Leonardo DiCaprio se hacía por fin en 2016 con el preciado Oscar que tanto se le había resistido, por su trabajo en "El renacido".
Pero resulta que el actor ya tenía en su poder otro, no ganado por él, sino por Marlon Brando, por su trabajo en La ley del silencio. The New York Times desvela que se lo había regalado Jho Low, un turbio financiero malayo que lo había adquirido poco después de que se lo robaran, en su mansión de Los Ángeles, al legendario propietario. Pagó por él la friolera de 600.000 dólares, si bien hasta ahora nadie había declarado tenerlo en su poder, ya que la Academia de Hollywood habría reivindicado su derecho a recuperarlo por un dólar.
Ahora, Jho Low ha sido acusado de fraude y malversación de fondos, por lo que ha huido y se encuentra en paradero desconocido. Todo apunta a que ha huido a China. Pero las autoridades federales han reclamado la estatuilla a Leonardo DiCaprio, así como otros regalos del investigado, entre ellos un cuadro de Pablo Picasso, y otro de Jean-Michel Basquiat.
Un portavoz de la Academia ya ha aclarado que piensan adquirirlo, pagando el dólar correspondiente, al Gobierno. Pero tendrán que esperar a que acabe el juicio.
