A la habitual actriz Greta Gerwig no le ha ido mal con su segundo largometraje como realizadora, “Lady Bird”, que se ha hecho con los Globos de Oro a la mejor comedia o musical y el de mejor actriz cómica para Saoirse Ronan, su protagonista.
Ahora, en una entrevista que ha concedido conjuntamente a The New York Times con el guionista y director de Molly’s Game, Aaron Sorkin, ha hablado específicamente sobre Woody Allen, que la dirigió en A Roma con amor, de 2012.
Asegura que creció con los filmes del cineasta neoyorquino, pero que no volverá a trabajar con él en el futuro. El motivo: la carta que envió a 2014 Dylan Farrow, hija adoptiva de Allen, que le acusaba de agresión sexual. “Me hizo darme cuenta de que había hecho mucho daño a una mujer, y me sentí desconsolada por esta conclusión”, explica Greta Gerwig. “Si hubiera sabido lo que sé ahora, no habría trabajado con él”.
Realizó estas declaraciones cuando se le preguntó sobre si los presuntos agresores sexuales podrían rehabilitarse, y se ponía como ejemplo a Kevin Spacey, Roman Polanski y Allen. Ella contestó que quería hablar de este último, ya que se le consulta continuamente. Tras sus palabras, Sorkin afirmó que no le gustaría que nadie desapareciera. “Dudo que Spacey pueda encontrar el camino de regreso, pero aún tengo esperanzas en una transformación milagrosa”.
