Triunfar o no triunfar en los escenarios con “Hamlet” es un duro reto para cualquier actor. Benedict Cumberbatch acaba de comprobarlo. Elemental, como también lo es que nunca falta en estas ocasiones el apoyo materno.
El estreno en el Barbican en Londres del “Hamlet” que protagoniza Benedict Cumberbatch ha despertado una increíble expectación. De hecho, en la presentación ante los medios del pasado martes 25 no cabía un alfiler, y conseguir entradas para una función parece que se está convirtiendo en una auténtica aventura.
De todos modos, no a todo el mundo le ha gustado la modernización de la obra de William Shakespeare, con ideas como la de Hamlet –o sea, Cumberbatch–, llevando una camiseta de David Bowie, o el cambio de situación del famoso monólogo “ser o no ser”. El crítico de Variety dice que “es más una colección de rasgos que un personaje creíble”, en alusión a Hamlet.
Pero quien ha demostrado ser una fan incondicional que no duda del talento de su hijo es su madre y también actriz Wanda Ventham, que ha declarado a The Guardian que es un “Hamlet tremendamente bueno”, a la vez que señala que su esposo y papá de Cumberbatch, el actor Timothy Carlton, está encantado.
