¿Estamos ante una película histórica del medievo o ante una reivindicación de los derechos de la mujer, secularmente maltratada? Tal vez las dos cosas, pero nada mejor que saber lo que los responsables del guión de “El último duelo” tienen que decir al respecto.
Foto (de izda a dcha Ben Affleck Nicole Holofcener, Ridley Scott, Jodie Comer y Matt Damon): Dominique Charriau
El último duelo de Ridley Scott se basa en el riguroso estudio histórico homónimo de Eric Jager, que con toda la documentación disponible ofrece una increíble mirada al último juicio por duelo del medievo parisino, que enfrentó al caballero Jean de Carrouges y al escudero Jacques Le Gris, por la violación de Marguerite, esposa del primero, y que señaló como culpable al otro.
El guión elaborado por Matt Damon, Ben Affleck y Nicole Holofcener, opta por ofrecer la perspectiva de los tres personajes citados, el primero ha escrito la del personaje que interpreta en la pantalla, Ben el del agresor y Nicole la de la víctima. Los tres coinciden en que su intención primordial ha sido ofrecer el punto de vista feminista de la mujer violada, que sería hipernovedoso, una mirada del siglo XXI en pleno medievo. Veamos cómo lo explican en sus propias palabras.
Matt Damon: Sabíamos que era una historia increíble, la cuestión era cómo contarla de manera que resultara realmente atractiva. Entonces cuando se nos ocurrió la idea de las diferentes perspectivas y, en última instancia, la trampa y el gancho es que durante dos tercios de la película los protagonistas son estos dos hombres y en el último tercio descubres que la mujer es la verdadera heroína de toda la historia
Nicole Holofcener: La razón por la que formé parte del grupo es porque Matt y Ben no son mujeres. No es que no pudieran escribir papeles de mujeres fantásticas. De hecho, muchos hombres lo hacen, pero creo que yo podía aportar la perspectiva de una mujer, y también una visión y una voz diferentes.
MD: Estos hombres nacieron en medio de la Guerra de los Cien Años. Solo conocían un mundo increíblemente violento, en el que era habitual violar y saquear, que eran, y siguen siendo, armas de guerra, pero así era el mundo en el que vivían estos hombres.
Era increíblemente violento, así que al leer el libro sentí que la única historia que valía la pena contar era la de ella; su increíble valentía bajo esa presión tan terrible, la forma en la que la interrogaron, la avergonzaron... Pero ella nunca cedió y se atrevió decir la verdad sobre lo que le había sucedido.
NH: Después de que la violen, el mundo ya no vuelve a ser el mismo para Marguerite. Fue brutalmente agredida. Era casi la culminación de la vida de una mujer en ese momento, porque no tenía derechos, ni control, ni poder y la trataban como un pedazo de carne, incluso su marido. Así que la violación fue la última gota. Creo que en ese momento ni siquiera le importaba lo que le iba a pasar si decía la verdad. Sabía que podían matarla solo por decirlo y sabía que terminaría igual de mal aunque no dijera nada.
Ben Affleck: Descubrimos que en la sociedad actual todavía quedan vestigios de muchos aspectos del patriarcado formal y codificado de la Europa occidental del siglo XIV (y en algunos casos casi sin cambios). Además, queríamos examinar cómo las instituciones, las pautas culturales y las normas sociales tuvieron, y continúan teniendo, un efecto muy profundo en función de la manera en la que un individuo percibe la realidad. También queríamos explorar la idea de que esos factores tenían mucho que ver con los relatos históricos muy variados de la época así como utilizar la perspectiva para dramatizar esos momentos privados que la historia no registró.
NH: El crimen fue horrible, pero la muerte de su marido y la suya misma no encaja con el crimen. Según los estándares de hoy, fue víctima de un crimen espantoso y, sin embargo, es el ego y el orgullo de estos dos hombres (Jean de Carrouges y Jacques Le Gris) lo que se convierte en el verdadero incentivo del duelo.
