Cine y capitalismo (Antonio Pineda y Jorge David Fernández Gómez (coordinadores), Tecnos, 308 págs)
Colección de ensayos, en realidad “papers” concebidos con el formato típico de las revistas académicas –sólo falta un “abstract” y las “palabras clave”–, en torno a cómo las películas muestran el capitalismo, coordinados por los profesores universitarios Antonio Pineda y Jorge David Fernández Gómez. Como ellos mismos señalan en la introducción, el mismo cine, que se enmarca en el contexto de la cultura de masas, desarrolla su producción gracias a los mecanismos de la economía de mercado y el sistema capitalista, pero la idea es recoger en una serie de estudios, divididos en dos bloques claramente diferenciados, las virtudes y defectos del capitalismo, tal y como han sido recogidos en las ficciones fílmicas. Ellos sin dejar de mencionar la carga ideológica y el mensaje político que contienen, más o menos soterrada.
Entre los ensayos sobre la mirada favorable, abre el fuego “Amor y capitalismo. La pareja como premio en la comedia romántica”, de Sara Rebollo-Bueno, que analiza a partir de tres títulos dirigidos al público adolescente, 10 razones para odiarte, Alguien como tú y Alguien cómo él, y presentando otros antecedentes, el modo en que se juega con los sentimientos del corazón para tratar conceptos como dinero, individualismo y felicidad. Elena Bellido-Pérez, María del Mar Rubio-Hernández y Ana I. Barragán-Romero miran a las pretensiones utópicas en “Historias de un sueño americano”, centrando el tiro en tres historias exitosas, al menos en apariencia, de emprendimiento, las narradas en El fundador, La red social y En busca de la felicidad. Mientras que María Teresa Gordillo fija la atención en la presencia femenina en el mundo empresarial con “Las mujeres y el sueño americano”, utilizando dos títulos potentes, Armas de mujer y Joy. Finalmente Miguel Ángel Pérez mira a los superpoderes de Iron Man, que tanto ha popularizado Robert Downey Jr., en su estudio “Tony Stark Inc.: El empresario mesiánico como superhéroe”, porque efectivamente el personaje millonario y emprendedor de Marvel permite perfilar un buen paradigma de las virtudes del buen capitalista, más allá de su imagen típica de playboy.
En el otro lado del ring, los estudios que se fijan en las críticas al capitalismo, Alfonso M. Rodríguez de Austria analiza la metáfora de los muertos vivientes como forma de señalar los defectos del sistema, en “La noche del capitalismo viviente: Contribución (del cine zombi) a la crítica de la economía política”. Elementos distópicos ideados por Michael Crichton en sus novelas y películas son analizados por Cristina Algaba y Mayte Donstrup en “Welcome to Delos Destinatios! Neoliberalismo y economía de la experiencia en la saga cinematográfica Westworld”, y Antonio Pineda y Jesús Jiménez-Varea reinciden en el tema con el saga de un popular cyborg policía en “Ain't no Better Way to Steal Money than Free Enterprise. Neoliberalismo y poder empresarial en la trilogía cinematográfica de Robocop”. Por último se aborda lo que no deja ser otra parábola de los excesos capitalistas, la adaptación de la célebre novela de Bret Easton Ellis, en “American Psycho”, con Christian Bale de protagonista, en “Just Say no: Consumismo, individualismo estético y darwinismo social”, ensayo a cargo de Jorge David Fernández Gómez y Víctor Hernández-Santaolalla.
