Quentin Tarantino ha armado cierto revuelo al asegurar que tiene pensado retirarse tras dirigir su décima película. El realizador ha salido al paso de unas declaraciones de Jennifer Jason Leigh, que tras incorporarse al western que actualmente prepara, The Hateful Eight, aseguró que se sentía orgullosa de estar en "uno de sus últimos trabajos antes de su jubilación".
Tras la sorpresa de la prensa ante esta frase, el aludido explicó su versión de los hechos. "No creo que debas permanecer en activo hasta que la gente te suplique que te vayas", explica el responsable de Pulp Fiction. "Me gusta la idea de dejarlos con ganas de más. Creo que dirigir es un juego de hombres jóvenes y me gusta la idea de un cordón umbilical que una desde mi primera hasta mi décima película.
El realizador, cuyo film en preparación será el octavo, ha explicado que le quedan dos más. "Me gustaría dejar una filmografía de diez películas", comenta. "No es algo seguro, pero ése es el plan. Si llego a la décima, hago un buen trabajo y no meto la pata, bueno, eso suena una buena manera de terminar una vieja carrera. Más tarde, si me encuentro con una buena película, no la haré solo porque dije que no la haría. Pero diez películas y dejándoles con ganas de más, suena bien". ¿Cumplirá su palabra o seguirá la estela de Steven Soderbergh, que lleva años anunciando a bombo y platillo su jubilación mientras acumula proyectos?
