Si al decidir el premio Irving Thalberg, el honor que recae sobre Frank Marshall y Kathleen Kennedy no ha pillado de sorpresa, los otros premios a toda una trayectoria sí que pueden ser algo inesperados, aunque desde luego, no por falta de merecimientos.
Como asegura la nota del presidente de la Academia John Bailey con las buenas nuevas, estos Oscar “honran una extraordinaria distinción en logros de toda una vida, con contribuciones excepcionales al estado de artes y ciencias cinematográficas, o un servicio destacable a la Academia”.
El menos conocido de los premiados, al menos para el profano, es el publicista Martin Levy, que comenzó trabajando en publicidad para MGM en Nueva York, más tarde se unió a Columbia, y desde 1977 ha trabajado para Steven Spielberg en el lanzamiento de filmes dirigidos o producidos por él. Se trata de la primera vez que alguien de su profesión recibe un Oscar honorario.
Lalo Schifrin, de 85 años, es un compositor de bandas sonoras nacido en Buenos Aires, Argentina, y la memoria del cinéfilo le asocia inevitablemente al tema principal de Misión imposible, serie y películas, aunque es responsable de la partitura de más de 100 títulos, entre ellos La leyenda del indomable. Nominado a la estatuilla dorada en 6 ocasiones, nunca la ha ganado.
Cicely Tyson, que sigue en activo y fue vista no hace mucho en La última bandera y en la serie Cómo defender a un asesino, cuenta 93 años. Nacida en el neoyorquino Harlem, fue nominada al Oscar en 1973 por Sounder, rodada a las órdenes de Martin Ritt.
Los premios se entregará en una cena-gala que tendrá lugar en Hollywood el próximo 18 de noviembre.
