Keanu Reeves dormía plácidamente en su casa a las cuatro de la madrugada cuando unos ruidos que procedían de la biblioteca le despertaron. Cuando llegó al lugar de donde provenía el sonido se encontró con una intrusa sentada en una silla.
La situación habría asustado a cualquiera, porque la desconocía permanecía sin decir ni una sola palabra. Pero el popular Neox de Matrix dio muestras de su heroísmo y se acercó a la mujer para tratar de entablar una conversación con ella.
Gracias a que mantuvo la calma como su personaje en Pequeño Buda, el actor consiguió sonsacarla que se trataba de una admiradora de unos cuarenta años, que había entrado en el inmueble para poder conocerle. Finalmente el intérprete llamó a la policía, que procedió a detener a la mujer, finalmente sometida a una evaluación psicológica.
Keanu Reeves adquirió la casa, cercana a la de Leonardo DiCaprio, en 2003. Anteriormente, el intérprete –que acaba de cumplir 50 años– prefería vivir de forma “no permanente”, en casas de alquiler y hoteles.
Sandra Bullock, su compañera de reparto en Speed, sufrió una intrusión similar hace unas semanas. Un fan obsesionado con ella apareció en la puerta del dormitorio de la actriz.
