¿Se sentirá perseguido por las autoridades españolas? ¿No encuentra trabajo en nuestro país? Sea como fuere el controvertido actor ha anunciado que se irá a vivir a Cuba.
Es de suponer que el caso de Guillermo Toledo, más conocido como Willy, visto fugazmente en Los amantes pasajeros de Pedro Almodóvar, es diferente al de Gérard Depardieu, que anunció que dejaba Francia por la presión fiscal, trasladando su residencia a Bélgica, y luego recibiendo incluso la ciudadanía rusa.
Rusia ya no es el “paraíso comunista” que era, de modo que Willy Toledo ha escogido como lugar de exilio la Cuba de Fidel Castro. En declaraciones a la televisión de Venezuela el actor aseguró que en España hay “un sistema neoliberal que destruye los derechos sociales alcanzados en estos años de presunta democracia”, por lo que le sorprende que “políticos, periodistas, columnistas, creadores de opinión, etc. se permitan el lujo y la desfachatez de exigir derechos humanos en Latinoamérica”.
Toledo no se ha mordido la lengua a la hora de atacar al presidente del gobierno –“ un fascista nacional católico heredero de las políticas franquistas”–, al rey –“no hay nada más antidemocrático”, fue designado por “un dictador criminal y genocida”– e incluso al juez Garzón –del que dijo que tiene “dos caras”–.
