El Papa Francisco ha contagiado además de su fe su enorme buen humor durante su visita a Estados Unidos.
Mark Wahlberg, devoto católico, ejerció como uno de los presentadores del encuentro del sábado del Papa con las familias de Filadelfia, donde actuaron grandes estrellas como Aretha Franklin, Juanes y Andrea Boccelli. Asímismo, hubo un coro de niños, cuyo solista se acercó al actor para comentarle que le había encantado su película Ted.
Cuando Wahlberg volvió a subir al escenario, contó lo que le había dicho el pequeño. "Lo que hemos escuchado era verdaderamente la voz de un ángel. Pero después me ha susurrado que le encantó la película Ted. Le he dicho que no era apropiada para un niño de su edad", comentó. "Santo Padre, por favor, perdóneme. Espero que el Señor tenga sentido del humor, sobre todo para valorar las películas en las que participo".
Otro famoso actor de Hollywood, Bill Murray, le ha dedicado un chiste al Sumo Pontífice, en este caso para participar en la iniciativa "Bromea con el Papa", organizada por Missio, una asociación católica. El que cuente el mejor chiste recibe el título honorífico de "Asesor de Comedia del Papa", y un premio de 10.000 dólares que puede donar a la causa benéfica que elija.
El chascarrillo del actor basa su comicidad en los juegos de palabras en inglés, por lo que tiene difícil traducción al español. "¿Has oído hablar de las dos antenas que se casaron? La misa [en inglés "service" se usa indistintamente para el oficio religioso y para la señal de radio] no estuvo muy bien, pero el banquete [en inglés "reception", como la recepción de una señal de radio] fue fantástico”.
