Steven Hill, conocido sobre todo por las series “Misión imposible” y “Ley y orden”, ha fallecido el martes, 23 de agosto, en Nueva York, a los 94 años.
Nacido el 24 de febrero de 1922 en Seattle, en el seno de una familia judía de origen ruso, Solomon Krakovsky (su verdadero nombre), sirvió en la Marina durante la Segunda Guerra Mundial. Después se trasladó a Nueva York, para tratar de abrirse camino como actor teatral.
Allí se convirtió en uno de los primeros alumnos de Actors Studio, la célebre escuela de interpretación, donde tuvo como compañeros nada menos que a Marlon Brando y Montgomery Clift. Tras su paso por la institución logró debutar en el teatro con “A Flag Is Born”, en 1946.
Sin dejar los escenarios, pasó al cine con A Lady Without Passport, de 1950. Pero se hizo popular como Dan Briggs, capitán de un valioso equipo de espías, que recibía instrucciones de una grabadora, en la primera temporada de Misión imposible. A continuación, dejó el show, porque sus firmes creencias religiosas le impedían trabajar en Sabbath, dificultando el ritmo de los rodajes. Así, al año siguiente su personaje había sido sustituido por James Phelps (Peter Graves) al frente de los protagonistas, sin ningún tipo de explicación.
Como secundario, Steven Hill desarrolló una larga carrera, que incluye títulos como Ricas y famosas (1981), Yentl (1983), Se acabó el pastel (1986), Peligrosamente juntos (1986) o La tapadera (1993). Pero se le recordará sobre todo como Adam Schiff, implacable fiscal en la serie Ley y orden, de la que grabó más de doscientos capítulos, entre 1990 y 2000.
Divorciado de la actriz Selma Stern (Como Dios), con la que tuvo cuatro hijos, se unió a Rachael, madre de sus otros cinco vástagos.
