La Liga Antidifamación (ADL por sus siglas en inglés), poderoso lobby judío, ha salido al paso de las declaraciones de Gary Oldman, en las que el actor británico criticaba la obsesión de Hollywood por lo políticamente correcto, y calificaba de exageradas las reacciones contra Mel Gibson y Alec Baldwin. "Gibson se emborrachó y dijo algunas cosas. Pero todos hemos dicho esas cosas. Somos todos unos hipócritas. Es lo que pienso. ¿Acaso el policía que le arrestó nunca había usado palabras insultantes contra los negros o los judíos?".
La poderosa ADL opina que Oldman "debería ser más inteligente en lugar de repetir la antigua retórica antisemita sobre el control de los judíos en Hollywood". Según Abraham Foxman, director de la institución, "La exclusión de Gibson de Hollywood no fue consecuencia de una conducta políticamente incorrecta, sino de su carácter intolerante y odioso".
También ha hablado al respecto el rabino Marvin Hier, fundador del Centro Simon-Wiesenthal. "Oldman pretende que los judíos nos olvidemos de lo que dijo Gibson", declaró. "Pero lo que Gibson argumentaba fue la justificación que Adolf Hitler utilizó para matar a seis millones de judíos durante el Holocausto".
