“Locas de alegría”, la gran favorita, ha sido la máxima triunfadora de los premios David di Donatello, los Goya italianos.
El film de Paolo Virzì se ha alzado con cinco victorias, en película, director, peluquería, escenografía y actriz protagonista (Valeria Bruni Tedeschi). La ganadora de la Espiga de Oro en la Seminci tiene como protagonistas a dos mujeres que se fugan de una institución mental.
Le supera en galardones, aunque sean de menor entidad, Indivisibles, de Edoardo De Angelis. La historia de dos siamesas adolescentes de Nápoles que cantan por los pueblos coaccionadas por su avara familia, obtuvo seis premios, en guión original, actriz secundaria (Antonia Truppo), vestuario, banda sonora, canción original y producción.
Stefano Accorsi fue elegido mejor actor protagonista por Veloce como il vento, historia en el mundo de las carreras de coches, que también se hizo con la distinción a fotografía, efectos digitales, montaje, sonido y maquillaje.
No hubo suerte para los representantes españoles, Pedro Almodóvar y Cesc Gay, que con Julieta y Truman, competían en la categoría de film europeo. Al final fueron desbancados por el británico Ken Loach, con su Yo, Daniel Blake, flamante ganadora de la Palma de Oro en Cannes.
Roberto Benigni recibió el premio honorífico, por el conjunto de su carrera. “Italia ha hecho grande el arte más nuevo de la historia, la cinematografía”, declaró el autor de La vida es bella.
