Los Ángeles ha sido testigo del funeral por David Carradine. Cuatrocientos invitados acudieron a dar el último adiós al actor que murió el 4 de junio en Tailandia.
El carácter privado de la ceremonia, no ha impedido que 400 personas acudieran a dar su último adiós a David Carradine. La familia se preocupó de que no “se colara” nadie y cuidó de que sólo accedieran el pasado sábado al cementerio de Los Ángeles Forest Lawn las personas que tenían una invitación. Entre los invitados había familiares y amigos del fallecido actor, así como compañeros de profesión como Michael Madsen, Jane Seymour, Tom Selleck, Frances Fisher, Daryl Hannah, Lucy Liu, Edward James Olmos, Ali Larter, James Cromwell y Rob Schneider.
La celebración fue muy pintoresca en cuanto a la variedad de los invitados que acudieron. Así, el ataúd fue escoltado por un grupo de motoristas del Hells Angels. También hubo una representación de indios de Lakota que quisieron dar su peculiar adiós al actor. Todos pudieron ver un montaje de fotografías y vídeos de Carradine que mostraba su vida y carrera, así como algunos momentos muy emotivos de su infancia donde aparecía tocando el piano y el arpa. El hermano del fallecido, Bruce Carradine, declaró a la revista People: “Fue conmovedor, pero alegre. No hubo muchas lágrimas, y sí muchas risas”.
La noticia del funeral coincide con la primera información de una autopsia ajena a la de las autoridades tailandesas –todavía no hecha pública– y que encargó expresamente la familia. Este estudio ha determinado que Carradine no se suicidó, pero que todavía no puede saberse la causa de la muerte hasta que las autoridades tailandesas envíen cierta información sobre la escena de la muerte, y se conozcan las conclusiones del informe toxicológico.
