Sam Shepard se ha declarado culpable de conducir por encima del límite de velocidad y bajo los efectos del alcohol. La pena a la que se enfrenta incluye una multa de 600 dólares y 100 horas de servicios sociales.
Sam Shepard acaba de declararse culpable de los cargos que se le imputaban por conducir bajo los efectos del alcohol y sin respetar los límites de velocidad. El actor fue detenido el 3 de enero por conducir más rápido de lo que debía. Los agentes le hicieron la prueba de alcoholemia y dio el doble de lo permitido. Así que el pasado miércoles se declaró culpable de todos los cargos que se le imputaban. Tuvo que pagar una multa de 600 dólares y los costes del caso, así como comprometerse a presentarse ante la ley dentro de dos años para confirmar que son ciertas sus intenciones de no volver a conducir después de haber bebido. También tiene que finalizar un programa antialcohólico que ha iniciado y prestar 100 horas de servicios sociales.
Shepard acaba de participar en la última película de Jim Sheridan, el drama bélico Brothers. El actor ha secundado a Jake Gyllenhaal, Natalie Portman y Tobey Maguire.
