Decine21

Entrevistas

El hombre carismático

Citarse con Denzel Washington es un gran honor. Pocas son las estrellas de Hollywood que en persona resultan ser tan carismáticos y caballerosos. Ciertamente, consigue que todos a su alrededor se sientan especiales con su inmutable sonrisa, y su predisposición a hablar de cualquier tema, desde Obama a Pau Gasol. Y por supuesto, de la película que vino a promocionar a Madrid, Asalto al tren Pelham 123, su cuarto trabajo a las órdenes de Tony Scott.

El hombre carismático

¿Por qué ha repetido nuevamente con Tony Scott?

No sé por qué me sigue llamando para sus películas, francamente. Pero yo estoy encantado. Espero que dure mucho tiempo. Para mí, nuestra relación ha sido muy positiva. Nos entendemos muy bien y ambos sabemos cómo trabajamos, y lo que cada uno espera del otro. A ver si tenemos más ocasiones de repetir. De momento, es posible que hagamos juntos Stoppable, un nuevo thriller de trenes, pero aún no se ha concretado nada.

¿Vio la película protagonizada por Walter Matthau o leyó la novela original antes de rodar Asalto al tren Pelham 123?

No lo he hecho porque nuestro objetivo era hacer la mejor película que supiéramos rodar. Nunca nos propusimos imitar al original, y posiblemente la novela o la película me hubieran influido demasiado. Yo pedí algunos cambios del guión, que le daban entidad propia a este film, así que no es una fotocopia de su predecesora. Por ejemplo, mi personaje inicialmente era un policía. Yo pedí que no lo fuera porque en ese caso mi papel era un negociador muy parecido al que encarné en Plan oculto. A partir de ahí, pasé a ser un controlador del metro, por lo que tuve que inventar al personaje desde cero. No fue necesario para mí leer el libro. Tampoco ver la película original. Y aunque me dijeron que está muy bien, después del rodaje y la promoción, he acabado tan agotado que me da pereza ponérmela. Y eso que la tengo en casa.

Para preparar su papel, ¿estuvo hablando con trabajadores del metro y ha visitado las instalaciones?

Yo crecí en Nueva York y toda mi vida he viajado en metro. De hecho, en las horas puntas, cuando estaba todo lleno, juré que algún día ganaría el suficiente dinero como para no tener que volver a cogerlo (risas). Pero ha sido interesantísimo ver el otro lado y visitar a los controladores. Me encanta aprender cosas y noté que a los asesores que teníamos en la película también les gustaba que yo me interesara por su trabajo. Así que ha sido una experiencia gratificante. Tengo mucha curiosidad por saber cómo trabaja la gente. Incluso usted, que es periodista, me resulta interesante.

Será porque ha estudiado periodismo...

Cierto. También me documenté mucho sobre el mundo de los periodistas cuando encarné a uno en El informe Pelícano, con Julia Roberts.

Es usted cristiano. ¿Cómo aplica sus creencias a su trabajo como actor? ¿Escoge proyectos con fondo que transmitan ideas positivas?

No necesariamente. Pero cuando el guión no tiene este fondo, exijo que lo reescriban, e incorporen elementos que a mí me interesan. Por ejemplo, en esta película mi personaje no era un hombre casado, y apenas se sabía nada de él. Así que pedí que incorporaran todo lo referente a su familia, y también acerca de un error que ha cometido en el pasado por los suyos. Cuando leí Training Day, exigí que mi personaje sufriera las consecuencias de su extremada falta de principios.

A veces he cometido algún error al escoger proyectos. Por ejemplo, yo rechacé Seven. Vi demasiada maldad en el guión. Cuando vi la película me di cuenta de que lo que contaba era bastante interesante y de que sinceramente había cometido un error.

¿Y usted hasta dónde llegaría por su familia? ¿Haría alguna película mala para mantener a los suyos?

(Risas). Sí, claro. Confieso que lo he hecho. Hacer cine malo por necesidad no es robar ni aceptar sobornos... Preferiría no comentar qué películas en concreto de mi filmografía pienso que son malas. Por supuesto, todos los actores intentamos elegir las mejores películas, pero a veces resulta que te ves envuelto en alguna que no es como esperabas. Vosotros los periodistas no siempre escribís cosas que os gustan, ¿no? A veces supongo que es necesario escribir algunas cosas poco interesantes por circunstancias de la vida.

¿Es imposible sonsacarle qué películas no le gustan de su filmografía?

Nunca miro atrás. Siempre hacia delante. No merece la pena darle vueltas al hecho de haber tomado una mala decisión. Además, todas las películas encuentran su público y si a alguien le ha interesado, habrá merecido la pena rodarla. Yo tengo una película que no me gusta nada. Y un día se me acercó un tipo por la calle que me felicitó por ese trabajo, y me dijo que era su film favorito. No me lo podía creer, pero él no paraba de darme razones por las que le había apasionado. Así que prefiero no opinar para no desilusionar a nadie.

¿Cómo afecta la crisis al cine?

El cine es como la peluquería de mi madre. Mi madre era peluquera y siempre me decía que el negocio iba muy bien cuando había crisis, pues cuando la situación estaba mal, las mujeres querían aparentar que todo iba bien. Con el cine pasa algo parecido, porque dicen que la recaudación ha subido en los últimos tiempos un 17%. Parece que la gente necesita evadirse.

¿Le llena más actuar o dirigir sus propias películas?

Me gusta más dirigir. Es mi cuadro, y yo elijo los colores y lo que voy a pintar. Como actor, sólo pintas a tu personaje, pero el cuadro es totalmente tuyo. A mi agente no le gusta nada que dirija, porque no ganamos el mismo dinero (risas).

¿Y no supone demasiada presión ser el director?

No, porque puedo hacer películas pequeñas. La presión viene por los gastos desmesurados: si haces una película muy grande tienes que pedir mucho dinero, y luego tienes que devolverlo. Por eso hago películas menores. Sé que no obtendré un gran éxito de taquilla, pero tampoco tendré que amortizar tantos gastos.

No rueda secuelas ni comedias. ¿Piensa seguir así?

Pues en cuanto a las secuelas, es posible que hiciera la segunda parte de Plan oculto. No hay nada concreto, y creo que no han dado con un guión que merezca la pena, pero la dirigiría nuevamente Spike Lee, así que como confío en él, posiblemente acepte. Pero por regla general, no me interesan las secuelas.

En cuanto a la comedia, estos días he leído un guión en fase de desarrollo escrito por Will Smith. Me pareció genial. Muy divertido. Me reí tanto que si se concreta y empiezan a producirlo, posiblemente aceptaría el papel que tiene pensado para mí. Pero es demasiado pronto para saber qué ocurrirá.

¿Por qué cree que ha tenido tanto éxito?

Por la gracia de Dios. Mi consejo a cualquier actor joven es que rece y estudie mucho. Mi hija, de 18 años, quiere ser actriz. Como lleva mi apellido y ha salido en revistas conmigo ha recibido varias ofertas, pero no le dejo aceptarlas. Primero tiene que ir a la universidad, estudiar, formarse como actriz y como persona. En Hollywood hay un atajo para triunfar: hacerse primero famoso. Pero ése no es el buen camino. Es mucho mejor el camino lento, el productivo. Consiste en trabajar para hacer crecer el talento.

Usted apoyó públicamente a Obama. Ahora que es presidente, ¿está contento con su gestión?

Estoy feliz por él. Estoy encantado por él y su familia. Me parece que aún es pronto para juzgarle, pero que ha demostrado que está calificado para ser presidente. Creo que es una persona muy cercana a las nuevas generaciones de ciudadanos. Por ejemplo, la gestión de su campaña en internet, y la búsqueda de financiación a través de la red, era tan moderna, que pilló a sus rivales desarmados. No sabían ni lo que estaba haciendo.

No puedo decir que nunca haya pensado que se eligiera a un presidente negro en mi país. Pero no creí que llegaría a verlo en vida. Ha sido un gran acontecimiento enriquecedor para los Estados Unidos.

El mismo Obama ha dicho que si se hiciera una película sobre él, le gustaría que fuera usted quien le encarnara en la pantalla. ¿Aceptaría el papel?

Es demasiado pronto para hacer una película sobre él. Y lo más seguro es que cuando tengamos la suficiente perspectiva como para llevar su vida al cine, yo estaré tan viejo que no seré el actor más indicado para interpretarle. Sería absurdo llevar al cine su vida hasta ahora. Lo interesante es ver lo que hace como presidente. Así que por ahora no creo que se haga nada parecido.

Es usted un gran aficionado al baloncesto, y va a ver a Los Angeles Laker. ¿Qué le parece el español Pau Gasol? ¿Le incluiría en un equipo ideal con los cinco mejores jugadores?

Es un gran jugador. Admiro su fuerza y su rapidez. Es como una gacela. Admiro la cantidad de giros que es capaz de hacer. Además, me gustó mucho escucharle decir que a pesar de todo, sigue entrenando para superarse a sí mismo y ser todavía más fuerte. Claro que estaría entre los cinco. Además de Gasol elegiría a Kobe Bryant, LeBron James, Kevin Garnett y Ron Artest.

Lo último del mundo del cine

Últimos tráilers oficiales

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot