Cocreador de "Cheers", dirigió destacados episodios de "Friends" y otras series. El director y productor estadounidense James Burrows, considerado una de las figuras más influyentes en la historia de la comedia televisiva, falleció el viernes a los 85 años. Su familia confirmó la noticia mediante un comunicado en el que destacó su “extraordinaria vida y legado duradero” y recordó que durante más de cinco décadas ayudó a definir el lenguaje de la televisión de entretenimiento.
James Edward Burrows nació el 30 de diciembre de 1940 en Los Angeles. Era hijo del prestigioso dramaturgo y guionista de Broadway Abe Burrows, responsable de clásicos como "Guys and Dolls" y "How to Succeed in Business Without Really Trying". Aunque nació en California, creció en New York City, rodeado de escritores, actores y directores. Entre los amigos de la familia figuraban nombres tan ilustres como John Steinbeck, Edward Albee y Truman Capote.
Estudió en la High School of Music & Art de Nueva York y posteriormente en Oberlin College y la Yale School of Drama. Tras graduarse trabajó inicialmente en Los Ángeles como entrenador de diálogos en la serie O.K. Crackerby!, creada por su padre. Poco después regresó a Nueva York para desempeñarse como regidor en una producción teatral de "Desayuno con diamantes". Aquella experiencia despertó su interés por la dirección. Durante los años siguientes dirigió giras teatrales de obras como "40 Carats", o "La extraña pareja", construyendo una sólida reputación en el mundo escénico.
Su prestigio teatral llamó la atención de los productores James L. Brooks y Allan Burns, quienes le ofrecieron dirigir un episodio de The Mary Tyler Moore Show en 1974.
A partir de entonces se convirtió en uno de los directores más solicitados de la televisión estadounidense. Trabajó en series como Rhoda, Laverne & Shirley y The Bob Newhart Show. Su gran reconocimiento llegó con Taxi, por cuya dirección obtuvo dos Emmy consecutivos en 1980 y 1981.
En 1982 llegó el proyecto que cambiaría su carrera y la historia de las sitcoms. Junto a Glen Charles y Les Charles creó Cheers, la serie ambientada en un bar de Boston que acabaría convirtiéndose en uno de los títulos más influyentes de la televisión. La ficción lanzó o consolidó las carreras de actores como Ted Danson, Shelley Long, Rhea Perlman y Kelsey Grammer.
Ese mismo año también realizó su única incursión cinematográfica con la comedia Partners, protagonizada por Ryan O'Neal y John Hurt, que resultó un fracaso comercial.
Durante las décadas siguientes, James Burrows se convirtió en una institución. Su firma apareció en algunas de las comedias más populares de la televisión estadounidense, entre ellas Frasier, Wings, NewsRadio, Dharma & Greg, Dos hombres y medio y The Big Bang Theory. También fue una figura fundamental en los comienzos de Friends. Su capacidad para trabajar con actores jóvenes y generar química entre los repartos se convirtió en una de sus señas de identidad. Además, ayudó a popularizar el uso de una cuarta cámara en las sitcoms multicámara, ampliando las posibilidades visuales del formato clásico.
En 2014 recibió el premio a toda una carrera del Directors Guild of America. Dos años después NBC celebró su episodio número 1.000 con un especial de homenaje que reflejó la enorme huella que había dejado en la industria. A lo largo de su carrera fue nominado 22 veces a los premios del sindicato de directores, un récord para un realizador televisivo, y ganó cinco de ellos.
Cuando le preguntaron cuál era el secreto para hacer una buena comedia, James Burrows evitaba las fórmulas mágicas. Prefería hablar de colaboración, ritmo y personajes. Esa filosofía le permitió convertirse en el director más influyente de la historia de las sitcoms estadounidenses y en uno de los arquitectos fundamentales de la televisión moderna.
