En Hollywood, donde las relaciones profesionales o privadas no suelen ser muy estables, se especula con que puede acabar una de las más duraderas en el tiempo, la asociación entre PriceWaterhouseCoopers (PwC) y los Oscar.
La entidad ha contabilizado los premios en 83 de las 89 ediciones que han tenido lugar, sin que hasta ahora hubiera tenido lugar un patinazo similar, si bien existe una maliciosa ‘leyenda urbana’ según la cual Jack Palance metió la pata cuando se lo dio en 1993 a Marisa Tomei, por Mi primo Vinnie, frente a cuatro sólidas actrices inglesas.
Ahora, el New York Post ha publicado en portada que el encargado de entregar el sobre, Brian Cullinan, uno de los socios más antiguos de la prestigiosa firma, estaba tuiteando y tomando fotos a Emma Stone, desde el escenario, en el momento en que debía entregar el sobre a Warren Beatty. ¿Provocó esta distracción el fiasco de los Oscar? Por ahora, la Academia y PwC han abierto una investigación conjunta en la que está en juego su larga relación.
Harto de las burlas, pues se ha calificado a los últimos Oscar como “la última fechoría de Bonnie and Clyde”, Warren Beatty –cuyo teléfono no para de sonar para que cuente lo ocurrido– ha emitido un comunicado en el que pide explicaciones a Cheryl Boone Isaacs, presidenta de la Academia. “Se debe clarificar públicamente lo ocurrido lo antes posible”. La institución no pidió perdón hasta el lunes por la noche, cuando aseguró en nota de prensa que lamentaba profundamente el error: "Pedimos disculpas a todos los involucrados, a los presentadores, Warren Beatty y Faye Dunaway, a la comunidad de cineastas y a los fans que veían el show en todo el mundo".
Por otro lado la organización de Miss Universo, certamen que patinó de forma muy similar al coronar en 2015 a la aspirante colombiana por error, cuando el título debía ir a parar a Miss Filipinas, ha colgado en su cuenta oficial de Twitter un curioso mensaje, no sabemos si en serio o en broma. Todo indica que ofrecen ayuda a la Academia para gestionar la crisis. “Que vuestra gente llame a nuestra gente. Sabemos lo que hay que hacer”, explica el texto.
