No resulta habitual que un actor alabe a uno de sus compañeros, ya que en la profesión priman los celos.
Pero Jake Gyllenhaal sorprende con un artículo en Variety en el que alaba –a petición de esta publicación– a su buen amigo Ryan Reynolds. Ambos han trabajado juntos recientemente en Life, durante cuya promoción llegaron a afirmar a los periodistas, en tono jocoso que habían mantenido un romance entre ellos.
"Conocí por primera vez a Ryan hace años, e inmediatamente me pareció alguien listo, cálido y reflexivo, un caballero en una era de cretinos vanidosos, el hijo poco probable de Mel Brooks, Dorothy Parker y Gary Cooper", afirma el escrito. "También era más alto que yo. En contra de mis deseos, nos hicimos buenos amigos. La audiencia conoció a Ryan un poco a través de su trabajo en una serie de comedias románticas".
Opina que no había demostrado su potencial hasta ahora. "Era sin duda encantador y guapo, pero nunca tuvo el espacio para desarrollar toda su potencial. Lo que todos queremos para nuestros amigos en esta industria es que el mundo vea lo que nosotros vemos, y como actores, eso solo pasa en una tormenta perfecta de sincronización y mucha suerte. Después de años de espera y lucha por encajar su desafortunado físico con forma de pera en los vaqueros del protagonista romántico convencional, Ryan se ha hecho su propio camino con Deadpool".
"Pero no os equivoquéis: para toda la falta de esfuerzo que Ryan proyecta, el hombre trabaja incansablemente", concluye. "Escribe toda la noche para después poder estar presente para sus hijas y su mujer todo el día (gracias a la ginebra Aviation, puede hacer lo segundo). Muy a menudo (demasiado a menudo), la gente con mucho talento canaliza una gran parte de su energía en su trabajo, pero pese a lo buen escritor y cómico que es Ryan, es aún mejor amigo, padre y marido. Y esa, para mí, es la verdadera señal de su potencial”.
