Un día antes de que Francis Ford Coppola cumpliera 80 años (el 7 de abril), ha fallecido Barry Malkin, uno de sus viejos colaboradores, a los 80 años. Montó once de sus películas, dos de las cuales le supusieron sendas nominaciones al Oscar.
Nacido el 26 de octubre de 1938, en Nueva York, pasó su infancia en Queens, muy cerca del realizador italoamericano, aunque no se conocerían hasta mucho más tarde. Graduado en la Universidad Adelphi, inició su singladura como aprendiz de uno de los montadores más reputados del Hollywood clásico, DeDe Allen, en América, América, de Elia Kazan.
Francis Ford Coppola le recluta para Llueve sobre mi corazón, de 1969, y repetiría con él en El padrino II, La ley de la calle, Peggy Sue se casó, Jardines de piedra, Historias de Nueva York, Legítima defensa, Jack, Cotton Club, y El padrino III. Por las dos últimas optó infructuosamente al premio de la Academia. También fue uno de los montadores que acudieron al rescate del cineasta para poner orden en el extenso metraje que había rodado en Apocalypse Now.
Barry Malkin también fue el responsable de uno de los mayores fracasos de Francis Ford Coppola, el montaje televisivo de El padrino, que ordenaba todos los acontecimientos cronológicamente. Esto implicaba que el arranque, con Vito Corleone de niño, fuera en italiano con subtítulos, lo que provocó que en Estados Unidos, los espectadores cambiaran masivamente de canal.
Apenas se prodigó con otros realizadores, aunque destaca su trabajo en Big, de Penny Marhsall, o Ventanas, curioso film como realizador de Gordon Willis, director de fotografía de la saga mafiosa.
Le sobreviven Stephanie, su esposa, y Sacha, su hija.
