El incombustible Terry Gilliam tratará nuevamente de sacar adelante su frustrado proyecto The Man Who Killed Don Quixote, cuyo rodaje se fue al traste por una serie de infortunios hace tres lustros. Ahora, el realizador ha encontrado un aliado español, el productor Adrián Guerra (Buried, Luces rojas), que planea rodar el film en su tierra natal, Canarias, el año próximo.
Este quijotesco film empezó a tomar forma en 2000, pero una riada que destrozó los decorados, una infortunada caída del caballo de Jean Rocheford, y otras desgracias, obligaron a cancelar el rodaje. Toda la historia fue retratada por Keith Fulton y Louis Pepe en el documental Perdidos en La Mancha. Las aseguradoras debieron pagar una indemnización de 15 millones de dólares, pero se quedaron con los derechos del guión. En 2009, consiguió recuperarlos el productor británico Jeremy Thomas, que estuvo a punto de reiniciar la producción con Robert Duvall y Ewan McGregor. Se desconoce si estos actores continuarán interesados en interpretar a los protagonistas.
En The Man Who Killed Don Quixote un ejecutivo publicitario de Londres viaja en el tiempo hasta la España del XVII para encontrarse con Alonso Quijano, que le confunde con su escudero Sancho Panza.
