Hasta ahora había publicado libros con recetas de cocina, pero al fin Sophia Loren ha decidido compartir sus recuerdos vitales con sus admiradores, que son legión.
“Hay muchas biografías no autorizadas, algunas repletas de cosas que no son ciertas. Al llegar a este importante cumpleaños he pensado que podía valer la pena poner las cosas en su sitio y contarlas al público directamente, sin filtros. Por fin soy yo en primera persona la que cuenta mi vida”, ha asegurado Sophia Loren, en vísperas de cumplir 80 años, para justificar la publicación ayer en Italia de sus memorias. “Ieri, oggi, domani. La mia vita” es un título que alude a Ayer, hoy y mañana, esa joya fílmica en que le dirigió Vittorio De Sica. En España será Lumen quien lance el libro el próximo 13 de noviembre.
El libro de Loren contiene 64 páginas de fototografías y reproducción de cartas personales de la actriz, un material inédito de valor entrañable. Entre los recuerdos que desgrana la actriz, está la vergüenza que sentía cuando su madre, guapísima, iba a buscarla al colegio, porque ella se sentía muy fea, “me llamaban palillo”; también la tristeza de ser hija ilegítima y no haber contado con el amor de un padre. Entre las divertidas anécdotas que cuenta, está la de su intento de conseguir un papelito para Quo vadis, que se iba a rodar en Cinecittà. A todas las preguntas del director, Mervyn LeRoy, ella contestaba “yes”, sin tener ni idea de lo que el otro le decía. Y claro, la respuesta a cuántos años tenía no era “yes”.
Por supuesto Sophia describe con pelos y señales el amor de su vida, Carlo Ponti, productor que le sacaba más de 20 años, y con el que tendría dos hijos. Su relación armó gran revuelo porque él estaba casado, pero sorprendentemente la unión perduró. La actriz cuenta cómo en una ocasión, rodando con Marlon Brando, le paró los pies cuando él pensaba en propasarse: “Le miré y con calma, mucha calma, le solté: 'Ni se te ocurra. No tienes ni idea de cómo puedo reaccionar: debes tenerme miedo'”.
