Una biografía única de Peter Jackson, la primera en español, para gobernar y aquietar los anhelos de legiones de fans del realizador que hizo posible que el mundo imaginario de J.R.R. Tolkien cobrara vida en las pantallas.
Peter Jackson: de Mal Gusto a El hobbit (Juan Luis Sánchez y Luis Miguel Carmona, Ediciones Jaguar, 236 págs)
Acercamiento biofilmográfico al gran cineasta neozelandés Peter Jackson, que se ha hecho un merecido hueco en la historia del Séptimo Arte por la hazaña de lograr una excelente adaptación de la obra emblemática de J.R.R. Tolkien “El Señor de los Anillos”, autor al que sigue ligado gracias a su nueva aventura fílmica en la Tierra Media de El hobbit: Un viaje inesperado.
Sorprendentemente no existía hasta la fecha, salvo error, un libro en español dedicado a Jackson, guionista, director y productor, además de amante de los gadgets y efectos visuales, formado desde su más tierna infancia en el mundo del celuloide gracias a su amor a King Kong (1933) y a los rodajes en súper 8 con sus amigos.
Juan Luis Sánchez y Luis Miguel Carmona imprimen a su análisis de la carrera del neozelandés una pasión y cinefilia equiparables a las del personaje objeto de su estudio, de modo que capítulos como el de “La infancia y la juventud de una gran promeda” se leen casi de un tirón, tantos datos y amenidad destilan esas líneas. El retrato de alguien que en un país sin apenas tradición cinematográfica logra sacar adelante sus proyectos, empezando por las gamberradas de cine gore Mal gusto y compañía, atrapa desde el primer momento.
Tiene mucho sentido el subtítulo del libro, “de Mal Gusto a El Hobbit”, porque sorprende en efecto que alguien más preocupado por lo visual que por la trama, aficionado en sus orígenes a los desmembramientos, sesos desparramados y profusión de hemoglobina, llegue a compartir y plasmar con acierto en la pantalla la sensibilidad de la épica obra de Tolkien. Los autores ofrecen elementos para entender la evolución de Jackson y su camino hacia la madurez, donde tendrá gran importancia la figura de Fran Walsh, primero colaboradora del director como guionista, y finalmente esposa y madre de sus hijos, además de admiradora de la obra del autor de “El Señor de los Anillos” y “El hobbit”.
Resulta inteligente la estructura concedida al libro, donde la obra de Jackson se presenta en cuatro grandes bloques, el correspondiente a la casquería inicial, el de los mundo paralelos, el de los títulos que más cinefilia transpiran, y el “corpus tolkieniano”, todavía en construcción por parte del cineasta. Todo se completa con una vista a vuelo de pájaro del trabajo del neozelandés como productor, y de sus colaboradores, a los que se alude muy apropiadamente como a “los amigos de Peter”.
En general el libro aporta muchísima información valiosa. Sobra alguna tonta digresión picante, que no viene muy a cuento, y se echa en falta algo más de rigor al hablar de trascendencia y religión –temas mencionados al hablar de The Lovely Bones y Criaturas celestiales–, aunque las declaraciones que se recogen de Jackson sobre el tema tienen mucho interés. Da idea de la exhaustiva documentación manejada por los autores los completos análisis de la música y canciones de las películas de Jackson, así como la inclusión de los nombres de los dobladores españoles e inclusos referencias a las ediciones de coleccionista en DVD.
