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Biografía

Bill Murray

Bill Murray

69 años

Bill Murray

Nació el 21 de Septiembre de 1950 en Wilmette, Illinois, EE.UU.

Atrapado en el humor

01 Julio 2004

Si su personaje de Atrapado en el tiempo estaba condenado a vivir una y otra vez el mismo día, Bill Murray parecía atrapado en comedietas alocadas de tres al cuarto. Pero los buenos aficionados al cine saben desde hace algún tiempo que es capaz de bordar personajes excéntricos, que ha salido airoso de más de una interpretación de entidad, y que es el más aventajado de los histriónicos cómicos de Saturday Night Live. De aspecto cínico y sarcástico, es una lástima que haya tenido que sobrepasar los cincuenta para que los directores dramáticos empiecen a llamarle para papeles complejos.

Nacido el 21 de septiembre de 1950 en Wilmette, un pueblecito de Illinois, William James Murray fue el quinto de los nueve hijos de un humilde matrimonio. Tanto él como algunos de sus hermanos trabajaban en un club de golf como caddies, para que sus padres pudieran pagar el colegio de los jesuitas donde estudiaban. Allí participaba en las obras de teatro escolares, lo que le hizo descubrir su vocación artística. Aún así, decidió estudiar medicina, matriculándose en la Universidad de Denver, pero un oscuro episodio dio al traste con sus aspiraciones académicas. Tras ser detenido por posesión de drogas, la dirección del centro decidió expulsarle. Poco después, volvió a ser arrestado en el aeropuerto de Chicago, cuando declaró que llevaba una bomba, aunque en realidad su maleta contenía ocho kilos de marihuana. Al menos, Murray se toma con humor este alocado incidente de juventud, asegurando en varias ocasiones que fue “el traficante más patoso de la historia criminal estadounidense”.

Decidió dedicarse al humor en la radio, en un programa que obtendría cierta popularidad, National Lampoon Radio Hour. Y a pesar de su carácter reservado, y de que normalmente apenas habla con nadie, Murray se hizo muy amigo de sus tres compañeros del show: John Belushi, Gilda Radner y Dan Aykroyd. Pero pronto, estos cómicos fueron fichados para un programa recién creado de la televisión estadounidense, Saturday Night Live, por lo que Murray tuvo que buscarse otros trabajos en radio y apariciones como extra en películas como Próxima parada, Greenwich Village. Finalmente acabó integrándose en una compañía teatral de Chicago. Su gran golpe de suerte llegó en 1977, cuando se produjo una baja en el programa televisivo de sus amigos, y éstos le llamaron para sustituir a Chevy Chase, en la tercera temporada. Al igual que a toda una generación de cómicos, Saturday Night Live le convirtió en un rostro popular. La parte negativa es que le encasillaron en comedias alocadas. Por esta razón, debutó como protagonista interpretando al director de un campamento de verano en Los incorregibles albóndigas, disparatada cinta de enredos juveniles subida de tono que se convirtió en un gran éxito. De hecho, se hicieron tres secuelas, y una mala imitación (Albóndigas y macarrones), ya sin Murray, que había quedado relegado a protagonizar tontorrones subproductos, que le granjearon al menos grandes amistades con los directores de las mismas. Con Harold Ramis trabajó por primera vez en El club de los chalados, infumable sátira del mundillo del golf. Además, se convirtió en actor fetiche de Ivan Reitman, el director de la citada Los incorregibles albóndigas, con quien repetiría en El pelotón chiflado, predecible parodia del cine de reclutas en la que Murray conseguía arrancar algunas sonrisas. Al menos, Sidney Pollack le dio un papel secundario de mayor entidad en Tootsie, muy superior a sus anteriores trabajos. Su mayor éxito, motivado más por la pegadiza sintonía que por la calidad de la cinta, fue Los cazafantasmas, de nuevo a las órdenes de Ivan Reitman, a partir de un guión escrito por los otros protagonistas, Harold Ramis y Dan Aykroyd, y que iba a ser protagonizada por John Belushi, prematuramente fallecido.

En este momento de su carrera, Bill Murray era un actor que arrasaba en taquilla, pero echaba en falta producciones de mayor calidad, por lo que decidió arriesgarse. Fue así como protagonizó una nueva versión de El filo de la navaja, la novela de William Somerset Maugham, reconvertida en guión cinematográfico por el propio Murray. Y aunque el resultado es inferior a la versión clásica de Tyrone Power, se trata de un digno trabajo que no merecía estrellarse, únicamente porque al público le costó creerse a Murray en un drama. De esta forma, el actor tuvo que volver a la comedia, en títulos tan prescindibles como La loca aventura del matrimonio, Los fantasmas atacan al jefe y la segunda entrega de Los cazafantasmas. Le quedó tiempo para probar fortuna en el musical, con un pequeño papel en La pequeña tienda de los horrores, e incluso para dirigir Con la poli en los talones, hasta el momento su única incursión tras la cámara.

En los 90, Murray se distingue por seleccionar tan cuidadosamente sus guiones que productores y directores tienen que darle la lata para que les haga caso. “Es mucho trabajo leer un guión. Algunos dicen que escribieron pensando en mí y resulta que utilizan frases que provienen de otras películas viejas mías”, explica el actor, que asegura que la mayoría de las veces rechaza los proyectos que le ofrecen. “He dicho que no tantas veces, que alguna gente simplemente ya no me molesta”. Entre los trabajos escogidos con cuentagotas por el actor en esta época destaca una comedia absolutamente hilarante, Atrapado en el tiempo, que aceptó porque la dirigía su viejo amigo Harold Ramis. A continuación, deslumbra a propios y extraños como gángster con vocación de cómico en La chica del gángster, en la que le rompió accidentalmente la nariz a Robert De Niro en el rodaje. Y por si a alguien le quedaba alguna duda de que se le había subvalorado, conmovió a la platea interpretando a dos perdedores, el travesti de Ed Wood, y el ventrílocuo de medio pelo de Abajo el telón. También realizó dos de sus mejores trabajos a las órdenes de Wes Anderson: Academia Rushmore y Los Tenenbaums, y apareció como estrella invitada en Los ángeles de Charlie.

Ocho meses tardó Sofia Coppola en convencerle para interpretar al actor de Lost in Translation: “Incluso después de haberse comprometido y estando ya nosotros en Tokio para rodar, no sabíamos si iba a aparecer”, recuerda la directora. Por su parte, Murray se deshace en elogios hacia la prometedora realizadora. “Nunca me habían escrito algo que me haya entusiasmado tanto hacer, y que luego lo hayan dirigido tan bien”, declara. Su trabajo se saldó con un Globo de Oro, y la primera nominación al Oscar para Murray. Y aunque finalmente la estatuilla fue a parar a Sean Penn, se trata de una hazaña que no ha conseguido ningún otro integrante del Saturday Night Live.

Apenas se conoce nada de la vida privada de Murray, de carácter reservado y famoso por sus desplantes a los periodistas. Se sabe que es aficionado a comprar equipos de béisbol de cuarta fila, para intentar que asciendan de categoría. El actor tiene seis hijos, y tras divorciarse de su primera mujer, contrajo matrimonio con Jennifer Butler, la diseñadora de vestuario de Atrapado en el tiempo. Tras ponerle la voz a Garfield, en una adaptación en imagen real del famoso personaje de las tiras cómicas de Jim Davis, le veremos haciendo de oceanógrafo en Life Aquatic, la nueva comedia de Wes Anderson, y también en el próximo trabajo de Jim Jarmusch.

Filmografía
The French Dispatch

2020 | The French Dispatch

Cazafantasmas: Más allá

2020 | Ghostbusters: Afterlife

Una madre soltera y sus dos hijos se van a vivir a un pequeño pueblo donde descubrirán su conexión con los orígenes de los Cazafantasmas y el legado secreto que su abuelo les ha dejado.

Los muertos no mueren

2019 | The Dead Don't Die

Centerville, un pueblecito de la América profunda. Dos policías, Robertson y Peterson, apatrullan la zona, en que afrontan denuncias como la de que, según el supremacista granjero Frank Miller, el sintecho Hermit Rob está matando a sus gallinas. Más serio resulta el salvaje destripamiento de dos mujeres en una cafetería, podrían haber sido víctimas de uno o varios animales salvajes. Aunque la culpa la podrían tener también los zombis, que comienzan a salir de sus tumbas, coincidiendo con el fracking de los casquetes polares. Curiosamente, algunos lugareños tienen sólidas nociones de cómo acabar con los muertos vivientes, lo mejor es cortarles la cabeza, según sabe bien Zelda, que regenta la funeraria, o Bobby, que se ocupa de la tienda de la gasolinera, y ha visto todas las películas de zombis que puedan imaginarse. En cambio, tres jovenzuelos de ciudad, que se alojarán en un motel, parecen carne de cañón para los zombis. Delirante película escrita y dirigida por Jim Jarmusch, que ha demostrado ya antes que las películas de género pueden abordarse de un modo “diferente”, ya sea el western (Dead Man), las cintas de sumuráis (Ghost Dog) o las de vampiros (Sólo los amantes sobreviven). En esta ocasión se encuentra lejos de las elevadas cotas de maestría alcanzadas en sus mejores filmes –con permiso de sus cintas de los 80–, Paterson y Flores rotas, que protagonizaron respectivamente Adam Driver y Bill Murray, presentes en el film, así como otros de los artistas con los que trabaja más a gusto, como Tilda Swinton y sus buenos amigos Tom Waits e Iggy Pop. Porque se limita a entregarnos un divertimento, donde entre guiño y guiño parece tomarse a cuchufleta el subgénero de terror de muertos vivientes, con un sentido del humor muy reconocible y surrealista, que apreciarán sus seguidores incondicionales. En cambio a los abonados a The Walking Dead o a las películas de George A. Romero, puede que les rompa el saque, y no perdonarán tal vez que se quite el hierro al supuesto sublime simbolismo del zombi, de una sociedad que se encuentra ya muerta en vida, o sea, no puede morir, como indica con guasa el tautológico título del film, citando una canción recurrente de Sturgill Simpson compuesta para la película. Y eso que Jarmush ha sembrado el film de homenajes y citas a películas de muertos vivientes. Aunque abundan las escenas de decapitamientos, no estamos antes una película de violencia gráfica y desagradable, se busca sobre todo ofrecer momentos de lacónico surrealismo, con intercambios dialécticos que no disgustarían seguramente al finlandés Aki Kaurismäki. El resultado, aunque simpático, es irregular, aparte de que Jarmusch no inventa precisamente el género paródico de zombis, que ya ha dado pie a títulos como Bienvenidos a Zombieland o Memorias de un zombi adolescente.

5/10
Zombieland: Mata y remata

2019 | Zombieland: Double Tap

Diez años después de la gamberra y salvaje comedia de muertos vivientes Bienvenidos a Zombieland, su opera prima, Ruben Fleischer reincide con una historia situada en el mismo universo en que toca sobrevivir a toda costa, en que repiten los personajes protagonistas reunidos para la ocasión, Jesse Eisenberg, Emma Stone, Woody Harrelson y una ya crecidita Abigail Breslin, no es lo mismo tener once años que veintiuno, qué duda cabe. El temor de que se nos va a ofrecer más de lo mismo, el plato de antaño recalentado en el microondas de un Hollywood poco imaginativo, se disipa enseguida, pues Zombieland: Mata y remata muestra un fantástico dinamismo, idea algunas situaciones nuevas, y sobre todo, resulta completamente desternillante. Ya desde el arranque, Columbus, Tallahassee, Wichita y Little Rock como inquilinos de la Casa Blanca tras sortear a los zombies de turno –a estas alturas ya sabemos, véase el actual presidente, cualquiera puede llegar a vivir allí–, advertimos que los guionistas originales Rhett Reese y Paul Wernick, y el recién llegado Dave Callaham, se han ganado su sueldo, hay ingenio a la hora de idear los distintos gags. De entrada, hay ideas fáciles, aunque sean eficaces: Tallahassee ha desarrollado una relación paternofilial con Little Rock, y ésta reclama independencia, Columbus decide pedir matrimonio a Wichita, a lo que ella reacciona agobiada; esto provoca tensiones en el grupo e indeseadas separaciones. Pero enseguida entran nuevos personajes en liza, el hippy partidario de la no violencia, también con los zombies, Berkeley, o, auténtico hallazgo –está fantástica Zoey Deutch–, el prototipo de rubia buenorra y descerebrada Madison que se defiende de los muertos vivientes con su spray de pimienta. Lo que propicia que viajen hacia donde se supone que existe una comuna que vive pacíficamente, a salvo del peligro zombi. No es cuestión aquí de hacer la enumeración completa de las abundantes ocurrencias, como el recurso a las reglas de Columbus –una, la del título– o la clasificación de los zombies, baste subrayar que asoma con frecuencia la agudeza de ingenio. Y aunque se juegue con los dobles sentidos y el humor grueso, se procura no rebasar ciertos límites, claramente se advierte un esfuerzo de contención, también en la abundante violencia paródica, muy tarantinesca, como era la del original.

6/10
Cazafantasmas

2016 | Ghostbusters

Relanzamiento de la franquicia iniciada en 1984 con Los Cazafantasmas, de Ivan Reitman, film menor con cierta gracia que tuvo una secuela en 1989. La novedad consiste en que en esta ocasión se cuenta con protagonistas femeninas. Manhattan. Erin Gilbert aspira a un puesto fijo como profesora de física cuántica, pero descubre que su antigua amiga Abby Yates ha puesto a la venta online un antiguo libro que escribieron conjuntamente, sobre fenómenos paranormales, que la descalificaría para su trabajo. Cuando acude a pedirle que lo retire de la circulación, ambas se verán involucradas en una serie de apariciones fantasmales, y acabarán formando un equipo para combatirlas, junto con la ingeniera Jillian Holtzman, y la taquillera del metro Patty Tolan. Tiene al frente como director y coguionista a Paul Feig, responsable de La boda de mi mejor amiga, que cuenta de nuevo con las dos protagonistas principales, Kristen Wiig, y Melissa McCarthy, eficaces en registros cómicos, así como las cómicas de Saturday Night Live Kate McKinnon y Leslie Jones. Todas ellas se complementan bien, y están bien apoyadas por Chris Hemsworth, sorprendente como un disparatado secretario, equivalente masculino a las rubias tontitas vistas en infinidad de films. De esta forma, las nuevas Cazafantasmas entretienen, con secuencias hilarantes, como la del concierto de rock duro. Por lo demás, al igual que el original, carece de grandes pretensiones, y al final agota un poco el despliegue de efectos especiales, con tal despliegue de fantasmas que resulta agotador. Muchos fanáticos de la saga han generado en internet una oleada de oposición a la nueva versión, pero disfrutarán con los numerosos homenajes a la década de los 80, con aparición del roquero Ozzy Osbourne incluida. Y cameos del fantasma Moquete, y de los actores Bill Murray (un científico que niega la existencia de los fantasmas), Dan Aykroyd (un taxista), Sigourney Weaver (mentora del personaje de McKinnon), Ernie Hudson (tío del de Jones).

5/10
A Very Murray Christmas

2015 | A Very Murray Christmas

Especial navideño, simpático pero no memorable, que supone la reunión de Sofia Coppola con Bill Murray doce años después de hacer juntos Lost in Translation. La trama es sencilla, se supone que Bill Murray está preparando un programa para la Navidad, y le están fallando los muchos famosos que iban a acudir, incluido por ejemplo el Papa Francisco. Encima, una tormenta de nieve sacude Nueva York, donde está grabando, y hasta se quedan sin luz, por lo que podrían suspender el programa, que se está haciendo en un hotel, donde también parece que se ha cancelado una boda. En fin, todo es una excusa para ofrecer algunos chistes de Murray, más diversas canciones, la más memorable el "Noche de paz" a cargo de Miley Cyrus, más comedida de lo que se muestra últimamente, como papá Noel minifaldera.

5/10
Rock the Kasbah

2015 | Rock the Kasbah

Richie Lanz es un representante de cantantes totalmente en decadencia, tipo desastrado que acaba aceptando un trabajo en Afganistán, para colaborar con las actuaciones que se hacen ahí para las tropas que se encuentran desplazadas. Tal caos es Richie que acaba en Kabul sin dinero y sin pasaporte, y aceptando dudosas tareas. Hasta que una noche tiene una "revelación", en el desierto escucha cantar a una voz prodigiosa, se trata de una mujer. Y decide llevarla a un programa televisivo tipo "Operación Triunfo" o "American Idol" para descubrir talentos locales, todo un desafío, pues nunca hasta la fecha ha cantado una fémina. El personaje protagonista parece cortado por el patrón "Bill Murray" –hay muchos puntos de conexión con la muy superior St. Vincent–, así que es totalmente lógico que éste sea el actor escogido para la función, que prometía ser divertida. No lo es, el actor se mueve con desgana, y la prostituta que le ayuda, encarnada por Kate Hudson, está muy desdibujada, aunque peor es lo de Bruce Willis, que parece enfadado todo el rato, como si aún no le hubieran pagado su anhelado cheque. Por desgracia el veterano Barry Levinson maneja un torpe guión de Mitch Glazer. En la función falta el colmillo de sátira política que sí reconocíamos en Cortina de humo, y no se logran las deseadas risas. Tampoco funciona como reivindicación de los derechos de la mujer en el mundo islámico, idea tímidamente apuntada, seguramente para no airar a algunos socios de la producción como Dune Films, compañía marroquí.

3/10
Aloha

2015 | Aloha

Cameron Crowe prometía mucho tras entregar Jerry Maguire y Casi famosos. Y aunque su filmografía posterior es pasablemente entretenida, no está a la altura de estos títulos. Es lo que le pasa con Aloha, que a priori cuenta con todos los ingredientes que le gustan, dramedia romántico y nostálgico, pero que no acaba de funcionar. El film sigue a Brian, ingeniero aereoespacial desencantado, que llega a Hawai con un supuesto trabajo, aunque en realidad tiene un encargo de una empresa contratista del ejército americano, ligado a un satélite militar. El tipo, algo cínico, se reencuentra con Tracy, una novia que ahora está casada pero que despierta en él antiguos sentimientos. Al tiempo, le guía una piloto de cazas americana, Allison, con sangre hawaiana. Con los citados elementos, Crowe, que escribe el guión y dirige, entrega un batiburrillo que no logra el necesario equilibrio, a pesar del esfuerzo de los actores por hacer medianamente creíbles a sus personajes. Concedamos que Emma Stone trata de componer una mujer de carácter al hacer de militar, pero su "mística" hawaiana y los comentarios telefónicos con mamá "rajando" de su jefe quedan raros, y el conjunto no resulta creíble. También lo tiene difícil Rachel McAdams, encarnando a la ex novia con un marido con el que no se acaba de llevar bien y con una maraña de sentimientos que no acaba de controlar, tal vez porque resultan poco creíbles, el dolor que le quedó cuando se fue Brian, junto a una ilusión poco clara por su retorno. Tampoco entendemos las motivaciones del protagonista encarnado por Bradley Cooper, mientras que John Krasinski como el marido poco tiene que hacer, su personaje resulta bastante plano como alguien que ejerce, por así decir, de propietario de linda esposa que teme perder. A esta tipología humana confusa se suma la relamida espiritualidad hawaiana y el intento de criticar la presencia de empresas privadas en la defensa nacional de un país, con ideas algo increíbles, que encarna Bill Murray, quien a espaldas del ejército pretende colocar en el satélite armas no autorizadas.

4/10
El Gran Hotel Budapest

2014 | The Grand Budapest Hotel

Imaginativo juego de muñecas rusas a cargo del inclasificable y ocurrente Wes Anderson, que dice haberse inspirado en la obra del genial escritor Stefan Zweig, aunque igual podría afirmar que sus personajes de bigotes son deudores de Hergé y su álbum de Tintín “El cetro de Ottokar”, ya puestos. Una joven en la actualidad se siente profundamente conmovida por la novela “El Gran Hotel Budapest”; un autor, unos años antes, confiesa haber escuchado su historia en dicho hotel sito en una montaña solitaria, de labios del señor Mustafá; y Mustafá recuerda su época de botones del hotel, cuando era Zero, a las órdenes del señor Gustave, dueño del establecimiento y todo un caballero, cuando descubrió el amor y se vio sumergido en una vertiginosa aventura conspiratoria de crímenes a cuento de una herencia. Anderson entrega una narración aventurera de enorme dinamismo, con sugerentes toques surrealistas, en la época del desmembramiento del imperio austrohúngaro previa a la Segunda Guerra Mundial, aunque aludiendo siempre a países ficticios. Y a la hora de apostar por lo grotesco, se permite algún detalle gore o tosco, jugando así al contraste con los modales impecables del señor Gustave. Como hiciera ya en Moonrise Kingdom, el cineasta texano apuesta en El Gran Hotel Budapest por una visión romántica, con una paleta de colores pastel muy estudiada, y acudiendo a encuadres atrevidos y al uso de grandes angulares. En su cuidado guión hay espacio para una idealizada historia de amor, y una bonita relación patrón-subalterno de tipo casi paternofilial, que no paternalista. Destaca además un reparto coral de divertidos personajes estrambóticos, y riesgos como el de un formato de pantalla casi cuadrado, y efectos de miniaturas apenas disimulados, que dan al conjunto un adecuado aire naïf.

8/10
Monuments Men

2014 | The Monuments Men

Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, y con el apoyo del presidente Roosevelt, se creó el Grupo de Monumentos, Bellas Artes y Archivos, con la misión de poner a salvo las obras de arte expoliadas por Adolf Hitler, quien planeaba crear en Linz, su ciudad natal, el Führermuseum; cuando las tornas de la guerra se torcieron, el tirano nazi firmó el conocido como Decreto Nerón, por el que se ordenaba la destrucción de este tesoro artístico antes de dejarlo caer en manos aliadas. Un grupo de sietes hombres liderado por Frank Stokes, conformado por directores de museos y marchantes de arte que no eran aptos para el combate debido a su edad, librarán otra guerra diferente tratando de poner a salvo unas piezas que mostraban los grandes logros de que es capaz el ser humano, por encima de su tendencia al enfrentamiento y la destrucción. Película dirigida, producida, coescrita y protagonizada por George Clooney, basada en apasionantes hechos reales, y que cuenta con un estilo muy clásico, deudor de películas bélicas corales como Doce del patíbulo y La gran evasión. Frente a trabajos anteriores del cineasta de mayor calado político -Los idus de marzo, Buenas noches, y buena suerte-, aquí hay una apuesta por el aliento épico en las acciones de unos héroes corrientes, donde conviven drama y sentido del humor en los momentos de riesgo y en la contraposición de caracteres. El tratamiento narrativo y el diseño de producción, junto al tratamiento visual de Phedon Papamichael y la partitura musical de Alexandre Desplat, apuntan eficazmente en esa dirección, que a algunos le podría parecer algo ligera, pero que resulta muy adecuada a la hora de evocar los títulos citados. Clooney tiene el mérito de contagiar al espectador el amor por las obras de arte, por cuya defensa merece la pena arriesgar la vida. Y hace muy atractiva la integridad y coherencia de vida, la posibilidad de redimirse de los errores del pasado, y la camaradería. El reparto es excelente, de modo que aunque los personajes están apenas esbozados con unos pocos trazos, Clooney, Matt Damon, Cate Blanchett, John Goodman, Bill Murray, Bob Balaban, Hugh Bonneville y compañía se las arreglan para darles la necesaria entidad.

7/10
Dos tontos todavía más tontos

2014 | Dumb and Dumber To

Harry Dunne necesita urgentemente un trasplante de riñón. Convencido de que la única que puede salvarle la vida es la hija que supuestamente tuvo con una antigua conquista, Fraida Felcher, de cuya existencia acaba de enterarse, se embarca junto a su viejo amigo Lloyd Christmas en un viaje para encontrar a la muchacha, que asiste a un congreso de mentes prodigiosas. Con su primera película, Dos tontos muy tontos, los hermanos Farrelly inauguraron en 1994 lo que se ha dado en llamar Nueva Comedia Americana, cuya principal seña de identidad podría definirse como un ataque sistemático al buen gusto y a las barreras de la corrección política. Por aquel entonces, sus películas –especialmente su posterior trabajo Algo pasa con Mary, la cumbre de su filmografía– al menos gozaban de cierta frescura. Pero los italoamericanos murieron de éxito, pues como su estilo se extendió prácticamente al conjunto del género cómico, llegó un momento en el que no destacaban. Las inenarrables Los tres chiflados y Movie 43 –una de las peores películas de la historia, en la que dirigieron varios segmentos– indican la decadencia de su modelo. En un intento desesperado de recuperar el público perdido, los Farrelly vuelven a sus orígenes con una continuación tardía –se ha rodado dos décadas después– de su propia ópera prima, que ya tuvo una execrable precuela en 2003, Dos tontos muy tontos. Cuando Harry encontró a Lloyd, realizada por otro equipo técnico y artístico. El público no pedía ni mucho menos Dos tontos todavía más tontos, pero parece que estos realizadores ya no saben qué hacer. Esta vez los Farrelly logran algún gag aislado que funciona (el arranque, la búsqueda de la casa de la hija a través de una dirección postal en un sobre), lo que ya es mucho en comparación con sus últimos trabajos. Pero el 90 por ciento de Dos tontos todavía más tontos consiste en una agotadora sucesión de sus recursos de siempre –escatología, surrealismo y humor físico– muy poco inspirada. También abundan los autohomenajes al original. En general, todo ofrece la sensación de que ya se ha visto en la primera parte, de la que se retoma el esquema de road movie. Por Jim Carrey parece que no ha transcurrido el tiempo, aunque hoy en día el espectador ya está muy cansado de su repertorio de muecas. Y lo cierto es que resulta un poco triste contemplar al pobre Jeff Daniels, ya visiblemente envejecido, regresar a sus raíces 'tontunas' cuando aspiró recientemente al Globo de Oro al mejor actor dramático televisivo por su trabajo en The Newsroom. Su interpretación viene a ser como descubrir a un amigo adulto fracasando estrepitosamente en sus intentos de hacer reír a los niños haciendo el tonto en una fiesta de cumpleaños. Por su parte, la madura Kathleen Turner consigue darle cierta gracia a su papel de antiguo bellezón en decadencia física, demostrando una gran capacidad para reírse de sí misma.

3/10
Olive Kitteridge

2014 | Olive Kitteridge | Serie TV

Miniserie basada en la obra homónima de Elizabeth Strout, ganadora del Pulitzter, y que en su versión televisiva tiene muchas papeletas para acaparar premios. Lo que sobre el papel consistía en un conjunto de relatos más bien independientes, con Olive Kitteridge como protagonista, en el sólido y bien estructurado guión de Jane Anderson se convierte en el amargo retrato de un matrimonio –Olive y Henry, que viven con su hijo, Christophe, en Maine–, a lo largo de 25 años. Ella es una maestra de escuela sin pelos en la lengua, siempre hiriente con los demás y que sólo ve lo negativo en las personas; lo contrario de él, farmacéutico, siempre risueño, pero que continuamente está recibiendo bofetones dialécticos de parte de su mujer. Con un reparto formidable –Frances McDormand y Richard Jenkins están sublimes–, domina un pesimismo existencial a la hora de pintar cómo determinadas actitudes vitales de las personas próximas pueden hacer un daño tremendo a cónyuges e hijos. Lo que conduce a soterradas vías de escape extramatrimoniales, a veces pura fantasía o deseos no convertidos en realidad, lo que no contribuye precisamente al equilibrio. La mirada de Strout y la directora Lisa Cholodenko –mucho mejor que en sus anteriores trabajos fílmicos –La calle de las tentaciones, Los chicos están bien– viene a ser como un puñetazo en el estómago, pues aunque en muchas actitudes pueda asistir la razón y hasta hay amor, éste se mezcla con rencores y reproches que como mínimo acaban ahogándolo, sino matándolo. La partitura musical de Carter Burwell y la fotografía de un paisaje como desangelado ayudan a crear la deseada atmósfera que invita a pensar que la vida es poco más que una broma pesada.

7/10
St. Vincent

2014 | St. Vincent

Al menos en apariencia, el maduro Vincent dista mucho de lo que se podría considerar un santo. Cascarrabias, adicto al alcohol, habitual apostador, también mantiene encuentros regulares con Daka, una prostituta embarazada. Pero su nueva vecina, la divorciada Maggie, debe trabajar muchas horas, por lo que no tiene más remedio que reclutarle para que cuide durante unas horas de su hijo Oliver... Parece que Theodore Melfi, productor y cortometrajista, tenía muy pensado su primer largo como realizador y guionista. Con St. Vincent presagia una interesante carrera, pues se trata de una pequeña comedia, sin muchas pretensiones, pero que da que pensar sobre la falta de modelos positivos a los que seguir, en un mundo actual donde muchos niños pertenecen a familias desestructuradas, no tienen cerca a sus progenitores por las exigencias laborales, e impera el cinismo, pues no está de moda reconocer los buenos sentimientos. También refleja St. Vincent el abandono general de los valores religiosos, a través del colegio de curas católico al que acude el protagonista, donde confluyen alumnos de todas las confesiones y también ateos, pero todos ellos unidos por una enorme desorientación y desconocimiento. Demuestra además el debutante Melfi talento para la puesta en escena, componiendo secuencias a veces próximas al surrealismo, pero siempre con cierta fuerza. Esto se mezcla con su habilidad para sortear el sentimentalismo en el que podía haber derivado St. Vincent, sobre todo en las partes referentes a la esposa del protagonista, o en el tramo final. Acierto absoluto con el reparto. El selectivo Bill Murray borda uno de esos personajes peculiares que tiende siempre a escoger. El otro gran protagonista es el niño, el expresivo Jaeden Lieberther, que debutaba con St. Vincent, pero que ya ha sido reclutado por Cameron Crowe para su siguiente trabajo. En roles secundarios brillan Melissa McCarthy –en un personaje con un fuerte componente dramático distinto a los que suele interpretar– y Naomi Watts –que exhibe un impecable acento ruso en su rol de 'stripper'–. También convence el habitual secundario irlandés Chris O'Dowd (que ya trabajó con McCarthy en La boda de mi mejor amiga), como sacerdote que mantiene el optimismo a pesar de la situacion, y que sabe despertar a sus alumnos el interés por los santos.

7/10
Alpha House

2013 | Alpha House | Serie TV

La comedia es un género difícil. La sátira política todavía más. Si encima uno se lanza a pergeñar una trama sobre cuatro congresistas republicanos que comparten vivienda en Washington, el riesgo es de grado máximo. Así las cosas, no extraña que esta a esta sitcom de Garry Trudeau se la vea venir a la legua a la hora de lanzar pullas contra un partido político determinado, y que la sutileza no sea demasiado alta. Con lo cual la deseada carga de gracia que uno podía esperar no acaba de llegar, y eso que en el reparto está un gracioso como John Goodman, y hasta Bill Murray se pasea por ahí haciendo un cameo. Pero no es suficiente, y las bromas sobre la gandulería y vida sexual de los políticos, el filibusterismo o la defensa de los valores tradicionales, no arrancan una sonrisa ni al espectador más complaciente.

4/10
A Glimpse Inside the Mind of Charles Swan III

2012 | A Glimpse Inside the Mind of Charles Swan III

Moonrise Kingdom

2012 | Moonrise Kingdom

Tras debutar en el campo de los dibujos animados con Fantástico Sr. Fox, Wes Anderson vuelve a la imagen real con Moonrise Kingdom, elegida para inaugurar el Festival de Cine de Cannes. Como es habitual, el propio Anderson ha escrito el guión, con la ayuda de Roman Coppola, con el que ya había elaborado el libreto de Viaje a Darjeeling. Años 60, en una isla de Nueva Inglaterra. Sam, un preadolescente, huye del campamento de scouts para reunirse con Suzy, la chica de la que se ha enamorado, y emprender un viaje hacia territorio selvático. Trata de encontrarles el capitán Sharp, de la policía local, mientras que el jefe de scouts Ward también ha emprendido la búsqueda por su cuenta con los otros chicos a su cargo. Como cabía esperar, Anderson se mantiene dentro de su particular mundo personal, marcado por un tono surrealista, personajes estrafalarios, frescos golpes de humor y abundancia de imágenes coloridas. En suma, vuelve a realizar una apología de la excentricidad, con otro joven protagonista con gafas como el de Academia Rushmore, su debut, que a pesar de su apariencia chocante parece tener dotes excepcionales. Una vez más vuelve a estar muy presente la reivindicación de la necesidad de la unidad familiar. A diferencia de otros de sus títulos, como Life Aquatic, que parecía concebido únicamente para sus incondicionales más acérrimos, Moonrise Kingdom tiene un ritmo dinámico, se sigue con interés y logra conmover a través de su exploración del descubrimiento del amor. La huida juvenil de los protagonistas no oculta estar inspirada en "El guardián entre el centeno", el célebre libro de J.D. Salinger. Como es habitual, el realizador ha seducido a conocidos actores. como Edward Norton, Frances McDormand y Bruce Willis, en registros sorprendentes. No puede evitar Anderson ofrecer una vez más la sensación de que en Moonrise Kingdom ha desaprovechado a parte del reparto, como en el caso de la gran Tilda Swinton, que tiene un mínimo papel como asistente social, o el de Harvey Keitel, eficaz, pero breve. Tampoco tienen una enorme presencia esta vez Bill Murray y Jason Schwartzman, sus actores fetiche. Los auténticos reyes de la función son los jóvenes debutantes Jared Gilman y Kara Hayward, así como el resto del reparto juvenil, que logra personajes muy mimetizados con el universo de Anderson.

6/10
Hyde Park on Hudson

2012 | Hyde Park on Hudson

Los límites del control

2009 | The Limits of Control

Un tipo solitario, negro, con manías como la de pedir siempre dos cafés expreso en tazas separadas. Tiene encuentros con misteriosos personajes en aeropuertos y terrazas de bar. Mediante frases clave que permiten el mutuo reconocimiento intercambian mensajes cifrados contenidos en cajitas de cerillas. ¿A qué se dedica este hombre? Misterio, no sabemos, pero intuimos que no se trata de una hermanita de la caridad, que su oficio es más bien siniestro, y precisa un absoluto dominio o control. Nuestro misterioso personaje se mueve por España: Madrid, Sevilla, un pueblo de Almería. La ejecución de su misión está cada vez más cerca, y la necesidad de relajación para no fallar es total. Una película de atmósfera. Con uso inteligente y variado de la música, e imágenes recogidas por Christopher Doyle que dan a la geografía urbana y rural española un aspecto único, no muy distinto a sus otros filmes. En tal sentido, todo es muy Jim Jarmusch, aunque la trama y su estiramiento hasta las casi dos horas resultan caprichosos en exceso, y el entretenimiento cara a no agotarse parece consistir en reconocer lugares y actores. El film conecta algo con Ghost Dog. El camino de samurai, en la mirada de un tipo disciplinado y frío, un lacónico Isaach De Bankolé, que hace lo que debe hacer, sin dejarse distraer más allá de lo imprescindible y punto. Es el sentido, se supone, que tiene la insólita y surrealista presencia de la mujer desnuda que se cuela en el apartamento del protagonista, y ante la que éste mantiene la distancia justa. Se puede intuir que algo le gusta contemplar obras de arte en el Museo Reina Sofía, y que le atraen las guitarras, más allá de los múltiples usos que se pueden dar a sus cuerdas. Los diálogos son escasos, a veces dar vueltas a ideas como el subjetivismo o el poder de la imaginación para justificar lo imposible. El desenlace, algo desconcertante, sugiere, tal vez, una crítica a la clase política estadounidense con una visión 'realista' –o sea, despreciativa hacia las personas– de las cosas.

5/10
El último gran día

2009 | Get Low

Get Low bebe del folklore sureño. Cuenta la historia de un excéntrico anciano, que vive solo en su propiedad, y sobre el que circulan mil anécdotas turbias, ninguna seriamente contrastada. Felix Bush ha tenido la extraña ocurrencia de organizar su propio funeral en vida. Intuyendo que le queda poco tiempo en este mundo, organizará una gran fiesta en la que desea que los asistentes cuenten historias sobre él, con la secreta esperanza de que salgan a la luz los hechos terribles de los que se siente culpable, y que le han torturado durante más de cuarenta años. Pero en realidad, nadie parece saber nada cierto sobre él.El film con el que debuta en la dirección Aaron Schneider -antes ganó el Oscar por el corto Two Soldiers, y se ha curtido como director de fotografía y en series de televisión- es un magnífico ejemplo de sensibilidad y buen hacer. Una historia sobre la necesidad del perdón y de purgar las propias culpas, traspasada por el amor. Suena un poco a tragedia, pero lo cierto es que toda la narración está impregnada por dosis de buen humor, provocadas por el carácter imprevisible y cortante de Bush -inmenso Robert Duvall, interpretación memorable-, y por los deseos de ganar dinero del dueño de la funeraria -un papel cortado a la medida de Bill Murray, divertido e inteligentemente contenido-; hay una buena ristra de personajes secundarios: Mattie, la mujer que estuvo enamorada de Bush -Sissy Spacek-, el empleado de la funeraria cuya mirada es un poco la del espectador -Lucas Black-, los dos pastores, el tipo con ganas de bronca, el locutor de radio... Punteada con una estupenda banda sonora, con adecuados rasgueos de guitarra, esta fábula es un auténtico regalo, un milagro de emoción clásica, narración de magníficas hechuras, con tipos humanos que se hacen querer.

7/10
Bienvenidos a Zombieland

2009 | Zombieland

Muchos son los directores que han logrado llamar la atención con películas de zombies, desde que George A. Romero debutara con la clásica La noche de los muertos vivientes, claro modelo para sus seguidores. Vinieron después Peter Jackson (Tu madre se ha comido a mi perro), Zack Snyder (Amanecer de los muertos) y Edgar Wright (Zombies Party). Ahora, se une a tan selecto club Ruben Fleischer, de talento innegable, que sin duda dará que hablar, y que firma su opera prima. Columbus es un joven miedoso que intenta sobrevivir a pesar de que el mundo ha sido invadido por los muertos vivientes, que han acabado con la mayoría de la humanidad. A pesar de todo, Columbus intenta regresar a su pueblo natal en busca de sus padres. Para mantenerse vivo sigue escrupulosamente una serie de reglas: “No te hagas el héroe”, “Asegúrate de tener una salida”, etc. Por el camino, acabará pegándose a un tipo duro, Tallahasse, experto en exterminar zombies. Es necesario advertir que la cinta es extremadamente salvaje, y su humor negro extremo la hacen totalmente desaconsejable para el público más sensible. También es cierto que sus excesos violentos son bastante irreales. Por citar un ejemplo, va en la línea de Kill Bill Volumen 1, y aquel enfrentamiento entre Uma Thurman y los 88 maníacos.   En cualquier caso, los que a pesar de todo se apunten a ver Zombieland, comprobarán que la cinta se va ganando poco a poco incluso al espectador más reacio, gracias a sus personajes estrambóticos, a sus eficaces secuencias de acción, y a sus golpes de humor. Destaca la aparición de un conocido actor de Hollywood, que se interpreta a sí mismo, que atiende a las siglas B.M., y que da pie a una de las secuencias más surrealistas que se hayan visto jamás en una pantalla. El director ha dado con un reparto tan ajustado que después de ver la película resulta difícil imaginar qué otros actores podrían haber encarnado a los mismos personajes. Claramente se lleva la palma Woody Harrelson, memorable vaquero cazador de zombies, obsesionado por los twinkies. Pero el joven Jesse Eisenberg es un convincente pánfilo en lucha por la supervivencia. Les acompañan las brillantes Abigail Breslin (que a sus once años está muy crecida en relación a la memorable Pequeña Miss Sunshine!) y Emma  Stone (Supersalidos), que son dos inteligentísimas hermanas estafadoras. Aunque se trata de un film de entretenimiento muy gamberro, se permite un sincero y efectivo elogio de la amistad, ya que el tema central es la confianza en el prójimo en situaciones extremas.

6/10
City of Ember (En busca de la luz)

2008 | City of Ember

Algún tipo de catástrofe ecológica sacude a la Tierra. Los supervivientes deben refugiarse bajo la superficie terrestre, en la ciudad de Ember, pensada para tal emergencia. Los sucesivos alcaldes de la subterránea metrópoli se traspasarán a lo largo de los años, unos a otros, una enigmática caja, que avisará en el momento adecuado cuándo se puede volver a vivir en el exterior. Pero el tiempo pasa, y la cadena de entrega de la caja se rompe, de modo que ésta queda olvidada. Entretanto la ciudad inicia inexorablemente su decadencia, en primer lugar por los continuos fallos del generador de luz, pero también por el indolente gobierno del alcalde Cole, que sólo vela por su propio interés. Por suerte andan por ahí dos despiertos jóvenes, Lina y Doon. Ambos acaban de hacer su juramento de servicio a Ember, y comienzan a trabajar, la primera como mensajera, y el otro en el mantenimiento de las tuberías de la ciudad. Prosigue el loable empeño de Walden Media por producir cine familiar. En esta ocasión se adapta un libro de Jeanne Duprau, con un sencillo mensaje de advertencia para preservar el planeta. El film comienza de modo prometedor, con un comité de sabios que pone en marcha un operativo para la supervivencia bajo tierra. Luego vemos un diseño artístico de la ciudad más o menos razonable, y a los jóvenes dispuestos a cumplir con su tarea, cara al funcionamiento de la ciudad. Pero la cosa no va más allá, enseguida empiezan los problemas narrativos que conducen al aburrimiento. Sorprende descubrir el solitario nombre de Caroline Thompson en el guión, porque la mano de la autora de los libretos de Eduardo Manostijeras, Pesadilla antes de Navidad y La novia cadáver no se adivina por ninguna parte. Y Gil Kenan, que dirigió el estupendo film de animación Monster House, fracasa al ponerse a trabajar con actores de carne y hueso. Tenemos así una serie de desordenadas peripecias de los protagonistas, una concepción infantiloide (que no infantil) de la trama, y una galería de secundarios de lujo -los desganados Bill Murray, Tim Robbins, Martin Landau, Toby Jones- a los que no se saca ningún partido. Tampoco tienen demasiado que hacer los protagonistas, Saoirse Ronan -la hermana mentirosa de Expiación-, y el bastante inexpresivo Harry Treadaway. Así las cosas, queda un film simplemente entretenido, si no se es demasiado exigente.

4/10
Superagente 86 De película

2008 | Get Smart

El productor Charles Roven recupera al personaje de la célebre serie de televisión Superagente 86, creada por el cómico Mel Brooks y emitida con gran éxito durante el lustro de 1965-1970. Por primera vez el agente Maxwell Smart es interpretado por un actor distinto de Don Adams, pues si bien se han hecho otras versiones de sus aventuras en 1989 y 1995, el simpático actor neoyorquino también estuvo presente en ellas. El film sigue el mismo esquema de la serie, con la agencia de espías Control, encargada de salvaguardar la seguridad del gobierno de Estados Unidos, y con la organización criminal oponente, KAOS. Aquí el agente Maxwell Smart es un experto y prestigioso analista de Control, anque él lo que desea es vivir la acción de cerca, luchar cuerpo a cuerpo y sobre el terreno. La oportunidad para cumplir sus sueño le llegará cuando aparezca la atractiva agente 99, cuya aparición coincide con un serio aviso de atentado contra el presidente de los Estados Unidos. Estamos ante un divertido producto, ideal para no pensar y dejar que la sonrisa florezca en el rostro. Gran culpa de que la cosa funcione está en el reparto encabezado por Steve Carell. Este tipo tiene gracia, caramba. Su humor es muy físico, gestual, basado en gags rápidos y muy tontorrones, que recuerdan al slapstick. Lo cierto es que pone unas caras y hace unos movimientos tan ridículos que surten efecto. Le acompañan con soltura una simpática Anne Hathaway, en alza tras El diablo viste de Prada, y unos cuantos secundarios muy apañados, como Alan Arkin o el forzudo The Rock. El director Peter Segal, especialista en comedias de no muy altos vuelos (Ejecutivo agresivo, El clan de los rompehuesos), asciende esta vez un peldaño con una agradable película –aunque no memorable, todo hay que decirlo–, que pese a algunos altibajos se ve con agrado. Destacan los efectos especiales y las frecuentes escenas de acción, rodadas con pericia. Los más nostálgicos reconocerán además los homenajes a la serie (los coches, el vestuario, etc.) y a las películas estilo James Bond. Funcionan con eficacia tambén los divertidos cameos de Bill Murray (absolutamente surrealista) y del veterano James Caan, que encarna al bobo presidente americano.

5/10
Hooligan

2007 | Rise of the Footsoldier

Producción británica que reconstruye la azarosa historia real de Carlton Leach, un hooligan que se convirtió en una figura criminal muy conocida en su país. Durante años fue hincha del West Ham United, y formó parte de una asociación de seguidores durante los años 80 y 90. Leach compaginaba la asistencia a los partidos y reuniones de los seguidores con el tráfico de drogas, hasta que llegó a convertirse en un temido gángster de Londres. El desconocido director británico Julian Gilbey (Rollin' with the Nines) es también el responsable del guión, que se esfuerza por ser bastante fiel a los hechos reales.

4/10
Viaje a Darjeeling

2007 | The Darjeeling Limited

Película a película el texano Wes Anderson se ha ganado una fama de tipo peculiar, con una visión tragicómica de la existencia, muy, pero que muy suya. Su éxito se debe seguramente a que propone historias distintas a lo acostumbrado, bien sea sobre familias de genios (Los Tenenbaums), un alumno de dotes extraordinarias (Academia Rushmore) o una paranoica aventura marina (Life Aquatic). En este caso ofrece más de lo mismo, es decir un planteamiento caprichoso y un desarrollo disparatado, donde nunca se sabe qué puede venir después. Tres hermanos, que no se ven desde hace un año, se dan cita en un tren que viaja por las tierras de la India. Han sido convocados allí por el hermano mayor Francis, que tiene preparada una sorpresa para Peter y Jack: reencontrarse con su madre, que se ha hecho monja en un pueblo perdido del país. Su intención es que realicen un viaje espiritual hasta dar con ella. El film se estrena junto al cortometraje Hotel Chevalier, que narra el encuentro sexual de uno de los hermanos (Jack) con su novia (Natalie Portman) en la habitación de un hotel parisino.  El principal “handicap” de esta película es que la historia que propone Wes Anderson no interesa lo más mínimo. El guión está formado por un conjunto de ideas que a duras penas parecen conducir a un todo unitario, y en cualquier caso muchas resultan prescindibles. Hay humor, pero es un humor difícil, no hecho de gags, sino de situaciones raras –como el ambiente del compartimiento de los hermanos, trasunto del de los hermanos Marx– y de la misma concepción de los personajes, unos tipos algo mastuerzos, los tres con sus señas de identidad: Francis, con la cabeza vendada por un accidente y siempre organizando la vida de los demás; Peter, el recolectador de las cosas de su padre muerto y agobiado porque su mujer está embarazada; y Jack, con una singular relación a distancia con su novia y enamoradizo empedernido. El conjunto puede hacer reír a algunos espectadores y a otros dejarlos completamente indiferentes. El aspecto visual es quizá lo más sobresaliente del film. Anderson sabe crear una atmósfera “ad hoc” para las situaciones surrealistas que plantea, especialmente en las imágenes a cámara lenta, o en los travellings laterales del tren. También destaca el reparto, que sin duda se esfuerza y que incluye a algunos de los actores fetiche de Anderson (Jason Schwartzman, Owen Wilson, Anjelica Huston). Pero es poco bagaje para un film absolutamente anodino.

3/10
Garfield 2

2006 | Garfield: A Tall of Two Kitties

Jon, el dueño del gato Garfield, está a punto de pedirle a su novia, Liz, que se case con él. Pero ésta le anuncia que ha sido contratada para trabajar en Londres, donde pasará una buena temporada. Cuando Liz parte, Jon decide reunirse con ella, dejando a Garfield y a su otra mascota, el perro Odie, en una residencia para animales. Pero éstos se escapan y se esconden en su maleta. Al encontrárselos, Jon les deja en una habitación de su hotel, mientras sale en busca de Liz. Cuando Garfield va a dar un paseo, es confundido por un perro con Prince, felino aristocrático que ha desaparecido. Segunda entrega cinematográfica de las aventuras del personaje creado por el guionista y dibujante Jim Davis, que ejerce de productor ejecutivo. Lo mejor, la integración del protagonista, un gato creado por ordenador, con imágenes reales. Por lo demás, la historia, enésima variación del tema de El príncipe y el mendigo, haría que Mark Twain se revolviera en su tumba, por su simpleza, la falta de calidad de sus diálogos y un número musical tan surrealista como fuera de lugar. Eso sí, cumple sus objetivos de entretener a los más peques.

4/10
La ciudad perdida

2005 | The Lost City

Cuba, finales de los años 50. Los Fellove son una familia de abolengo en La Habana. Federico, más conocido como Fico, es el mayor y más respetado de los tres hermanos Fellove, que tienen posiciones encontradas respecto a la delicada situación política del país. Son los años más cruentos del gobierno corrupto de Batista y los atentados y el ambiente de revolución –con Fidel Castro y el Che Guevara a la cabeza- reinan por doquier. Punto importante de recreo en la capital es el club El Trópico, el más importante del lugar, regentado por Fico, donde gentes de todos los lugares llegan con ganas de música y esparcimiento. Pero poco a poco la situación del país se complica y Fico tendrá que hacer frente a numerosos problemas que hacen referencia a sus hermanos, al cariño que siente por su cuñada Aurora, a la supervivencia e imparcialidad de El Trópico y, sobre todo, a su amadísima tierra cubana. Nada menos que dieciséis años ha tardado Andy García en hacer realidad su sueño: el de contar la historia de Cuba en los convulsos años que desembocaron en el asentamiento de la dictadura del tirano Fidel Castro. García, nacido en La Habana en 1956 y exiliado de su tierra a los cinco años de edad, ofrece un soberbio y sentido homenaje a su tierra y aquella época en que el esplendor de la capital cubana -refugio de las clases altas, ciudad opulenta y alegre, de vida plácida, con grandes cabarets y dinero que gastar- iba al alimón con los continuos asesinatos selectivos, la falta de libertad política y la corrupción del gobierno de Batista, pintado aquí como un sátrapa sanguinario y amaneradamente repulsivo. Pero, según nos cuenta el director, lo que vino después fue igualmente desastroso o aún peor. La promesa de la constitución y la democracia hecha por la revolución todavía sigue siendo mentira a la vuelta de cincuenta años. Al modo del Rick’s de Casablanca, García hace girar toda la trama alrededor del club El Trópico, lugar mitificado, centro de encuentros de todo tipo de personas, objeto codiciado por el mafioso Meyer Lansky (Dustin Hoffman en un pequeño pero sabroso papel) y centro de confidencias del protagonista con su inseparable y sarcástico amigo escritor (un cada vez más encasillado Bill Murray), alter ego del fallecido Guillermo Cabrera Infante, guionista del film y amigo personal de García. Pero La ciudad perdida es ante todo una película de amor, o más bien del encuentro brutal entre dos amores: una mujer y un país, que entrechocan en el corazón de Fico (interpretado por el mismo Andy García), también a la manera del célebre film de Bogart. A la vez, resulta conmovedor el retrato que el actor y director hace de la familia y de su unidad por encima de las diferencias, y en este aspecto es inmejorable el trabajo del veterano Tomas Milian (Traffic, La fiesta del chivo), verdaderamente colosal. García dirige con buena mano, al estilo clásico, pero con ritmo y pasajes modernos enormemente logrados, como la secuencia en paralelo que ilustra la entrada en el palacio presidencial, un poco al estilo de Coppola. Y mención aparte de esta notable película épica de amor y dolor merece la deliciosa música que inunda todo el film (espléndida la guinda final), repleta de jazz latino y temas originales de la época, una muestra más del amor de Andy García por su tierra, sus raíces y su música, ofrendado aquí a corazón abierto.

7/10
Flores rotas

2005 | Broken Flowers

Original revisitación y puesta al día del mito de don Juan Tenorio. Don Johnson es un mujeriego empedernido que ha tocado fondo. Tras romper con su último ligue recibe una carta anónima de una antigua amante que le anuncia que el hijo de ambos, de 19 años, cuya existencia nunca le reveló, anda en su busca para conocerle. La noticia le deja impasible, pero su amigo y vecino Winston, detective aficionado, elabora una lista de las mujeres con las que mantuvo relación por aquella época, con sus actuales paraderos. Empieza entonces el singular viaje del ‘héroe’, con etapas en el viejo hedonismo de siempre, en el aburguesamiento, en el espiritualismo vacío y las relaciones extremas, y en la dura realidad. Con su peculiar estilo minimalista y tragicómico, Jim Jarmusch nos pinta a un hombre de alma gélida, que al fin se ve obligado a reaccionar, a asumir que sus actos tienen consecuencias, como la de un hijo, que no puede ignorar, pretender que nunca han ocurrido. El planteamiento es mera excusa, importa poco descubrir quién escribió la carta anónima como bucear en el desconcierto vital del protagonista. En ese apartado al cineasta le falta algo de contención a la hora de mostrar sus excesos, lo pasados que están de rosca. Bill Murray se revela perfecto para los propósitos del director, aunque el actor corre el riesgo de quedar encasillado en esos personajes pasmados, vistos recientemente en Lost in Translation y Life Aquatic. Y está apoyado por un excelente plantel de actrices femeninas en roles secundarios.

8/10
Life Aquatic

2004 | The Life Aquatic with Steve Zissou

Steve Zissou es un oceanógrafo famoso por sus documentales estilo Jacques Cousteau. Durante uno de sus rodajes, un tiburón ataca a su tripulación, lo que provoca el fallecimiento del mejor amigo de Zissou. Así que decide organizar una nueva expedición para atrapar al escualo. Antes de partir se presenta Ned, un joven que asegura ser hijo de Zissou, y que acabará acompañándole junto con su habitual tripulación, compuesta por los ‘freaks’ más estrafalarios. Wes Anderson es un joven director de sello muy personal, que mezcla situaciones surrealistas y cómicas, creando una atmósfera muy especial que dio lugar a la magnífica Academia Rushmore y a la interesante Los Tenenbaums. Ciertamente, no se sabe adónde va esta especie de parodia postmoderna de Moby Dick, y algunos magníficos actores están desaprovechados, sobre todo Willem Dafoe, cuyo personaje es anecdótico. Pero Anderson es un tipo con talento que propicia grandes hallazgos, como algunos momentos graciosos o líricos, y la incorporación de animaciones en los fondos marinos, creados por Henry Selick, el responsable de Pesadilla antes de Navidad. Destaca la interpretación de Bill Murray, en el papel de ‘caradura’ simpático que le ha hecho famoso.

4/10
Coffee and Cigarettes

2003 | Coffee and Cigarettes

Uno de los adalides del cine más independiente de los Estados Unidos, Jim Jarmusch (Noche en la Tierra, Ghost Dog), dirige quizá su película más caprichosa e inclasificable. En este caso, reúne varias pequeñas historias y las estructura en forma de película en blanco y negro. Todas ellas recogen conversaciones y discusiones acerca de las cosas más diversas, mientras los personajes beben café y fuman cigarrillos en torno a una mesa. En el reparto hay desde grandes estrellas de cine, hasta cantantes de rock. El experimental Jim Jarmusch no deja indiferente a nadie, eso seguro.

6/10
Lost in Translation

2003 | Lost in Translation

El Park Hyatt, un lujoso hotel de Tokio. Dos americanos, con el ‘jet lag’ a cuestas, que les impide conciliar el sueño, van a tener ocasión de mantener una relación muy especial. Él es Bob Harris, una estrella de cine, a mitad del recorrido de su vida; tiene mujer e hijos, con los que habla por teléfono, pero se adivina que en su quehacer diario ha hecho entrada la rutina; se comporta como un profesional, pero se le ve cansado de tener que rodar tontos anuncios publicitarios, o de tener que acudir a estrafalarios shows televisivos. Ella es Charlotte, una chica recién casada, que acompaña a su marido, fotógrafo profesional; a diferencia de Bob, la joven acaba de iniciar su vida matrimonial, pero empieza a saber lo que es la ausencia del esposo, los primeros pasos en el abandono de los detalles que mantienen encendida la llama de una vida en común. Bob y Charlotte coinciden en el bar del hotel, donde ambos pasean su insomnio y su soledad. Intercambian miradas de complicidad, por su aburrimiento común. Y empiezan a tener una relación muy especial, donde exponen sus cuitas; así, asoman los primeros destellos de un amor imposible, muy explicable porque los dos comparten un mismo estado de ánimo. Maravillosa y emotiva película de Sofia Coppola, que como hiciera con Las vírgenes suicidas, demuestra que es mejor directora que actriz (¡cómo le hicieron sufrir los detractores, metiéndose con su trabajo de intérprete en El padrino III!). El film que nos ocupa se inspira en una experiencia personal de Coppola, que pasó una temporada en Japón, y se esfuerza por construir esa atmósfera lánguida en que le tocó desenvolverse, donde hay espacio para sensaciones agridulces y románticas, donde domina la soledad y la insatisfacción. Historia muy femenina, se nota que en Charlotte hay mucho del mundo interior de la propia Sofia: de hecho, en la actualidad la directora está en trámites de separación de su esposo, el también director Spike Jonze (Cómo ser John Malkovich). La película no sería la misma sin sus dos actores principales. Sofia Coppola escribió el guión pensando en Bill Murray, y con tozudez se las arregló para que el actor, algo reacio, lo leyera. Acabó aceptando, y Murray no se equivocó, pues ha hecho, quizá, el mejor papel de su carrera, con permiso de Atrapado en el tiempo. Además el actor improvisa algunas de sus escenas, dando rienda suelta a su mejor veta cómica, como en las sesiones de fotos, con sus tronchantes imitaciones. Pero no sólo nos hace reír el actor: su mirada triste en muchos momentos, nos desarma. En frente, Murray tiene a Scarlett Johansson, una actriz que demuestra una enorme madurez en la pantalla, a pesar de sus 19 años.

8/10
Osmosis Jones

2001 | Osmosis Jones

Frank ingiere sin saberlo un virus llamado Thrax. En el interior de su cuerpo va a librarse una batalla a muerte para eliminarlo. Lidera la acción un intrépido glóbulo blanco llamado Osmosis Jones, especialistas en cargarse virus malévolos. El film dirigido por los hermanos Farrelly combina la acción real con la animación. La trama dentro de un cuerpo humano recuerda a títulos como Viaje alucinante y El chip prodigioso.

4/10
Hablando de sexo

2001 | Speaking of Sex

Dan y Melinda son una pareja en horas bajas. Cuando Dan le confiesa a su novia que le ha sido infiel, ambos deciden acudir a un médico para que les ayude con su relación. Los dos quieren que salga bien, pero son conscientes de que algo no funciona. Burda comedia donde las crisis de pareja se solucionan únicamente hablando de sexo. Hay más títulos a este respecto como Amigos & vecinos, aunque éstos suelen emplear un tono más dramático aunque sin profundizar en exceso.

4/10
Los Tenenbaums

2001 | The Royal Tenenbaums

Una familia de genios con un punto, largo, de excentricidad. Son los Tenenbaums, cuyos 3 hijos exhiben su talento en distintas disciplinas: Chas es un as de los negocios, Margot escribe teatro, y Richie maneja la raqueta de tenis como nadie. Pero la excesiva racionalización de sus dones produce una disfunción afectiva, que conduce al naufragio vital. Con el correr de los años, los padres viven separados, y cada miembro del clan arrastra en soledad profundas heridas amorosas. El director y coguionista Wes Anderson toma sin duda elementos autobiográficos para su historia, como el divorcio de sus padres, que le tocó vivir con ochos años, o la sensación de no ser comprendido a causa de su sensibilidad artística. Lo que no impide que el film adopte a veces un tono disparatado, de situaciones extremas, que a veces no toma demasiado en serio como el amor imposible entre hermanos adoptivos. Se apunta con acierto el intento de redención de Royal Tenenbaum, el padre (espléndido Gene Hackman), que simula una enfermedad mortal para recuperar el afecto de los suyos. O la necesidad de contar con el apoyo de los demás para salir adelante. El desgarrador grito “Necesito ayuda”, o el simbólico secreto de Margot –lleva doce años fumando sin que nadie lo sepa–, hablan de esa necesidad tan humana de tener alguien a quien abrir el corazón. Con un ritmo agilísimo, y a través de un entorno de colores pastel y música nostálgica, Anderson y Wilson dibujan una galería de personajes entrañables –acierto pleno en el reparto– que, para vivir con aquello que les hace “diferentes”, necesitan el amor de los que les rodean.

4/10
Los ángeles de Charlie (2000)

2000 | Charlie's Angels

Tres chicas detective. Son inteligentes, dinámicas, resueltas... e increíblemente guapas. Se llaman Natalie, Dylan y Alex, y las tres trabajan para Charlie, un misterioso jefe al que nunca han visto el rostro. Les ayuda en sus andanzas Bosley, un tipo torpe y simpático. En esta ocasión las habilidades de los ángeles con las artes marciales y los disfraces son requeridas para un caso muy especial: dar con Knox, un genio de la informática que ha sido secuestrado, autor de un sofisticado programa informático de identificación por medio de la voz. Si tal programa cayera en las manos equivocadas, aquello podría ser una auténtica catástrofe. No nos engañemos. El guión de Los ángeles de Charlie no es exactamente el propio de una película “de tesis”. Esto es entrenimiento puro y duro, para disfrutar devorando palomitas. Estamos ante un argumento mínimo que sirve de excusa perfecta para ver a las tres actrices protagonistas, Cameron Díaz, Drew Barrymore (ésta también productora de la película) y Lucy Liu, mostrando su belleza, sentido del humor y habilidad en las escenas de acción. La película supone el debut de su director, experto en publicidad y videoclips, que oculta su nombre completo, Joseph McGinty Nichol, bajo el más misterioso de McG. Estamos ante una adaptación de la vieja serie televisiva, que renueva el concepto totalmente: tenemos tres mujeres del siglo XXI, que recurren a modernas tecnologías, sexys a tope, y que se lo pasan en grande repartiendo estopa con artes marciales, al más puro estilo Matrix.

4/10
Hamlet (2000)

2000 | Hamlet

Revisitar o no revisitar "Hamlet". Un dilema que Michael Almereyda resuelve con brillantez. Su aproximación a Shakespeare, un hombre para todas las estaciones, adapta el original... al comienzo del tercer milenio. En Nueva York el reino de Dinamarca se transforma en una empresa multinacional. A partir de ahí el crimen y el infame matrimonio de Claudio y Gertrudis, las dudas y la fingida locura de Hamlet, los amores por Ofelia... funcionan como un perfecto mecanismo de relojería. La audacia de acercar la obra de Shakespeare a la época actual, como hicieron en su día Baz Luhrmann, Richard Loncraine o Kenneth Branagh, no es en absoluto banal. Y demuestra que los temas inmortales tratados por el genial bardo son, ciertamente, eternos. Buen Trabajo de Hawke y de quien fuera hace tiempo el actor fetiche de Lynch, Kyle MacLachlan.

6/10
Abajo el telón

1999 | Cradle Will Rock

Este film dejó claro que debíamos de prestar atención a un tipo larguirucho, de sonrisa algo cínica y mirada fría y perspicaz que responde al nombre de Tim Robbins. Tras Ciudadano Bob Roberts y Pena de muerte, vuelve a ponerse tras la cámara y se descuelga con una película coral fascinante y conmovedora, dura y amable, crítica y mordaz, una apología ideológica sobre la libertad de expresión artística en el Broadway de finales de los años 30. En plena crisis económica los estudios teatrales luchan por salir adelante gracias al Federal Theater Project, un programa destinado a reactivar el trabajo de los actores. Un joven director llamado Orson Welles pone en marcha una obra musical llamada Cradle Will Rock, del compositor Marc Blizstein. Sin embargo, el proyecto será censurado por el gobierno, que ve en sus inquietudes sociales un alarmante alegato filocomunista. Robbins diseña un fresco histórico, muy bien ambientado, por donde se pasean personajes reales como Welles, Nelson Rockefeller o el magnate mediático William R. Hearst, junto a otros “casi” reales. El combinado conforma un completísimo hervidero de caracteres, magistralmente humanizados por una plantilla de intérpretes que, salvo algún caso aislado, hacen gala de talento extraordinario. El guión es simplemente encantador, inteligente y acuchillado. Y el maravilloso desenlace deja en el aire una pregunta no apta para cobardes: ¿cuál es mi precio? Con Abajo el telón Robbins se ha convertido en un creador genuino, lo que se dice un tipo peligroso: nada de “montajes” para la galería, ni moralinas intelectualoides. Arte puro, y por tanto subversivo, provocador, bello.

6/10
Academia Rushmore

1998 | Rushmore

Max Fischer es un estudiante de la academia Rushmore de dotes extraordinarias. Tras sus gafas de pasta negra y su aspecto de “repelente niño Vicente” se esconde un chico de gran sensibilidad, que no para de organizar actividades extraescolares: clubes de francés, esgrima, apicultura, astronomía; todos los deportes imaginables; dirección de obras de teatro... Además, es el preceptor de un estudiante más joven. Paradójicamente, sus notas no son demasiado buenas. El chico enseguida llama la atención de un millonario, el señor Bloom, padre de alumnos y benefactor del excluvisista colegio. Y de una profesora, la señorita Cross, de la que Max no puede evitar enamorarse, y para la cual se dispone a construir un acuario... ¡en medio del campo de béisbol de Rusmore! Singular película escolar, que no se parece a ninguna otra. Wes Anderson, que también firma el guión, urde una trama divertidísima, de ritmo endiabladamente ágil, donde también hay lugar para alguna lagrimita. El film incluye apuntes biográficos del director, que confiesa que le encantaba montar obras de teatro en el colegio. A la vez, hay tiempo para tocar cuestiones como la búsqueda del amor, la amistad, el perdón, la iniciativa, la ayuda a los demás... El gran descubrimiento del film es el desconocido Jason Schwartzman, que da vida a Max. Le apoyan con enorme fuerza el subvalorado Bill Murray (Atrapado en el tiempo), la actriz Olivia Williams (El sexto sentido) y el veterano Seymour Cassel (candidato al Oscar por su papel en Faces, de John Cassavetes).

7/10
Con amigos como éstos...

1998 | With Friends Like These...

Cuatro amigos actores ponen su relación a prueba pues los cuatro optan por presentarse a una audición para el mismo papel. No es para menos, ya que se trata de una película de Martin Scorsese, por lo que no dudarán en utilizar cualquier truco para resultar vencedores del cásting. Simpática película donde se dan cita grandes rostros de la comedia como Adam Arkin y Bill Murray. Por su parte, el cameo de Scorsese resulta de lo más divertido.

5/10
Juegos salvajes

1998 | Wild Things

Kelly es una guapa estudiante dispuesta a seducir a su "mono" profesor, que tiene justa fama de mujeriego. Una vez conseguido, decide acusarle de violación. No es la única, pues otra chica guapa, Suzie, hace una denuncia semejante. Entran entonces en escena una pareja de detectives y un abogado. La cosa se enreda y se enreda y... John McNaughton se hizo un nombre con Henry, retrato de un asesino, la brutal descripción de las andanzas de un asesino en serie. Ahora se mete de lleno en un thriller, de más posibilidades comerciales: intriga, morbo, actores jóvenes y atractivos (con las cada vez más en alza Neve Campbell y Denise Richards). La sorpresa está garantizada, con tanta vuelta y revuelta que da la historia.

4/10
El hombre que no sabía nada

1997 | The Man Who Knew Too Little

Wallace, un dependiente de un videoclub, viaja a Londres para celebrar su cumpleaños con un rico hermano. Este le ha preparado un regalo muy especial: participar en el Teatro de la Vida, una experiencia interactiva donde el participante vive una aventura gracias a un guión y a unos actores. El film recuerda a The Game, de David Fincher, e incluso a Familia, del español Fernando León. Sólo que en este caso se apuesta por la línea de la comedia, donde aporta su nada despreciable granito de arena, Bill Murray.

6/10
Un elefante llamado Vera

1997 | Larger than Life

Jack es autor de un libro clásico sobre cómo triunfar en la vida. Se diría que no lo ha leído pues la inesperada herencia de un elefante, que le ha dejado un padre recién fallecido cuya existencia desconocía, le descompone por completo. Del director de El ojo público y del protagonista de Atrapado en el tiempo cabía esperar algo más que esta insulsa comedia, de gags poco estimulantes y actores poco aprovechados, donde cuesta que la sonrisa –no digamos la risa– asome a la boca del espectador

2/10
Vaya par de idiotas

1996 | Kingpin

Muson era un extraordinario jugador de bolos, pero en un trágico accidente perdió su mano derecha. Alejado de la competición, vuelve a renacer en él la esperanza cuando conoce a Ishmael, un gran jugador con escaso cerebro. Los hermanos Farrelly colaboraron en la dirección de Dos tontos muy tontos aunque no aparecen en los títulos de crédito. Siguen la estela de esta película en Vaya par de idiotas, el primer título de su filmografía marcada por las comedias de humor simple.

3/10
Space Jam

1996 | Space Jam

La estrella de la NBA Michael Jordan ayuda a Buggs Bunny y a sus amigos en un partido de basket contra unos alienígenas. La divertida mezcla de imagen real y animación funciona muy bien.

6/10
Ed Wood

1994 | Ed Wood

El peor director de cine de la historia tiene un estusiasmo contagioso, tipo Orson Welles. Sus historias son espantosas, y rueda chapuceramente. Por no hablar de las limitaciones de presupuesto. Pero tiene un don: ama el cine, y ningún obstáculo le detiene. Lo que explica que Ed Wood lograra filmar un buen puñado de películas, involucrando en su aventura al mismísimo Bela Lugosi. Tim Burton aplica con acierto un filtro romántico al empeño de Ed Wood, y crea una relación conmovedora entre el director y Bela Lugosi. No tienen sólo un trato profesional, sino que llegan a ser auténticos amigos, que se ayudan el uno al otro dejándose el pellejo. Son magníficas las composiciones de Johnny Depp y Martin Landau (que se llevó el Oscar). El blanco y negro de Stefan Czapsky y la música inquietante de Howard Shore se revelan perfectas para un film ya mítico.

8/10
La chica del gángster

1993 | Mad Dog & Glory

Producción de Martin Scorsese con uno de sus actores fetiches: el gran Robert de Niro. Wayne Dobie es un fotógrafo de la policía al que irónicamente apodan "Perro Loco" debido a su tímida manera de ser. Un buen día, salva por casualidad la vida de Frank Milo, gángster y prestamista del barrio. En pago por el favor realizado, Milo invita al fotógrafo para que pase una noche en su Night-club y a la vez le obliga a aceptar como regalo a Glory, una atractiva camarera, aunque solamente durante una semana. Sin embargo, poco a poco, Wayne se siente cada vez más atraído por Glory, de la que termina enamorándose, por lo que le resultará realmente difícil desprenderse de ella cuando el plazo termine. El dilema del fotógrafo está claro: o renuncia a Glory o tendrá que enfrentarse a Frank, un tipo peligroso y sanguinario. Tres interpretaciones memorables hacen de esta película un verdadero entretenimiento. El camaleónico De Niro y la bella Thurman están bien en sus papeles. Fue la segunda película de McNaughton tras la impactante Henry, retrato de un asesino.

4/10
Atrapado en el tiempo

1993 | Groundhog Day

Es el famoso Día de la marmota en Punxsutawney, una pequeña ciudad de Estados Unidos. Phil Connors (Bill Murray) es un presumido periodista encargado de las noticias meteorológicas en una cadena de televisión. Como cada año, viaja para emitir su información. La misma mañana de la festividad, Phil para el despertador y se levanta malhumorado. Como es costumbre en él, se muestra antipático con cualquiera que se cruza en su camino. Todo lo contrario que su compañera Rita (Andie MacDowell), una bella y simpática periodista a quien le falta cariño. El Día de la Marmota ha pasado y cada uno regresa a la habitación de su hotel. Pero a la mañana siguiente, Phil se da cuenta de que no ha transcurrido el tiempo. El despertador vuelve a sonar a la misma hora, la radio vuelve a decir lo mismo, etc. Aturdido, se da cuenta de que está condenado a vivir siempre en el mismo día. Una película con un planteamiento muy original, que se desarrolla con agilidad. Gracias a la eficaz interpretación de Bill Murray, y a un guión audaz, esta comedia resulta muy entretenida. Uno de los papeles más atractivos de la dulce Andie MacDowell, que se dio a conocer en 1989 con Sexo, mentiras y cintas de vídeo.

8/10
¿Qué pasa con Bob?

1991 | What About Bob?

El histérico e hipocondríaco Bob asiste a terapia con el psiquiatra Leo Marvin, pero éste ya está hasta el gorro de su paciente. Por ello, decide descansar con su familia en su casa de la playa, y olvidarse del trabajo por unos días. Pero no será tan fácil, pues Bob se presenta allí para recibir consulta, y lo que es peor, sus hijos empezarán a tomarle cariño. Leo planeará una drástica solución contra Bob. Tras las películas de Los cazafantasmas y antes de Atrapado en el tiempo, el cómico Bill Murray intervino en esta entretenida comedia sobre un plasta neurótico con síndrome de dependencia que volvía loco a un sufrido Richard Dreyfuss. Frank Oz, conocido por todos por ponerle voz a Yoda, es el director de este divertidísimo film que nadie debe perderse.

6/10
Con la poli en los talones (1990)

1990 | Quick Change

Grimm y su novia Phyllips, cansados de no levantar cabeza en la difícil ciudad de Nueva York, deciden dar el golpe de su vida y atracar un banco para hacerse con el botín. Con la ayuda de Loomis, el hermano bobalicón de Grimm, entrarán en la sucursal y se harán con el dinero suficiente que les permita coger un avión y empezar de nuevo en otro lugar. El plan no saldrá tan bien como pensaban porque, el camino al aeropuerto estará lleno de dificultades y además, la policía les va pisando los talones. Comedia de Howard Franklin que contó con la ayuda de Bill Murray, haciendo sus pinitos en la dirección. Murray, disfrazado de payaso con un detonador sujeto a la cintura, protagoniza uno de los momentos más divertidos, y Randy Quaid, Geena Davis o Jason Robards son también unos secundarios de lujo.

4/10
Cazafantasmas II

1989 | Ghostbusters II

Cinco años después de que los cazafantasmas defendieran la ciudad, el equipo de profesionales han tomado rumbos diferentes. El parapsicólogo Peter Venkman es presentador de un programa de televisión, mientras que su compañero Egon, se dedica a seguir investigando, y Ray y Winston se ganan el pan trabajando en fiestas infantiles. Dana, la que fue novieta de Peter, está divorciada y tiene un bebé de 8 meses, y un día descubre como los fantasmas vuelven a hacer de las suyas y aparecen de nuevo en su vida y en la de su hijo. Los cazafantasmas volverán a juntarse para resolver de nuevo los entuertos que estos seres espirituales provoquen en la ciudad. Secuela de Los cazafantasmas, una de las cintas de los 80 que más éxito tuvo en taquilla. No llega a la altura de la primera pero esta entrega sigue contando con buenos momentos de acción, y atinados golpes de humor, que harán las delicias de los más nostálgicos. Repite el mismo elenco con Bill Murray, Sigourney Weaver y Dan Aykroyd a la cabeza.

4/10
Los fantasmas atacan al jefe

1988 | Scrooged

Frank Cross (Bill Murray) es un insensible tirano del mundo de la comunicación. No le ha sido fácil escalar hasta su posición, pero una vez que se ha convertido en el presidente más joven de una compañía de televisión, ha olvidado cualquier escrúpulo. Es un déspota, un egoísta, un cínico y un ruín. Todos lo saben, pero nadie puede hacerle frente. Sólo sus fantasmas más cercanos pueden darle una buena lección. Tres divertidos seres espectrales que le harán recapacitar en su forma de ser. Tanto que recupera al amor de su vida (Karen Allen) y, en un tono decididamente alegre, se pone a cantar con todo el reparto "Put a Little Love in Your Heart". Versión megamoderna, optimista y divertida del clásico "Cuento de Navidad", escrito por Charles Dickens. El cine fue muy proclive a llevar esta deliciosa historia a la pantalla, y desde los primeros tiempos se rodaron versiones en Inglaterra (1901 y 1908), Estados Unidos (1910 y 1912) e Italia (1910). Así hasta llegar a las versiones sonoras, acaso la más célebre de todas ellas fuese el musical Muchas gracias, Mr. Scrooge (1970). El personaje interpretado por el histriónico Bill Murray le viene como anillo al dedo. Llena de situaciones cómicas y excéntricas, con persecuciones y desternillantes luchas entre el mundo real y el de los espíritus. Nominada al Oscar por el maquillaje de Tom Burman y Bari Dreiband-Burman. Sorprendente en todo momento.

5/10
La tienda de los horrores (1986)

1986 | Little Shop of Horrors

El florista señor Mushnik pasa por una crisis en su tienda pues han bajado las ventas y si las cosas siguen mal tendrá que echar a la calle a sus fieles empleados Seymour y Audrey. Pero todo cambia cuando llega a su tienda una planta extraña y exótica que es la estrella del comercio, y aunque el vegetal haya hecho amistad con el joven Seymour, no tiene buenas intenciones precisamente. Frank Oz dirige este original remake de La tienda de los horrores de Roger Corman, que mezcla comedia, terror y musical. Un apocado Rick Moranis interpreta al asombrado dependiente que no sabe como saciar el apetito de la planta. Buenos efectos visuales que contribuyen al interés de la trama. Entre el reparto, aparecen los nombres de Steve Martin, haciendo de un dentista algo macarra, Bill Murray o James Belushi.

5/10
Nada es eterno

1984 | Nothing Lasts Forever

En un futuro Nueva York, la ciudad vive dominada por burócratas. El joven Adam quiere ser artista pero sólo le conceden un permiso para trabajar dirigiendo el tráfico. Debido a un error, subirá a un autobús que va con destino a la Luna. En su viaje, al menos estará acompañado por una guapa mujer llamada Mara. Comedia futurista protagonizada por Zach Galligan, actor de serie B que se le ha podido ver en cintas como Waxwork: museo de cera o Gremlins 2: La nueva generación. La trama sigue la odisea de un infeliz muchacho en un viaje lleno de infortunios, con la aparición de peculiares personajes como Dan Aykroyd, haciendo de su jefe, o Bill Murray, en el papel del conductor de autobús.

4/10
El filo de la navaja (1984)

1984 | The Razor's Edge

Larry Darrell regresa a casa después de haber luchado en la 1ª Guerra Mundial y comprobar en primera persona los horrores del conflicto. Reanudar su estilo de vida y volver a reunirse con su novia y amigos, le hace desilusionarse por la falta de valores que le rodea. Harto de todo, decide cambiar de vida e ir a vivir a un monasterio tibetano, en el Himalaya, donde cree, encontrará su lugar. John Byrum dirige esta película basada en la novela de W. Somerset Maugham, que ya había sido versionada en el cine por Edmund Goulding en una maravillosa cinta de 1946. La búsqueda de un hombre por la esencia espiritual de la vida es el núcleo de la historia, que aquí está protagonizada por Bill Murray (Los cazafantasmas), que se aleja de sus clásicos papeles de humor.

6/10
Los cazafantasmas

1984 | Ghostbusters

Peter Wenkman (Bill Murray), Raymond Stantz (Dan Aykroyd) y Egon Spengler (Harold Ramis) forman un equipo algo estrambótico. Los tres son parapsicólogos, y han montado un negocio de limpieza de fantasmas y de cualquier clase de presencia espiritual. Por el momento no tienen mucho trabajo, pero de repente una serie de fenómenos paranormales causa el pánico en la ciudad. Su negocio empieza a funcionar y no paran de recibir encargos. Pronto se convierten en unos personajes famosos y reconocidos por el público. Pero los fantasmas que han conocido hasta ahora no son nada comparado con los que les espera. Dana Barret (Sigourney Weaver) aparece en la vida de Peter, que enseguida se enamora de ella. El problema es que Dana está poseída por un poderoso espíritu fantasmal, al que los cazafantasmas deben enfrentarse. Mezcla con habilidad la acción y el humor en un original planteamiento. Se convirtió en uno de los grandes éxitos de taquilla de la época. El equipo de protagonistas actúa de manera eficaz. Es entretenida desde el principio hasta el final. La composición musical es del prestigioso Elmer Bernstein.

5/10
Tootsie

1982 | Tootsie

Dustin Hoffman da vida a Michael Dorsey, un actor que se las ve y se las desea para encontrar un trabajo en el mundo de la televisión. El caso es que sus esfuerzos se revelan vanos por su fama de hombre difícil. Un día tiene una idea. ¿Qué ocurriría si adoptara otra personalidad?, ¿y si esa personalidad fuera la de una mujer?. Haciéndose pasar por Dorothy, Michael consigue ser seleccionado para un programa de televisión, que gracias a él (o a ella) se convierte en un tremendo éxito de audiencia. A partir de aquí Michael pasa por un montón de peripecias y situaciones al tener que mantener en secreto su doble identidad. Y los problemas crecen cuando se enamora de una joven actriz que trabaja en su mismo programa. Divertida comedia de enredo y situaciones equívocas, protagonizada por el camaleónico Dustin Hoffman. Le acompaña en el reparto Jessica Lange, que ganó un Oscar de la Academia en la categoría de mejor actriz secundaria. Sydney Pollack (Memorias de África) dirige el film demostrando ser tan eficaz dirigiendo comedias como dramas.

7/10
El pelotón chiflado

1981 | Stripes

Cuando se queda sin trabajo y le echan de su casa, John Winger decide alistarse en el ejército. Versión extendida de esta parodia del ejército, con el director y algunos protagonistas de Los cazafantasmas.

4/10
Where the Buffalo Roam

1980 | Where the Buffalo Roam

Comedia libremente inspirada en la vida real de Hunter Thompson, periodista y autor de Miedo y asco en Las Vegas, y en su socio Oscar Acosta, aunque en el film se llama 'Laslow'. Sigue los pasos de la pareja desde que acuden a cubrir la Super Bowl y la elección presidencial de 1972. Pero ambos están constantemente bajo los efectos de las drogas. El cómico Bill Murray realiza una convincente interpretación del protagonista.

4/10
El club de los chalados

1980 | Caddyshack

El juez Smails, un apasionado del golf, es miembro del club de golf Bushwood, donde intenta ganar a toda costa. Allí coincidirá con alocados individuos como Ty Webb, un auténtico desastre como jugador, obsesionado con conquistar a cuanta mujer se cruza en su camino. Al Czervik es un tipo que apuesta una gran cantidad de dinero a que es capaz de realizar un complicado golpe. Alocada sátira del mundillo del golf, que apenas tiene excusa argumental, ya que se queda en una sucesión de gags. Algunos momentos tienen su gracia, sobre todo los protagonizados por Bill Murray, muy superior a Rodney Dangerfield y Chevy Chase, las otras estrellas del film.

4/10
Loose Shoes

1980 | Loose Shoes

Surrealista comedia que parodia los trailers de las películas. No tiene argumento, sino que se trata de una sucesión de anuncios de supuestas películas, a cual más disparatada, como 'Los monopatinadores del infierno'. Cada gag hace referencia a un género determinado: las películas de guerra, la ciencia ficción, las películas de Charles Chaplin, etc. Algunos momentos aislados tienen su gracia, como los protagonizados por Bill Murray, en una de sus primeras películas.

4/10
Los incorregibles albóndigas

1979 | Meatballs

Tripper, su novia Roxanna, y su amigo Mickey, son los responsables del campamento de verano Northstar, que acaba de abrir sus puertas. El trío se encarga de entrenar a los monitores. Cuando llegan los adolescentes que pasarán allí las vacaciones, Rudy, un chico de 11 años, se siente marginado por sus compañeros. Decide escaparse, y Tripper debe salir en su busca. Disparatada comedia de desmesurado éxito en su momento. A pesar de su baja calidad artística, contiene algún momento divertido, gracias al talento para la comedia de Bill Murray. Abrió el camino a posteriores películas gamberras destinadas al público adolescente. Tuvo tres secuelas de inferior calidad si cabe.

4/10
A Very Murray Christmas

2015 | A Very Murray Christmas

Especial navideño, simpático pero no memorable, que supone la reunión de Sofia Coppola con Bill Murray doce años después de hacer juntos Lost in Translation. La trama es sencilla, se supone que Bill Murray está preparando un programa para la Navidad, y le están fallando los muchos famosos que iban a acudir, incluido por ejemplo el Papa Francisco. Encima, una tormenta de nieve sacude Nueva York, donde está grabando, y hasta se quedan sin luz, por lo que podrían suspender el programa, que se está haciendo en un hotel, donde también parece que se ha cancelado una boda. En fin, todo es una excusa para ofrecer algunos chistes de Murray, más diversas canciones, la más memorable el "Noche de paz" a cargo de Miley Cyrus, más comedida de lo que se muestra últimamente, como papá Noel minifaldera.

5/10
El filo de la navaja (1984)

1984 | The Razor's Edge

Larry Darrell regresa a casa después de haber luchado en la 1ª Guerra Mundial y comprobar en primera persona los horrores del conflicto. Reanudar su estilo de vida y volver a reunirse con su novia y amigos, le hace desilusionarse por la falta de valores que le rodea. Harto de todo, decide cambiar de vida e ir a vivir a un monasterio tibetano, en el Himalaya, donde cree, encontrará su lugar. John Byrum dirige esta película basada en la novela de W. Somerset Maugham, que ya había sido versionada en el cine por Edmund Goulding en una maravillosa cinta de 1946. La búsqueda de un hombre por la esencia espiritual de la vida es el núcleo de la historia, que aquí está protagonizada por Bill Murray (Los cazafantasmas), que se aleja de sus clásicos papeles de humor.

6/10
Con la poli en los talones (1990)

1990 | Quick Change

Grimm y su novia Phyllips, cansados de no levantar cabeza en la difícil ciudad de Nueva York, deciden dar el golpe de su vida y atracar un banco para hacerse con el botín. Con la ayuda de Loomis, el hermano bobalicón de Grimm, entrarán en la sucursal y se harán con el dinero suficiente que les permita coger un avión y empezar de nuevo en otro lugar. El plan no saldrá tan bien como pensaban porque, el camino al aeropuerto estará lleno de dificultades y además, la policía les va pisando los talones. Comedia de Howard Franklin que contó con la ayuda de Bill Murray, haciendo sus pinitos en la dirección. Murray, disfrazado de payaso con un detonador sujeto a la cintura, protagoniza uno de los momentos más divertidos, y Randy Quaid, Geena Davis o Jason Robards son también unos secundarios de lujo.

4/10

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