corpulento y tuvo problemas de violencia, con la policía, etc. Fue juzgado y se le recomendó ir a esta asociación de la que hablamos en la película. Tres años después es uno de los mejores cuidadores, con otros más jóvenes a su cargo. Y ahora ves la dulzura que tiene con los chicos autistas y no te lo crees. Es lo que más sorprende.

 

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